CAPITULO UNO MIENTRAS LAS ESPADAS DE RAYOS CORTABAN y apuñalaban mortalmente el escudo del cielo, Bart Minnock silbó de camino a casa por última vez. A pesar de la paliza que le estaba dando la lluvia, el estado de ánimo de Bart recuperó su tono alegre cuando dirigió a su portero un saludo rápido. ?¿Cómo va, Sr. Minnock??? ?Esto va para arriba, Jackie. Va camino hacia arriba?. ?Esta lluvia podría hacer lo mismo, si usted me pregunta.? ? ¿Que lluvia?? Con una sonrisa, Bart inició su camino con los patines empapados hasta el ascensor. El trueno estalló en toda la isla de Manhattan, los viajeros del mediodía se enfurruñaban bajo los caros paraguas comprados a los emprendedores vendedores ambulantes de las aceras y los maxibuses les arrojaban encima paredes de agua. Pero en el mundo de Bart el sol brillaba con rayos de oro. Tenía una cita imperdible con la sexy CeeCee, que en sí mismo no era nada despreciable para un autoproclamado empollón que había sido virgen hasta la edad un tanto embarazosa de veinticuatro. Cinco años más tarde, y en gran parte debido al éxito de U-Play, podía tener un grupo de mujeres deseosas, —incluso si el deseo se debía más al dinero y a los medios de comunicación que su empresa generaba. No le importaba. Sabía que no era especialmente guapo y aceptaba su propia torpeza en situaciones románticas. (A excepción de la sexy CeeCee.) No sabía de arte o literatura, no distinguía una buena cosecha de una botella de cerveza casera. Lo que él conocía eran los ordenadores y los juegos, y la seducción de la tecnología. Sin embargo, CeeCee era diferente, pensó mientras apagaba las cerraduras y la seguridad en su apartamento de tres niveles con una vista de cuatro estrellas del centro de la ciudad. Le gustaba jugar, y no se preocupaba por la cosecha del vino o las galerías de arte. Pero incluso la noche con la dulce y sexy CeeCee no era la razón para el silbido o la gran sonrisa brillante en su rostro mientras restablecía las cerraduras de la puerta. Él tenía la última versión de Fantástico en su maletín, y hasta que lo probara, jugara y lo aprobara, era todo suyo. El intercomunicador de la casa lo saludó con un alegre Bienvenido a casa, Bart, y su servidor de droides —hecho a su medida que era una replica de la Princesa Leia, de la clásica Guerra de las Galaxias, como una esclava (él era un empollón, pero todavía era un chico) — apareció para ofrecerle su gaseosa de naranja favorita con hielo picado. ?Está en casa temprano hoy.? ?Tengo un trabajo que hacer en la holo-habitación.? ?No trabaje demasiado duro. Debe dejarlo en dos horas y doce minutos para llegar al apartamento CeeCee a tiempo. Usted ha programado recoger las flores en el camino. ¿Va a pasar la noche? ? ?Ese es el plan.? ?Disfrute. Sus zapatos están muy húmedos. ¿Quiere que le consiga un par seco? ? ?No, estos están bien. Voy a agarrar algo en el camino hacia arriba. ? ?No se olvide,? dijo ella con la rápida sonrisa de Leia que siempre le hacía cosquillas. ? ¿Le doy un recordatorio sobre la cita más cerca a la hora de salida?? Puso su maletín a un lado, sacudió el pelo de color marrón claro que siempre le caía en los ojos. ?Eso está bien. Voy a crear un zumbido en holo. Usted puede, simplemente, cerrar por esta noche. ? -Muy bien. Estoy aquí si me necesita. ? Normalmente, habría utilizado a su personal Leia para practicar un poco de conversación, podría haberle pedido que le hiciera compañía mientras se relajaba del día y hablaba sobre los proyectos actuales. No había nada como un droide en cuanto a Bart se refería. Ellos nunca juzgaban, a menos que los programaras para eso. Pero Fantástico lo llamaba. Abrió su maletín, sacó el disco, le dio un beso amistoso mientras subía las escaleras. Había decorado su espacio a su antojo y gusto, por lo que abundaban los juguetes. Accesorios, armas, trajes, y cuadros de videos y juegos servían como decoración y diversión, con todas las habitaciones en cada nivel equipadas con varios sistemas de juego, sistemas de videos, pantallas, y computadoras. Era, para Bart, un sueño hecho realidad. Vivía, cuando trabajaba, en una gran sala de juegos electrónicos. Su oficina en el segundo piso era una reproducción —a escala— del puente de la nave de guerra galáctica El Valiente, del video del mismo nombre. Su trabajo en los discos de juegos para vid había dado a su incipiente U-Play su verdadero comienzo. Se olvidó de cambiarse los zapatos, o cambiarse la camisa mojada, y se dirigió directamente al tercer piso. La seguridad en la holo-habitación requería de su huella digital, huella de voz, y una exploración de retina. Era excesivo, lo sabía, pero era más divertido de esa manera, y diversión era siempre el nombre del juego. Él podría haber abierto el espacio regular para los amigos y clientes, pero le gustaban las cosas de los súper espías en su casa. Las reactivó al entrar, a continuación, apagó todas las comunicaciones al exterior. Durante una hora —está bien, quizá noventa minutos— tenía la intención de jugar, y no quería interrupciones. El objetivo del juego, para la mente de Bart, era la inmersión del yo en la fantasía, o en la competición, o simplemente la diversión. Fantástico lo tendría inmerso a uno, iba varios pasos más allá de lo que había en el mercado a mediados de 2060. Si los últimos ajustes y mejoras funcionaban, el hombre de negocios en el interior del jugador lo recordaría. ?Va a funcionar. Fue revisado a la enésima?, murmuró mientras insertaba el disco y lo corría poniéndolo en marcha. Una vez más usó su registro de voz, luego su contraseña. La Nueva versión era totalmente de alto secreto. Él y sus compañeros no habían construido solos el U-Play friki. Él entendía, muy bien, el negocio feroz en el campo de juego, y de hecho encontraba el tipo de espionaje corporativo una carrera. Él era un jugador, pensó. No sólo en los juegos, sino en el negocio de los juegos. –El éxito de U-Play era todo por lo que él y sus amigos, su compañeros, habían hablado, soñado, trabajado. Con Fantástico, estaría pateando todo hacia arriba y —cruzaba los dedos— se convertirían en los actores principales. Él había decidido ya el escenario, uno favorito, y el nivel. Había practicado, estudiado, refinado, y reelaborado esta fantasía, los elementos de ella innumerables veces durante el desarrollo, y ahora puso al juego el nombre en código de K2BK. Él tomaría el papel del héroe maltratado y cínico, luchando contra las fuerzas del mal en el reino asediado de Juno en el planeta en peligro de extinción de Gort. Los espejos en las paredes de la sala de holo lo reflejaron cuando la luz empezó a girar y a oscurecerse, cuando sus húmedos y arrugados pantalones caqui y su camiseta de capitán Zee, sus zapatillas húmedas se transformaron en el equipo de batalla, con las cicatrices y botas del rey guerrero. En su mano sintió la empuñadura y el peso de la espada. Y esa prisa, sí, la prisa por una Nueva encarnación del héroe, y la batalla por venir. Excelente, pensó. Excelente principio. Podía oler y ver el humo de la batalla y la sangre ya derramada. Levantó los brazos, sintió el bulto de los bíceps, el pliegue de una cicatriz antigua. Punzadas y dolores en todo su cuerpo hablaban de las heridas apenas sanadas, toda una vida de combate. Más, se sentía fuerte, audaz, valiente, feroz. Se convirtió en el rey guerrero valiente a punto de llevar a su agotado, herido e innumerable pueblo a la batalla. Él dejó escapar un grito de guerra —porque podía—y oyó el poder de su voz agitar el aire. Se sacudió por completo. La barba le cubría la cara, y una maraña de pelo le hizo cosquillas en el cuello y los hombros. Él era Thor, el guerrero, el protector y con razón, el rey de Juno. Montó en su caballo de guerra —al segundo intento, lo que no estaba mal, y avanzó a la batalla. Oyó los gritos de los amigos y enemigos cuando las espadas y lanzas de fuego se enfrentaban arrojando la muerte. Su amado Juno quemado, por lo que cortó su camino a través de las líneas, mientras la sangre salpicada y el sudor corría por su piel. A sugerencia de su socio Benny, había añadido un interés amoroso opcional. Con el fin de llegar a su mujer, una hermosa y valiente guerrera que con valentía defendía los muros del castillo, tuvo que abrirse paso al frente y participar en la batalla definitiva, —un mano a mano con el señor del mal Manx. Había llegado a este nivel en incontables ocasiones durante el desarrollo, había ido más allá sólo un puñado de veces, para programar el reto de la última parte de la escala. Tenía la habilidad, oportunidad, agilidad para luchar, para esquivar las llamas de las lanzas y flechas, para desviar el filo de la espada—-o lo que fuese. Cualquier golpe bajaría su puntuación, lo que podría mandarlo a una retirada humillante, o una muerte valiente. Esta vez no buscaba sólo ganar el nivel, sino un nuevo récord. Su caballo relinchó de desafío, cuando galoparon a través del olor a humo, saltaron por encima de los cuerpos de los caídos. Se apoyó y aferró cuando el caballo se encabritó, y aún así casi fue derribado. Cada vez que aquello pasaba, se encontraba con Manx, y cada vez que se encontraba con Manx a pie, perdía a Juno, la mujer, y el juego. No esta vez, juró, y dio otro grito retumbante cuando avanzó a través del humo. Y allí, en las paredes de la casa, donde los valientes luchaban contra aquellos que intentaban destruirla. Allí estaba, el rostro oscuro, tenebroso del Señor Manx, con la espada roja de la sangre de los inocentes. Sintió una punzada de dolor —por la pérdida, por los tiempos más felices de su infancia antes de que el asesinato y el engaño la hubieran mancillado. ?La trampa falló, ? dijo Bart en voz alta. ?Me hubiera decepcionado lo contrario.? Manx sonrió, sus ojos negros brillantes de muerte. ?Siempre fue mi deseo encontrarme con vos aquí, para acabar contigo y tu linaje en este territorio?. ?Se acaba aquí, y con tu sangre.? Los hombres se enfrentaron; las espadas se cruzaron. Un complemento de rayos que Bart había añadido para el drama salió a borbotones y chisporroteó con la cruz de las hojas. Bart sintió el impacto correr por su brazo y la punzada de dolor en su hombro le hizo tomar nota mental de disminuir los niveles en el valor predeterminado. El realismo era importante, pero no quería que los jugadores se quejaran porque lo habían programado demasiado doloroso. Él recibió el siguiente ataque, bloqueándolo, y sintió un desgarrador chasquido en su hombro. Estuvo a punto de pedir una pausa en el programa, pero estaba demasiado ocupado esquivando un golpe. Qué demonios, pensó mientras golpeó y casi tuvo a Manx con la guardia baja, ganar era ganar hasta que trabajabas por eso. ?Tu mujer será mía antes de que anochezca?, gruñó Manx. ?Ella va a bailar en su ?hey!? Su espada se deslizó, y la hoja de su enemigo le cortó el brazo. En lugar de la sacudida rápida para marcar el golpe, el dolor quemaba. ? ¿Que infiernos? Pausa… Sin embargo, para Bart, siguió el juego. *** La teniente Eve Dallas acompañó al portero traumatizado. El sol y el calor sofocante, remanentes de la tormenta de la noche aumentaban su mal estado de ánimo. A su lado, su pareja, Peabody, se veía marchita. ?Hace un par de meses todo lo que hacías era quejarte del frío. Ahora ladras por el calor. Nunca estás satisfecha.? Peabody, con el pelo oscuro recogido en una cola corta, siguió puteando. ?¿Por qué no pueden regular la temperatura?? ?¿Quiénes?? ?La gente del tiempo. Debemos tener la tecnología. ¿Por qué no nos dan por lo menos un par de semanas constantes en la mitad de setenta? No es mucho pedir. Tú podrías conseguir que Roarke trabajara en ello. ? ?Oh sí, voy a decirle que suba a eso, justo después de que compre el último diez por ciento del universo.? Eve se balanceó sobre sus talones, mientras tomaba el ascensor, y pensaba en el que era su esposo desde hacía casi dos años. En realidad, es probable que tuviera algo. ?Si quieres regular la temperatura, consigue un trabajo en el interior con control de clima.? ?Se supone que Junio es para las margaritas y las brisas suaves.? Peabody agitó una mano en el aire. ?En cambio tenemos truenos como bombas y humedad a matar.? ?Me gustan las bombas?. Los ojos oscuros de Peabody se estrecharon mientras estudiaba el rostro anguloso de Eve. ?Probablemente tuviste mucho sexo anoche. Casi estás alegre. ? ?Cállate. Nunca estoy alegre. ? ?Casi. Estás al borde de la alegría. ? ?Estás al borde de una bota en el culo.? ?Eso está mejor en todo caso.? Divertida a pesar de sí misma, Eve enderezó su largo y delgado cuerpo, a continuación, se dirigió al ascensor cuando las puertas se abrieron. Los uniformados en el pasillo llamaron su atención. ?Teniente?. ?Oficial. ¿Qué tenemos? ? ?Víctima, Bart Minnock, el hombre U-Play.? ?¿Juegos qué?? ?U-Play, señor, es una compañía de computadores y holo-juegos. La novia lo encontró esta mañana. Él la plantó la noche anterior, dice, y ella vino a leerle la cartilla. El droide de la casa la dejó entrar, y cuando llegó aquí él estaba encerrado en su holo-habitación, consiguió que el droide le abriera. ?El uniformado se detuvo. ?Creo que va a querer verlo por usted misma.? ?¿Dónde está la novia?? ?CeeCee Rove. La tenemos adentro y a un oficial con ella. Pusimos al droide en suspenso. ? ?Vamos a tomar primero la escena.? Ella entró, escaneó. Lo que ella pudo ver del primer nivel le pareció como un club para adolescentes, de alguien muy rico. Colores primarios brillantes, con más cojines que estructura, pantallas de pared, juegos y más juegos, juguetes —pesados juguetes de guerra. No era tanto un salón como un cuarto de juegos grande. Supuso, dada su profesión, que estaba bien. ?Tercer piso, Teniente. Hay un ascensor. ? ?Vamos a tomar las escaleras.? ?Es como un parque de diversión personal?, comentó Peabody, cuando empezaron a subir. ?McNab lloraría de alegría y envidia?, añadió, pensando en su hombre principal. ?Tengo que decirlo, es bastante frío.? ?Podría vivir como un niño, pero tenía la seguridad de un adulto en la puerta.? Ella recorrió el segundo nivel lo suficiente como para determinar que el dormitorio principal estaba en otro piso, las habitaciones de huéspedes estaban equipadas con un montón de entretenimientos. Tenía una oficina en la casa que le recordaba a una versión reducida del laboratorio de computación de Roarke en su casa, pero con más toques de fantasía. ?Serio en su trabajo?, murmuró. ?Vivía para su trabajo.? Ella retrocedió a las escaleras y hasta el oficial de la puerta de la sala de hologramas. ?¿Esta puerta estaba asegurada?? ?La novia afirma que estaba, señor, y la computadora apagada. El droide lo confirma. Tenía autorización para pasar en caso de emergencia. El registro muestra a la víctima entrando, luego asegurando la habitación a las 16:33. No hay otra entrada o intento de entrada hasta las 9:18 de esta mañana.? ?Está bien.? Tanto Eve como Peabody abrieron sus equipos de campo, se sellaron.? Registro?, dijo ella y se acercó a la puerta. Ella no se sorprendía con frecuencia. Había sido policía cerca de una docena de años, y aunque sabía que no lo había visto todo, —que nunca lo haría— había visto un bastante. Pero sus ojos marrones se ensancharon brevemente cuando miró la escena. ?Ahora, esto es algo que no se ve todos los días.? ?Hombre. ¡Oh, hombre!.? Peabody aspiró en una respiración fuerte. ?Ni se te ocurra vomitar.? ?Tengo que pensar en ello.? Peabody tragó saliva. ?No lo haré.? El cuerpo yacía tendido, con los brazos y las piernas abiertas en un charco sangriento que se extendía por el suelo. La cabeza estaba a varios pies de distancia, los ojos agrandados, la boca abierta en una O. ?Hay que decir que la víctima perdió la cabeza, que es una suposición bastante buena para la causa de la muerte. Sólo, en una holo habitación asegurada, sin armas. Interesante. Bueno, vamos a echar un vistazo. ? Oyó a Peabody tragar de nuevo. ?Toma el tablero de juego, mira lo que programó,? ordenó. ?Y quiero todos los discos de seguridad y los registros, la construcción de esta unidad.? ?En ello, ? dijo Peabody, agradecida por el indulto, cuando Eve se acercó al cuerpo. Para el registro, Eve verificó las huellas digitales. ?La víctima es identificada como Bart Minnock de esta dirección, veintiNueva años de edad.? Sacó un par de microgafas. ?Del el examen en el lugar del siniestro, parece que la cabeza fue cortada de un solo golpe, poderoso. No hay signos de violencia o piratería. ?Además, la víctima sufrió una herida de quince centímetros en el antebrazo izquierdo. Hay algunos moretones, pero ninguna de esas heridas fue mortal. ME lo va a confirmar. Morris va a amar esto ?, agregó, luego se levantó para examinar la cabeza. Tenía que ser un infierno de hoja, —grande, filosa la hija de puta, para decapitar limpiamente. Mucha fuerza detrás de ella. La herida secundaria podría haber venido de la misma arma. Se veía como un refilón. Herida defensiva. La contusión es bastante menor?. Se sentó sobre los talones, la cabeza a sus pies. ?No hay nada aquí que pudiera haber causado estas heridas. De ninguna manera podía haberse cortado su propia cabeza, deliberadamente o por accidente, con lo que estaba trabajando. ? ?No puedo conseguir que se ejecute?, le dijo Peabody. ?El programa. El disco ni siquiera se puede extraer sin la secuencia de seguridad adecuada. Todo lo que tengo es el registro en tiempo, la hora de finalización del programa. Duró poco más de treinta minutos y finalizó a las 17:11?. ?Así que él llegó a casa, llegó hasta aquí casi directamente, programó el juego. Parece que él lo corrió por treinta minutos. Necesitamos un e-equipo y a los barrenderos aquí. Quiero que el ME ponga una bandera roja para el análisis toxicológico. Tal vez alguien le dio algo, le influyó para eludir su propia seguridad, de alguna manera para mantenerlo fuera de los registros. Vamos a ponernos en marcha, luego toma al droide. Voy a tomar la novia?. Eve encontró a CeeCee en la sala de prensa en el primer nivel. Una rubia guapa con una explosión de rizos, sentada en una de las sillas amplias. Se había encogido, incluso tenía las piernas dobladas y las manos entrelazadas sobre el regazo. Sus ojos azules —grandes y brillantes—, se veían enrojecidos, hinchados, y todavía tenían el aspecto vidrioso del shock. Eve despidió al oficial con una inclinación de cabeza, y luego se acercó. ?¿Sra. Rove?? ?Sí. Se supone que debo quedarme aquí. Alguien tomó mi enlace. ¿Debería llamar a alguien, no? A alguien. ? ?Vamos a tener que a empezar. Yo soy la teniente Dallas. ¿Por qué no me dice lo que pasó? ? ?Se lo dije a alguien?. CeeCee miró a su alrededor vagamente. ?La policía, sí. He estado pensando. ¿Está Bart haciendo una broma? Él hace eso a veces. Hace bromas. Le gusta fingir. ¿Está todo esto simulado? ? ?No, no lo está.? Eve tomó la silla de enfrente para que su mirada quedara a nivel de CeeCee. ?¿Se suponía que iban a encontrarse anoche?? ?En mi casa. A las ocho. Hice la cena. Íbamos a cenar en mi casa porque me gusta cocinar. Bueno, a veces. Pero él no vino. ? ?¿Qué hizo?? ?Él suele llegar tarde. Está bien. Él se ve atrapado. A veces llega tarde, así que está bien. Pero no vino, y no respondió al enlace. Traté de llamarlo a su oficina, también, pero Benny dijo que se fue poco después de las cuatro a trabajar a casa por un rato. ? ?¿Benny?? ?Benny Leman. Trabaja con Bart, y él todavía estaba allí. Trabajan mucho hasta tarde. A ellos les gusta. ? ?¿Vino aquí para averiguar lo que estaba haciendo?? ?No. Casi lo hice. Estaba muy enojada, porque me tomé un montón de trabajo, ¿sabe? Quiero decir que cociné, conseguí vino y velas, todo. ?Ella tomó un poco de aire que se enganchó y tartamudeó. ?Y él no viene o me hace saber que va a llegar tarde. Se olvida, está bien, pero él siempre responde a su enlace, o se acuerda antes de que sea muy tarde. Pone recordatorios. Pero yo estaba muy enojada. Pensé: ?No voy a salir por esto.? Así que me tomé un poco de vino y me comí la cena, y me fui a la cama. Al diablo. ? Se cubrió la cara, lamentándose un poco, meciéndose mientras Eve se quedaba en silencio. ?Dije al diablo, al diablo Bart, porque yo había hecho una cena muy agradable. Pero esta mañana, yo estaba muy, muy enojada, ya que nunca llegó ni trató de ponerse en contacto conmigo, y yo no tenía que ir a trabajar hasta las diez, por lo que pasé por allí. Pensé, bueno, está bien, vamos a tener nuestra primera pelea, porque esa no es manera de tratar a alguien. ¿Verdad? ? ?No. ¿Cuánto tiempo se han estado viendo? ? ?Casi seis meses?. ?¿Y esto ha sido su primera gran pelea? ¿En serio? ? CeeCee sonrió un poco, incluso mientras las lágrimas seguían cayendo. ?me enojo un poco de vez en cuando, pero no se puede estar enojado con Bart. Él es un encanto. Pero esta vez, yo estaba furiosa. Leia me dejó entrar.? ?¿Quién es Leia? ?¡Oh, su ama de casa droide. La diseñó para parecerse al personaje de Star Wars. El regreso del Jedi?. ?Está bien.? ?De todos modos, ella dijo que estaba en la holo-habitación, totalmente asegurado, y las comunicaciones apagadas. NO MOLESTAR. De acuerdo a su registro por la mañana, él había estado allí desde las 16:30 o algo así del día anterior. Así que me preocupé. Tal vez se había enfermado allí, o se desmayó, y la convencí de que me deje pasar. ? ?¿Convenció a un droide?? ?Bart la programó para escucharme después de que salimos unos meses. Además había estado allí más de su límite de doce horas. Luego abrió la sala, y... ? Sus labios temblaron, sus ojos se llenaron de nuevo. ?¿Cómo puede ser real? Primero pensé que lo era, y grité. Entonces pensé que era una broma, o un robot, y casi me enojo de nuevo. Luego vi que era Bart. Era Bart. Y era horrible?. ?¿Qué hizo?? ?Creo que casi me desmayé. Pero, sobre mis pies. No sé, por un segundo o un minuto todo se volvió negro y oscilante, y cuando pasó, corrí?. Le corrían las lágrimas por sus mejillas, incluso cuando se sonrojó. ?Corrí escaleras abajo. Casi me caigo, pero bajé y llamé al 911. Leia me hizo sentar, y me preparó té. Ella dijo que había habido un accidente y teníamos que esperar a la policía. Eso sería por su programación, supongo. Pero no puede ser un accidente. ¿Cómo puede ser un accidente? Pero tiene que serlo. ? ?¿Conoce a alguien que quisiera hacerle daño a Bart?? ?¿Cómo podría alguien querer hacer daño a Bart? Es sólo un niño grande. Un gran chico muy inteligente. ? ?¿Qué tal la familia?? ?Sus padres viven en Carolina del Norte. Él les compró una casa en la playa, porque siempre quisieron una, una vez U-Play avanzó. Oh Dios, oh Dios, sus padres! Alguien tiene que decirles. ? ?Yo me encargo de eso.? ?Está bien, está bien.? Ella cerró los ojos con fuerza. ?Bien. Porque yo no creo que pueda. Yo no sé cómo. No sé cómo hacer nada de esto. ? ?¿Y tú? ¿Antiguos novios? ? Sus ojos se abrieron de golpe. ?Oh Dios, no. Quiero decir, sí, tuve novios antes de Bart, pero no había nadie que hiciera... Yo nunca tuve el tipo de ruptura que... yo no estaba viendo a nadie especial o regular antes de conectar con Bart. ? ?¿Qué tal en su negocio? ¿Tuvo que despedir a alguien recientemente, o alguna amonestación? ? ?No lo creo.? Ella se secó las mejillas ahora mientras fruncía el ceño al pensarlo. ?Él nunca me dijo nada, y lo haría. Creo. Odiaba los enfrentamientos, salvo en un juego. Me habría dicho si había tenido problemas con alguien en el trabajo, realmente lo pienso. Él era un hombre feliz, ¿sabe? Él hacía felices a los demás, también. ¿Cómo pudo ocurrir? No sé cómo pudo suceder. ¿Usted? ?Todavía no. ? Hizo escoltar a CeeCee a su casa, a continuación, comenzó a mirar habitación por habitación. Muchas, pensó, y cada una diseñada para que los ocupantes pudieran jugar con comodidad. Amplias sillas, sofás de gran tamaño lucían colores brillantes. Nada aburrido para Bart. Los menús del AutoChefs y neveras mostraban gustos de adolescente de nuevo, —pizza, hamburguesas, perros, papas fritas, dulces. Refrescos y bebidas no alcohólicas superaban al vino, cerveza y licor. Ella no encontró ilegales, y sólo la más suave de las ayudas químicas de venta. Casi había terminado la búsqueda inicial de la habitación principal cuando Peabody entró ?No he encontrado ilegales, ? comenzó Eve. ?No hay juguetes sexuales aunque tiene algún porno en video y discos de juegos. La mayoría de las computadoras tienen contraseña, y las que no, son de juego solamente. No hay datos. ? ?El droide confirma la declaración de la novia en el lugar del siniestro?, le dijo Peabody. ?La víctima le dijo que cerrara por la noche después de llegar a casa, y su registro confirma que lo hizo. Ella tiene un auto-despertador para las Nueva, que se activa cuando la víctima no la pone en marcha antes. Ella es un poco espeluznante. ? ?¿Cómo?? ?Eficiente. Además, no se parece a un droide. Ella no tiene ninguno de los defectos, como el tartamudeo ocasional, la mirada en blanco mientras procesa los datos. Definitivamente de vanguardia allí. Sé que en realidad no siente conmoción y dolor, pero parecía como si lo sintiera. Lo siente. Ella me preguntó si alguien contactó con sus padres. Eso es pensamiento activo. No es como el pensamiento droide?. ?O una cuidadosa y exhaustiva programación. Vamos a ver más acerca a U-Play. No consigues uno de tres niveles en este barrio por calderilla. Vamos a ver quién se lleva el dinero, y quién está en fila para hacerse cargo de la empresa. Necesitamos saber en que estaba trabajando. Y quién era tan bueno como él. ? Hizo una pausa, miró a su alrededor otra vez. ?Alguien entró aquí, pasó más allá del droide, se metió en la holo-habitación sin dejar un rastro perceptible.? Ella sólo conocía a una persona que fuera capaz de lograr eso, y ella estaba casada con él. Tal vez Roarke conocía a otro. ?La prioridad es sacar el disco de la unidad en la holo-habitación, ejecutarlo.? ?El e-equipo está en camino, y también los barredores. Uno de los uniformados tiene todos los discos de seguridad durante las últimas veinticuatro horas. ? ?Tú continúa el habitación por habitación. Voy a notificar a los familiares a través de enlace. Vamos a ver qué puede hacer EDD por nosotros, luego vamos a hacer una visita a U-Play. ? *** Ella se tomó unos minutos después de la notificación para que todo se asentara. Había aplastado la vida de dos personas que no sabía que existían una hora antes, pensó Eve mientras se sentaba en el lado de la cama de Bart Minnock. Ellos nunca volverían a ser iguales, nada volvería a ser como lo había sido para ellos. El asesinato hacía eso. Tomaba vidas, aplastaba otras, modificaba la de los demás para siempre. Así que ¿por qué alguien quería o necesitaba poner fin a la existencia de Bart Minnock? ¿Y por qué había elegido el método utilizado? Dinero. Celos. Venganza. Secretos. Pasión. Según todas las apariencias, tenía dinero, pensó, y una situación financiera estándar. Bueno, tenía dinero, y U-Play era una empresa fuerte, joven. Su primer instinto fue tomar la palabra de CeeCee. Ningún ex celoso. Pero el dinero a menudo genera celos. La venganza podría llegar a través de un competidor, o un empleado que se sentía jodido o subestimado. Secretos, todos tenían unos pocos. ¿Pasión? Los juegos había sido sin duda el de la víctima. Método... Asesinato durante el juego. Especie de justicia poética de una manera enferma. Decapitación. Cortar la cabeza, —el cerebro— y el cuerpo cae. Minnock era el cerebro de U-Play, al parecer de su rápido crecimiento. ¿Caería el cuerpo sin él? ¿O había alguien listo y esperando para entrar y hacerse cargo? Cualquiera que fuera la respuesta, el método fue audaz, decidido, y complejo. Dios sabía que había formas más fáciles de matar. Era muy probable que el asesino fuera tan serio y dedicado a los juegos como su víctima. CAPITULO DOS Eve escuchó a McNab antes de verlo. Si hubiera sido un chico adolescente en lugar del hombre adulto, habría llamado al sonido que hizo un chillido. ?Santo salto de Jesús! Este lugar es lo más al cubo! ? ?Cálmate, muchacho. Esta es una escena del crimen. ? Ella escuchó la reprimenda de Feeney, pero reconoció el borde de la emoción en su voz. El capitán de EDD y su ex pareja no era sólo un hombre crecido, pensó, sino un maldito abuelo. Sin embargo, tal vez los e-frikis siempre eran niños debajo de la piel. ?Alguien debería decir algo. Como una oración. ? Y habían traído a Callendar. El susurro reverencial hizo que Eve sacudiera la cabeza. Tal vez esperaba más de esa fuente ya que Callendar era una mujer. Se acercó a la escalera, los miró a los tres. Vio la cabeza canosa de Feeney, —el jengibre y plata— los ojos ardientes, los pantalones de color naranja de McNab, y el patrón de rayos de sol de la camisa de Callendar. ?Cuando hayan terminado de estar asombrados y derretidos, tal vez puedan venir aquí. Tenemos un molesto asesinato para tratar. ? Feeney miró hacia arriba, y Eve vio que había estado en lo cierto, había una oleada de emoción en su rostro por lo general triste. McNab se limitó a sonreír, y el pequeño rebote de su paso hizo balancear su brillante cola de caballo rubia. Callendar al menos tuvo la gracia de parecer un poco avergonzada mientras se encogía de hombros. ?Este lugar es la catedral de todo lo que es el E-juego?-dijo McNab. ?Estoy segura de que el muerto aquí estaría encantado con su aprobación. Holo-habitación, tercer piso. ? Se dirigió a ella y se detuvo un momento cuando vio que el Jefe Médico Forense Morris no había enviado a uno de su equipo al lugar del siniestro, sino que había ido él mismo. Él se veía bien, pero siempre lo hacía. Su traje negro brillante no llegaba a ser fúnebre por los toques plateados del cordón trenzado a través de su larga cola y las rayas sutiles de la corbata. Sin embargo, parecía vestirse de negro con más frecuencia en estos días, y comprendió que era un símbolo sutil de duelo por su amante perdida. Había sido su vida la que Eve había aplastado una mañana en la primavera, su vida, ella sabía que nunca sería igual debido a esa pérdida. Él debió haberla sentido porque habló mientras siguió examinando el cuerpo. ?Esto es algo que no se ve todos los días, incluso entre nosotros.? ?Eso es lo que dije.? Alzó la vista entonces, y su rostro exótico se suavizó, sólo un poco, con una sonrisa. ?Pero la gente a menudo pierde la cabeza por un asesinato. Cuando recibí los datos, quise verlo por mí mismo, en el lugar del siniestro. ?Él asintió hacia la cabeza. ?Por el salpicón y el charco, parece que esa parte de él dejó a esta a toda prisa, fue splat— ?¿Eso es un término médico?? ?Por supuesto. Splat and roll. El recibió un pequeño pinchazo en las costillas y la cara aterrizó hacia arriba y hacia la puerta. Parece que el pobre diablo murió antes de que supiera que su cabeza voló, pero vamos a tomar todo de él y ver lo que tenemos. ? ?Mucha fuerza para decapitar limpiamente, y una maldita hoja afilada?. ?Yo estaría de acuerdo.? ?La novia mide aproximadamente cinco-dos, tal vez un cien-diez completamente vestida. Ella no tendría la fuerza. Un robot podría hacerlo. ? ?Posiblemente, si la programación se alterara y mejorara.? ?Yo no he encontrado nada que se refiera a la auto-terminación, pero es una teoría lógica, dadas las circunstancias, podría ser que él quisiera irse, quisiera irse de una manera llamativa. Programa al droide. Hace el trabajo, dispone del arma, restablece la seguridad. Se siente como una mierda, pero es un ángulo.? ?La gente a menudo es incomprensible. Es lo que los hace tan fascinantes. ¿Estaba jugando? ? ?Al parecer. Cualquiera que sea el disco que tenía en marcha, es a prueba de violación, todavía está en la unidad. ?Hizo un gesto a los controles. ?EDD está subiendo. Tal vez él tenía el droide en el juego, también, y algo salió muy mal. ?Pero ella negó con la cabeza, deslizó sus manos en los bolsillos. ?Y eso no explicaría que el droide se reprograme sí mismo. Es de vanguardia —ja-ja— de acuerdo a Peabody, pero eso está más allá de cualquier límite. Los droides requieren un operador humano para alterar la programación. ? ?Hasta donde yo sé, pero no sé mucho sobre este tipo de cosas. En general, los droides que replican a humanos me parecen ligeramente espeluznantes y un poco horrorosos. ? ?¡Sí!? Ella sacó la mano de su bolsillo para apuntar hacia él. ?Exactamente?. ?Y como ellos no hacen lo incomprensible, sin que un operador humano lo programe, eso no sólo es interesante.? Morris se encogió de hombros cuando se puso de pie. ?Tú debes preguntar a tu asesor experto civil. Él sabría lo que habría que saber, creo yo. ? ?Voy a ver lo que los frikis del departamento tienen que decir antes de llamar a Roarke?. ?Whoa?. Ella se volvió para a los frikis antes mencionados entrar. ?Whoa grande?, repitió McNab. ?Ahora es una vergüenza malditamente grande. Bart Minnock, el niño genio?. ?Siempre pensé que tenía un gran futuro?. Callendar hizo una mueca. ?Lo siento?. ?Es inevitable. Eso es de Morris ?Eve señaló con el pulgar hacia las dos partes de Minnock, a continuación, al panel de control. ?Eso es de ustedes. Al parecer, la víctima llegó a jugar o tal vez a probar un nuevo programa. Cualquier cosa que puso está todavía en esa unidad. Está codificado y es a prueba de piratería. Necesito que lo saquen sin dañarlo o a la unidad. Necesito la seguridad de esta puerta y la puerta de entrada bien peinada. Los registros dicen que nadie entraba ni salía una vez que se cerrara, pero como no se mató a sí mismo con las uñas, los registros están apagados. Peabody y yo vamos a estar en el campo. Como todo el mundo aquí tiene una buena cabeza sobre sus hombros — ¿ven? Inevitable, voy a esperar algún progreso hasta que volvamos a la Central.? Ella los dejó, señaló a Peabody. ?Los uniformados hicieron el puerta a puerta?, le dijo Peabody cuando salieron. ?Como su vivienda ocupa los tres pisos superiores del edificio, no conseguimos nada. El portero de la noche vino cuando fue contactado. Confirma la hora de llegada, y jura que nadie llegó para Minnock o accedió a cualquiera de los tres pisos hasta que la novia subió esta mañana.? ?Un inteligente e-friki emplea, trabaja, y conoce a otros inteligentes e-frikis. Vamos a averiguar a quién no le gustaba el viejo Bart. ? U-Play se desarrollaba y extendía en un antiguo almacén. La actividad le pareció a Eve como una energía maníaca, que zumbaba y sonaba en el aire. De la infinidad de computadoras y pantallas, laboratorios y oficinas abiertas llegaban los sonidos de choques de vehículos, guerras espaciales, risas maníacas, amenazas en aumento, y los vítores de los vencedores. Pequeños mundos, fantasías complejas, competencia sin fin, pensó Eve. ¿Cómo podían mantenerlo? Las personas, algunos apenas parecían lo suficientemente mayores para comprar una cerveza y todos vestidos con colores salvajes o metidos en bolsas desgastadas, rebotaban por los cuatro pisos abiertos. Para su oído, parecía que todos hablan a la vez en su incomprensible e-taquigrafía mientras que operaban computadoras de mano, se comunicaban en los auriculares, jugaban con pantallas inteligentes, y sorbían una variedad de botellas de go-bebidas. Era como EDD con Zeus, pensó Eve. ?Es el mundo Nerd?, dijo Peabody. ?O Galaxy Friki. No puedo decidir porque está lleno de frikis y adictos ?. ?Es el mundo nerd de la friki galaxia. ¿Cómo pueden oírse a sí mismos? ¿Por qué nadie cierra la puerta? ? ?Cuando alguien vive como un adicto con el aspecto de friki, te puedo decir reclaman el ruido, el movimiento, el caos básico les mantiene arriba, los mantiene fuertes.? ?Sus cabezas deben explotar.? Eve vio a la gente subir y bajar en ascensores de carga viejos revestidos con vidrio o se desplazaban hacia arriba y abajo sobre las escaleras de hierro en anticuados airboots o delgados patines. Otros descansaban en sillas reclinables y sofás jugando con la mirada vidriosa y centrada de los corredores de maratón. Eve cogió a uno, una mujer joven llevaba lo que parecía ser un overol que había sido salpicado por un loco de tres años de edad. ?¿Quién está a cargo?? La mujer, que tenía varios anillos en las orejas, la nariz, las cejas, parpadeó. ?¿De qué?? ?De esto.? Eve levantó un brazo para abarcar la locura. ?Oh. Bart. Pero él no está en este momento. Creo. ? ?¿Quién sigue? En la cadena? ?Um?. ?Vamos a probar esto.? Eve sacó su placa. ?Oh, Dios mío. Todos somos legales y esas cosas. Tal vez si usted quiere hablar acerca de las licencias y todo eso, debe ver a Cill o Benny o Var. ? ?¿Dónde puedo encontrar a Cill o Benny o Var?? ?Um.? Ella señaló hacia arriba. ?Probablemente en el tercero.? Giró un círculo, mirando hacia arriba. ?Benny, está en el tercero. Un tipo realmente alto, con rastas rojas. Tengo que trabajar, ¿está bien? Así que... chao?. Benny Leman superaba de seis, ocho pies, según el calibre de Eve, y corrió unos doscientos después de la inmersión en un lago durante unas horas. Tenía una figura de bastón con la piel oscura y brillante del ébano y la cabeza llena de fuego con rastas flexibles. En el momento en que subió al tercer piso, sus tímpanos latieron del ruido, sus ojos temblaron por el asalto de color e imagen, y ella había decidió que U-Play era en realidad el séptimo círculo del infierno. Encontró a Benny haciendo cabriolas típicas de e-friki mientras gritaba términos extraños en su auricular, operaba una unidad de palma con una mano, y golpeaba los dedos de la otra sobre una pantalla inteligente. Sin embargo, se las arregló para enviar una sonrisa blanca cegadora y mantener una mano en un gesto de ?solo un segundo?. Sus palabras sonaban como un zumbido sobre la escala nanométrica, bytes, terabytes y CGI. El link de su cargado mostrador de trabajo sonó, y cuando su bolsillo empezó a sonar, Eve supuso que había un vínculo allí, también. Alguien llegó a la puerta, levantó el pulgar de una mano, dio un paso atrás –e hizo un gesto hacia adelante con la otra. Benny respondió con una inclinación de cabeza, encogimiento de hombros, y una mezcla de lo que pareció satisfacer a su compañero de trabajo, que echó a correr. ?Lo siento.? con una bonita voz con un toque de la brisa de la isla, Benny ignoró los zumbidos y timbres para ofrecer otra sonrisa. ?Estamos un poco ocupados por aquí esta mañana. Si está aquí por la entrevista, usted realmente debe ver a Cill. Yo puedo… ?Sr. Leman. ?Eve levantó su placa. ?Soy la teniente Dallas, NYPSD. Esta es mi compañera, la detective Peabody. ?Caramba?. Aunque mantuvo la sonrisa, se vio perplejo. ?¿Hay alguien en problemas por algo?? ?Se podría decir eso.? Hizo un gesto a Peabody para que cerrara la puerta. Al igual que las paredes, eran de cristal, pero por lo menos podía reducir un poco los ruidos. ?¿Puede apagar la pantalla?? ?Está bien. ¿Estoy en problemas por algo? Oh, mierda, Mongo consiguió el link. No llegué a casa anoche, pero mi droide cuida de él. Yo… ?¿Quién es Mongo?? ?Mi loro. Es un buen chico, pero le gusta tener acceso al vínculo para llamar. ?No se trata de su loro. Se trata de Bart Minnock ?. ?¿Bart? ¿Bart está en problemas? Eso explica por qué no puedo hablar con él. Pero Bart no haría nada ilegal. ¿Necesita un abogado? En caso de que... ?Algo cruzó su rostro —un nuevo tipo de desconcierto, y las primeras sombras del miedo. ?¿Está herido? ¿Hubo un accidente? ? ?Siento tener que decirle que el señor Minnock fue asesinado ayer.? ?Oh, vamos!? La ira sustituyó el miedo. ?Él estuvo aquí ayer. Esto no es gracioso. Bart sabe que disfruto de una broma tanto como cualquiera, pero esto no es gracioso?. ?No es una broma, señor Leman?, dijo Peabody suavemente. ?El Sr. Minnock fue asesinado ayer por la tarde en su casa. ? ?Nuh-uh.?La negación infantil llegó de una manera conmovedora cuando las lágrimas inundaron los profundos ojos oscuros. Benny dio un paso atrás tropezó, simplemente se sentó en el suelo. ?No. No Bart. No.? Para mantener su cara a nivel, Eve se agachó. ?Estoy muy apenada por su pérdida, y entiendo que esto es un shock, pero tenemos que hacerle algunas preguntas.? ?¿En su apartamento? Pero él tiene la seguridad. Él tiene una buena seguridad. Es demasiado confiado. ¿Permitió que alguien entrara? No lo entiendo.? La miró suplicante mientras las lágrimas corrían por las mejillas.? ¿Está segura? ¿Lo ha comprobado? ? ?Sí. ¿Conoces a alguien que quisiera hacerle daño? ? ?No a Bart.? Benny sacudió la cabeza. ?No a Bart. ¿Cómo? ¿Cómo ha muerto? ? Quería esperar para darle los detalles. ?¿Cuándo fue la última vez que lo vio o tuvo contacto con él?? ?Se fue temprano ayer. No estoy seguro. Cerca de las cuatro, tal vez. Tenía una cita con CeeCee. Su chica. Y había algunas cosas que quería hacer en casa. Él estaba muy feliz. ?Tomó la mano de Eve. ?¿CeeCee? ¿Está herida?¿Está bien? ? ?Sí, está bien. Ella no estaba allí. ? Con una respiración irregular, Benny cerró los ojos. ?No, eso no es correcto. Iba a su casa, para la cena. ?Él frotó las manos sobre sus mejillas, a continuación, dejó su rostro enterrado en ellas. ?No sé qué hacer.? ?¿Tenía algún problema aquí, con la empresa, con los empleados?? ?No. No. Las cosas están bien. Muy bien. Es un lugar feliz. Bart dirige un lugar feliz. ? ?¿Qué pasa con la competencia?? ?Nada, de verdad. Algunos tratan de hackear, o tratan de poner una comadreja en el interior. Eso es sólo la manera en que funciona. Es algo así como otro juego. Bart era cuidadoso. Todos somos cuidadosos. Tenemos una buena seguridad. Tenemos pantalla y despiojamos (sacamos micrófonos) con regularidad. ? La puerta se abrió. Eve miró hacia atrás para ver a una impresionante mujer asiática con el pelo negro atado en la nuca cayendo directamente a la cintura. Sus ojos verdes de gato brillaban en su cara de huesos finos. ?Bens, ¿qué demonios? Estoy esperando desde las seis, y ya está... ¿Qué está mal? ?Ella se apresuró a ir a su lado. ?¿Qué pasó?? ?Es Bart, Cilly, es Bart. Está muerto. ? ?Oh, no seas estúpido.? Ella le dio una palmada en el brazo, comenzó a levantarse de nuevo, pero él agarró la mano. ?Cilly, es cierto. Es la policía. ? ?¿De qué estás hablando? Eve midió su reacción como un insulto mientras se levantaba de manera fluida. ?Vamos a ver sus insignias.? Tomó la de Eve, luego sacó un mini escáner de su bolsillo. ?Bueno, tal vez se lea genuina, pero —se interrumpió, y su mano tembló ligeramente mientras miraba el nombre en la placa, luego el rostro de Eve. ?Dallas?, susurró. ?Usted es la policía Roarke?. ?Yo soy policía de Nueva York?, corrigió Eve, a continuación, tomó de nuevo la placa. ?La policía de Roarke no es una mierda?. Cill se arrodilló, envolvió un brazo apretado alrededor de los hombros huesudos de Benny. ?¿Qué pasó con Bart? Oh Dios, oh, mierda, ¿qué pasó con Bart? ? ?¿Hay algún lugar donde podamos hablar, en privado, que no sea el suelo??, Preguntó Eve. ?Ah?. Cill pasó una mano por la cara. ?La sala de descanso. Está en el piso de arriba. Puedo despejarla. Pero necesitamos a Var. Tenemos que escucharlo juntos antes de que... antes de decírselo a los demás. ?Se dio la vuelta, puso su frente contra la de Benny.?Voy a despejarla y llamar a Var. Sólo dame un minuto. Benny vamos arriba. ?Ella se echó hacia atrás, volvió a respirar antes de mirar los ojos de Eve de nuevo. ?Usted es de homicidios. Lo sé, y eso significa que Bart fue... ¿Sufrió? Sólo dígame si sufrió. ? ?Puedo decirte que creo que fue muy rápido.? ?Está bien. Muy bien. Vamos a subir las escaleras, Bens, y no digas nada a nadie hasta que no sepamos lo que pasó. ?Ella acercó brevemente la cara.?Simplemente resiste ahora.? Se levantó, salió corriendo. ?¿Cuál es su función aquí, Benny? Preguntó Eve. ?La tuya, la de Cill, Var. ¿Quién está más alto en la jerarquía? ? ?El, ah, sobre el papel somos iguales. Pero Cill —hace de GID. Yo soy GTB— dijo Benny, y Var —es el de la lluvia de ideas— BS. Todo el mundo sabe que puede venir a uno de nosotros —o a Bart si tienen una idea o un problema. ? ?¿Y cuál era el título no oficial de Bart?? ?Triple B. Big Brain Boss.? Su sonrisa se tambaleó. ?Él es siempre el más inteligente en la sala. Supongo que debía asumirlo?. Cuando llegaron, las pantallas de la pared estaban en blanco, las computadoras calmas, y el montón de asientos vacíos. Cill se quedó mirando a una de las varias máquinas expendedoras. Ellas ofrecían cafés de lujo, lo que parecía ser cada refresco en el planeta, y un surtido de aperitivos 24 / 7. Eve imaginó que el Auto Chefs estaba preparado como en la casa de Bart, y tuvo una pequeña necesidad de pizza. ?Pensé que quería una bebida energética, porque siempre quieres una bebida de energía?, murmuró Cill. ?Pero no.? Se dio la vuelta. ?Var ya sube. Yo no le dije por qué. Pensé... de todos modos, ¿quieren algo? Puedo usar mi tarjeta. ? ?Estamos bien, gracias?, le dijo Eve. ?Siéntate, Benny.? Cill sacó su pase a continuación, seleccionó una botella de agua. Ella la empujó hacia Benny.- ?Bebe un poco. ? Ella le atendía, pensó Eve. No como una amante, sino una hermana cariñosa. Cill volvió a la expendedora, ordenó un café. ?Para Var?, dijo. ?Querrá café.? Entró rápido, un hombre fornido de unos treinta años vistiendo una maxi-cargas que le favorecía más que a McNab, ojos de color caqui-, pero sus zapatillas bien gastadas eran de color rojo semáforo igual que su camisa. Su cabello castaño corto flotando alrededor de una cara entre agradable y acogedora. ?Por Dios, Cill, te dije que estoy enterrado hoy. No hay tiempo para descansos. Y con Bart todavía fuera de línea tengo cinco grupos para investigar antes que… ?Var?. Cill le pasó el café. ?Debes sentarte. ?Tengo que moverme. En serio. Así que se rápida y... ?Se dio cuenta de Eve y Peabody, por primera vez. ?Lo siento.? Su rostro mostró ligeramente una agradable sonrisa. ?No sabía que tenías compañía. ¿Usted es la responsable de Gameland? Yo no la esperaba hasta esta tarde. Estaría un poco más organizado para entonces. Probablemente?. ?Ella es la teniente Dallas y...? ?Detective Peabody?. ?Sí?. Cill tomó una respiración profunda, y luego cerró la puerta de vidrio. ?Ellas están aquí por Bart?. ?¿Bart?? Estalló una risa rápida. ?¿Qué ha hecho? ¿Emborracharse y cruzar la calle con descuido? ¿Es necesario pagar fianza? ? ?Siéntate, Var? -murmuró Cill. ?¿Por qué? ¿Qué? ?La diversión se desvaneció. ?Oh demonios, oh mierda, él fue asaltado o algo así? ¿Está herido? ¿Está bien? ? ?Somos de homicidios?, dijo Eve. ?Bart Minnock ha sido asesinado.? El café se deslizó de las manos de Var y salpicó sus zapatos de color rojo brillante. ?¿Qué quieres decir?¿Qué significa eso? ? ?Siéntate, Var.? Cill lo llevó a una silla. ?Simplemente siéntate. Vamos a limpiar eso más tarde. ? ?Pero esto es una locura. Bart no puede estar... ¿Cuándo? ¿Cómo?? ?En algún momento entre las 16:30 y las 17:00 ayer por la tarde, en su apartamento a pocas cuadras de aquí. Fue encontrado por CeeCee Rove esta mañana, en su holo-habitación. Había sido decapitado. ? Después del grito estrangulado de Benny, se hizo un silencio total. A su lado, Cill quedó mortalmente blanca. Su mano se estiró y se apoderó de la de Var. ?¿Alguien le cortó la cabeza?? Cuando Cill comenzó a temblar, Benny le pasó un brazo alrededor de ella, así los tres se sentaron en el sofá como una unidad. ?¿Alguien cortó la cabeza de Bart?? ?Eso es correcto. Al parecer, él estaba en la holo-habitación en el momento del ataque, y tenía programado un juego de discos. EDD está trabajando en retirar el disco de la holo-unidad. Voy a tener que verificar el paradero de todos ustedes desde las 15:00 hasta las 18:00 horas.? ?Estábamos aquí?, dijo Cill en voz baja. ?Estábamos todos aquí. Bueno, yo me fui justo antes de las seis. Tuve una clase de yoga, y empieza a las seis. Esta por la calle Blossom. Benny y Var todavía estaban aquí cuando me fui. ? ?Creo que estuve aquí hasta las 18:30.? Var se aclaró la garganta. ?Yo me fui a casa. Mi grupo tiene un juego, —un juego virtual— de señor de la guerra en marcha, y jugamos desde aproximadamente las 19:00 a las 22:00. Benny estaba aquí cuando me fui, y él ya estaba cuando yo llegué aquí a las 8:30 de la mañana. ? ?Yo trabajé hasta tarde y dormí aquí. Algunos de nosotros estuvimos hasta las 19:00 u 20:00 —no recuerdo, pero podemos ver los registros. Cerré el lugar, y trabajé hasta cerca de la 1:00, entonces me dormí. Ninguno de nosotros haría daño a Bart. Somos una familia. Somos una familia. ? ?El tenía que tener conocimiento de ello?. Cill inclinó la cabeza en su hombro un instante. ?Es uno de los pasos. Usted tiene que tomar los pasos para llegar al siguiente nivel. Si Bart dejara entrar a alguien en su holograma, si confió en el, o... ? ?O?, dijo Eve. ?Él lo estaba mostrando.? La voz de Var se rompió, y una vez más, se aclaró la garganta. ?¿Qué podría querer mostrar? ¿En qué estaba trabajando que querría llevar a casa, para jugar, mostrar? ? ?Tenemos un montón de cosas en desarrollo?, le dijo Var. ?Mucho listo para salir, lo demás está en ajuste. Bart se llevó a casa muchas copias, para jugar con ellos, para ver defectos y problemas técnicos y las formas de resolverlos. Todos lo hicimos. ? ?¿Entonces él habría cerrado la sesión?? ?Tendría que haberlo hecho, sí.? Var miró sin comprender. ?Oh, puedo comprobar. Puedo ir a ver. ? ?Voy a ir contigo. Peabody?, dijo Eve con una inclinación de cabeza, a continuación, siguió a Var afuera, mientras que su compañera seguía la entrevista. Tomaron uno de los ascensores hacia abajo, con Var saludando a la gente. Sus bolsillos enviaban chirridos, pitidos y zumbidos. Ella lo vio empezar tomarlos —en un movimiento instintivo—, entonces dejó caer la mano. ?Ellos saben que algo pasa, que algo está mal?, le dijo a Eve. ?¿Qué le decimos? No sé qué decirles. ? ?Vamos a tener que entrevistar a todos los empleados. ¿Cuántos hay? ? ?¿En las instalaciones? Setenta más o menos. Tenemos un par de docenas de empleados que trabajan —en las ventas, en la prueba, ese tipo de cosas. ?Él le hizo un gesto en una oficina que parecía el puente de una nave espacial. ?Este es el espacio de Bart. Es, ah, una réplica de la CIC Galáctica. Bart trabaja —trabajaba— mejor cuando se divertía con ello. ? ?Está bien. Tendremos que ver sus cosas aquí, y tomar sus computadoras y unidades de comp? ?¿No necesita una orden judicial o algo así?? Ella le dirigió una mirada fría. ?¿Quieres conseguir una?? ?No. Lo siento. ?El rastrilló una mano por el pelo y levantó los extremos cortos en manojos pequeños. ?No. Yo solo... sus cosas. Esto es todo su material. El registraba todo lo que llevaba con él en esta unidad. Lo inventariaba. Nosotros cuatro tenemos la misma contraseña, para así poder comprobar lo que entra y lo que sale. Hay una secundaria, diferente para cada uno de nosotros, lo que se requiere para que podamos editar en nuestras propias unidades. Así no perderemos el tiempo, ¿sabe? ? ?Muy bien?. Entró la contraseña manualmente, de espaldas a Eve. ?Var?, dijo y sostuvo su pase para la verificación. Var está despejado, anunció el equipo. ?Mostrar cualquier registro de inicio de sesión fuera de las instalaciones de Bart en junio veintitrés.? ?Que sea una semana?, le dijo Eve. ?Oh. Modifíquese para del 17al 23 de junio. ? Un momento, por favor. ¿Cómo estás, Var? ?He estado mejor.? Lamento escuchar eso. Aquí está su lista. ¿Puedo ayudarte? ?Ahora no, gracias. No hay nada para ayer. ?Él hizo un gesto a la pantalla. ?Tiene un par de novedades fuera del sitio a través de la semana, pero él las dejó atrás. Él no tenía nada para ayer.? ?Voy a querer una copia de esa lista, y una copia de cualquiera de los programas que sacó esta semana?. ?Oh, wow, ¡Dios. No puedo. Quiero decir, realmente no le puedo dar copias de cosas que tenemos en el desarrollo. ?Su rostro estaba sorprendido, por el dolor y la preocupación. ?Es, como secreto. Nadie más que nosotros cuatro estamos autorizados a tomar algo fuera del sitio. Benny ni siquiera hace eso hasta que estamos preparados para sacudirlo. Es por eso que termina trabajando todas las noches en vela aquí. Él se pone nervioso por tomar algo que no está preparado para estar fuera del edificio. ? ?Voy a obtener una orden judicial.? ?Oh, hombre. No sé qué hacer. No puedo pensar con claridad. ?Las lágrimas se arremolinaron en sus ojos antes de que se alejara. ?Tengo que proteger a la empresa, pero no quiero hacer nada que estropee las cosas. Ni siquiera sé si puedo decir sí o no. Tenemos que votar sobre eso. Los tres. Necesitamos averiguarlo. ¿Puede dejarnos tratar de averiguarlo, en primer lugar? ? ?Te voy a dar algo de tiempo. ¿Cuánto tiempo hace que conocías a Bart? ? ?Desde la universidad. Él ya era amigo de Cill y Benny. Ellos empezaron con algo fácil y, a continuación, todos nos... Ve el logotipo. ?Señaló el logo de U-Play en la pantalla. ?Había venido con un montón de los más elegantes, muy oscilantes, pero él quería esto. Las palabras en un cuadrado. Él dijo que éramos, un cuadrado, ya que se necesitaba de nosotros cuatro para que esto ocurriera. ¿Puede excusarme por un minuto? Por favor. Sólo quiero, eh, tomarme un minuto. ? ?Adelante?. Mientras huía, el enlace de Eve sonó. ?Dallas?. ?Tengo buenas y malas noticias ?, le dijo Feeney. ?Lo bueno en primer lugar, ha sido una mañana de mierda.? ?Pudimos sacar algunos de los detalles del programa de la unidad. El nombre es Fantástico, y está codificado SID.12 —todavía en desarrollo, yo diría que es la versión XII. U-Play tiene los derechos de autor, y la fecha de la última edición de hace dos días. ? ?¿Estaba jugando en solitario, o estaba alguien con él?? ?La unidad estaba puesta para uno, pero esa es la parte mala. No hay manera de saber desde el disco. No hay manera de saber qué demonios es Fantástico porque el disco se autodestruyó cuando se omitió la última prueba de fallos. ? ?Mierda?. ?Está muy tostado. Podríamos obtener algo de él, dado un milagro o dos. Tienen que tener una copia. De ninguna manera este es el único. ? ?Voy a subirlo desde aquí. Voy a necesitar un equipo para tomar el equipo de trabajo de la víctima. Traten de no hacerlo explotar. ? ?Eso duele, muchacho.? ?Bien, bien podría ser un día una mierda para ti también?, dijo Eve y cortó antes de llamar a Peabody. ?Necesito que vengas a la oficina de la víctima, comiences una búsqueda preliminar, y mantengas a todos los demás afuera. Estoy en camino. ? ?Entendido. Tengo los salientes de estos dos, y yo voy a hacer carreras de ellos. ¿Vamos a entrevistar al resto del lugar hoy en día? ? ?Mejor ahora que después. Vamos a mantenerlos aquí mientras hacemos las carreras. ? ?Son más de setenta, Dallas.? Ella suspiró. ?Ya lo sé. Ponte en contacto con Feeney de nuevo. Él, McNab y Callendar pueden venir. Hablan friki de todos modos. ? ?Copia de eso, también. McNab va a mojar sus pantalones cuando vea este lugar. ? ?¿Y eso sería divertido? Tú aquí, yo allí. Ahora.? Eve apagó de nuevo. Ella se tomó su tiempo para regresar. Ella vio que Var tenía razón —la gente sabía que algo estaba pasando, que algo estaba mal. Las cabezas se volvieron hacia ella, los susurros la siguieron. El lugar olía a culpa, preocupación y un toque de emoción. ¿Qué pasa?, ¿qué hicieron? ¿Estamos en problemas? Vio a Var volver desde la dirección opuesta, viéndose destrozado, y los susurros se transformaron en murmullos. Ella lo dejó entrar delante y cerró la puerta detrás de ella. ?¿Qué es Fantástico?? La pregunta fue respondida con un silencio sorprendido. CAPITULO TRES ?Voy a buscar una orden judicial. ? Eve siguió mirándolo cara a cara, buscando el punto débil. ?Y el e-equipo del departamento pasará por cada byte de cada archivo. Y cerraremos esto mientras lo hacen. Podría tomar semanas.? ?Pero no pueden, no pueden cerrar?, protestó Benny.?Tenemos más de setenta personas en el lugar, y todos los otros en línea que dependen de nosotros. Y los distribuidores, las cuentas. Todo lo que está en el desarrollo. ? ?Sí, eso es una vergüenza. Pero el asesinato supera a todo. ? ?Ellos tienen cuentas, tienen familias?, comenzó Cill. ?Y yo tengo las dos partes de Bart?. ?Eso es bajo?, murmuró Var. ?Eso es bajo.? ?El asesinato lo es por lo general. Su elección. ?Ella tomó su enlace. ?Podemos conseguir los abogados en esto.? Cill miró a Benny, luego a Var. ?Pero… ?El asesinato supera todo?, repitió Eve. ?Voy a conseguir mi orden, y voy a tener mis respuestas. Sólo va a tomar más tiempo. Mientras tanto, su amigo está en la morgue. Pero tal vez un juego significa más para ustedes que eso. ? ?No es sólo un juego.? La pasión se notó en la voz de Benny. ?Es lo último para Bart, para nosotros, para la empresa. Un súper, súper secreto y juramos. Todos juramos no hablar de ello con nadie que no esté directamente asignado. E incluso entonces, sólo lo que necesitaba saber.? ?Necesito saber. Él estaba jugando cuando fue asesinado. ?Pero... pero eso no es posible?, comenzó Cill. ?Usted ha dicho que fue asesinado en su casa.? ?Eso es correcto. Con una copia del disco de Fantástico en su holo-unidad.? ?Eso está mal, tiene que estar equivocada.? Más pálido ahora, Var negó con la cabeza. ?Él no hubiera tomado una copia de desarrollo fuera de sitio sin decirnos, no sin necesidad de sacarlo. Rompe el protocolo. ? ?¿Lo tenía en casa? ¿Lo llevó de aquí, sin decirle a cualquiera de nosotros? ?Benny miró a Eve y en sus ojos se leía tanto la traición como el choque. ?Eso es lo que estaba tratando de decirles? ?Por el amor de Dios, Var, usa la cabeza?, le espetó Cill. ?Ella no lo sabría si no lo hubieran encontrado con Bart.? A medida que presionó los dedos a los ojos, una media docena de anillos brillaban bajo la luz. ?Fue así que lo estudiaba, que casi lo había logrado. Casi. No entiendo por qué lo habría sacado sin dejarnos saber, y por qué no lo registró. Él es bastante feroz en el registro, pero se entusiasmó con él. ? ?¿Qué es?? ?Un holo-juego interactivo de fantasía. Multi-función?, continuó Benny. ?El jugador o los jugadores eligen entre un menú de configuración, niveles, líneas de la historia, mundos, épocas, —o pueden crear sus propios personajes a través de la función. El juego lee al jugador o los jugadores las opciones, acciones, reacciones, los movimientos, y modifica el escenario en consecuencia. Es casi imposible de reproducir cualquier escenario de la misma manera dos veces. Siempre va a dar al jugador un nuevo reto, una nueva dirección. ? ?Está bien, de gama alta en la escala de la diversión y del precio, pero no es un territorio nuevo.? ?Las características sensoriales son de escala?, le dijo Var. ?Más real que la realidad, y el operador tiene la opción de agregar más características a medida que avanza. Hay recompensa y castigo. ? ?¿Castigo?? repitió Eve. ?Digamos que es un cazador de tesoros?, explicó Cill. ?Usted tal vez recoge pistas o piedras preciosas, objetos, lo que sea, dependiendo del nivel y la escena. Pero te equivocas, te tiran otro reto, y pierdes puntos. Tal vez usted es atacada por las fuerzas de su rival, o se cae y rompe el tobillo, o pierde su equipo en un río embravecido. Si lo joroba lo suficiente, pierde el juego, y necesita empezar el nivel otra vez. ? ?El programa te lee,? dijo Benny. ?La frecuencia del pulso, la presión arterial, la temperatura corporal. Al igual que una unidad de medicina. Adapta los retos a tu físico específico. Combina las sensaciones del vuelo VR superior con la realidad basada en imágenes de hologramas de alta gama. ¿Luchas contra el dragón para salvar a la princesa? Sentirás el calor, el peso de la espada. Matas al dragón y la princesa te lo agradece. Usted, ah, sentirá eso. La experiencia completa. ? ?¿Si gana el dragón?? ?Usted consigue una sacudida. Nada doloroso, sólo un zumbido y como dijo Cill, el juego termina en ese punto. Usted puede comenzar de nuevo, desde ese punto o desde el principio, o cambiar cualquier factor. Pero el programa también va a cambiar. Se transforma y calcula?, agregó, obviamente, entusiasmado con el tema. ?Los personajes en cada programa se han mejorado con la misma tecnología usada en los droides. Amigo o enemigo, ellos están programados para querer ganar tanto como el jugador?. ?Es un salto?, dijo Cill. ?Un verdadero salto de técnicas fusionadas. Estamos trabajando en algunos problemitas, y hemos proyectado poder tenerlo en el mercado a tiempo para la explosión de las vacaciones. Cuando salga, U-Play se va a ir por las nubes. Bart quería que fuera más fácil de usar, y mantener el punto de precio bajo. Para ello hemos estado trabajando en casa y acá y... es complicado. ? ?Tenemos mucho invertido en la tecnología, la aplicación, la programación, las simulaciones. Si hay alguna fuga antes de estar listos para ponerlo en marcha... ?la boca de Var se tensó. ?Podría fundirnos, dijo Cill. ?Es un éxito o un fracaso.? ?En seis meses, un año, nos gustaría estar ahí arriba con simuladores. Queremos ser globales, y golpear en serio fuera del planeta ?, le dijo Benny. ?No sólo dar de comer a los de arriba, no sólo maravillar a los niños con el juego. Estaríamos jugando. Pero sin Bart... ? ?No sé si podemos hacerlo. No sé cómo podemos hacerlo ?, dijo Cill. ?Tenemos que hacerlo.? Var le tomó la mano. ?No podemos perder esto. Bart lo comenzó, y tenemos que terminarlo. Tiene que mantener el juego en secreto ?, le dijo Var a Eve. ?Tiene que hacerlo. Si alguien pone sus manos en ese disco de desarrollo… ?Se autodestruyó cuando el e-equipo trató de sacarlo?. ?¿En serio?? Benny parpadeó. ?Bien. Lo siento-dijo al instante. ?Lo siento. Es sólo que... Bart debe haber agregado una seguridad. Es por eso que Bart lo llevó. ? ?¿Cuántas copias hay?? ?Había cuatro. Una para cada uno de nosotros para trabajar. Es lo que yo estaba trabajando en la noche pasada?, agregó Benny. ?Lo tenía en la tarjeta SIM, operando el juego, y trabajando con un droide. Sobre todo, trabajamos en él después que el resto de la tripulación se va. ? ?¿Sólo ustedes cuatro saben al respecto?? ?No exactamente. Todo el mundo sabe que estamos trabajando en algo grande. Tenemos un montón de buenos cerebros aquí ?, comentó Cill. ?Los usamos. Pero nadie sabe exactamente lo que tenemos. Sólo piezas. Y sí, algunos de los cerebros son lo suficientemente inteligentes como para poner una gran cantidad de las piezas juntas. Pero hemos tenido cuidado de mantenerlo bajo. Las fugas son la muerte en el juego. ? Ella pareció darse cuenta de lo que había dicho, y se estremeció. ?¿Cree usted que alguien se enteró, y ...? ?Es un ángulo. Voy a necesitar una copia del juego. ? Los tres se miraron, miserablemente. ?Miren, si es lo que ustedes dicen que es, y alguna cosa se filtra cuando está en mi poder, pueden demandar al departamento y, posiblemente, a la ciudad de Nueva York por una cantidad de gran culo. Si soy culpable, es probable que me puedan demandar, también. Voy a perder a mi representante y mi placa probablemente —y esos son igual de importantes para mí como el juego es para ti. Mi único interés en el juego es lo que se refiere al asesinato de Bart?. ?Ella es la policía Roarke?, dijo Cill. ?¿Qué? Mierda. ? Cill se acercó, quemando a Var con una mirada. ?Roarke no va a robarnos. No va a robar la tumba de Bart, maldita sea. ?Las lágrimas fluían de nuevo. ?Él nos ayudó a empezar. Le gustaba Bart?. ?¿Roarke conocía Bart?? Eve le preguntó, y trató de no dejar que su estómago se hundiera. ?Él quería reclutarnos.? Cill se secó las lágrimas con el dorso de sus manos mientras sus ojos brillaban como dos piscinas de color verde. ?A todos nosotros, pero creo que especialmente a Bart. Pero quisimos iniciar nuestro propio negocio. Él nos ayudó, nos dio consejos, lo consultamos para obtener ideas sobre cómo configurar todo. Todos tenemos una oferta abierta de Industrias Roarke, para simular, o cualquiera de sus sucursales. No nos robaría a nosotros. Si tenemos que dar a alguien una copia, yo quiero que sea a la policía de Roarke, y a Roarke. Él se va a asegurar de que nadie ponga sus manos en él. Lo haría por Bart?. Se levantó, todavía deslizándose las lágrimas. ?Tendremos que hablar con el abogado. Vamos a necesitar cubrir mucho, y tal vez obtener algún tipo de documentación para la producción de una copia para usted. Va a tomar un tiempo hacer una copia de todos modos. Tenemos un montón de niveles de seguridad en él, y es denso, por lo que podría tomar un tiempo. Tal vez un día para conseguir manejarlo. Pero yo me encargaré de él. Bart está muerto ?, dijo antes de que cualquiera de sus amigos pudiera hablar. ?Nadie va a poner nada en el camino para descubrir quien lo asesinó. Ni siquiera nosotros. ? ?Lo siento?, dijo Var cuando Cill salió de la habitación. ?No quise decir nada acerca de Roarke, de esa manera.? ?No hay problema.? Cuando el enlace de Eve sonó, le dijo que el e-equipo había llegado. ?Mi equipo está aquí. Ustedes van a querer decirle a su gente lo que está pasando. ? Ella los envió, y trajo a Peabody. ?Tengo algunos detalles sobre el juego que la víctima tenía lo voy a completar más adelante. Por ahora, quiero dividir a todo el mundo del lugar entre nosotros cinco. Escoge cinco lugares para las entrevistas, consigue la lista completa de los trabajadores, repártelos. Nos pondremos en contacto con los que no se presentaron a trabajar hoy. Consigue las declaraciones, impresiones, salientes, y coartadas. Vamos a correr a todos, a continuación, ejecutar a sus familiares y socios conocidos. Y vamos a revisar las finanzas. Tal vez tenemos a alguien que pasa los datos a un competidor por un poco más de ceros. ? ?¿Crees que esto es sobre el juego?? ?Es más que un juego?, dijo Eve con una leve sonrisa. ?Es una aventura. Tengo que ver algo. Puedes enviar mi parte aquí cuando esté instalada. ? ?Tú consigue un cuarto el cuarto agradable.? ?Sí, lo haré. Muévete?. Tenía que hacerlo, pensó Eve. Ella le informaría cuando llegara a casa, en cualquier caso. Y el asesinato se filtraría a los medios de comunicación antes de que pasara mucho más tiempo. Él sabría cómo se hizo, cual fue el punto para controlar el ritmo del crimen. Sólo tenía una manera de poder manejarlo. Si hubiera tenido la cabeza en ello, supuso que habría supervisado la bolsa y noticias de negocios. Menos mal para él que ella no tenía ni idea de cómo hacerlo. Ella optó por su vínculo personal, pensando que estaría dando vueltas, demasiado ocupado para responder, y ella podía dejarle un e-mail. Pero su rostro parpadeó en la pantalla, y los ojos azules intrépidos se fijaron en los suyos. ?Teniente, que agradable es escucharte.? La combinación de los ojos, la cadencia de las verdes colinas y valles de Irlanda en su voz, podría haber convertido a una mujer más débil en un charco pegajoso. Como ella que no podía detener el rápido salto de su corazón. ?Siento interrumpir lo que sea.? ?Estoy camino de regreso de un almuerzo, así que me atrapaste en un buen momento.? Sus ojos se estrecharon. ?¿Dónde?? ?Florencia. La pasta era excepcional. ¿Qué puedo hacer por ti? ? ?Cogí un caso?. ?A menudo lo haces.? Mejor rápido, pensó. De alguna manera siempre lo era. ?Es Bart Minnock?. Cambió —el humor fácil, el coqueteo innato se alejó. Las líneas duras de la ira que no disminuyeron el impacto de su rostro, sino que lo volvieron más peligroso. ?¿Qué pasó con él?? ?No puedo entrar en todos los detalles ahora, pero me acabo de enterar que lo conocías. Yo no quería que oyeras hablar de eso en un informe de los medios de comunicación. ? ?¿Tiene que ver con su trabajo, o fue algo personal?? ?Es demasiado pronto para decirlo, pero su trabajo está involucrado.? ?¿Dónde estás?? ?U-Play.? ?Voy a aterrizar en unos veinte minutos. Estaré allí dentro de los cuarenta. ? ?Roarke—? ?Si se trata de su trabajo, puedo ser útil. Si no es así... Ya veremos. Él era un chico dulce, Eve. Un chico dulce, brillante, y sencillo. Quiero hacer lo que pueda por él. ? Era lo que había esperado. ?Busca a Feeney cuando llegues aquí. Lo siento, Roarke.? ?Yo también. ¿Cómo murió?? Cuando ella no dijo nada, la tristeza nubló la ira.?Fue muy malo, ¿verdad?? ?Voy a hablar contigo cuando llegues aquí. Es complicado?. ?Muy bien, entonces. Es bueno que él te tenga. Voy a estar allí pronto. ? Eve tomó un respiro. Sería útil, pensó mientras miraba fijamente la pantalla en blanco de su enlace. No sólo con el e-trabajo, sino con el negocio. Feeney y su equipo sabían su trabajo, pero no conocían el negocio. Roarke sí. Ella miró la hora, y luego llamó a Morris. ?Dallas?. ?Dame lo que puedas, ? preguntó. ?No sé cuando voy a entrar ahí.? ?Mi casa siempre está abierta para ti. Te puedo decir que no tenía drogas o alcohol en su sistema. Tu víctima era un hombre sano de veintinueve años, — a pesar de, según parece, un apetito por los chips de queso, papas fritas de soja, cebolla y pastillas efervescentes de naranja. Hay algunas pequeñas magulladuras, y una herida más grave en el brazo, todas peri-mortem. Su cabeza fue cortada de un solo golpe, con una hoja ancha y afilada. ?Morris utilizó la palma de la mano de demostrarlo. ?¿Como un hacha?? ?Yo no lo creo. Un hacha es generalmente más gruesa en la parte trasera. Una forma de cuña. Yo diría que una espada, —una muy grande, una espada muy fuerte que se usó con una fuerza considerable, y de un poco más arriba. Un golpe limpio. ?Una vez más lo demostró, juntando las manos como en un puño, a continuación, oscilando como un bateador en el plato, balanceándose. ?La anomalía… ?¿Además de conseguir a un tipo que le cortaron la cabeza con una espada?? ?Sí, que no lo sea. Hay quemaduras leves en todas las heridas. Todavía estoy trabajando en ello, pero me parece que es eléctrica. Incluso la aparición de moretones la muestra. ? ?¿Una espada eléctrica?? El humor calentó sus ojos. ?Nuestros trabajos no son aburridos, ¿verdad? Voy a estar con él durante algún tiempo todavía. Es un joven muy interesante. ? ?Sí. Me pondré en contacto contigo. ? Ella guardó su enlace y comenzó a pasearse. Una víctima segura, sola, en su propia holo-habitación, decapitado por una espada, potencialmente con propiedades eléctricas. No tenía sentido. Él no pudo haber estado solo, ya que estuvieron dos, la víctima y el asesino. Por lo que había una brecha en su seguridad. O hubo una pausa en el juego, abrió, y dejó que su asesino entrara. Tendría que ser alguien de confianza ya que su proyecto era un gran secreto. Lo que significaba que sus tres mejores amigos estaban arriba en la lista de sospechosos. Todos tenían coartada, pensó, pero ¿cuán difícil era para un e-friki deslizarse a través de la seguridad del edificio, dirigirse a unas pocas cuadras, deslizarse a través de seguridad del apartamento, y pedirle a su buen amigo Bart que le abra y jugar? Lo que no explicaba cómo había conseguido llevar el arma adentro, pero una vez más, se podría hacer. Se había hecho. Reiniciar todo, volver al trabajo. Menos de una hora, incluso con el tiempo de limpieza. Alguien en la U-Play o alguien de afuera había ganado la confianza de la víctima. Un posible acompañante. Alguien que se coló a sí mismo, después de que él había dicho a su droide que cerrara. Le gustaba presumir. Los chicos tienden a presumir con el sexo, sobre todo el sexo ilícito. El asesinato no era sobre el sexo, sino que formaba parte de los medios con que se pudo usar. Ella barajaba los pensamientos de vuelta cuando sonó un tímido golpe en la puerta de vidrio. Una chica conjuntada, pensó mientras entraba, ya que había añadido los ojos llorosos a su conjunto. ?Me dijeron que tenía que venir y hablar con alguien porque ha muerto Bart. Yo quiero ir a casa. ? ?Sí, yo también. Siéntate. ? A la mitad de su cupo de entrevistas, Eve tuvo su primer zumbido. Con veintitrés años de edad, Roland Chadwick no podía estar quieto, pero los e-atletas eran notoriamente nerviosos. Sus ojos de color avellana se mantenían húmedos deslizándose lejos de ella. Pero era un día duro, y algunos en el e-juego tenían muy limitadas habilidades sociales. Sin embargo, la mayoría de ellos no sentían la culpa rodando por su piel en ondas gruesas, mal oliente. ?¿Cuánto tiempo llevas trabajado aquí, Roland?? Se rascó la larga hoja de su nariz, movió sus rodillas. ?Como he dicho, entré durante dos veranos de vacaciones en la universidad, entonces me encontré en la lista cuando me gradué. Entonces, estuve un año en la lista, a continuación, los dos veranos antes de eso. En total?. ?¿Y qué haces exactamente?? ?Sobre todo la investigación, como Benny. Ver lo que hay, cómo podemos solucionarlo, y seguir subiendo. O, si alguien tiene soplo de algo, yo viajo antes de que demos un paso en falso y veo que no estemos haciendo daño a alguien más. ? ?Así que ves todo lo que hay en el desarrollo, o en la pizarra para el desarrollo.? ?En su mayoría, sí.? Él movió sus hombros, juntó ambos pies. ?Bits y bytes en todo caso, o, si quieres, esbozos. Y tienes que ver los títulos, los nombres de los personajes y el lugar y hacer la mezcla si no deseas que se repita o cruzarlo. A menos que usted lo desee, porque es, como un homenaje o secuela o una serie. ? ?¿Y ayer? ¿Dónde estabas? ? ?Yo estaba aquí. Registré a las 9:35, hasta las 17:00. O cerca. Tal vez 17:30. Porque yo estaba un poco atolondrado durante un tiempo después de salir.? ?¿Saliste para descansar, para comer, dejaste el edificio antes de que terminar el día?? ?Ayer no. Estaba lleno. Sí, había tomado una segunda porción. ? ?Pero tuviste un descanso, ¿no había algo de comer? ? ?Sí, claro. Claro. Tomé una comida rápida. Claro que sí. ? ?Por lo tanto, ¿te pusiste en contacto con alguien? Llamaste a un amigo para pasar el tiempo de descanso? ? ?Ah...? Su mirada se deslizó a la izquierda. ?No sé?. ?Claro que sí. Y me lo puedes decir o lo voy a encontrar cuando vea tu comp, tu enlace. ?Tal vez llamé a Milt un par de veces.? ?¿Y Milt es?? ?Milton es mi... ya sabes.? ?Está bien. ¿Tiene Milt tú ya sabes un apellido? ? ?Dubrosky. Es Milton Dubrosky. Es serio.? Un poco de sudor salió por encima de su labio superior. ?Nosotros estamos juntos.? ?Uh-huh.? Ella sacó a su PPC y comenzó una carrera de Milton Dubrosky. ?Así que tú y Milt viven juntos? ?Un poco. Quiero decir, que todavía tiene un lugar, pero estamos sobre todo en el mío. Sobre todo. ? ?¿Y que hace Milt?? ?Es un actor. Es muy bueno. Está trabajando en su gran oportunidad. ? ?Apuesto a que le ayudas con eso. Le ayudas a estudiar las líneas. ? ?Claro?. Movió sus hombros de nuevo, tocó sus dedos. ?Es divertido. Un trabajo como un juego?. ?Siendo un actor, probablemente tiene algunas buenas ideas, también. ¿Te ayuda por ahí? ? ?Tal vez?. ?¿Han estado juntos mucho tiempo?? ?Nueve meses. Casi diez. ? ?¿Cuánto le hablaste de Fantástico?? Cada onza de color se retiró de su rostro, y por un instante, quedó totalmente inmóvil. ?¿Qué?? ?¿Cuánto, Roland? ¿Pequeños trozos y bytes, o más que eso? ? ?Yo no sé nada de eso.? ?¿El nuevo proyecto? ¿El gran secreto? Creo que tú sabes algo al respecto. Estás en investigación. ? ?Sólo sé lo que me dicen. No estamos autorizados a hablar de ello. Tuvimos que firmar una censura. ? Eve mantuvo una sonrisa fácil en la cara, y un martillo duro en su corazón. ?Pero tú y Milton son, ustedes saben, y se ayudan el uno al otro. Él está interesado en lo que haces, ¿verdad? ? -Sí, pero… ?Y un gran proyecto como este, el gran secreto. Seguro que se lo mencionaste a tu pareja. ? ?Él no entiende del e-trabajo.? ?¿En serio? Eso es raro, ya que ha estado preso, dos veces, por e-robo?. ?No, no lo ha estado!? ?O eres un idiota, Roland, o un operador muy resbaladizo.? Ella ladeó la cabeza. ?Yo voto por idiota.? Mandó al protestón y ahora activamente lloroso Roland acompañado a la Central, a continuación, envió un equipo de oficiales para recoger a Dubrosky y llevarlo. Su penal no mostraba ningún delito violento, pensó, pero siempre había una primera vez. Terminó sus entrevistas, calculó que daría a Roland tiempo para dejar de llorar y tiempo para que Dubrosky se cociera. Encontró dos más que admitieron que habían hablado sobre el proyecto a un amigo o cónyuge o COHAB, pero la conexión Chadwick-Dubrosky parecía el mejor ángulo. Rompió un tubo de Pepsi mientras comprobaba con los barrenderos y lo agregaba a sus notas. Ella levantó la vista cuando la puerta se abrió y Roarke entró. Cambiaba la habitación, pensó, sólo por estar en ella. No sólo le parecía a ella, sino que se imaginaba que le pasaba a la mayoría. El cambio se veía en él, sin duda, largo y delgado con aquel pelo oscuro, el láser de los ojos azules que podían ser ardientes o helados. Pero el control, el poder debajo reclamaba atención. Incluso ahora, pensó, cuando se podía ver el dolor en esa cara maravillosa, cambiaba la habitación. ?Dijeron que habías terminado con tu parte de las entrevistas. ¿Tienes un minuto ahora? ? Él no siempre lo había pedido, recordó. Y ella no siempre había sabido levantarse, ir a él, para ofrecer un momento de consuelo. ?Lamento lo de tu amigo?, dijo cuando sus brazos lo abrazaron. Mantuvo un abrazo breve, —después de todo, las paredes eran de vidrio— pero sintió que parte de la tensión se alejaba de él antes de que ella se apartara. ?Yo no lo conocía bien, no realmente. No puedo decir que éramos amigos, aunque simpatizábamos. Es un maldito desperdicio. ? El caminó hacia la pared, miró por el cristal. ?Él y sus compañeros estaban construyendo algo. Demasiados agujeros en el todavía, pero lo habían hecho bien por sí mismos. Creativo y brillante, y lo suficientemente joven como para poner todo allí. ? ?¿Qué clase de agujeros?? Miró hacia atrás, sonrió un poco. ?Tú sacas esa cosa de los demás. Y me imagino que si bien el e-trabajo no es tu fuerte, has visto algunos de esos agujeros ya. ? ?Si más de una persona sabe un secreto, no es un secreto.? ?No es eso. Electrónicamente parece que cubrió las bases, y muy bien. Costará algo pasar por todo eso, y me dicen que ya has perdido una pieza clave de evidencia. ? ?Se autodestruyó, pero lo suficiente para darme el trampolín. ¿Cuánto sabes acerca de este juego, este Fantástico? ? ?Combo virtual / holo, roles de fantasía, escenarios variados, a elección del jugador. Aumento de niveles sensoriales, con clave a través de lecturas del sistema nervioso del jugador y las ondas cerebrales. ? ?Aquello más o menos resumía el gran proyecto de alto secreto, pensó. ? ¿Y desde cuando sabes tanto?? ?Oh, hace algún tiempo. Ese es uno de los agujeros aquí. Muchas personas sabían demasiado, y la gente habla. ? ?¿Conoces a Milt Dubrosky?? No, ¿debía hacerlo? ? ?No. Simplemente borra una posible complicación. Si la tecnología desarrollada para este juego es tan de vanguardia, ¿por qué no lo tienes? ? ?En realidad, tenemos algo que sospecho es bastante similar en el desarrollo.? Él se acercó a las expendedoras, las revisó, se alejó de nuevo. ?Pero mi gente no habla.? ?Porque les pagas muy bien, y porque tienen miedo de ti.? ?Sí. Estoy seguro de que Bart pagaba a su gente lo mejor que podía, pero no le tenían ningún temor. ?Él le tocó el brazo, sólo un roce de dedos, mientras caminaba por la habitación. ?A ellos le gustaba y bastante. Él era uno de ellos. Es un error ser demasiado uno de los suyos, ya que nunca te ven como totalmente a cargo. ? ?¿Cuándo fue la última vez que lo viste o hablaste con él?? ?Oh, cuatro o cinco meses atrás. Yo estaba bajando a una reunión y me encontré con él en la calle. Le compré una cerveza, y nos pusimos al día un poco. ? Inquieto, pensó Eve. El estimulo era normalmente su negocio. Luego suspiró una vez, y parecía aceptarlo. ?Uno de mis exploradores llamó mi atención sobre él cuando Bart estaba en la universidad. Después de que había leído el informe e hice un pequeño control por mí mismo, arreglé una reunión. Supongo que tenía veinte años. Dios. Tan fresco, tan serio. Le ofrecí un trabajo, una pasantía pagada hasta que obtuviera su título, y, posteriormente, una posición a tiempo completo.? ?Eso es un infierno de una oferta?, comentó Eve. ?Habría sido un infierno de recluta. Pero él me dijo que tenía planes para poner en marcha su propia empresa, con tres amigos. Él me expuso su modelo de negocio y, a continuación, me pidió consejo?. Roarke sonrió un poco, sólo una ligera curva en los labios maravillosamente tallados. ?Él me desarmó, tengo que decir. Terminé reuniéndome con los cuatro unas cuantas veces, y haciendo lo que podía para ayudarles a evitar algunas trampas. No creo que ninguno de nosotros pudiera haber previsto esta. ? ?Si él fue abierto contigo, justo en el salto, podría haber sido igual de comunicativo con los demás.? ?Es posible, sin embargo, ese fue uno de los escollos sobre los que le advertí. Él… quería hacerlo por su cuenta, y sé lo que es eso, querer eso, necesitar eso. Eso, y como el muchacho me atraía, fue fácil darle un poco de impulso. ? ?¿En dinero?? ?No? Levantó su hombro, un gesto descuidado. ?Yo podría haberlo hecho si me lo hubiera pedido. Pero tenían algo de capital inicial, e iban a trabajar más duro si no venía demasiado fácil. Tenía esta propiedad… ?¿Esto? ¿Este es tu edificio? ? ?Era, por lo que relájate?, le dijo con un mínimo indicio de impaciencia. ?Yo no estoy involucrado aquí. Yo les alquilé este lugar por un tiempo, y cuando despegaron, me pidieron que se lo vendiera. Como dije, el muchacho me atraía, por lo que lo hice. Hice lo mío, ellos hicieron lo suyo. Buen negocio para todos. ? ?Y el negocio vale considerablemente?. ?Relativamente?. ?Comparado con lo tuyo es como comparar una liendre con un oso pardo, pero el dinero es un motivo, como lo es la tecnología en la que estaba trabajando. ¿Pueden mantener a flote este lugar sin Bart? ? ?Nadie es indispensable. Salvo yo. ? ?Aww.? Pero cuando ella rodó los ojos con el sonido, le hizo reír un poco. ?Se va a dividir en tres en lugar de cuatro.? ?Y tomar un golpe por la pérdida del cuarto. Desde un punto de vista empresarial, la eliminación de Bart es un movimiento insensato. Él era el hombre clave, ? explicó Roarke,? la cara pública, el hombre espectáculo. Y era bueno en eso. ? ?¿Este tipo de asesinato? Sensacional, y ligado con el negocio. Va a conseguir nada menos que camiones de los medios de comunicación. Medios de comunicación libres de la clase que genera ventas por pura curiosidad. ? ?Tienes razón en eso.? Él consideró. ?Sí, pero eso es un impulso temporal, y un sentido de los negocios pobre. Sumado a ello, a menos que su dinámica haya cambiado, es difícil ver a ninguno de los otros tres haciendo daño a Bart?. ?La gente hace las cosas más viles. Tengo otro ángulo para comprobar. Feeney te mantendrá ocupado si quieres quedarte. Necesito una copia del disco del juego. Ellos van a entregarla, pero van a arrastrar los pies un poco. Si confían en ti, podrías empujar un poco. ? ?Veré lo que puedo hacer.? ?Voy a estar en el campo.? Le tomó la mano mientras caminaba hacia la puerta. ?Cuida a mi esposa.? ?Ella se cuida a sí misma.? ?Cuando ella se acuerda.? Eve salió, empezó a bajar. Miró hacia atrás una vez para verlo en esa pared de cristal, las manos en los bolsillos, y con una tristeza que tal vez sólo ella podía ver, aún oscureciendo su rostro. CAPITULO CUATRO De regreso a la sección ocupada de la Central de Policía, Eve estudió a Roland Chadwick a través del cristal de observación. Continuaba sudando un poco, y sus ojos estaban hinchados por el llanto, mirando alrededor de la habitación, como si esperara que algo se materializara en una esquina y tomara un bocado grande y bonito de él. Perfecto. ?Lo vamos a tomar juntas para empezar?, le dijo Eve a Peabody. ?Voy a ser dura. Él lo espera de mí ahora. ? ¿Y le darías té de hierbas y una almohada mullida de otra manera? ? ?Voy a dejar lo mullido para ti, después de que la tormenta saldré de la sala con disgusto, dejando amenazas terribles a mi paso.? ?Y yo allí, hasta que él derrame sus tripas?. ?Ese es el plan.? Eve vio que Roland apoyaba la cabeza sobre la mesa como si fuera a dormir. No le hubiera sorprendido en lo más mínimo si hubiera aparecido con el pulgar en la boca. ?Mientras que estás haciendo eso, voy a empezar con Dubrosky. Él ha estado alrededor de la cuadra un par de veces, y tiene que conocer a la victimas, y saber que en su pareja es muy débil. Creo que su valor también se derrumbará.? Peabody sonrió cuando Roland apoyó su rostro en los brazos cruzados. ?Mi chico se derrumbará en primer lugar.? ?Tal vez. Vamos a ver. ? ?Ella caminó como una mujer dura, impaciente que parecía capaz de dar un gran mordisco y disfrutarlo. La cabeza de Roland apareció cuando él se encogió en su silla. ?Grabando. Dallas, teniente Eve, y Peabody, detective Delia, en Entrevista con Chadwick, Roland, sobre el asunto del asesinato de Minnock, Bart. Roland Chadwick, ?continuó, con los dos apellidos para añadir un poco más de intimidación, ?¿le han sido leído sus derechos? ? -Sí, pero… ?¿Entiende usted sus derechos y obligaciones en este asunto?? ?Bueno, sí, pero… Ella dejó caer su archivo en la mesa, entre ellos, con una fuerza que sonó como una bofetada. Él se calló. ?Usted trabajó para Bart Minnock, ¿correcto?? -Sí, señora, le dije cómo… ?¿Puede explicar su paradero ayer?? ?Yo estaba en casa, quiero decir, yo estaba en el trabajo, y entonces… ?¿Qué es?- Ella le espetó las palabras, se inclinó sobre la mesa, acortando el espacio. ?¿Casa o trabajo? Es una pregunta fácil, Roland?. ?Yo- yo- yo estuve en el trabajo todo el día, hasta que me fui a casa.? Cuando su lengua balbuceó las palabras, el color en su rostro pasó a rosado y luego blanco, rosa y luego blanco. ?Yo salí y eso es todo. Fue después de las 17:00. Usted puede comprobarlo. Usted lo puede ver. ? ¿Y tú registras Roland, cada vez que sales del edificio? ¿Cada vez? ? ?Bueno, la mayoría. Por supuesto al final del día. Para asegurarme. Yo no hice nada. No entiendo por qué está tan enojada conmigo. ?Puso su voz en un gemido que amenazaba con alcanzar únicamente los oídos de los perro. ?Yo no hice nada.? ?¿Es así? Tal vez Bart estaría en desacuerdo. Tal vez tendría algo que decir al respecto. Si no estuviera muerto. ?Volviéndose, ella abrió el archivo, tiró las fotos de la escena del crimen sobre la mesa. ?Pero es un poco difícil pronunciar las palabras cuando tu cabeza está al otro lado de la habitación separada del resto de ti.? Roland echó un vistazo a las fotos, se puso de un color verde pálido. Dijo, con bastante claridad: ?Gah.?Entonces puso los ojos en blanco mientras se deslizaba al suelo. ?Bueno, mierda.? Eve dejó escapar un suspiro y puso sus manos en las caderas. ?Será mejor que le des un poco de agua, Peabody?. ?Fue muy graciosa la forma en que cayó.? Peabody trajo una taza de agua, mientras Eve se agachó para a golpear las mejillas de Roland. ?Fuera de combate. No está fingiendo. Bueno, Roland, vamos, regresa. Mejor consigue un médico en caso de... espera, aquí viene. Roland! ?Ella habló fuerte mientras sus ojos temblaron, y luego parpadearon. Luego dio un tirón de cabeza a Peabody para que su pareja jugara a la niñera. ?¿Está usted bien, señor Chadwick?? Peabody se arrodilló, le bajó la cabeza. ?Pruebe un poco de agua. Tome un sorbo, ese es el camino. Tome un respiro. ¿Necesita atención médica? ? -No... ¿Qué pasó? ? -Se ha desmayado. ¿Quiere que llame a un médico? ? ?No. No, no creo... Sólo necesito ?Sus ojos se agrandaron ahora, y él agarró el brazo de Peabody como un hombre que se está ahogando. ?No me haga mirar de nuevo. No me haga verlas. ? ?¿Es más duro mirar que formar parte de causar esto??, Dijo Eve con frialdad. ?Yo no lo hice. Se lo juro. ?Él casi se metió en el regazo de Peabody, y Eve supo que su trabajo estaba hecho.?¡Yo lo juro! No me haga verlo. ? ?Está bien, está bien. Usted no tiene que mirar. Tome más agua. Vamos a esperar hasta que se sienta firme de nuevo. ? -?Está bien, está bien.? Eve empujó las fotos de nuevo en el archivo. ?Usted quiere que le mime, es todo tuyo. No puedo soportar estar en la misma habitación con él. Dallas, teniente Eve, sale de la entrevista. ? Ella cerró la puerta detrás de ella, pero no sin antes escuchar el agradecimiento de Roland a su pareja. Satisfecha con la parte A, se dirigió a la siguiente sala de entrevista para la Parte B. Milt Dubrosky tenía la apariencia pulida y el tufo de una rata de spa. Se imaginó que dedicaba una buena parte de su tiempo al gimnasio, y una buena parte de su semana a los tratamientos. Su pelo —demasiado perfecto para ser regalo de la naturaleza— peinado en ondas sutiles en torno a una cara lisa, de huesos finos. Sus ojos, de un azul suave, brillante, aparecieron bajo pestañas largas y oscuras cuando dijo sonriente, con una sonrisa de alto voltaje. ?Oficial, no sé por qué estoy aquí, pero al menos la visión de ahora es mucho mejor.? ?Teniente?. Su sonrisa brilló junto con sus ojos cuando ejecutó un saludo rápido. ?¡Señor, sí, señor.? ?Grabando. Dallas, teniente Eve, en Entrevista con Dubrosky, Milton, en el asunto del asesinato de Bart Minnock?. ?¿Qué?? Esos ojos audaces se ampliaron a medida que contuvo el aliento. ?¿Bart ha sido asesinado? ¿Cuándo? ¿Qué pasó? ? ?Usted ha estado en entrevista antes, Dubrosky.? Ella golpeó el archivo que contenía su expediente. ?Así que usted sabe que yo soy la que hace preguntas, y tú eres el que responde. ¿Le han leído sus derechos? ? ?Sí, los policías que me trajeron. Pero no me dijeron nada?. ?¿Se puede verificar su paradero de entre las 15:00 y las 20:00 horas de ayer?? ?Claro. Claro. Yo estaba en mi salón, —Meadows— en la zona urbana entre la 13:00 y las 15:30, luego me encontré con un amigo para tomar un café. Hice algunas compras y me fui a casa de otro amigo cerca de las 17:30. Roland, Roland Chadwick. Trabaja para Bart en U-Play. Él llegó poco después que yo, y nos quedamos el resto de la noche. Él puede dar fe. ? ?El nombre e información de contacto de la cita de café.? ?No hay problema. Britt Casey.? Él recitó un número de enlace y una dirección del Upper West Side. ?Estamos juntos en un taller. Un taller de actuación. Así que nos reunimos de vez en cuando para hablar de arte.? Él era bueno, decidió Eve, pero no demasiado. Pobre Roland, pensó, ¿de cuántas maneras podía ser engañado? ?Y ¿a qué hora dejo a su amigo y jefe y actuó por su cuenta?? ?En algún momento en torno a las 17:00.? ?El café y cita de compra. ¿Dónde tomaron café? En caso de que fuera de compras ¿Tiene los recibos? ? ?Realmente no recuerdo el nombre de la cafetería. Y yo realmente no compré nada. Miré escaparates más que comprar?. Eve no dijo nada, sólo lo miró fijamente. ?Bueno, mire. Yo estaba en el salón como he dicho. El nombre de mi consultor es Nanette. Usted puede preguntarle. Y me encontré con Britt después, pero no era para el café, si usted me entiende.? Trató la sonrisa de nuevo, una que decía soy un bribón, pero tu me amas. ?Nos fuimos al Hotel Oaks un par de horas. Vea, la cosa es que ella está casada y yo estoy más o menos viviendo con alguien.? ?¿Chadwick?? ?Ah, no. ¿Pero mi compañero de cuarto y Britt? Ellos no saben el uno del otro. Yo realmente lo apreciaría si pudieran seguir sin saber el uno del otro. ?Nombre del compañero de cuarto? ?Chelsea Saxton.? Eve levantó las cejas. -¿Y dónde, exactamente, encaja Roland Chadwick?? Dubrosky se encogió de hombros, los dejó caer en un gesto de oops. ?Podrías decir que me estoy semi-viviendo con él, también.? ?¿El también desconoce los otros dos, y ellos a él?? ?¿Qué puedo decir? Soy una persona muy sociable. ? ?Eso es un montón de juegos malabares. Un hombre que es experto en malabares sería capaz de hacer malabares con el tiempo suficiente para hacer una parada en el apartamento de Bart.? ?Nunca he estado allí.?, Y añadió con un tono sencillo, alegre. ?No había razón para hacerlo. Yo lo conocía un poco, seguro, porque Roland trabajaba para él en la U-Play. Parecía un buen tipo. Ro pensaba que el mundo era él. No sé por qué alguien querría matar al pobre diablo. ? ?Usted es experto en e-trabajo, también.? ?Una afición, la verdad. Actuar es mi verdadera pasión?. ?Y combinando afición con pasión usted puede hacer algo de dinero vendiendo información privilegiada a las partes interesadas. Sobre todo cuando está tendido sobre un cachorro enfermo de amor con una mierda de coeficiente intelectual de cero, como Roland?. ?Oh, ahora, Ro es un chico dulce. Tal vez un poco débil cuando se trata de hablar de tecnología o de juego, pero un niño dulce. ¿Y yo? Tengo la necesidad de ser admirado, lo admito. Me admira.? Dubrosky le mostró sus manos como si quisiera decir:? Basta con mirarme ¿Quién no admiraría todo esto? ? ?Bastante para filtrar los datos de Fantástico.? Dubrosky intentó parecer en blanco, pero no pudo llevarlo a cabo. ?Lo siento, nunca oído hablar de él.? ?Guarda la mierda, Dubrosky. Mi coeficiente intelectual en esa zona está afinado y entonado. Y, aún admirándote, Roland ya lo derramó.? Ella se echó hacia atrás.? Admirándote no quiere decir caer por ti. No es tan tonto como parece. ? ?Ro no es tonto.? Dubrosky no perdió el ritmo. ?Él sólo se confunde a veces cuando se trata de la realidad. Está conectado a los juegos, y fuera de su burbuja no llega mucho más allá de él. ? ?¿Cómo es que tienes dos piezas laterales, y una inclinación por el e-espionaje?? ?No es ilegal que usted se reparta. Créame, todos mis amantes son felices.? El apoyó un brazo alrededor de la parte posterior de la silla, la miró. ?¿Qué tiene de malo?? ?Me dice que no tienes escrúpulos, y un hombre sin escrúpulos no piensa dos veces antes de hacer trampas, robar, mentir. Es un pequeño paso para asesinar?. ?No mato a la gente, cariño. Les seduzco. ? ?Llámame cariño otra vez.? Ella se inclinó, con los ojos planos. ?Adelante?. ?Sin ánimo de ofender, sin ofender.? Él levantó las manos en son de paz. ?No niego que he llevado mi hobby muy lejos un par de veces. Fui atrapado, como cualquier otra persona. Pero si usted tiene mi hoja, usted sabe que yo no uso la violencia. El hecho es, dulce —Teniente— corrigió rápidamente: ? que no es necesario. Y, por supuesto, Ro me dijo algunas cosas sobre el proyecto de gran secreto. Él está emocionado acerca de él, y le gusta hablar. Parte de una buena seducción es escuchar. Escucho. No es un crimen?. ?Trata de escuchar esto?, sugirió Eve. ?¿Sabes qué más tengo, además de la hoja? Tus finanzas. Es una lectura muy interesante, también. Todos estos depósitos agradables, que yo diría que mantienen tu tiempo en el salón con Nanette. Más interesante cuando los registros de tu empleo indican que no has tenido un trabajo remunerado cerca de un año.? ?La gente me da dinero como regalo. Es parte de la admiración. ? ?Voy a apostar a que Bart no te admiraba. Voy a apostar a que cuando fuiste a pedir un pago para mantener la información que tu amigo te pasaba, te amenazó con ir a la policía. ? ?Yo no hago chantaje.? Él se miró las uñas. ?Es demasiado complicado?. ?Aquí hay algo muy sucio.? Una vez más sacó las fotos de la escena del crimen. Dubrosky no se volvió verde, no se desmayó, pero fue a blanco puro. ?Oh Jesús mío. ¡Oh mi Cristo!. Alguien le cortó la cabeza. ? ?Apuesto a que prácticas con espadas en los talleres. Papeles de acción, obras de época.? Eve ladeó la cabeza mientras le daba un estudio frío de arriba a abajo. ?Estás en buenas condiciones. Apuesto a que puedes manejar una espada pesada sin muchos problemas. ? ?Escuche. Escúcheme.? Despacio desapareció la serenidad. ?Hago mi vida durmiendo con personas que pueden permitirse el lujo de deslizarme un poco de dinero, comprarme cosas bonitas. Puedo hacer más vendiendo información cuando la tengo. Yo no lastimo a la gente. Y le aseguro que no las mato. Roland es una marca, seguro. Es fácil. Pero el hecho es que yo casi lo estoy dejando, porque estoy trabajando más a Britt. Ella tiene un marido rico que le permite jugar a la actuación y gastar todo el dinero que ella quiere. El está mucho tiempo fuera de la ciudad —es un consultor financiero. Me imagino que puedo tocar por un tiempo, tal vez entrar en la casa, cortar una de sus computadoras, ver lo que veo. Estoy en la base, ¿por qué iba yo a hacer algo como esto? Yo no hago esto. Yo no hice esto. ? ?¿A quién ibas a vender la información?? ?Ah infierno.? Él empujó una mano por el pelo, arruinando su perfección y Eve vio que se asustó con sinceridad. ?Si hay rollo allí, tiene que conseguirme un trato.? ?No tengo que hacer nada. Ya has confesado en el expediente, el espionaje corporativo. Y aquí está la cosa, Milt. Realmente, realmente no te admiro. Nombres. Ahora. ? Se recostó, cerró los ojos suaves, brillantes, y derramó sus entrañas. Cuando terminó con Dubrosky, le acompañó de vuelta a una celda. Ella haría lo que pudiera para asegurarse de que pasara los próximos años como huésped del estado de Nueva York. Y ella esperaba que echara mucho de menos su salón de citas. ?Yo tengo la mía?, le dijo Peabody cuando se reunieron en la oficina de Eve. ?Entonces, ya somos dos.? Eve programó café, hizo un gesto a Peabody hacia el AutoChef para que obtuviera el suyo. ?Yo no entendía la mitad de lo que estaba hablando. Cuando más molesto estaba, más balbuceaba, y el murmullo se puso muy técnico. Me imagino que deberé pedir a McNab que mire por encima la entrevista e interprete, pero... ?Peabody hizo una pausa para dar al café un par de pequeños golpes antes de tomar el primer sorbo. ?Pero lo que obtuve fue que le dio a Dubrosky los detalles de sus investigaciones y cualquier trabajo que hizo en el proyecto Fantástico, y todo lo que tenía a mano o conocía. El tipo es un bocón. No podría ser así de filtrado, como parece que son. ? ?Uno de los agujeros?, murmuró Eve, pensando en un comentario de Roarke. Se acercó a su estrecha ventana, miró a un airtram pasar mientras consideraba. ?Mi tío es tan viscoso, que si no entré en él, para limpiarme los zapatos, fue porque temía quemar el zapato. Él vive del sexo y lo que pasa por encanto, apuntando a las marcas, haciendo malabares. Afirma que estaba teniendo relaciones sexuales con un nuevo objetivo cuando Bart perdió la cabeza. En el Hotel Oaks ?. ?Eso es la parte bastante alta de la ciudad para un contacto sexual?. ?La marca tiene un marido rico. Por lo tanto, vamos a comprobarlo, pero me parece que es cierto. También está viviendo con otra marca cuando no está recitando. Ellos pagan su carga, y él se mete en su negocio, y vende los datos a las partes interesadas. Tengo la parte interesada en este caso. ? Ella tomó un sorbo de café, pensando en el joven, estúpido Roland, el joven, ingenuo Bart. ?No creo que Dubrosky se metiera en casa de Bart y le cortara en rodajas. Podría engancharse una uña o salpicarse el pelo perfecto. Pero él va más por el resto. Y si clavamos el asesinato al comprador, podemos golpearle con el accesorio. Se ha ganado una larga y agradable estadía en una jaula muy pequeña. ? ?Él realmente no te gusta?. ?Realmente no. Pero el punto es, que si no hubiera utilizado al enamorado Roland con ánimo de lucro, tal vez Bart Minnock todavía estaría en una sola pieza. Tú toma a las dos mujeres con las que hacía malabares, junto con Roland. Quiero conseguir algunos datos sobre Lane DuVaugne de Synch Diversión antes de hablar con él. ? Peabody miró a su taza de café. ?Ellos van a estar enojados.? ?Oh, sí. Tú recibes toda la materia de la diversión. ?Dio a Peabody los nombres e información de contacto. ?Se discreta?, añadió. ?Britt Casey está casada. Probablemente merece una patada en el culo, pero si ella es tan tonta como para ver a Dubrosky, me inclino a darle un respiro y tratar de mantener a su marido fuera de esto. ? ?Voy a ser el alma. Si este hombre estaba golpeando a tres marcas, ¿cómo tenía tiempo para algo más? ? ?Al parecer, es sólo una cuestión de buena administración del tiempo.? ?Me pregunto qué suplementos toma, o si tiene una dieta especial.? ?Voy a asegurarme de preguntarle la próxima vez que hablemos. Fuera. ? Eve se sentó para comenzar a ejecutar tanto a DuVaugne como la empresa, y mientras los datos se aparecían en la pantalla, siguió una corazonada. Una vez más Roarke respondió directamente. ?Teniente?. ?¿Estás en la Central?? ?Estoy, sí. En EDD. ? ?¿Qué me puedes decir, por encima, sobre un tal Lane DuVaugne y Synch Diversión.? ?Voy a bajar.? ?Tú no tienes que—? empezó, pero ella estaba hablando con el aire. ?Está bien, entonces.? Empezó con DuVaugne. El vicepresidente de cincuenta y nueve años de edad, estaba con su segunda esposa, quien — no era de extrañar — era veintiocho años más joven. Pasaron sus tres años de matrimonio en el Upper East Side, con una casa en Belice y la Riviera italiana. La actual esposa era una ex modelo de ropa interior. Los hombres eran tan simples, realmente. Él había sostenido su posición en Synch Diversión durante dieciséis años, y sacaba unos veintidós millones, mas bonificaciones, cada año. No tenía antecedentes penales. ?Estamos a punto de cambiar eso.? ¿Qué cambios desea implementar? Preguntó el equipo. ?Nada. Ninguno. Una persona no puede ni siquiera hablar consigo misma por aquí. ? Ella hizo un análisis rápido de la compañía. Había existido casi tanto tiempo como DuVaugne había vivido, desarrollando, fabricando y distribuyendo juegos y sistemas de juego. Tenía oficinas y plantas en todo el mundo. Ella frunció el ceño mientras leía las ciudades, recorría la historia de la empresa, tratando de ver su camino a través de los datos financieros y de ocupación oficiales. Odiaba admitirlo, pero sintió un poco de alivio cuando Roarke entró y luego cerró la puerta. ?Uh-oh?. ?Yo simplemente prefiero no difundir mi negocio.? ?¿Tu negocio se cruza con Synch Diversión?? ?No por el momento. ¿Dónde está tu chocolate? ? ?¿Qué chocolate?? Él le dio una mirada. ?Sé muy bien que escondes dulces aquí. Necesito un incentivo. Dame uno. ? Su ceño se profundizó, y dirigió la mirada hacia la puerta. ?No permitas que nadie entre. Es un escondite muy bueno?. ?Tú sabes que podrías fácilmente instalar una cámara aquí, y capturar a quien llega a tu escondite en el acto.? ?Un día voy a atrapar al ladrón de dulces, pero será por la astucia y el ingenio, no la tecnología. Es una cuestión de orgullo y principios. ? Ella tomó una herramienta de su escritorio, a continuación, se puso en cuclillas frente a su recicladora. Después de algunos giros, le quitó la frente y sacó una bolsa de pruebas de la parte posterior. ?¿Tu astucia e ingenio hace que pongas los dulces en la recicladora, con la basura?? ?Está sellado.? Ella rompió el sello con un poco de pop y zas para probarlo, y luego sacó una de las tres barras de chocolate. Ella le arrojó una a él, a continuación, embolsó los dos restantes con un sello nuevo, antes de volver a esconderlas. Miró de nuevo al verlo estudiar el dulce. ?Si vas a ser tan delicado devuélvemelo.? ?Hubo un tiempo en que revolví la basura de los callejones para alimentarme, sin pensar. Las cosas cambian?. Desenvolvió el dulce, le dio un mordisco. ?Pero al parecer, no tanto.? Dejó la herramienta, se puso de pie, y con las manos en las caderas, estudió la recicladora para detectar cualquier signo de desperfecto. ?Está bien. Sigue siendo buen sitio?. ?Y una demostración de verdadero amor si alguna hubo una.? Sacudió una mano sobre el revuelto cabello castaño, a continuación, golpeó un dedo en la hendidura de la barbilla antes de tocar los labios de ella. ?Mejor que el chocolate?. Las sombras se habían levantado, notó. El trabajo podría canalizar el dolor y el arrepentimiento. ?Synch Diversión.? ?Sí. Hace aproximadamente un año estudié adquirir la empresa. ? ?Por supuesto. Existe, por lo que la quieres. ? ?Al contrario.-Se sentó en su gastada silla de visitante. ?Después de una investigación y depuración decidí que no la quería, o no en ese momento.? ?¿Por qué?? ?Está en problemas. Del tipo que no tengo ninguna necesidad o deseo de adquirir. Es mejor esperar hasta que esté cojeando luego comprarla barata, o esperar hasta que se sacudan las cosas, arreglen los problemas, y ofrecer un buen precio por una empresa sana. ? ?¿Qué tipo de problemas? Aparte de que han cerrado dos plantas sobre el planeta en los últimos dieciséis meses — unas pequeñas, fuera de los EE.UU. No tienen las plantas u oficinas fuera del planeta, por lo que se están perdiendo ese mercado por completo, o el costo de la distribución de sus productos en ese mercado sería prohibitivo. ? Él arqueó las cejas. -Bueno, mi corazón se hincha de orgullo. Escuché la visión para los negocios. ? ?Si eres un listillo te quito el dulce.? ?¿Por qué no vienes aquí y tratas de tomarlo?? Sonriendo ahora, él dio unas palmaditas en la rodilla a modo de invitación. Oh sí, se sentía mejor. ?No sé nada sobre el mercado de los juegos, excepto que tiene que ser casi sin fallos. La gente quiere jugar, todo el maldito tiempo. En galerías, en casa, en fiestas, en la oficina. Entonces ¿por qué no puede una empresa que ha estado en el juego de los juegos durante más de medio siglo funcionar? ? ?Debido a que han invertido más, al menos en la última década, en la comercialización y los ejecutivos que en las mentes creativas y las Nuevas tecnologías, y han seguido haciendo caso omiso del mercado fuera del planeta, considerando que es demasiado pequeño y de un costo prohibitivo.? El se encogió de hombros mientras tomaba otro bocado de la barra de chocolate. ?Están atrapados en cierto modo de pensar, y si no cambian, y pronto, en breve estarán una generación atrás.? ?Bueno, por lo que pagan a los trajeados, piensan que si era lo suficientemente bueno hace diez años, será lo suficientemente bueno ahora.? ?Básicamente. Las dos personas que la fundaron hace cincuenta y tantos años la vendieron en su mejor momento. Ha tenido sus altibajos, como todas las empresas. En este momento está en una recesión lenta pero constante. ? ?Algo así como a U-Play Fantástico le iba a cambiar el swing.? ?Podría ser, absolutamente, si se desarrolla y comercializa bien. ¿Es este el motivo? ? ?Podría ser. DuVaugne pagó a una fuente cerca de ciento cincuenta mil, hasta el momento, por los datos sobre el programa. Es un vicepresidente de Synch Diversión?. ?Para el desarrollo ?, agregó Roarke. ?Yo he ido observándolo durante todo su camino. Sería un héroe si llevara a la empresa esta idea, y los medios para crearlo. Me imagino que su contrato con ellos incluye cláusulas de bonificación. Él rastrilló de todo un poco, y por una inversión muy pequeña. ? ?Qué es un motivo muy agradable para el asesinato, o para hacer otra inversión y la contratación afuera. Él también tiene una segunda esposa bastante nueva y muy joven. Apuesto a que le gusta la buena vida. ? Él le sonrió. ?A la mayoría les gusta.? ?Uh-huh. Entonces cuando hayan pasado un par de décadas, si piensas cambiarme por una nueva, recuerda que llevo un arma. ? ?Algo que nunca se me olvida. O dejo de darme cuenta. ? ?Está bien. Necesito tener una pequeña charla con DuVaugne ?. ?Yo estaría interesado en charlar con él.? ?No puedes hacerlo. No puedes?, repitió, sacudiendo la cabeza. ?Tú eres un competidor, y podrías arruinar mis posibilidades de sacudirlo hacia fuera. Lo complicarías en todo caso. ? ?Muy bien?. ?Yo debería tocar la base con Morris, y quiero volver a pasar por la escena. Quiero ser informada del e-trabajo. ? ?Lo haré, pero quiero ir contigo a lo de Bart.? Ella empezó a hablar, se detuvo y reconsideró. ?Tú puedes ser útil allí.? ?Hago lo que puedo.? Él hizo una bola con la envoltura de caramelo, señaló al reciclaje antes de levantarse.?Gracias por los dulces.? Ella sonrió. ?¿Qué dulces?? CAPITULO CINCO ?¿Crees que el pene nunca se cansa? Mientras conducía, Eve volvió la cabeza hacia Peabody, bajándose las gafas que rara vez se acordaba de llevar. ¿De quién? ? ?De cualquiera. Quiero decir de cualquiera con uno. ¿El pene nunca piensa: ¡Por Dios, amigo, darme un descanso? O es todo: Woo-hoo! Aquí vamos de nuevo! ? ?¿Es pertinente al caso, o es una charla de chicas?? ?Surge de la causa. Estaba pensando en ese imbécil de Dubrosky. Ahí estaba golpeando a Britt Casey ayer por la tarde. Un triple para empezar, de acuerdo con ella. Piso, dijo ella, marcando con los dedos, cama, y contra la puerta. Luego, anoche él estaba golpeando con Roland en el juego de fantasía. Capitán pirata y grumete. ? ?Para?. ?Espera. ¿Y esta mañana? Él se coló en un café y tuvo un polvo rápido con Chelsea Saxton, a continuación, recibe un seguimiento con bj en la ducha.? ?Jesús, Peabody?. ?Bueno, no me preguntes por los detalles sucios, pero ellos tres sólo se lamentaron cuando se enteraron de los demás. Realmente creo que la mayoría de las ginnies dirían: ¡Hey! Ni siquiera pienses en poner nada ahí dentro por un rato. ? ?¿Ginnies?? ?Es un bonito nombre para la vagina. Y realmente creo que después de un par de rondas, en la mayoría de circunstancias, su promedio de Ginnie diría, está bien, me tomas por un tiempo. Pero, ¿el pene solo sigue buscando un próximo orificio? Me lo pregunto, ya que no tengo uno. ? ?En caso de que te lo estés preguntando, yo tampoco? ?Te he visto desnuda, así que sé eso. Creo que incluso el pene más robusto y enérgico, en algún momento, dice es suficiente por hoy o esta noche, y puesto que, hey, estoy relajado, me estoy tomando unas pequeñas vacaciones. O simplemente una siesta. ? ?He aquí, ahora yo tengo esta imagen de una polla sentada en un bar en la piscina en un centro turístico, usando lentes y bebiendo una de esas bebidas estúpidas llena de frutas y sombrillas de papel.? ?Oh, eso es lindo.? ?No es lindo. Es un poco horroroso. O desagradable. No estoy segura de qué. Las dos cosas.? Eve dejó escapar un suspiro cansado. ?Creo que ambas cosas.? ?Debería tener un sombrero de paja, también. De todos modos, no creo que se trate de sexo con el pene de Dubrosky?. ?Peabody, no puedo subrayar lo mucho que no quiero pensar en su pene.? ?Es la adicción?, continuó Peabody, imperturbable. ?Apuesto a que Mira está de acuerdo?, añadió, refiriéndose a las perfilista departamental. ?Él compara su valor con su pene, y también lo usa como un arma.? ?Muy bien, ahora veo que lleva una cadena de oro y va armado con un blaster. Para ahora?. Cambiando, Peabody miró a Eve con una expresión de alegría. ?Tú consigues las mejores imágenes de la cabeza. Es por eso que eres un buen policía. Dubrosky dijo toda esa basura sobre la necesidad de ser admirado. Pero mira, él probablemente habla de su aspecto, sus modales, pero inconscientemente, está hablando de su pene. ? ?Bueno, ¿Si estoy de acuerdo contigo, porque en realidad lo hago, te detendrás?? ?Creo que es interesante. Ahora toma a este DuVaugne… Eve apretó la mandíbula. ?No, no comenzarás en el pene?. ?Un hombre abandona a su mujer de veinte años por unos senos grandes y un nuevo Ginnie joven.? ?Oh, Dios mío.? ?Él hace eso porque está empezando a pensar sobre su propia mortalidad, —que realmente no quiere. Él necesita los pechos grandes y el nuevo Ginnie joven para poder decir: Hey, miren lo que tengo, miren donde mi pene puede ir, y prueba que todavía soy vital y viril. Lo que nos lleva de regreso hacia el pene, el cual sí, exige ser admirado. Sabes, podríamos consultar con Charles acerca de esto. ? Eve estacionó en la morgue, y apoyó la frente en el volante durante un minuto. ?No necesitamos un ex compañero con licencia —ahora terapeuta sexual— para investigar este caso. Además, él y Louise están en su luna de miel. ? ?Pero van a estar de vuelta en unos días. Creo que saber sobre el pene puede ayudar a las investigaciones en el futuro. ? ?Muy bien, sigue adelante y consulta con Charles. Escríbeme un informe sobre el mismo, maldita sea. Pero ahora, no quiero escuchar la palabra pene durante el resto del día. ? ?No hay realmente ninguna palabra agradable para... esa cosa en particular?, continuó Peabody cuando se dirigían hacia el interior. ?Todo es demasiado difícil —lo que hay— o demasiado tonto. Pero cuando lo piensas, es bastante tonto tener esa cosa en particular balanceándose allí abajo. Por lo tanto… ?Voy a matarte. Ahorraré dinero a los contribuyentes por hacerlo aquí mismo, en la morgue. Es eficaz.? Eve utilizó el aire frío, las paredes blancas para contrarrestar las imágenes que las teorías de Peabody grabaron en su cerebro. Vio a Morris en el corredor del túnel, hablando con uno de los técnicos de bata blanca. ?Voy a ir a ver en unos minutos?, dijo a la técnica, luego se volvió hacia Eve. ?Me preguntaba si vendrías hoy.? ?Quería atraparte antes que salieras.? ?Me dirigía a mi oficina para enviarte un informe. Querrás volver a verlo. ? Empezó a caminar con ella. ?¿Cómo son las quemaduras?.? ?Menores, pero se encuentran a lo largo de todas las heridas, incluso la aparición de moretones.? Abrió las puertas de su sala de autopsias, donde el cuerpo yacía sobre una plancha de acero, con la cabeza en una bandeja pequeña. Le ofreció los microgafas. ?verás que se producen cada vez con mayor severidad. La aparición de moretones en la piel, el antebrazo izquierdo, y aquí en el tobillo. Tan leves que podría no haber sentido la sacudida. ¿Pero esta? En el hombro muestra hematomas un poco más profundos y una inflamación — debe haber tenido una buena llave en esa área— ya que es más pronunciado. ? ?¿Cuánto más grave son las herida más grave son las quemadura?? ?No, aunque yo al principio pensaba lo mismo. La pantorrilla muestra más moretones que el tobillo, o el antebrazo, pero las quemaduras son muy leves. En el brazo y el cuello, las quemaduras son prácticamente idénticas. Y, tendríamos que decir que la del cuello es una herida más seria. ? ?Así que... las sacudidas, lo que causó las quemaduras se incrementó junto con el juego. Cuanto más jugaba, más grande el shock cuando fue cortado?. ?Parece más probable.? ?Los desafíos suelen aumentar en el juego?, comentó Peabody. ?A medida que avanza a través de un nivel, o comienzas el próximo.? ?Está bien.? Eve dejó que se cocinara lentamente en su cerebro. ?El poder impulsa, tal vez. Roarke tiene un juego virtual. Utiliza armas reales —como armas. Si el malo de la película hace un golpe, se siente una sacudida. Así sabes que has sido golpeada y dónde. Bastante para registrarlo, pero no para herir. Alguien cambió las reglas de Bart. Pero eso no explica las quemaduras internas. Entiendo que las tenga en la piel, pero la herida, la división, estos son en el interior, también, no sólo en el exterior. Lo que significa que el arma tenía que llevar una carga. ¿Qué sentido tiene? ¿No es suficiente una gran espada, afilada? ? ?Sin duda lo hubiera sido.? Ella se acercó a la cabeza, examinó el cuello. ¿Y coincide? ? ?Perfectamente?. ?Tal vez el peso sumado al empuje. Mucha potencia añadido, por lo que el asesino no necesitaba ser particularmente fuerte. El asesino le dio más peso, velocidad.? Ella se sacó las gafas.? ¿Cara a cara?? ?Así es como se jugó,? Morris estuvo de acuerdo. ?Tendría que ser rápido, ¿no es así? Malditamente rápido. No estaba drogado, no estaba incapacitado, y estaba frente a alguien con una gran espada. Habría corrido, tratado de alejarse lo más posible. Él habría vuelto atrás, pero que me aspen si se iba a quedar allí y dejar que le corten la cabeza. El asesino le da una idea con la herida del brazo. Quiere ver su reacción, lo quiere impresionar. Y luego, un golpe limpio?. Ella negó con la cabeza. ?Voy a volver a la escena.? DuVaugne era primero. Peabody había llamado a su oficina, y como sospechaba, lo había dejado para el día. Los ejecutivos corporativos y los policías no tenían ni las mismas horas de trabajo, ni la misma escala salarial. No le envidiaba esa parte, pero era un dolor en el culo saber que tenía que conducir al Alto Manhattan, y luego regresar. ?Tú sabes, ? comenzó Peabody y Eve gruñó. ?Si mencionas cualquier parte de la anatomía de alguien te voy a empujar por la ventana y tirar en el tráfico.? ?Yo no iba a hacerlo, pero estoy pensando en ello de nuevo. Lo que iba a decir era sobre la espada. No es un eufemismo de la espada masculina, sino el arma homicida. El año pasado fui a una convención con McNab. ? ?¿Por qué fuiste a una convención?? ?Una convención —de juegos— en Nueva York en el centro de convenciones. Un completo festival friki, que en realidad es mucho más divertido de lo que parece. ? ?Suena como una pesadilla en el infierno, por lo que tendría que subir mucho para ser divertido en absoluto.? ?Bueno, las personas se visten como personajes de los juegos, y videos y muestran en pantalla. Los actores que interpretan a los personajes vienen y firman cosas o hacen demostraciones. Venden todo tipo de cosas, incluso hacen subastas. Muchos dólares, también. Hay fiestas, concursos y seminarios, y un montón de manos encima. Uno puede jugar casi cualquier juego allí si estás dispuesto a ir contra la multitud, puesta en línea. U-Play tenía una gran presencia allí, me acuerdo. Hey, probablemente vi a la víctima antes de que fuera víctima. De todos modos, fue tres días de geecks ?. ?Caramba, regístrame.? ?Lo que estoy diciendo es que tienen armas. Armas de juego y armas reales y armas virtuales. Una gran parte de los juegos populares se refieren a algún tipo de guerra?. ?Sí, las personas nunca se cansan de matarse unos a otros.? Pero, pensó, era un punto de vista interesante. ?Una espada electrificada sería lo más importante allí.? ?Apuesta el culo. Conseguimos un pase a una de las subastas, y había una espada —no electrificada—, de Elda, la Reina Guerrera, y se fue por más de cinco millones de dólares. ? ?¿Dólares malditos?? ?Sí, dólares de mierda. Era la que Elda usa en el video para defender su trono y todo eso. Los juegos son lo máximo. Y con McNab lo jugamos. ? ¿Quién llegó a ser reina? ? ?Ja, ja. Son holo-juegos, también, pero como no tenemos un holograma sólo jugamos en la computadora. De todos modos, abundan estas armas, y hay un montón de vendedores, coleccionistas y sus rivales. Tienes pistolas, mazas mágicas, lanzas de fuego, sables ligeros y desintegradores. Pero por lo que vi, las espadas son el negocio más grande. Son más sexy?. Un ángulo interesante, pensó de nuevo. Una buena línea a seguir. ?Apuesto a que Bart pensó en lo sexy que era que le cortaran la cabeza con una. Coleccionistas, vendedores y los rivales. Es una buena vía para explorar. Pero tal vez tengamos suerte y DuVaugne saque de repente su espada mágica, nosotros lo ataquemos, y terminemos este caso. ? ?Conozco un eufemismo de la palabra p… cuando lo escucho.? Eve se deslizó en la acera en una zona de no aparcar y encendió su luz De turno. ?Si saca algo, lo bajamos.? Riendo, Peabody salió. ?En algún lugar?. Si te gustaba el acero, cristal y ángulos agudos, pensó Eve. El tono dorado del cristal de la ventana de privacidad reflejaba el haz de luz solar, haciéndola agradecer por sus gafas. Se preguntó cuántas personas habían sido cegadas sólo por caminar por la extravagancia de tres pisos de lo que probablemente había sido idea de un diseñador post-post-moderno de la ciudad. Se imaginó que había habido una casa de piedra rojiza digna o de ladrillo ubicada en ese lugar, destruida o herida de muerte durante las Guerras Urbanas. En su lugar quedó el brillo de las paredes de acero pulido elevándose en ese vaso de tono dorado. Tal vez los ocupantes se sentían elevados dentro de su caja de cristal, o disfrutaban de una vista casi sin obstáculos de las calles y la ciudad. Ella se habría sentido expuesta y horrorizada. Pero había de todos los gustos. En lugar de escalera desde la acera a la entrada una rampa inclinada abría el camino a una plataforma en la que un detector de movimiento de inmediato enviaba un leve pitido. Recorrió las cámaras duales, la placa de palma. ?Abrir cerraduras?, comentó. El reconocimiento de voz no es aceptado. Este lugar no acepta solicitudes. Todas las entregas deben ser autorizadas. No se esperan invitados en este momento. Por favor, identifíquese y el estado de su negocio. Gracias. ?Bueno, dijo por favor. ?Peabody se encogió de hombros. ?Y gracias.? ?Sí, realmente cortés. Supongo que no les gusta mucho que la vecindad entre?. La identificación será solicitada dentro de diez segundos. Este lugar está protegido por Secure-One. Un error de identificación alertará a las autoridades en diez segundos. ?No es tan cortés ahora.? Eve sacó su placa. ?Dallas, teniente Eve, NYPSD. Tenemos asuntos que tratar con Lane DuVaugne ?. Ninguna cita está programada. ?Mira la placa, e informa al Sr. DuVaugne que la policía está en la puerta. De lo contrario, dará lugar a un montón de policías con una orden lleguen dentro de treinta minutos. ? Por favor, coloque su identificación en la placa de palma para la exploración de verificación. Gracias. ?Tiene sus maneras de nuevo?, comentó Eve, y accedió. Identificación verificada, Dallas, Eve, teniente de la Policía de Nueva York y el Departamento de Seguridad. El Sr. DuVaugne será informado de su llegada. Un momento, por favor. Se tardó más de un momento, pero la seguridad fue despejada y se abrió la puerta. El sirviente droide, muy digno, delgado, con un traje negro rígido, hizo bufar a Eve. Podría haber sido el hermano de Summerset, no sólo por la apariencia, sino por la sonrisa burlona en su rostro mientras la miraba. ?Oye, que se parece mucho a… ?El mayor dolor en el culo?, terminó Eve, y al pensar en el mayordomo de Roarke esbozó una sonrisa. ?¿Tiene un nombre, amigo, o simplemente un número?? ?Soy Tony Derby.? Había sido programado con un acento británico. ?Si usted me informa de la naturaleza de su negocio con el Sr. DuVaugne se lo transmitiré. Su compañera aún no ha identificado. ? ?Peabody, Delia, detective.? Peabody levantó su placa. ?Ahora que estamos todos muy bien identificados, puede ir con su propietario y decirle que el NYPSD desea hablar con él aquí, en la comodidad de su propia casa, o lo vamos a acompañar a nuestra casa, la Central de Policía, para una charla. Esa sería la menos cómoda y más pública. Nuestro negocio no es asunto suyo. Procesa eso. ? ?Yo lo informaré al Sr. DuVaugne. Usted debe esperar en la antesala. He encendido todas las cámaras de seguridad interna. Sus movimientos y la conversación se están grabando. ? ?Vamos a resistir rascarnos en lugares inapropiados.? Él olió, le dio la espalda, y luego las llevó a través del hall de entrada abierto con una fuente de agua azul con Venus en el centro, y custodiada por una especie de escultura de metal de una mujer mayormente desnuda a punto de zambullirse. La antesala de paredes de cristal mostraba sofás individuales de gel en plata brillante con cojines rojos rabioso, las sillas con rayas de ambos colores. Todas las mesas eran de vidrio transparente. Algunas contenían macetas con flores extrañas en sus bases. Desde el techo una maraña de acero y cristal formaban arañas. Los pisos eran del mismo tono y textura que el acero de afuera. Eve trató de pensar si había visto alguna vez una sala más hiper-moderna y menos cómoda, pero no pudo recordar ninguna. Esperen aquí- le ordenó Derby. Cuando se fue, Eve se acercó a la pared frontal. Sí, definitivamente la hacía sentir expuesta. ?¿Por qué alguien querría nada más que una hoja de vidrio lujosa entre ellos y el resto del mundo?? Ella sintió un encogimiento de hombros en lugar de un escalofrío, y luego se alejó. ?¿Impresiones?? Peabody hizo un círculo con los ojos como para recordar a Eve que estaban grabando. ?Um. Es muy limpio. Y tranquilo. No se oye ningún ruido de la calle. ?Hizo un gesto hacia la ventana. ?Es algo así como un video con el audio en silencio.? ?O hemos entrado en un universo alternativo donde el mundo fuera de este vidrio es sin sonido. Y escalofriante. ? ?Bueno, es raro ahora.? Entonces Peabody hizo una mueca, un círculo con los ojos de nuevo. ?Pero realmente limpio.? Eve se volvió de nuevo al sonido de los pasos de un hombre, y —por el clic-clic, —los tacos de una mujer. Vio primero a la mujer, y se dio cuenta de que la nueva esposa había servido de modelo para la escultura en su mayor parte desnuda del vestíbulo. Ahora llevaba un vestido corto de verano que coincidía con el suave azul de sus ojos y el calzado que hacía furor actualmente y que dejaba la parte superior del pie descalzo. Sus dedos lucían un esmalte en varios tonos pastel. El pelo le caía en una cascada roja y dorada en torno a un rostro dominado por labios carnosos, sensuales. Junto a ella estaba un hombre anodino en un conservador traje de corte empresarial. Sin embargo, mantenía su mandíbula firme, y sus ojos marrones bruñidos igualaban su melena. La corbata un poco torcida y la soñadora mirada satisfecha en los ojos de su esposa le dieron a Eve una pista sólida de lo que la pareja había estado haciendo durante su llegada. ?Son la teniente Dallas, y la detective Peabody. DuVaugne cruzó la sala para dar a ambas un apretón de manos. ?¿Qué puedo hacer por ustedes?? ?Estamos investigando el asesinato de Bart Minnock?. ?Ah?. Él asintió con la cabeza y dio un suspiro de pesar. ?Sí, me enteré de eso. Los medios de comunicación no tienen muchos detalles. ? ?¿Ustedes conocían al Sr. Minnock?? ?No, no realmente. Yo sabía de él, por supuesto, como estamos en el mismo negocio. ? ?Geezy, cariño, tienes que pedirles que se sienten. Tsk. ? Ella dijo ?Tsk,? y con el pesado acento de base del Bronx luchó por afectar los tonos redondeados de su droide, a Eve le pareció bastante notable. ?Soy Taija. La Sra. de Lane DuVaugne. Por favor, siéntense.? Ella hizo un gesto como las modelos en la pantalla mostrando los premios de los concursos. ?Me complacería ordenar algunos refrescos.? ?Gracias.? Eve aceptó la invitación a sentarse. ?Estamos bien. ¿Así que nunca conoció a Bart Minnock? ? ?Oh, creo que nos encontramos una o dos veces.? DuVaugne se sentó en el sofá rojo y plata con su esposa. ?En las convenciones y eventos, ese tipo de cosas. Parecía ser un joven brillante y afable. ? -Entonces, ¿por qué alguien lo mató?? Preguntó Taija. ?Buena pregunta?, dijo Eve, e hizo que Taija se sintiera como un estudiante halagado por su profesor favorito. ?Si no haces preguntas, no encuentras nada.? ?Mi filosofía. Permítanme que se aplique a usted, Sr. DuVaugne, ¿puede verificar su paradero ayer entre 15:00 y las 19:00 horas ? ?¿El mío? ¿Está insinuando soy sospechoso? ?La indignación surgió dónde, pensó Eve, la perplejidad habría ocupado un lugar mejor. ?¿Por qué?, yo apenas conocía al hombre.? ?Geezy, Lane no mataría a nadie. Él es manso como un cordero. ? ?Es el procedimiento estándar. Como ha dicho usted, señor DuVaugne, usted y la víctima estaban en la misma línea de trabajo?. ?Eso no es un motivo para el asesinato. Innumerables personas en esta ciudad están en el negocio del juego, pero usted viene a mi negocio y me exige responder a sus preguntas.? ?Vamos, vamos, cariño. ?Taija le acarició el brazo. ?No dejes que te altere. Tú sabes que no es bueno para ti. Y ella está siendo realmente cortés. Siempre estás diciendo que la gente tiene que hacer el trabajo por el que le pagan y todo eso. Especialmente los funcionarios públicos. Usted es un funcionario público, ¿no?-Preguntó a Eve. ?Eso es correcto.? ?De todos modos, dulce, sabes que estabas en el trabajo hasta casi las 16:00. Él trabaja muy duro?, confesó a Eve. ?Y entonces llegó a casa y tuvimos nuestro pequeño descanso antes de vestirnos para la cena con Rob y Sasha. Fue una fiesta muy bonita. ? ?Taija, es una cuestión de principios.? ?Ya, ya,? dijo ella, acariciándolo. ?Ahora, ahora.? DuVaugne tomó una respiración lenta y sonora. ?Taija, creo que me gustaría mi martini de la noche.? -Claro, cariño, voy a ir a decirle Derby que lo prepare. ’Scuze... o sea, por favor, disculpen un momento. ? Después de que ella salió, DuVaugne se volvió hacia Eve. ?Mi esposa es ingenua en ciertas áreas.? Tal vez, pensó Eve, pero también sonaba tan sincera y absurdamente simpática. ?¿Lo bastante ingenua para no entender que ?trabajar duro? incluye el pagar a un estafador por la información confidencial sobre el funcionamiento y los proyectos de U-Play? Tenemos a Dubrosky en custodia ?, dijo Eve antes de que pudiera hablar. ?El nos habló sobre usted.? ?No tengo idea de qué o quién está hablando. Ahora, voy a pedirle que se retire?. ?Peabody, lee al Sr. DuVaugne sus derechos.? Mientras bramaba, Peabody recitó el Miranda revisado. ?¿Entiende usted sus derechos y obligaciones en esta materia?? Terminó Peabody. ?Esto es increíble!? Su cara de color rojo brillante quemaba cuando él se levantó. ?Voy a llamar a mi abogado.? ?Muy bien. Dígale que lo encontrará abajo en la Central de Policía.? Fría y tranquila por el contrario, Eve se paró. ?Dónde puede descansar hasta que llegue, momento en el que vamos a filtrar nuestras preguntas a través de su representante —en ambos asuntos— la participación en el espionaje corporativo y su conexión con el asesinato de Bart Minnock?. ?Sólo un minuto, sólo un maldito minuto. Yo no estaba cerca del apartamento de Minnock ayer. Nunca he estado en su apartamento. ? ?Usted ha solicitado un abogado, Sr. DuVaugne,? Eve le recordó. ?Estamos obligados a esperar hasta que su representante se reúna con usted antes de tomar cualquier declaración o continuar esta entrevista. Lo llevaremos a la Central antes de eso, y lo reservaremos por los cargos pendientes. ? ?¿Me está arrestando? ¿Usted me está deteniendo? Espere. Sólo tiene que esperar.? Él no sudaba como Roland, pero su mano temblaba cuando él la empujó a través de su brillante melena. ?Vamos a dejar el abogado, vamos a mantener esto aquí.? ?Esa es su elección.? ?¡Martinis!?, Anunció Taija en un sonsonete brillante cuando precedió a Derby en la habitación. ?Todos vamos a sentarnos y disfrutar de un trago. Oh, cariño, mírate! Tienes la cara toda roja. ?Ella se acercó, acarició sus mejillas. ?Derby, sirve la bebida. El Sr. DuVaugne necesita un poco de pick-me-up?. ?Dame eso?. DuVaugne agarró el enorme agitador, vació el contenido en un vaso hasta el borde. Luego bebió. ?¡Uy! Te olvidaste de las aceitunas. Derby, sirve a nuestros huéspedes. ? ?No está permitido beber en servicio, señora DuVaugne, pero gracias.? La boca de Taija se curvó en una mueca simpática. ?Geezy, eso no parece justo?. ?Taija, sube las escaleras. Tengo negocios que discutir aquí. ? ?Oh.? Después de disparar a su marido una mirada de dolor, se dirigió a Eve y Peabody. ?Fue un placer conocerles.? ?Fue un placer para nosotras también.? ?Derby, déjanos solos?. DuVaugne se sentó, se frotó los dedos sobre los ojos. ?Yo no tengo nada que ver con el asesinato de Minnock. Yo estuve en mi oficina hasta las 16:00. Mi chofer me trajo a casa. No salí de la casa otra vez hasta las 19:00. Usted puede comprobar todo esto. ? ?Podemos y lo haremos. Pero cuando un hombre paga a alguien para robar para él, es un pequeño paso a pagar a alguien para matar por él. ? DuVaugne dejó caer las manos. ?No sé lo que este personaje Dubrosky le ha dicho, pero él es un ladrón y un mentiroso. No se puede confiar en él. ? ?Usted confiaba en él por cerca de ciento cincuenta mil?, señaló Eve. ?Eso es un negocio, sólo el costo de hacer negocios.? El sacudió la mano, entonces las colocó en las rodillas. ?Y vino a mí. Él dijo que quería desarrollar un juego, y estaba trabajando en una nueva tecnología, pero necesita apoyo. Normalmente, lo habría desestimado, pero era convincente, y la idea era interesante, así que le di unos cuantos miles para continuar el trabajo. Y un poco más después de que yo, lo confieso, fuera atrapado. Yo debería saber mejor, por supuesto, pero la falta de juicio no es un crimen. Entonces, después de haber invertido tiempo y dinero, me dijo que había robado los datos de U-Play. ? En un arrebato de aliento, DuVaugne sirvió un martini por segunda vez y recordó las aceitunas. ?Me sorprendió, e indignó, lo amenacé con entregarlo, pero me chantajeó. Yo le había pagado, ya ve, así que se vería como si lo hubiera contratado para acceder a la información. Seguí pagándole. Yo no sabía qué más hacer?. Eve se sentó por un momento. ?¿Compras algo de eso, Peabody?? ?No, señor. Ni una palabra. ? Obviamente aturdido, bajó el vaso. ?¿Usted cree a un delincuente común por encima de mí?? ?En este caso?, consideró Eve, ?oh sí. Usted no es ingenuo, DuVaugne. No como su mujer muy agradable. Y no sacaría una gran parte del dinero en efectivo de su propio bolsillo para ayudar a algún programador que lucha por desarrollar un juego. Usted contrató a Dubrosky, y le pagó para hacer exactamente lo que hizo —usar su sabia con algún tonto para que le diera los datos que quería. Usted trae el juego y la tecnología a su empresa, que se está reduciendo rápidamente, llega a ser el héroe. Su inversión vale la pena varios cientos de veces. El único problema para quitar: Bart Minnock?. ?Yo no soy un asesino!? DuVaugne bebió la mitad del segundo martini antes de golpear el vaso. ?Si Dubrosky mató a ese hombre, lo hizo por su cuenta. Yo no tuve nada que ver con eso. ? ?¿Sólo le pagó para robar?? ?Es un negocio?, insistió DuVaugne. ?Son sólo negocios. Mi empresa está en problemas, eso es cierto. Necesitamos una infusión, algunas ideas nuevas, un impulso en el mercado. Cuando la información llega a mi, yo la uso. Eso es un buen negocio. Es la manera de la industria. Es muy competitiva. ? ?Cuando usted paga a alguien para robar y / o transferir información de otra propiedad se llama robo. Y ¿adivine qué? Usted va a ir a la cárcel. Y si el robo está relacionado con el asesinato va obtener como premio la bonificación de tales actos. ? ?Esto es una locura. Soy un hombre de negocios haciendo mi trabajo. Yo nunca habría hecho daño a nadie ni tendría una parte en ello. ? ?Robar los resultados que otra persona consiguió con su sudor, y ya veremos lo que añadimos antes de que haya terminado. Usted puede llamar a ese abogado camino a la Central. Lane DuVaugne, está bajo arresto por la solicitud de robo de información confidencial, y por la recepción de la misma, por conspiración para cometer espionaje corporativo. Espósalo, Peabody. ?No. Por favor, por favor. Mi esposa. Debe dejar que le explique a mi esposa. Déjeme decirle que voy con ustedes —a ayudar con su investigación. Por favor, no quiero trastornarla. ? ?La llama de camino. Le dice lo que quiera. Pero ella va a saber cuando tenga que pagar la fianza, si usted la consigue. ? Ella no lo había hecho por él, Eve pensó mientras Peabody manejaba la reserva. Lo había hecho para dar a su esposa un poco más de tiempo para adaptarse a los cambios venideros. DuVaugne podía hablar con su abogado, podrían tratar de engatusarlo, pero no había manera de que tuviera una audiencia de fianza hasta la mañana. Ella vería lo que tenía que decir después de una noche en una celda. En su oficina, ella llamó a Roarke para hacerle saber que estaba de vuelta, a continuación, escribió y presentó su informe. Mientras lo esperaba hizo lo que no había tenido tiempo de hacer todo el día. Comenzó su tablero de asesinato. Cuando lo hizo, se sentó, puso sus pies sobre el escritorio, tomó un sorbo de café, y lo estudió. Bart Minnock, su rostro agradable, su sonrisa un poco torpe, cabalgaba junto a las fotos espeluznantes de la escena del crimen, las fotos de la morgue y la gente que conocía, relacionada con él. Sus amigos y socios, su novia, el saco triste de Roland, Dubrosky, DuVaugne. Recorrió la lista de empleados, de las cuentas, los datos financieros, la línea de tiempo que ya sabía por los informes y los barrenderos. Competencia, pensó, su empresa, el ego, dinero, dinero, dinero, pasión, ingenuidad, seguridad. Juegos. Los juegos equivalían a grandes empresas, grandes egos, mucho dinero, grandes pasiones, y su desarrollo, seguridad grande. En algún lugar a lo largo de la línea la seguridad había fracasado y uno o más de los otros elementos se colaron para matar a Minnock. ?Oí que hiciste un arresto?, dijo Roarke detrás de ella. ?No es sobre el asesinato, todavía no. Pero puede conectar. Ellos van empujar este proyecto, este juego, sin él. No sólo porque es lo que hacen, sino porque no quieren fallarle. ? ?Sí, va a haber baches, y puede haber un retraso, pero lo van a pasar.? ?Entonces, ¿cuál es el punto de matarlo?. ?Ella sacudió la cabeza, dejó caer sus pies de nuevo al piso. ?Vamos a dar un paseo por la escena.? CAPITULO SEIS Dejó que Roarke condujera para poder seguir trabajando en sus notas, determinar quién de los entrevistados necesitaba un segundo paso, y a quien ella aún necesitaba contactar. ?Tengo un llamado de su abogado —de vacaciones. Las acortará y me voy a encontrar con ella en la mañana. Era su amiga?, añadió Eve. ?Ella parece dispuesta a darme lo que necesito, y ya ha perfilado algunos términos básicos de su acuerdo de asociación y testamento. Casi todo va a sus padres, pero su porción de U-Play se divide entre los tres socios restantes. Es un pedazo.? ?¿Estás pensando en que uno o varios de ellos decidieron eliminarlo para tener una mayor tajada de la torta?? ?No se puede descartar. Pero a veces el dinero no es todo el asunto. ?El dinero, pensó, era a menudo la forma más fácil de empujar el botón, pero no el único botón. ?A veces ni siquiera en el trato. Sin embargo, no lo puedo descartar. Tú has dicho que probablemente habría algunos golpes y cierto retraso en sacar este nuevo juego, pero van a cosechar un torbellino de publicidad por lo que me parece que cuando llegue, va a ser un gran éxito. ¿Esa sería tu opinión? ? ?Sería —y así será. A pesar de que tenemos un juego similar y un sistema a punto de lanzar, es un salto considerable en tecnología de juegos. Y van a tener una gran cantidad de medios de comunicación centrados en ellos debido a la muerte de Bart, y al método. Va a darles un empujón, ¿pero para el largo plazo? Perderlo es un golpe duro. ? -Sí, pero algunos no piensan a largo plazo. Y a la inversa, desde el punto de vista competitivo, si cortas la cabeza —literal y figurativamente—, estás amontonando el retraso de tiempo suficiente para darle tiempo a batir el salto. Pueden ser socios, y unas luces brillantes, pero Bart era el jefe. Así es como me parece. ? ?Yo estaría de acuerdo. ¿Y, si es por negocio? Se siente más como la competencia de cualquier tipo de puja por obtener la atención de los medios de comunicación. No puedo ver eso, Eve. ? Tal vez no, pensó, pero era un subproducto. ?¿Qué sabes sobre las armas de juego —los juguetes usados en un juego, accesorios vid, réplicas, objetos de colección?? ?Ellos pueden ser y son interesantes, y ciertamente pueden alcanzar precios rígidos, sobre todo en una subasta.? ?Tú cobras.? Ella se movió para estudiar su perfil. ?Pero sobre todo recoges realmente.? ?En primer lugar, sí. Aún así, es un área de interés para cualquier persona en el campo, o en un juego serio. Los juegos de armas van desde lo básico y simple a la todo lo intrincado y complejo, y entre medio. Ellos pueden y deben aportar un elemento de inmediatez y realismo, una practicidad?. Él la miró. ?Tú disfrutas de las armas.? ?Me gusta saber que tengo una. Una que hace lo que tiene que hacer cuando necesito que lo haga?. ?Tú has jugado juegos. Eres un alma competitiva?. ?¿Cuál es el punto de jugar a ganar, si no es la meta?? ?Estamos en el mismo lado?. ?Pero un juego sigue siendo un juego?, señaló. ?Un juguete es un juguete. No entiendo la compulsión de vivir la fantasía. De equipar su oficina como centro de mando de alguna nave espacial de ficción. ? ?Bueno, por la diversión o la fuga, aunque sin duda algunos lo llevarían demasiado lejos. Debemos ir a una subasta en algún momento, sólo para que puedas experimentar. Juegos de azar y lo que se recoge sujeto a él, es un mundo interesante. ? ?Me gustan los juguetes.? Ella se encogió de hombros. ?Lo que no entiendo es por qué alguien gasta millones en juegos, en una espada empuñada por un guerrero de un video interactivo.? ?Algunos podrían decir lo mismo sobre el arte. Es todo una cuestión de interés. En cualquier caso, algunas piezas de interés para los coleccionistas se basarían en los prototipos de los videos, utilizados en varios juegos, o simplemente mostrados. Dependiendo de la accesibilidad, la edad, el uso, la base, puede ser valioso para los coleccionistas. En forma rutinaria nosotros emitimos un número especial de ediciones limitadas de algunas armas y accesorios, sólo por esa razón. ? ?¿Qué tal una espada electrificada?? Frenó en un semáforo en rojo, a continuación, le sonrió. ?Tú tendrías una espada de fuego, cargada por un rayo, la espada aturdidora y así sucesivamente. Emitiría un espectáculo de luces, efectos de sonido adecuados al resplandor, chisporroteo, vibración, ese tipo de cosas. Pero ningún juego de apoyo haría más que dar a un oponente un poco de un zumbido. Son inofensivos?. ?¿Se podría hacer una?? ?Se podría, e inferior a su valor en un mercado legítimo. Hay reglamentos, Eve, requisitos de seguridad —y unos muy estrictos. Nunca conseguirías nada susceptible de ser convertido en un arma efectiva mediante el cribado. No fue un juego de apoyo el que mató a Bart. ? ?Una réplica entonces, hecha específicamente para este fin. Una espada asesina que lleva suficiente corriente eléctrica para quemar. ? Cruzó con la luz verde, no dijo nada durante un momento mientras se acercaba a la acera frente al edificio de Bart. ?¿Es eso lo que lo hizo?? ?Eso es lo que tenemos en este momento.? Salió después de que Roarke estacionara. ?Eso me dice que no era suficiente con matar. Tenía que haber espíritu de juego, también. Tenía que ser divertido y emocionante para el asesino. Quienquiera que lo haya hecho tenía que ser parte de él, parte del juego. Y jugó a ganar. Tengo que averiguar lo que se llevó a casa como premio. ? ?Teniente?. El portero salió fuera de su puesto. ?¿Hay algún progreso? ¿Sabe usted quien mató a Bart — al Sr. Minnock? ? ?La investigación está en curso. Estamos siguiendo todas las pistas. ¿Alguien ha intentado acceder a su apartamento? ? ?No. Nadie ha estado allí desde que se fueron. Era un buen tipo. Apenas mayor que mi hijo. ? ?Usted estaba de guardia cuando llegó a casa ayer.? Le había preguntado todo antes, lo sabía, pero a veces los detalles acudían con la repetición. ?¿Cómo era su estado de ánimo?? ?Él estaba silbando. Sonriendo. Recuerdo que me hizo sonreír también. Parecía tan feliz. ? ?¿Y nadie vino después de él, o antes de él, que pudiera tener acceso a su apartamento?? ?Nadie. Ayer estuvo tranquilo. ¿Recuerda el tiempo que teníamos? La gente se quedó en casa, sobre todo, si no tenía que ir a ninguna parte. Casi nadie entró o salió en todo el día, y yo lo sé todo de ellos. ? ?¿Tuvo algún problema con alguien en el edificio? ¿Alguna queja? ? ?Era un tipo amable, tolerante, pero tal vez un poco tímido, un poco tranquilo. Nunca lo oí quejarse a nadie, ni a nadie quejarse de él. ? Ella cambió de ángulo. ?Tal vez era particularmente amable con alguno de los otros inquilinos? ?Bueno, con los chicos, seguro.? Y allí, pensó, un nuevo detalle. ?¿Que niños?? ?Los niños Sing y el niño Trevor. No tenemos un montón de niños en el edificio. Un par de chicas adolescentes, pero no están muy metidas en la escena del juego. Pero los muchachos más jóvenes, eran grandes admiradores de Bart?. ?¿Sí?? ?Sí, les dejaba subir y jugar de vez en cuando, dijo que era para sus estudios de mercado. Les dio algunas demos aquí y allá, les pasó nuevos juegos antes de que llegaran a las tiendas. ? ?¿Los padres estaban de acuerdo con eso?? ?Claro. Él no lo hubiera hecho de otra manera. De hecho, el Dr. Sing se sumó algunas veces. Más en los juegos de estrategia y en las cosas de acción que los niños. Los niños se lo están tomando duro, muy duro, ya que la noticia salió. Bueno, los niños Sing. Trevor está de vacaciones, así que no sé si se enteró de ello. ? ?¿Cuál es el apartamento de los Sing?? ?Ellos están en el 510 si desea subir. Es un buen lugar de dos niveles. Toda la familia está allá arriba ahora, si quiere hablar con ellos. Puedo llamarles, para que sepan. ? ?¿Por qué no lo hace? Después, vamos a estar trabajando en el apartamento del señor Minnock por un tiempo. ? ?Es bueno que usted continúe en él. Eso es bueno. Quien dañó a ese chico... ?Sus labios se adelgazaron cuando él miró hacia otro lado. ?Bueno, no puedo decir lo que pienso al respecto. Me despedirían por ese tipo de lenguaje. ? Roarke abrió su PPC, cuando estuvieron en el ascensor. ?El Dr. David Sing, neurólogo. Su esposa es un cirujano pediátrico. Susan. Niños, Steven y Michael, de diez y ocho años de edad, respectivamente. Casado desde hace doce años. Ambos se graduaron de la Escuela Médica de Harvard, y ambos atienden en el Sinaí. Ningún penal de ambos. ? ?¿Desde cuándo tiene acceso a registros de antecedentes penales en eso?? ?Desde que consulto con mi bella esposa.? Roarke deslizó su PPC en el bolsillo. ?Tengo un tío en una jaula en este momento por acceder a información confidencial.? Roarke simplemente sonrió, extendió las manos, con las muñecas hacia arriba. ?¿Quieres llevarme adentro, cariño?? Las puertas del ascensor se abrieron y le ahorró la respuesta. ?Sólo quiero una mirada, un sentimiento. Tal vez todo el asunto era una especie de accidente. Todo el mundo está jugando, divirtiéndose, hasta que alguien se cortó la cabeza. ? ?¿Y un par de niños limpiaron detrás de ellos, restablecieron la seguridad, volvieron a programar un robot muy sofisticado?? -No, pero que tienen padres muy inteligentes. Supongo que son inteligentes para estudiar Medicina en Harvard. No es probable, pero—? ?No se puede descartar?, terminó Roarke, y apretó el timbre en el 510. ?Trata de verte como Peabody. ?¿Cómo?? ?Serio, oficial, pero, accesible?. ?Se te olvidó adorable.? ?Peabody no es adorable. ? ?Lo es desde mi perspectiva. Además, yo estaba hablando de mí. ? Ella apenas sofocó la risa cuando la puerta se abrió. David Sing llevaba jeans y una camisa blanca impecable. En sus botas Eve tuvo una pulgada sobre él, y sus ojos cansados pasaron de ella a Roarke. Habló con una precisión que le dijo que el inglés no era su lengua materna, pero lo había aprendido muy bien. ?Tú eres la policía. Soy David Sing. Por favor, adelante? Había toques de su herencia asiática en la decoración, —los colores bonitos, la colección de dragones tallados, el patrón de la seda. Él los condujo a un sofá de color azul brillante que mostraba tanto el cuidado como el desgaste. ?Vamos a tomar el té?, dijo. ?La niñera de mis hijos lo está preparando. Ella se queda hasta tarde esta noche ya que nuestros hijos están muy molestos por lo sucedido a nuestro amigo. Por favor, siéntese. Dígame cómo podría ayudarle. ? Él no había pedido la identificación, pero Eve sacó su placa. ?Yo soy la teniente Dallas. Soy investigador principal en el asesinato de Bart Minnock ?. ?Sí. Jackie me explicó cuando llamó. Y le reconozco. A ustedes dos. Nos enteramos de la muerte de Bart esta tarde, y mi esposa y yo lo dejamos de inmediato. No queríamos que nuestros hijos lo oyeran antes de que pudiéramos hablar con ellos, prepararlos. Ah, aquí está el té. Min, ellos son el teniente Dallas y Roarke ?. La mujer que llevaba la bandeja era pequeña y se veía como de setenta años. Ella se inclinó ligeramente, y luego habló en voz baja en una lengua que Eve no entendió. Luego puso una mano sobre el hombro de Sing en un gesto que hablaba claramente de una relación larga y profunda. ?Voy a servir, Min.? Levantó los brazos, dio la mano en el hombro un apretón ligero. ?Vaya, a descansar los pies un rato.?, Y agregó algo en su lengua materna. La mujer le besó la parte superior de la cabeza, luego salió. ?Min fue mi niñera cuando yo era un niño. Ahora ayuda a cuidar de nuestros niños. ?Derramó el té en tazas de oro pálido sin asa. ?Mi mujer está arriba con los niños. Pueden hablar libremente?. ?Sería de gran ayuda hablar con su esposa y sus hijos.? ?Sí, van a venir en breve. Pensé, si es necesario dar detalles... espero que usted puede ahorrar a los niños algo de ellos. Son muy jóvenes, y eran muy amigos de Bart. ? Deseó brevemente tener a Peabody. Peabody era mejor que ella con los niños. Bueno, cualquiera lo era, decidió, y consideró a Roarke. ?Vamos a ser lo más respetuosos posible con sus hijos, doctor Sing.? ?Ellos entienden la muerte, tanto como un niño puede. Sus padres son médicos, después de todo. Pero es difícil para ellos, para cualquiera de nosotros entender cómo su amigo podía estar bien un día, e irse al siguiente. ¿Me puede decir si hay planes para cualquier tipo de servicio? Creo que asistir sería útil para ellos. ? ?Yo no tengo esa información en este momento, pero voy a ver que obtenga los detalles cuando la consiga.? ?Gracias. Entiendo que está muy ocupada. Voy a llamar a mi familia. ? Cuando salió de la habitación, Eve miró a Roarke. ?Creo que deberías hablar con los niños?. ?Es curioso. Yo no lo creo. ? ?Son niños. Probablemente se relacionarán mejor contigo. ? Con la cara plácida, tranquila, bebió el té. ?Cobarde?. ?Sí, pero eso no quiere decir que no esté en lo cierto. Además, soy la primaria. Tengo la última palabra. ? Él le sonrió. ?Yo sólo soy un civil.? ?¿Desde cuándo??, Replicó ella. ?Prueba el té. Es muy bueno. ? ?Te voy a mostrar lo que puedes hacer con el té.? Pero ella pospuso la demostración, mientras observaba a la familia Sing entrar. La mujer tenía la piel oscura, los pómulos filosos de hielo, y el porte real de una princesa africana. Ella debía superar los seis pies, y tenía un cuerpo exuberante y admirable. Ella y su marido, flanqueaban a los niños, una mano en cada hombro indicando un frente unido. Eve no sabía mucho sobre niños, pero estaba bastante segura de que estaba mirando a dos de los más bellos ejemplares de la especie. Tenían los ojos negros de su padre, con forma de almendra, los pómulos de su madre, y la piel de un indescriptible tono que de alguna manera mezclaba a sus padres en un dorado brillante perfecto. Los chicos levantaron la mano, un gesto que le dio a su corazón un golpe duro. A su lado, oyó suspirar a Roarke, y entendió. Tal juventud, tal belleza nunca debió hacer frente a la violencia sin sentido del asesinato. ?Mi esposa, Susan, y nuestros hijos, Steven y Michael.? ?Teniente. Señor. Usted está aquí para ayudar a Bart. ?Susan acarició con una mano suavemente hacia arriba y hacia abajo en la espalda de Steven. ?Sí. Gracias por su tiempo.? Eve se preparó, miró a los niños. ?Siento mucho que hayan perdido a su amigo.? ?La policía encuentra a la gente mala,? dijo el chico más joven, Michael. ?Y los arresta. Luego van a la cárcel. ? Alguien, pensó, le había dado a los niños la jerarquía de base. ?Eso es correcto.? ?A veces no lo hacen.? Steven apretó la mandíbula. ?A veces no los encuentra y arresta. Y a veces cuando lo hacen no van a la cárcel. ? Y, la realidad. ?Así es, también.? ?La teniente Dallas siempre encuentra a la gente mala?, dijo Roarke al niño, ? porque nunca deja de buscar. Ella nunca deja de buscar porque a pesar de que no conocía antes a Bart, él es su amigo ahora, también. ? ?¿Cómo puede ser su amigo si ella no lo conoció?? ?Porque después de su muerte, fue a él, y lo miró, y le prometió su ayuda. Eso es lo que hacen los amigos. Ayudan?. ?Él me ayudó con compu- para la ciencia de la escuela?, dijo Michael. ?Íbamos a jugar con sus juegos y nos daba refrescos...? Él inclinó una mirada hacia su madre. Ella sonrió. ?Está bien.? ?No se supone que tengamos demasiadas refrescos?, explicó Michael. ?No son muy buenos para nosotros. ¿Cómo atrapas a la gente mala? ¿No se esconden y huyen? ? Bueno, decidió Eve, ella podría manejar esto. ?Ellos tratan. Es posible que puedan ayudarme a encontrarlos. ? ?Se necesitan pistas.? ?Claro. A veces tengo pistas hablando con la gente. ¿Por qué no me dices acerca de la última vez que viste a Bart? ? ?No fue ayer o el día anterior, sino el día antes de eso.? Michael miró a su hermano para su verificación. Estaba lloviendo mucho, así que no podíamos ir al parque después de nuestra clase de música. Subimos a ver a Bart para hacer una prueba.? ?¿Qué prueba?? ?Bases Loaded?, le dijo Steven. ?La Nueva versión que ni siquiera salió todavía. Es total y casi tan bueno como jugar en el parque de verdad. ? ?¿Había alguien más ahí?? ?Estábamos sólo nosotros, hasta que Min vino a recogernos. Y Bart le invitó para jugar al Scrabble antes de irnos. Ella ganó. Ella siempre gana al Scrabble ?. ?Tal vez habló con alguien en el vínculo?. ?No, señora, no lo hizo. Oh, pero Leia estaba allí. Lo he olvidado. ? ?El robot?. ?Ella hizo bocadillos. Refrigerios saludables ?, agregó Michael con otra mirada a su madre. ?Más o menos saludables.? ?¿No les mostró ningún otro juego nuevo? ¿Otra cosa que aún no ha salido? ? ?No ese día?. ?¿Qué tal Fantástico?? Ambos niños inclinaron la cabeza. ?¿Qué es?? preguntó Steven. ?Suena como un juego de magia. A Linc le gustan los juegos de magia?. ?Linc Trevor,? dijo Sing. ?Es un amigo de los niños, y vive en el edificio. Él y su familia están de vacaciones. ? ?Se han ido para siempre?, se quejó Michael. ?Menos de dos semanas.? Susan miró a Eve. ?Ellos se irán por un mes completo.? ?Cuando él regrese y antes de que empiece la escuela vamos a tener una fiesta. Si está bien?, agregó Steven. ?Bart dijo que todos nos juntaríamos: Linc y los amigos de Bart en el trabajo, y habría un juego completamente nuevo. El mejor juego de la historia. Todos vamos a ir a jugar, y... pero no podemos. No lo haremos. Debido a que Bart está muerto ahora. He olvidado. Bart está muerto.? ?Tú estás ayudándome a ayudarlo en este momento?, le dijo Eve cuando los ojos del muchacho se inundaron. ?¿Cómo?? ?Al hablar conmigo. ¿Te dijo algo sobre el nuevo juego? ¿El mejor juego? ? ?Dijo que tú tenías que ser alguien o algo que querías. Imaginar tu realidad e ir más allá. Eso es lo que dijo. Lo recuerdo porque me hizo reír. Suena divertido.? *** Incluso Bart no pudo resistirse a filtrar un poco del proyecto.? Eve se paró fuera del apartamento de la escena del crimen antes de romper el sello. ?Sólo un par de niños que realmente no procesaron más que« fiesta »y « nuevo juego .? Pero si le dijo algo a ellos, puede haber dicho algo a alguien que pudo procesar mucho más?. ?Matándole no consigues el juego?, señaló Roarke. ?No podemos estar seguros de eso. No podemos saber lo que puede o no haber dicho a su asesino. Dubrosky utilizó el sexo para obtener datos. El asesino pudo haber utilizado lo mismo, o algún otro tipo de seducción. Alabanza, interés, apoyo financiero. Vuelve al juego?, dijo mientras cerraba con llave la puerta detrás de ellos.?Tiene que hacerlo.? Ella se detuvo un momento, mirando el salón, tratando de ver a través de los ojos de la víctima. ?Sin embargo él es inteligente, es sencillo. Los colores de aquí, todo el lugar. Estimulante, seguro, pero sencillo. Colores primarios. Juego y carteles de vid como cuadros, lo que refleja su gusto. Lo que le gusta, con lo que está cómodo. Cada habitación preparada para los juegos. ?Él es fiel, pero también es simple. Hace amigos, mantiene amistades. Compañeros de juego convertidos en compañeros de trabajo, y los conoce, los entiende, una vez más se relacionan —y está cómodo. Su actual novia, la relación muy cómoda allí, también. No hay drama, no hay doblez. Sólo una chica saliendo con un chico agradable. ¿Amigos relativamente nuevos? Los niños en el edificio. Son simples, también. Un niño va a jugar todo el tiempo que lo dejan jugar. Él no va a querer una comida de lujo cuando hay pizza en el menú. Él está bien con los niños porque una gran parte de él sigue siendo uno. ? ?No tengo nada que discutir sobre eso.? Roarke la miró caminar por la habitación. ?Los niños, —a menos que sean tú o yo— por lo general son bastante confiados. Él tiene una buena seguridad. No es un tonto. Pero él trae a casa un disco de desarrollo, sin necesidad de sacarlo. Su gran proyecto, y él lleva una copia a su casa, donde de nuevo, está seguro de que tiene una buena seguridad. Pero ¿qué pasa si hubiera sido asaltado en la calle, atropellado por un MAXIBUS, robado del bolsillo? Él no piensa porque es simple, y porque quiere jugar el juego. En su propio lugar. Su juego. Así que... ? Caminó hacia la puerta. ?Él llega a casa, un poco antes de lo habitual. Él no puede esperar. El portero no está mintiendo, por lo que entró solo. EDD informa que su droide está programado para traerle una gaseosa cuando entra, recordarle las citas o eventos. El registro de la memoria confirma el comportamiento, y el cierre ordenado. Él toma su gaseosa, y el momento del cierre y el registro del holo indican que pasó casi directamente a la holo-habitación. El registro del Droide dice que le sugirió cambiarse de zapatos. Estaban mojados de caminar a casa bajo la lluvia. Pero no lo hizo. Los registros de seguridad en la entrada lo muestran usando el mismo par que cuando murió.? ?Joven?, comentó Roarke, ?ansioso por jugar. No piensa mucho sobre zapatos mojados. ? ?Sí?. Ella sacudió la cabeza, cuando se puso en marcha. ?Tal vez alguien ya estaba aquí. Tal vez alguien después del cierre de la puerta, antes de subir. ? ?Alguien que conocía y de confianza?, dijo Roarke. ?No hay señales de lucha, ni heridas defensivas a excepción de la herida del brazo, no hay productos químicos en su sistema, no hay evidencia de restricciones. Tal vez le freaking hipnotizó, pero por lo demás, entró en la holo-habitación con su asesino. ? ?Un compañero de juegos.? ?No es uno diminuto. Ninguno de los niños Sing podría cubrir esto. ? ?Así que los puedes descartar?. ?Si hubieran estado aquí y hubiera sido un accidente, lo habrían derramado.? Pensó en aquellos ojos oscuros, líquidos de nuevo. La sencillez, la inocencia. ?El más joven contó sobre las gaseosas. Se podría decir, ¡Caramba, eso es lindo, pero lo que es, en el fondo, es honesto. Sin embargo, posiblemente fue un accidente con alguien no tan simple o tan honesto como un par de niños. ? ?Son una familia encantadora.? Ella siguió su mirada, mientras continuaban caminado, mirando cualquier cosa fuera de lugar, cualquier cosa que se les haya pasado por alto antes. ?No sé por qué siempre me sorprende ver ese tipo de cosas. Tal vez no suelo entrevistar a familias encantadoras. Las constantes. Mi impresión es que Bart vino de una igual. Tal vez fue una desventaja en su propio camino. ? ?¿De qué manera pudo serlo?? ?Uno puede terminar siendo demasiado simple y demasiado confiado.? Ella lo miró. ?Ese no es nuestro problema?. ?¿El policía y el delincuente?? Él le dio un golpe en la espalda. ?Apostaría a que hay un buen número que proceden de familias estables también. ¿Es eso lo que te preocupa, Eve, acerca de cómo iniciar la nuestro? No es el momento todavía ?, añadió divertido, sin poder hacer nada por el pánico rápido en los ojos astutos de la policía. ?Pero cuando lo sea, ¿esa es tu preocupación? ¿Qué sean policías o criminales, o muy confiados también? ? ?No tengo ni idea. Pero sólo una cosa, por ejemplo, que recordaré a decir: 'No más refrescos.? ¿Y si quiero uno? O nada de pizza para cenar de nuevo, cuando venga, infiernos, ¿por qué no? Es otra serie interminable de normas para aprender. No he hecho mi camino a través de las normas de matrimonio todavía. ? ?Y, sin embargo, aquí estamos.? Bajó la cabeza para darle un beso ligero. ?Creo que hay mucho de formación en el trabajo implicado en la crianza de los niños.? ?Eso está bien cuando los adultos consienten, pero debería ser mucho más sólido cuando las cosas están un poco intranquilas y uno de ellos está involucrado, como Bella de Mavis. En fin... ?Ella dejó de distraerse, Bart se merecía algo mejor. ?Él entra, solo o con un compañero de juegos. Por sí solo no tiene sentido. Su enlace de bolsillo todavía estaba en él, y lo apagó, —el tiempo de inactividad se corresponde con la entrada según el holo-registro. Entró, cerró su comp para que no le molestaran. O alguien las cerró por él. Pero por sí solo significa que alguien entró tras él, lo que significa que esa persona o personas eludieron la seguridad no sólo en el edificio, sino del apartamento y de esta habitación.? Soplando una respiración, ella negó con la cabeza. ?Es demasiado trabajo, demasiados problemas. Si eres tan bueno, vas a minimizar los riesgos. ? ?Y entrar con él.? ?Tenía que tener compañía aquí. Tal vez lo había planeado así, aunque no hay nada en ninguno de sus vínculos o computadores que muestre su intención de encontrarse con alguien. Un impulso. Una persona de trabajo, del edificio, alguien con quien se topó en el camino a casa. Y aún así, un extraño tuvo que pasar al portero a menos que entrara antes o accediera a otra entrada del edificio. Entrada de entrega, techo, un piso vacío. Sabemos que hay al menos un departamento vacío, con los Trevors de vacaciones. Es probable que haya otros, o que solo estén vacíos durante el día. ? ?Tendrían que esperar que Bart volviera a casa para cruzarse en el camino.? ?Exactamente,? ella estuvo de acuerdo. ?Eso nos lleva de nuevo a alguien de U-Play. Todo lo que necesita es llamar. Está en camino. Entra, —hace arreglos para ocuparse de él, —llama a la puerta un par de minutos después de que él está adentro. Tiempo para que apague al droide así que tiene todo listo para la hora del juego. 'Hey, ¿cómo va —Acabo de pasar por el barrio, pensé que te vi venir entrar Bart, silbando una melodía, feliz, emocionado. Está casi listo para lanzar su bebé, sólo quiere jugar con él primero, ponerlo a punto. Aquí hay alguien que conoce. Otro jugador del juego. Prácticamente tiene que serlo ¿o por qué traerlo? ? Se paseó por la sala, se detuvo, puso sus manos en las caderas. ?No me gusta. Demasiado flojo, demasiadas variables. ?Ella cerró los ojos un momento, trató de ver otro ángulo. ?Él tiene el disco del juego, pero no lo registra. O lo hizo y alguien manipuló el registro. De cualquier manera, es una cosa de trabajo. Una persona del trabajo, alguien involucrado en el proyecto, tal vez alguien que quiere ayudar con información específica. Sin embargo, muy en el fondo. Ellos no vienen juntos, así que tal vez el asesino se encarga del encuentro. ?Voy a estar justo detrás de ti, ese tipo de cosas. Le da la oportunidad de entrar de otra manera, antes o después de que Bart salga. Antes es mejor. Tengo un par de cosas que hacer en primer lugar, así que voy encontrarte. Entra a escondidas para que nadie sepa que está ahí. El disco no registra la salida y el lugar de Bart está a una corta distancia caminando desde el almacén. Un lugar ocupado. ¿Hay alguien que realmente va a notar si una persona salió por una hora? ?Podría funcionar.? Complicado, pensó de nuevo, pero factible. ¿Y los jugadores no prefieren lo complejo? ?Ellos se encuentran, y la única persona que le conoce va a estar muerta.? ?¿Y el arma??, Preguntó Roarke. ?Un reluciente juguete grande. Mira lo que tengo. Sólo tenía que mostrarle. Es un juego, y ellos juegan, porque eso tiene que ser parte de ello. La competencia, el juego. No fue un maldito accidente. Fue premeditado. De lo contrario no hay necesidad de evitar el control de seguridad. No hay necesidad de controlar el tiempo justo, así. Una especie de fantasía de la guerra, la lucha, deporte —algo para explicar la aparición de pequeños moretones. Luchan. Lucha con espadas. Caballeros de maldita brillante armadura o señores de la guerra o lo que infierno maldito los chicos jueguen. ? Rodeó la habitación tratando de ver, de obtener algún tipo de imagen en la cabeza. ?Tal vez Bart está ganando, acumulando puntos. Eso le molesta, ayuda a que se prepare para matarlo. Se da un gusto primero o tal vez sólo perdió. Primera sangre con aquella herida en el brazo. Ve el choque en el rostro, el olor de la sangre —es como de cobre en la parte posterior de la garganta. Entonces, un giro vicioso, y se hace. Fin del juego. La sangre es real, aunque, hasta el punto de que ahora que el sabor del cobre es demasiado fuerte. Se limpia, cambia la ropa, guarda las cosas con sangre en una bolsa. Sale de la misma manera en que entró? ?¿Y deja el disco del juego atrás?? ?Si conocía lo suficientemente bien a Bart como para entrar, lo conocía lo suficientemente bien como para saber su seguridad. Alguien trata de expulsarlo, sin todos los códigos, se autodestruye. Es sólo una copia. No se trata del disco, se trata de la totalidad —el juego, la compañía, el hombre, todo. Porque para hacer lo que se hizo aquí, estaba muy, muy cabreado. Pasión?, murmuró. ?Pasión y ego más que dinero, creo. El dinero desempeña un papel. Casi siempre lo hace, pero no es líder en este cargo. ? Ella levantó una mano cuando un nuevo pensamiento surgió. ?El trajo a casa los discos. Cinco minutos a pie. Apuesto a que no es la primera vez. ¿EDD descargó el registro completo? ? ?Se remonta a principios de año. Hay un archivo previo. Yo sólo le eché un vistazo ya que estamos trabajando en conseguir sus comps y tratando de reconstruir lo que podemos desde el disco. Y no esperes mucho de eso. Es poco más que cenizas. ? ?Sin embargo, el registro puede darnos una pauta. Los discos de seguridad del edificio, los discos de seguridad y los registros de U-Play.? ?Va a ser una noche larga?, pronosticó Roarke. CAPITULO SIETE De camino a casa comprobó con los miembros del equipo, registró las actualizaciones. Envió copias de todos los informes a su jefe, a continuación pidió una consulta con Mira para el día siguiente. ?Dos arrestos hoy, ? dijo ella, pensando en DuVaugne y Dubrosky. ?Los dos merecen el tiempo en la jaula, pero ninguno de ellos mató a mi víctima. Alguien más cercano lo hizo. Alguien más bromista. ? Recordó el ángulo de Peabody. ?Estas convenciones —convenciones de juegos— donde la gente va vestida con trajes extraños, juegan, participan en concursos, asisten a seminarios. Apuesto a que conoces a mucha gente que le gusta divertirse entre ellos, si estás en eso. ? ?Intereses comunes, y mentes comunes. Eso es lo que estás buscando. ? ?Y armas. Una espada mágica fantástica. Tal vez fue un soborno, o algún tipo de pago. Déjame jugar, quiero ser— lo que Bart hacía con los chicos Sing— la prueba de estudio y puedes tener la espada.? ?La mayoría de las subastas y tiendas tienen registros de ese tipo de venta. Puedo tratar de encontrarla.? Roarke maniobró alrededor de un MAXIBUS, giró entre un par de Taxis Rápidos mientras que el tráfico por la noche salía a borbotones, gruñía, o se estancaba. ?Pero es más probable que sea privado, y no exista ningún registro.? ?Vale la pena echar una mirada. Asociar la venta a alguien en U-Play. Una persona que conoció en una convención, y tal vez lo contrató. Para un lugar en el almacén, para consultar. Alguien que usó antes los estudios de prueba. ?Ella miró por la ventana a la calle donde el calor tenía a los turistas inundando las aceras, pero ella vio una holo- habitación segura donde su víctima murió con los zapatos húmedos de caminar silbando bajo la lluvia. ?Conocía a su asesino?, afirmó, ?o alguien le tendió una trampa para matarlo.? Pensó en DuVaugne de nuevo, cuando conducían a través de las puertas de su casa. No en el sentido de matar, sino en el gusto, en su alcance. La torre de acero y vidrio, pensó, tan fría, tan dura, tan desesperadamente de moda. Y aquí estaba el gusto de Roarke y el alcance de las líneas fuertes y elegantes de la casa, las torres y torretas añadían un poco de fantasía, los arroyos y ríos de flores, calor y color. Sin embargo, el hombre que la había construido había vivido en lo frío y duro por mucho tiempo, tanto como vivía. Cuando se le presentó la oportunidad, había tomado lo fuerte y cálido. Y, a su vez, se lo había dado a ella. ?Tenemos que comer?. Se dio la vuelta para mirarla cuando detuvo el coche. ?Ahora que estás en mi terreno.? ?Puedes iniciar la búsqueda del arma, y voy a preparar algo para ambos.? ?¿Tú, lo vas a hacer ahora? No podía realmente culparlo por su escepticismo. ?No voy a programar pizza.? Se bajó del coche, esperó a que ella lo hiciera, le tomó la mano. ? ¿Cuál es motivo?? ?Que tienes buen gusto por las casas.? ?Tengo buen gusto en toda clase de cosas. Especialmente por mi esposa. ?Él le levantó su mano a los labios mientras caminaban por las escaleras hacia la casa. Ella dio Summerset una buena mirada, cuando lo vio parado exactamente donde había esperado, como un presagio de fatalidad en el hall de entrada con el gato gordo a sus pies. ?Vi a su gemelo malvado hoy?, le dijo. ?Espere, usted es el gemelo malvado. Creo que tienen el mismo sastre, también. IM Fúnebre.? ?Bueno, eso fue inteligente?, dijo Roarke y le pellizcó la mano que él había besado. ?Vamos a comer esta noche arriba?, dijo a Summerset. ?Solo noticias de última hora. Hay un poco de pez espada a la plancha muy agradable, si la pareja que usted eligió come como los adultos. ? ?Pez espada?, dijo Eve. ?Puede ser afortunado, considerándolo. Tú no tienes que pellizcarme?, añadió, mientras subían, y el gato, con la mente muy probablemente en la comida, corría delante de ellos. ?Realmente vi a su gemelo malvado hoy. Puedes preguntarle a Peabody. De la variedad de droides, y tenía uno de esos falsos acentos británicos que suenan como de clase alta, pero era un timbre. Apuesto a que podrías comprar uno barato si alguna vez deseas reemplazar al severo con droides. ? ?Estás pidiendo otro pellizco?. ?Probablemente una mala idea, sobre el cambio. Por mucho que odie tener que decirlo, creo que el droide es peor. ¿Te dijo alguna vez Summerset que no bebieras demasiadas refrescos porque no eran buenas para ti? ? ?Es posible. Probablemente?, dijo Roarke, cuando entraron en el dormitorio. ?Quiero cambiarme este traje.? ?Y mientras él estaba haciendo eso, te enseñó a robar.? ?Yo ya sabía cómo robar. Él me enseñó a robar con un poco más de delicadeza. Cena, ? dijo, mientras ella se quitaba su propia chaqueta. ?Y si es el pez espada, abre un Lautrec del 57. Debe ser un buen complemento. ? ?No hay señales?, le dijo y cambió las botas por zapatillas. ?De lo contrario, no cuenta en mi columna?. Ella salió, todavía con su arnés de armas, que él asumió se había olvidado que tenía, ya que era una parte tan importante de ella como el hoyuelo superficial en la barbilla. Buscando facilidad y comodidad, se puso pantalones vaqueros y una camiseta antes de tomar el enlace para hacer las llamadas que prefería tratar en privado. Había habido demasiados ojos y oídos sobre él durante todo el día, pensó ahora. Ojos y oídos policías. Podría ser su esposa, ser sus amigos, pero había algunas cosas más fáciles de tratar sin el peso de la ley sobre sus hombros. La ley de Eve, pensó, podría ser especialmente pesada a veces, así que programó una serie de pistas, análisis y búsquedas por control remoto antes de continuar hacia su oficina, que se cruzaba con la suya. La oyó hablar con el gato, ordenando a su equipo ejecutar una variedad de probabilidades, a continuación, moverse alrededor de la habitación. Preparando su tablero de asesinato, concluyó mientras programaba búsquedas desde diferentes ángulos y vértices de una espada que podía o no existir. Una noche bastante típica para ellos, supuso Roarke, y no tenía quejas. Tendría que dedicar varias horas de lo que podría haber sido un tiempo libre para su propio negocio debido a la interrupción de la jornada —de varios días probablemente. Pero a él le gustaba su trabajo, por lo que el sacrificio no era tal. En cualquier caso, la interrupción había sido su llamada, su elección. El chico había despertado algo en él con su vida, —todo ese entusiasmo y descubrimiento. Y el muchacho había tocado algo en él con su muerte —los residuos, la crueldad de los residuos. Lo había tocado profundamente, porque Bart había confiado en él, un competidor —y uno con los medios y la experiencia para traicionar esa confianza y aplastar a una empresa joven como la explosión de un huevo bajo una bota. Tal vez eso explicaba por qué se sentía obligado a ayudar a averiguar quién lo hizo. No a la empresa, sino al propio chico. Eve había llamado a Bart simple, recordó Roarke. Él no estaba seguro de estar totalmente de acuerdo, pero sin duda Bart no había sido complicado. Abierto, entusiasta, honesto, brillante, y dejando una huella haciendo lo que amaba con la gente que amaba. La vida debe ser tan complicada para todos, pensó Roarke. Tal vez, en el fondo, Bart había despertado algo en él debido a sus diferencias más que a sus semejanzas. Nadie, admitió Roarke, nunca lo consideraría abierto y honesto. Y él nunca, ni siquiera cuando era niño, tuvo ese afán fresco o brillo ocasional. Sin embargo, él había dejado su huella, mientras que Bart había empezado a arañar la superficie de su propio potencial. Dejó en auto búsqueda y cruzó por la puerta compartida, para ver a Eve terminar su tablero de asesinato. Como a menudo lo hacía, pensó, tendrían a los muertos como compañía para la cena. El gato la miraba, tumbado sobre la espalda de la silla de sueño como una manta gorda y peluda. Galahad movió su cola como un saludo informal cuando Roarke cruzó. Él pasó una mano por el gato, de la cabeza a la cola, y obtuvo un ronroneo bajo, murmurado en respuesta. ?Te tomaste un tiempo, así que me imaginé que te habías instalado. Ya di comer al gato ?, añadió. ?No dejes que te diga lo contrario.? Roarke tomó el vino que había en la mesa junto a la ventana —ella había seguido su consejo en eso— y sirvió dos vasos. ?Las búsquedas se están ejecutando.? Levantó una de las tapas calientes y notó que había elegido el pez espada, con espárragos y patatas fritas. ?Las papas son un acuerdo, ya que voy a comer pescado.? Se apartó del tablero que había terminado para tomar el vino que le ofrecía. ?Pensé en hacer el tuyo con una de las ofertas de arroz que parece que te gusta —aunque no encuentro una buena razón para pensar en ello. Pero entonces sería más como ir a un restaurante que preparar una comida en casa. Así obtienes lo que te doy. ? ?Tú tienes los patrones de pensamiento más extraños a veces.? Porque lo que ella había hecho, cómo y por qué lo había hecho, ahuyentó algunas de las sombras, tocó su copa a la suya. ?Se ve bien.? ?Debería. Me he esclavizado ante el AutoChef durante cinco minutos. ?Ella se sentó, le sonrió. ?¿Por qué un pez tiene una espada?? ?¿Es un acertijo? ?No, es una pregunta. ¿Hacen la guardia, eso de touché o simplemente van y apuñalan a los peces sin armas, ya que pueden? ? ?Tal vez batallan con el pez martillo.? ?La espada tiene un alcance más largo que un martillo, pero un martillo podría romper una espada. Podría ser interesante, pero creo que es estúpido llevar un martillo a una lucha con espadas, a menos que sea todo lo que tienes. ? ?Utilizas cualquier arma que tienes a mano, y todo lo que viene a la mano es un arma potencial.? ?Sí. Si Bart estaba jugando una lucha con espadas, no hubiera llevado un martillo. ? Más fácil, Roarke se dio cuenta, considerar los detalles de la muerte que hundirse en la filosofía de la misma. ?Dependiendo del juego, el nivel, la programación, podría haber tenido que ganar sus armas. También puede haberla roto o perdido, atascado o simplemente quedarse sin cargas ni municiones, una vez más dependiendo del juego. ? ?¿Alguna vez jugaste con él?? ?Un par de veces. Nunca hicimos holo, ya que generalmente toma más tiempo, y requiere instalaciones. Pero hicimos unas VR, y algunos juegos de computadora. Era muy bueno, rápido de reflejos, y aunque tendía a tomar riesgos innecesarios, lo hacía con entusiasmo. Pero en su mayor parte, hablamos de tecnología, el negocio, la comercialización. Sólo tuvimos contacto un puñado de veces en los últimos dos o tres años?. ?¿Alguna vez vino acá?? ?No. Yo no soy tan confiado, y nunca hubo ninguna razón o propósito para ello. No socializábamos activamente, o teníamos algo en común, salvo un interés común. Era muy joven, en varios niveles, y como muchos de veinte años, consideraba a alguien de treinta como de otra nueva generación. ? ?Jamie es más joven?, señaló ella, hablando del ahijado de Feeney y otro wiz electrónico. ?Él ha estado por acá mucho. Tú has trabajado con él. Y yo también? ?Bart no era en nada como Jamie. Él no tenía esa ventaja, la comprensión de la calle, y ciertamente ninguna aspiración de volcar sus considerables competencias electrónicas en una carrera en el EDD. Jamie es el siguiente paso de la familia. ? Roarke hizo una pausa, bebió un poco de vino. ?¿Y esta conversación ayudará a justificar el traer, un competidor de tu víctima, en la investigación como un consultor? ?No tengo que justificar tu participación, pero no hace daño dado los intereses comerciales, y el hecho de que tú me dijiste que tienen un proyecto similar en fase de desarrollo, para mantener todo abierto?. ?Siempre es agradable, no ser un sospechoso.? Él vio la irritación en la cara, y honestamente no podía decir por qué había impulsado ese botón en particular. ?Mira, desde un punto de vista estrictamente objetivo, podría haber roto a U-Play antes de que comenzara a despegar, y en cualquier momento desde entonces. No son una amenaza. Infiernos, tienes el martillo y la espada, además de un par de pistolas y un puñado de los boomers. Si quieres acabar con una empresa, y efectivamente, con su cerebro, utilizas el dinero, la estrategia y astucia, no una espada mágica. ? Ella cortó un trozo de pescado. ?Tú tienes otra perspectiva de la víctima, —no como un socio, no precisamente un amigo, no un enemigo, y un competidor sólo en el sentido más técnico. Así que añade a mi foto de él al tiempo que sienta las bases y el alcance de su asociación. ? ?Eso es un montón de explicaciones?, dijo con suavidad. ?Tal vez?. ?Entonces, supongo que debería añadir el mío, en interés de la transparencia y la apertura. He implementado tres niveles de carreras —en cualquiera de mis personas involucradas en el desarrollo del proyecto holo-juego, y en los de la periferia de la misma. Sus asociaciones, las finanzas, las comunicaciones?. ?Ese no es tu trabajo.? ?No estoy de acuerdo. Ellos son mi gente, y voy a tener sangre, si alguien a mi servicio está involucrado en esto, en cualquier nivel, de alguna manera. ? ?La Ley de Privacidad—? ?Maldita sea.? Y un hilo caliente de rabia, admitió, se sentía mejor que este dolor inexplicable. ?Cualquier persona empleada por mí o que busca serlo es rutinariamente investigado, y firma una renuncia.? ?No por un nivel tres, no sin causa. Eso es a nivel de la policía o del gobierno.? ?El asesinato sería motivo para mi medidor.? Su tono era tan nítido y frío como el vino. ?Es una zona gris.? ?Tu gris es más amplio y más oscuro que el mío. Hay incentivos unidos a un proyecto como este, primas que podrían ser muy lucrativas. ?Se detuvo otra vez, inclinando la cabeza. ?Lo cual sabes muy bien ya que has hecho o estás haciendo tu propio nivel tres, a mi gente.? ?Es mi trabajo?. ?Me lo podrías haber dicho. Podrías haber confiado en mí lo suficiente para obtener la información para ti. ? ?Me lo podrías haber dicho?, respondió ella. ?Confiado en mí lo suficiente como para hacer mi trabajo. Maldita sea. Yo no te dije porque tenías un apego personal a la víctima, y no me parecía el momento de añadir a tu trastorno la molestia de decirte o pedirte que obtengas los datos. ¿Cuál es tu excusa? ? ?No necesito una excusa. Son mi gente. Pero el hecho es que una vez que tenga los datos, —y sea cual sea el resultado— te los pasaré a ti, y tú podrás contraer o expandir la lista de sospechosos. ? ?Todo lo que tenías que hacer era decirme.? ?Y a la inversa también, por lo que no tiene sentido estar enojado.? ?No estoy cabreada. Estoy... agraviada. ? ?¿Tú estás agraviada? Considera, Eve, ¿cómo puedes estar agraviada si resulta que alguien de confianza, alguien a quien pagas ha tenido que ver con esto?. ? Él hizo un gesto al tablero. ?No puedes estarlo o sentirte responsable por cada persona que saca un cheque de Industrias Roarke.? Ella tiró de las manos. ?Es la mitad del mundo de mierda.? Más de un hilo caliente de rabia brotó a través de él ahora. ?Oh sí, malditamente bien que puedo, y no tiene nada que ver con los números y todo con estar al mando. Tú sientes exactamente lo mismo por todos los policías de la división, de todo el departamento ya que estamos. ? Ella comenzó a discutir, luego se detuvo, porque él tenía mucha razón en eso. ?Todos los datos de tu carrera tienen que coincidir con la mía, y oficialmente vienen a la mía si limpia a todo tu equipo o empuja a alguien a la superficie.? ?Yo sé cómo funciona, teniente. Voy a volver a ella entonces, así que puedes tener lo que necesitas y cambiarlo a tu lado de la línea. ? ?Eso fue bajo, ? murmuró mientras caminaba hacia fuera. ?Tal vez fue.? Se sentó, meditando con su vino. No sabía exactamente por qué estaban en desacuerdo. Ellos estaban haciendo básicamente lo mismo, básicamente, la misma razón. Básicamente. Pero debería haber dejado que lo hiciera, o esperado a que ella le asignara para hacerlo. Y probablemente evitado. La asignación de las porciones. No podía ayudarla. Ella era la T, la principal, la que daba las malditas órdenes. Ahora estaba pasando de agraviada a molesta, se dio cuenta. Ella había estado tratando de protegerlo un poco. ¿No era ese su trabajo, también? pensó con disgusto mientras se levantaba. ¿Parte del acuerdo del matrimonio? Así que, ¿por qué peleaban, cuando ella había hecho su trabajo? Y ahora tenía que ocuparse de los malditos platos, lo cual había pretendido dejárselos totalmente a él. Ella los recogió mientras fruncía el ceño a la puerta que había cerrado entre sus oficinas, y la luz roja encima de ella que indicaba que estaba en privado. Ese era el patrón, pensó mientras acarreaba los platos en la cocina. Cuando estaba seriamente molesto se marchaba, encerrándose hasta enfriarse. Lo que probablemente era lo mejor, ya que evitaba una pelea seria. Pero era... agraviante. Se preguntó por qué dos personas que se amaban hasta el punto de la estupidez conseguían agraviarse entre sí tan a menudo como ellos lo hacían. No podía pensar en ello ahora, ella decidió cuando vertió los platos en la lavadora. Tenía trabajo que hacer. Programó café y se lo llevó de vuelta a su escritorio. Como estaba haciendo las carreras, lo quisiera ella o no, ella dejó que hiciera una parte por ahora. No tenía sentido duplicar el trabajo. En cambio, estudió las probabilidades que había establecido antes de la cena. Con los datos disponibles, el equipo calculó más de un noventa y dos por ciento de probabilidad que Bart Minnock hubiera conocido a su asesino. Le dio un poco menos de sesenta la premeditación, y más de noventa de que el asesino trabajaba o estaba involucrado en el negocio del juego, lo que se reducía al setenta y cinco por ciento del personal de U-Play. ?Si no fue premeditado, ¿cómo se las arregló para limpiarse y salir sin su ropa llena de sangre? Maldita sea. ? ¿El asesino había tomado alguna ropa de Bart?, se preguntó. Tomo una camisa, unos pantalones —Bart no estaba en condiciones de quejarse. Eso aumentaba la posibilidad del impulso accidental o violento. ?Necesitaba un arma. Necesito la identificación del arma. Quién la posee.? Ella pidió las finanzas de Bart de nuevo, para registrar cualquier señal de una compra importante a un individuo o un vendedor que pudiera examinar las armas del juego. Ella hizo referencias cruzadas con los datos financieros de la lista de inventario de las armas, juguetes, accesorios encontrados en su apartamento y su oficina. ?Sable ligero. Eso es una especie de espada electrificada. No una hoja sin embargo, más parecido a un tubo... No tiene un borde amplio, recto, no como el arma. ? Ella tomó su camino a través de los registros financieros de U-Play. Constante, pensó, gradual y saludable —desde el inicio, con una gran cantidad de beneficios reinvertidos. Ello demostraba que eran socios para largo plazo. Los cuatro asistieron a un montón de convenciones —individualmente o en grupo—, y a veces enviaban a otros empleados. El negocio recogía la carga, y pagaba fuertes honorarios por el espacio de exhibición y demostración, a menudo patrocinaba concursos y eventos. Una gran cantidad de dinero para eso, notó. ¿Era una costumbre, práctica, inteligente? Miró hacia la puerta cerrada. Ella sólo tenía que preguntarle a su asesor experto civil, cuando estuviera de mejor humor. Usando las imágenes de la escena del crimen, los hallazgos de Morris, los informes de las barredoras, programó una reconstrucción del asesinato. Entrecerró los ojos, vio las dos imágenes en la pantalla de pie, cara a cara, vio la espada cortar hacia abajo mientras la punta desgarraba el antebrazo de la víctima, a continuación, moverse hacia arriba y atrás, antes de bajar ligeramente y hacer el golpe de decapitación potente. ?Eso tuvo que lastimar —la primera herida. Tenía que hacer daño, así como provocar el shock. ¿Qué hace alguien normalmente cuando algo le hace daño, cuando ha sido cortada, cuando está sangrando? ¿Por qué no lo hiciste, Bart? ?, Preguntó en voz alta. ?¿Por qué no presionaste tu mano sobre la herida? No hay sangre en la palma de su mano, y la hubiera habido. Te cortó, te quemó, sangra, pero no trataste de tocarlo, de sentirlo. Es instintivo. Pero tú no podrías si tenías algo en la mano, como la empuñadura de una espada. No podrías si tratabas de defenderte, o si el golpe vino demasiado rápido?. Ella lo corrió otra vez, cambiando las variables, a continuación, se pasó la mano por el pelo. ?¿Cuál era el juego? ¿Por qué jugar con un arma falsa si tu oponente tenía una de verdad? ?Porque tú no lo sabías. Porque tú también deberías tener una. ? Se levantó, caminó, a continuación, cedió y golpeó el puño con elegancia en la puerta cerrada. Se tomó un momento. ¿Hizo eso a propósito para hacerla esperar? Luego, la luz verde apareció, y abrió la puerta. ?Tengo que usar la holo-habitación?, dijo. ?Necesito un juego que se aproxime a lo que Bart podría haber estado jugando en el momento del asesinato. Te necesito para configurarlo y pasar por él conmigo. ? -Muy bien. Nos encontraremos allí. ? ?No creo que tengas un par de espadas, que no sean letales?. ?Todo en la sala de armas es único, auténtico, por lo que no. Tendrás que conformarte con holograma de armas. ? ?Está bien.? Ella trató de pensar en otra cosa, entonces simplemente se encogió de hombros y se fue a la holo-habitación. La de Roarke era más grande que la del apartamento de Bart, —gran sorpresa— pensó con amargura. Es probable que cumplieran o excedieran las especificaciones de cualquier cosa que Roarke hubiera tenido en cualquiera de sus operaciones de R&D. Pero el tamaño no importaba. Una holo-reconstrucción de un asesinato que tuvo lugar durante un holo-juego le daría una mejor sensación, esperaba, de lo que había sucedido. Lo que a menudo conducía a qué, por qué y a quién. Ella caminaba por el gran espacio vacío, escuchando sus propios pasos, su propio eco. No le gustaban mucho los juegos, en realidad no. Ejercicios de entrenamiento, ahora, eso era diferente, y se encontró con la holo-sala de la mano de ellos. Más de una vez Roarke la había utilizado para llevarla a algún lugar excepcional, una noche lluviosa en París, un barco a la deriva en un mar vacío. Romántico, seductor, —bueno, el holo era útil allí, también, aunque en el momento dudaba de que cualquiera de ellos se sintiera particularmente romántico. Él vino con un disco. ?Estás todavía con el arma.? Ella lo había olvidado, y ahora se quitó el arnés para colocarlo con arma junto a la puerta. ?Tú querías algo parecido a Fantástico U-Play. Nosotros hemos diseccionado lo que tenemos de él en EDD, pero no tengo los datos o los componentes aquí. Parecía... una zona gris traer algo de esa casa para continuar el trabajo aquí.? ?De acuerdo.? ?Pero tengo nuestra versión más reciente de nuestro juego, —sin título— ya que los títulos pueden filtrarse. Es el Programa HC84-K ?. ?¿Lo tienes en casa? ¿No es que la seguridad es inestable? ? ?Primero, alguien tendría que saber que está aquí, a continuación, obtener el control de seguridad de la casa, de mi oficina privada, y encontrar la bóveda, pasar a través de la seguridad, a continuación, obtener los códigos de acceso y mecanismos de seguridad en el disco. Si se las arreglan con todo eso, es probable que sean suficientemente buenos como para haberlo desarrollado por sí mismos. ? Él lo deslizó en una ranura, mientras hablaba, utilizó tanto el plato de palma como el escaneo de retina, agregó un comando de voz y varios manuales. ?En cualquier caso, ? continuó, ?es algo que he estado afinando, y prefiero hacerlo aquí. Así que... ? Dio un paso atrás, la estudió. ? ¿Quieres jugar con la espada, pero no sabes la época, el contexto, el modo, o el objetivo. No hemos conseguido nada desde el disco que Bart utilizó para darte algo de eso. Tienes que escoger?. ?No lo sé. Lucha a espadas. No láminas ?, agregó. ?Hoja ancha. Fuerte, recta.? ?Espadas?. Inclinó la cabeza, sonrió un poco. ?No me pongas con un disfraz de niña idiota.? Ella le apuntó con el dedo. ?Lo digo en serio. No voy a hacer esto medio desnuda para tu diversión perversa. ? ?Es una lástima, pero es justo. Déjame probar algo.? Fue al manual otra vez, ella sospechaba que para mantener su pequeño juego en secreto hasta que fuera absorbida por él. El aire brillaba, vaciló, y en un momento se encontró de pie en un bosque oscuro y vestida con una especie de traje de Asiático antiguo. Ella tenía una espada en la mano y las botas blandas en sus pies. ?¿Cuándo y dónde estamos ...? Se interrumpió, con los ojos enormes. Mientras que sus pensamientos estaban en inglés, su voz había salido en lo que ella pensaba que era japonés. ?¿Cómo diablos—? ?Función traductor. Agrega realismo?, dijo en la misma lengua. ?Es sólo un poco fuera de circuito. Estamos trabajando en eso?. ?Yo... No, es demasiado extraño. No quiero hablar japonés. ? ?Muy bien, vamos a probar con otro. ? Con apenas un reflejo de este tiempo, estaba parada sobre una colina verde, el pelo largo y recogido. Llevaba, como Roarke, una especie de capa de cuero que llegaba a la mitad del muslo y pantalones ajustados que se deslizaban adentro de las botas. Ella vaciló, luego le dio otra oportunidad. ?Bien, ahora que... gaélico. Es el gaélico, ¿no? Me sale el acento?. ?Irlanda, era Tudor?. ?Es... huele verde, y hay una pista de algo terrenal, lleno de humo.? ?Fuegos de turba. Todas las características sensoriales se han mejorado. En los escenarios del mundo real, el lenguaje, la sintaxis, la ropa, así, cada detalle ha sido meticulosamente estudiado y replicado. Hay cualquier cantidad de opciones de fantasía ya programadas, o los jugadores pueden programar los propios, ya sea desde un menú de opciones o en forma manual. No hay límite.? ?Está bien, porque yo estoy oyendo hablar gaélico, pero lo estoy procesando en Inglés. ¿Fantástico tenía esto? ? ?No lo sé, pero lo dudo por los datos que tenemos, de su instalación en el almacén. Vamos a ofrecer una versión más barata sin el traductor, pero el proyecto de la función de traductor, —que será más caro—, será el punto de venta principal. Y ahí está el aspecto educativo agregado. ? ?Claro. Para la Educación. ?Levantó la cabeza-. ?Oigo...? Se dio la vuelta sobre la colina, y dejó escapar un aliento aturdido. Una batalla se extendía en el valle. Cientos de guerreros, caballos, fuegos. Ella estaba bastante segura de estar viendo un castillo ser atacado. ?Tiene más alcance de lo que he visto en holo antes. Es más como estar en un video. Un muy bien producido vid. ? ?Eso es limitado solamente por tu habilidad e imaginación. El programa se ajustará, seguirá tus opciones, tu estrategia. ? ?¿Cómo lo paras?? ?Con sólo ordenar al programa detenerse, pausar, o cambiar. En un juego multijugador, hacer eso costaría los puntos del jugador o resultaría en la descalificación. ? ?¿Sí?? Ella se volvió hacia él y lo miró asombrada con todo ese pelo negro al viento, la piel llena de cicatrices y una espada brillante en la mano. ?No voy a pedir tiempo muerto.? Ella levantó su espada.?Vamos a jugar?. CAPITULO OCHO Quedó, plantado sobre sus pies mientras ella golpeó. Oyó el timbre y el choque cuando el acero chocó con el acero, sintió la fuerza de él resonar hasta el brazo. Ellos se miraron ante la V mortal. ?Supongo que tú crees que somos enemigos ?. ?Más diversión de esa manera?, dijo, y se dio vuelta para regresar con otro empuje. Él lo bloqueó, y luego regresó unos cuantos pasos. ?Eso depende.? Él hizo una finta, golpeó bien, bien otra vez, luego se alejó. Ella lo rechazó, una especie de pruebas antes de empujar hacia delante para obligarlo a retroceder. Él barrió, bajó la guardia, pero ella bailó a un lado, y luego se volvió, utilizando la rotación para agregar velocidad y fuerza el próximo ataque. ?Tú has estado practicando?, comentó mientras las hojas silbaban y cantaban. ?Tú también.? ?Parte de mi trabajo.? Su hoja brilló y chocó contra la de ella. ?Pero no se ven muchos policías en combates con espada.? ?Nunca se sabe.? Ella lo sabía, sabía que estaba un poco atrás. Sabía que él se divertía con la situación, y eso le dio una ventaja. Al usarla, le sonrió. ?La Espada tiene peso.? Ella agarró la empuñadura con ambas manos como si quisiera probarla, y cuando bajó la espada una fracción, cargó contra él. Ella tocó el hombro, justo un golpe rápido antes de que él golpeara su espada a un lado. Y vio la sangre también. ?Oh Jesús. Oh, mierda. Te he cortado. Cómo… ?No es real.?, Sostuvo una mano antes de que pudiera correr hacia adelante. Ambos sabían que podría haber llevado abajo, terminado el juego en ese momento de shock. ?Sólo es parte del programa.? Inclinó la cabeza. ?Tu punto, teniente?. ?Pudo haber sucedido de esa manera. Algo por el estilo. Vamos. ?Ella usó su mano libre, moviendo los dedos en el desafío. ?Sigue así.? ?Es tu juego. Y yo diría que es bastante para un calentamiento. ? Entró duro, llevándola atrás. Ella casi perdió el equilibrio, sintió la adrenalina y la ráfaga de aire desplazarse cuando su espada cruzó por su rostro. Esta vez, cuando ella agarró la empuñadura con ambas manos era para obtener la energía necesaria para repeler el ataque. Sintió la picadura, podría haber jurado que olía su propia sangre, cuando anotó un golpe de refilón en la cadera. ?Tu punto.? Daban vueltas, uno alrededor del otro, mientras en el valle la batalla se prolongaba. Su brazo y la espada le dolían por el peso, el esfuerzo, la cadera latía, y el sudor recubría su piel. Oía su propia respiración, un poco sibilante ahora, y veía la sangre manchando la piel desgarrada en el hombro de Roarke. Era el mejor momento de su vida. Ella levantó la espada en alto sobre su cabeza, apuntó hacia su oponente, y una vez más plantó los pies. ?Desempate.? Él le sonrió, cebándola con el de su dedo. Aunque sus ojos entrecerrados no eran tan fáciles de atrapar. Ella se volvió, giró, se acercó empujada por un arco descendente, a continuación, golpeó arriba y estuvo a punto de cortar la cara atractiva. El sol que asomaba a duras penas a través de las nubes, brillaba en las hojas que mordían, cuando ellos zumbaron, cortaron, se enfrentaron. Su corazón tronó en el pecho, un tambor de batalla golpeando en la sangre. El viento y propios sus movimientos rápidos tuvieron su propia danza en el pelo alrededor de la cara húmeda de sudor. Ella pensó que sus ojos eran más brillantes, más audaces que las espadas. No le dio cuartel, ella no quería nada. Empujó, golpeó, atacó. Empujó, golpeó, se defendió. A medida que emparejaron poder contra poder, velocidad contra habilidad, sintió la emoción de la batalla contra un adversario perfecto. Una vez más, las espadas se cruzaron, chocaron. Se miraron el uno al otro sin aliento, con el sudor goteando. ?Es una mierda el juego ?, dijo. ?Oh, sí.? Arrojaron a un lado sus espadas y saltaron el uno sobre el otro. Rodaron por la hierba espesa, gruesa, besándose, chocando con las hojas. Sin aliento, desesperada, se aferró a su cabello, usó sus dientes. Su respiración era corta y dura cuando ella tiró y tiró de cuero. ?¿Cómo diablos te sacas esto?? ?¿Cómo diablos voy a saberlo?? ?Es tu juego.? ?Maldita sea?. Él le dio la vuelta, la empujó hacia abajo en la hierba para atacar los cordones. ?El bastardo te hizo un nudo como el acero.? Inspirado, él tiró el puñal de su cinturón y la liberó. Arrojó la daga apuntando hacia abajo en la hierba. Bajando hacia ella, se dio el gusto de desnudar su espalda, la longitud magra de la misma, el juego de los músculos bajo la piel caliente y suave. Cuando pasó la mano sobre la herida en la cadera, ella se estremeció. ?¿Cómo está la cadera?? ?Duele —lo suficiente para hacerme saber que recibí un impacto.? Ella se volteó, se levantó, sacando la daga de la tierra. ?¿El hombro?? ?Voy a vivir.? Ella sonrió. ?Es mejor que te quedes quieto o te voy a ganar por defecto.?Cortó la piel con el puñal. Con los ojos en él, volvió la hoja. ?¿Confías en mí?? Él la agarró por la muñeca, empujó el brazo hacia abajo hasta que abrió los dedos en la empuñadura. ?No? Con una sonrisa, ella le tiró hacia ella. Su boca se mezcló con la de ella, con mordiscos rápidos, deslizando la lengua, mientras que sus cuerpos, manchados de sudor, manchados de sangre, se movían sobre la hierba dura. El humo subía del valle, y en sus bordes estaba el eco de la lucha sin fin. Parecía adecuado, pensó-. No importa qué tan en sintonía ella y Roarke podrían estar, siempre había otra batalla preparándose bajo la calma. Y con ella, siempre presente la necesidad de tomar, de consumir, de tener, de estar. Incluso ahora, en medio de esta fantasía violenta, ella no quería nada más que sus manos sobre ella, y luego, su cuerpo uniéndose con el suyo. Se dio vuelta otra vez, quedándose a horcajadas sobre él. Sus manos se cerraron posesivamente sobre sus pechos antes de que él la subiera para que su boca pudiera hacer lo mismo. Ella probó el sabor de la lucha —caliente, húmedo, los restos del cuero, y bajo su boca hambrienta su corazón tronó. Por él. Cuando su cuerpo tembló, —toda esa fuerza, todo eso tembló. Por él. Ese era su milagro, su mayor tesoro. ?Mío?, dijo. ?Mi corazón?. Y sintió la emoción de escuchar de nuevo su respuesta en el idioma de su sangre. Sus manos se enredaron en su pelo, que caía largo y salvaje sobre ella, otra Nueva sensación extraña y seductora. Él perdió el equilibrio, al bajar la espalda con las espadas cruzadas justo por encima de su cabeza. Ahora, cuando empujó, cuando ella gritó, fue sólo por placer. El poder se reunió de nuevo con el poder, y con velocidad mientras que una nueva batalla bramaba. Cuando se cerró en torno a él, cuando ella se estremeció por su liberación, lo arrastró con ella a través de la violencia, y hacia la paz. Yacía boca arriba, el viento flotaba sobre ella, los rojos rayos de sol pulsaban contra los ojos cerrados. La hierba, todos esas matas ásperas, hicieron que su piel se contrajera, —pero no parecía una razón suficiente para moverse. Sobre todo porque Roarke estaba a su lado, casi en la misma posición. El golpeteo de su corazón en sus oídos se había reducido y calmado lo suficiente para poder escuchar la continuación de la guerra en el valle por debajo de ellos. Al parecer, en la ladera se había llegado a una tregua. ?¿Quién ganó?? Le preguntó. ?Digamos que es un empate?. Parecía bastante razonable. ?Creo que todavía estamos un poco molestos el uno con el otro.? ?Pensé que estabas agraviada?. ?Es lo mismo. Pero entre los combates y el sexo, he dejado la mayor parte de las mía afuera. ? ?Entonces vamos a llamar a eso un empate, también.? ¿Cuál era el punto de discutir sobre eso?, se preguntó. Empezaría todo de nuevo, y nada podría cambiar lo que él hizo, quién era. Nada iba a cambiar lo que ella hizo, quién era. A veces ese término medio entre ellos era estrecho y resbaladizo. El truco era encontrar la manera de navegarlo. ?Es un buen juego?, le dijo. ?Realista y convincente, participativo?. ?Apenas tocamos la superficie.? ?Esto?. Ella llevó la mano a la cadera, examinó la mancha en su palma. Se veía como la sangre, tenía el color, olía a ella. ?Ilusión. Se trata de una mejora sensorial, la exploración de tus constantes vitales, tu aspecto físico, movimientos, reacciones. ? ?¿Qué pasa si cortas una extremidad —o una cabeza.? ?Fin del juego. O del modo multijugador, fin para el jugador que perdió la extremidad o la cabeza. ? ?Quiero decir, ¿realmente lo siento, lo veo?? ?No en los jugadores humanos. Si estabas jugando en una computadora, con una figura de fantasía, y tiene ese tipo de golpe en ella, lo verías. ? ?¿Qué tal un robot?? ?Bueno, puedes programarlo para jugar contra un droide. Con los mismos resultados. El droide es sólido. Por lo tanto, el juego lo trataría como lo haría con un humano. Las armas no son reales, Eve. No pueden dañar a nadie. ?Qué es lo que la víctima hubiera asumido, ya que jugó contra un ser humano, un droide, o un personaje de fantasía. Que era sólo un juego. Pero no fue así. ?Continuó estudiando la sangre en la palma de su mano. ?Sentí el golpe, —no como un corte, no como si me acabaras de cortar con una espada—? ?Yo no lo habría hecho si no fuera así.? ?Pero creo que tuve una sacudida. Como una descarga eléctrica. Leve, pero lo suficientemente fuerte como para hacerme saber que había recibido un golpe. Y latía, —cuando luchamos. Yo estaba luchando herida. ? ?¿Cuál es el punto?.? ?Yo entiendo. Lo entiendo. Sin embargo, la víctima tenía quemaduras. Se necesita un mayor voltaje, para obtener esas quemaduras. ? ?No sin contacto directo. El juego lee la respuesta positiva, lo registra, lo transmite. ? ?Está bien, pero si alguien reprograma el juego, y utiliza un arma real.? Se sentó, le empujó el pelo hacia atrás, —sorprendido y desconcertado por su longitud. ?Estás diferente. Tu pelo. ?Su mirada pasó por encima de ella. ?Interesante?. ?Se pone en el camino.? Cuando sonrió, deslizó un mechón largo, suelto entre los dedos. ?Se siente real. Si lo tiro, lo siento, aunque no está realmente allí. Mi arma está ahí. No puedo verla, pero está ahí. Es real. Así que si su asesino la trajo con él —como lo hice yo—, oh sí, lo olvidó. La puso en un lugar específico. Él sólo tiene que recordar dónde está, recogerla, usarla. Pero ¿por qué todo eso? ¿Por qué seguir todos los movimientos del juego primero? ? ?¿Más deportivo?? ?Tal vez. Tal vez. Los moretones, las quemaduras. Si el juego fue saboteado antes de tiempo, los niveles del golpe podrían estar más allá de lo que están en el código, para la venta, lo que sube el nivel competitivo, también, ¿no? Y si el asesino usó un robot, no tendría que estar aquí. Coartadas, ninguno de ellos pasa ese ángulo. Habla con Bart para probar el juego en casa con un droide?. ?El droide tendría que ser saboteado también, o construido y programado fuera del código. El arma se registraría como real, tan letal, por lo que tendría que ser programada o no registrarla como arma letal, para no considerarla. Luego limpiar y restablecer la seguridad. Algo de eso implicaría el uso de computadoras, y eso debería haber alertado a CompuGuard ?. ?Tú podrías hacerlo.? ?Sí, yo podría hacerlo. Pero tengo equipos no registrados y privacidad para hacer el trabajo sin enviar banderas. EDD peinó el almacén. No hay equipos no registrados allí. Y ninguno en el apartamento de Bart?. ?Que sólo significa que, potencialmente, alguien que tuviera una copia del disco, trabajara en él fuera de sitio. Tú sabes que todo esto es presumible ? añadió, y empezó a levantarse.- Y recordó que estaba desnuda y su ropa de fantasía desgarrada y ensangrentada.?Ah, vamos a cerrar esto.? ?Si, tenemos que hacerlo. Fin del juego. ? La ladera se desvaneció, los sonidos de la guerra se desvanecieron. Vio la sangre en la palma de su mano hacer lo mismo. Recogió su camisa, estudió la rotura irregular en la parte de atrás. ?No tenía un puñal?, explicó Roarke. ?Así que básicamente te arranqué la camisa que tenías como si realmente te quitara la túnica que no tenías.? ?Causa diferente, método diferente, mismo resultado. Eso es lo que hemos logrado hasta aquí. De alguna manera. Una mezcla de ilusión y realidad se combinó para un asesinato. ?Ella levantó la camisa rota. ?En esencia, alguien hizo esto a Bart Minnock?. En la mañana, porque no parecía haber ningún motivo para no hacerlo, compararon los resultados de su nivel de tres con Roarke. ?Aquí no hay nada que envíe ninguna bandera, no en esta investigación.? ?No, ? él estuvo de acuerdo, pero continuó estudiando los datos que aparecían en pantalla. ?¿Ves algo que yo no??, Preguntó. ?No, no que se aplique a esto. No puedo decidir si me siento aliviado o frustrado. ? ?Bueno, sería más fácil si algo hubiera aparecido aquí, o en las carreras que he hecho de los empleados de U-Play. DuVaugne fue el golpe más grande en Synch, pero sólo es una trampa. ? Ella bebió más café. ?Quien hizo esto es mucho más conocedor de tecnología y es más creativo que DuVaugne. Por lo que sabemos de la víctima, mucho más para haber podido pasar su seguridad. Tengo que reunirme con el abogado y con Mira hoy en día. Tal vez va a saltar algo. ? ?Yo haré mis propias reuniones. Haré lo que pueda para trabajar con EDD cuando me libere. ? ?Voy a probar con otro ángulo. La espada. Voy a enviar a Peabody y McNab en ese camino, pensando que el equipo debe incluir un adicto y un no adicto. McNab puede predicar con el ejemplo y pasar por un coleccionista. Hay lo que ellos llaman una mini-con en el este de Washington. ? ?Tenemos un stand allí. Puedo organizar su entrada? ?Muy bien. Me ahorras el trabajo.? Ella se cruzó al tablero de asesinato, dio una vuelta. ?Voy a hablar con sus tres socios hoy. Individualmente esta vez. ? ?¿Amigos desde hace mucho tiempo, repentinamente, volviéndose asesinos?? Ella lo miró. ?La gente cambia.? Roarke levantó una ceja. ?¿Debo preocuparme por perder la cabeza?? ?Probablemente no. Tendemos a soplarlo para fuera, pelear para sacarlo, gritar si hace falta, porque estamos demasiado agraviados o muy enojados en lo profundo. Como otras personas, a veces nos amargamos. Tal vez tenemos un amargado aquí. Estos tres tienen los medios, los conocimientos —la tecnología, la creatividad. Ellos tenían la confianza de la víctima, y fácil acceso a su casa, su oficina. Tenían motivo, en la medida en que se benefician de su muerte al aumentar su participación en la empresa. Y la oportunidad, tanto como cualquier otro. ? ?Se querían?. ?Eso es sólo un motivo más. ¿Cuántas mujeres y niños están en Dochas ahora mismo, porque alguien los ama? ?, Preguntó, refiriéndose a la vivienda para víctimas de abuso de Roarke. ?Eso no es amor.? ?La persona que te rompe el culo a patadas a menudo piensa que lo es. Considera que lo es. Es una ilusión, como el juego, pero se siente real. Un montón de cosas desagradables crecen por amor si no es... bien entendido. Los celos, el odio, el resentimiento, la sospecha. ? ?Una evaluación cínica, y precisa por desgracia. Te amo. ? Logró una media sonrisa. ?Eso es algo extraño en este momento.? Se acercó a ella, le tomó el rostro entre las manos. ?Te quiero, Eve. A pesar de los muchos errores que cualquiera de nosotros cometemos, creo que vamos a hacer nuestro mejor esfuerzo para hacerlo bien. ? Levantó sus manos para cubrir la suya. ?Ya lo sé. De todos modos, si en cualquier momento cultivamos algo desagradable, terminaremos quemándolo con alguna buena pelea antes de que arraigue?. ?Ni siquiera estaba enojado contigo, en realidad no. Me doy cuenta de que esperaba encontrar a alguien en esa búsqueda, aunque fuera uno de los míos. Sería algo específico, me parece, en lugar de esta preocupación vaga y de preguntarme si tiene un objetivo. ? Miró hacia su mesa de asesinato. ?No puedo explicar, incluso a mí mismo por qué su muerte me llama como lo hace.? ?El podría haber sido tú, si las cosas hubieran sido diferentes. Podría haber sido tú?, repitió cuando Roarke negó con la cabeza. ?Si hubieras tenido un escenario diferente para jugar en la infancia. O algunas partes de ti se ven reflejadas en él. Ambos podemos verlo. Así que supongo que es por eso que fui alrededor tuyo, y tú fuiste alrededor mío. ? ?¿Y por qué, cuando enfrentamos esa elección, uno de los dos se agravia...?? Mirando su cara, levantó las manos y las pasó de arriba y abajo por sus brazos. ?Suena bastante cierto, habida cuenta como somos.? ?Teniendo en cuenta eso. Estamos bien. ? Apoyó la frente en la de ella. ?Estamos bien?. ?Esto es lo que tienes que hacer.? Ella le retrocedió para que sus ojos se encontraran. ?Tienes que dejar de preguntarse si habrías hecho algo diferente, dicho algo más, empujado otro botón, si Bart se hubiera subido a bordo contigo en lugar de iniciar su propia empresa. Y si hubiera hecho eso, él estaría vivo. La vida no es un programa?. ?No he estado haciendo eso. Mucho?, aclaró él. ?Pero podría haber empujado otros botones, dicho algo más, y hecho algo diferente. Me gustó la idea de él haciendo su propio camino, de manera diferente. Así que no lo hice. Y sé perfectamente que nada de esto es mi culpa, y ahora puedo estar totalmente seguro de que no lo es, de ninguno de los míos. No me da ese objetivo específico, pero ayuda a despejar mi cabeza. ? ?Está bien, aclara la cabeza. Y como sé que vas a hurgar en el ángulo de la espada mágica siempre que tengas tiempo hoy, asegúrate de hacerme saber cualquier cosa que ocurra. ? ?Voy a hacer eso.? ?Me tengo que ir. Ver a abogados y reducir sospechosos. ? ?Oh.? Su mirada perpleja le hizo reír y tirar de ella con un beso alegre. A continuación, sólo se aferró a ella por un momento más. ?Ve, pues, se un policía. Te dejaré saber si y cuando pueda salir a trabajar con Feeney?. Él iba a encontrar una manera, pensó. Siempre lo hacía. Encontró a Peabody en las oficinas de Felicity Lowenstien. La zona de recepción se veía — fuerte, pequeña, eficiente—, y pintada en tonos rojos, negros y plateados, era atendida por una mujer de aspecto fuerte, que, ya sea por diseño o preferencia, tenía el cabello corto plateado que hacía juego con la decoración, un traje negro, y una gran rosa roja de tela en la solapa. Las hizo pasar, sin complicaciones, sin esperas, a una pequeña oficina, que parecía ser una biblioteca legal ordenada, con una puerta cerrada. La mujer tocó brevemente la puerta de al lado, entonces la abrió. ?Teniente Dallas y Detective Peabody. La abogada Lowenstien estaba detrás de su escritorio. En cuanto llegó cerca Eve notó que la mujer había aumentado sus cinco pies de altura con tacones filosos como un bisturí de tres pulgadas. Ella también vestía de negro con un toque de encaje blanco cruzando su chaqueta. Su pelo, liso, peinado hacia atrás, era de un color café fuerte con rayas doradas. Ofreció tanto a Eve y a Peabody una sacudida firme de manos, a continuación, les señaló una silla. ?Aprecio que haya venido aquí. Tengo todo lo que pienso que necesita o quiere.? Hizo una pausa y suspiró. ?Déjenme darles algunos antecedentes personales. Conocí a Bart en la universidad, a través de Cill. Cill y yo somos amigas, y ella decidió relacionarme con Bart. ? ?¿Románticamente?? ?Esa era la idea. No pasó nada, pero Bart y yo nos hicimos amigos. Cuando todos nos establecimos en Nueva York, me convertí en su abogado. Manejé el acuerdo de asociación, y manejé su patrimonio. Yo no ejerzo la ley penal, salí con un ADA una vez. ?Ella sonrió, sólo un poco, de una manera que le dijo a Eve no había tenido suerte allí tampoco. ?Sé que hay poco que puede o me vaya a decir, pero tengo que preguntar. ¿Tiene alguna pista? ? ?Estamos siguiendo varias vías de investigación?. ?Eso es lo que pensé que iba a decir?. Suspiró mientras volvía su mirada hacia la ventana. ?No nos veíamos seguido. Cill y yo, o Bart y los demás. Direcciones diferentes, trabajo, ese tipo de cosas. Pero era un buen tipo. Un hombre dulce.? ?¿Cuándo fue la última vez que tuvo contacto con él?? ?Hace sólo unos días, en realidad. Quería ver para dotar de una beca, —beneficiar a un colegio secundario—, donde Cill, y Benny se graduaron. Programamos una reunión para la próxima semana —con ellos cuatro, el asesor financiero y yo. Hablamos durante un rato, en realidad. Estuvimos un rato ya que habían pasado varios meses desde que habíamos hablado en realidad. Él veía a una mujer, en serio. Parecía muy contento. ? ?¿Habló con usted acerca otros proyectos —proyectos de trabajo?? ?No, no realmente. No soy especialmente conocedora de ese campo, ciertamente no en el nivel de Bart, o los otros. Pero tengo la impresión de que algo se estaba gestando. Él estaba muy emocionado. ? ?¿Estaban los demás a de acuerdo con la beca?? ?Por supuesto. Hasta donde yo sé ?, dijo ella. ?Nunca hacía nada sin que los cuatro estuvieran de acuerdo.? ?¿Así que no parecía preocupado por algo o alguien?? ?Al contrario. Parecía en la cima del mundo. ? ?En la cima del mundo?, dijo Eve desde el asiento del conductor. ?Feliz y afortunado. No parece el tipo que termina en una losa en la morgue con la cabeza en una bandeja. ? ?Él era rico, con relativo éxito, serio, y en un negocio competitivo?, señaló Peabody. ?Terreno fértil para los celos.? ?Sí, lo es. ?Sacó su vínculo cuando sonó, leyó un texto de Roarke. ?Vamos a separarnos. Quiero que tú y McNab vayan al este de Washington. Hay una mini-con en el Hotel Potomac?. ?Viaje por carretera!? Peabody bombeó sus puños en el aire. ?Antes de que saques las fichas de soja y vayas a las tazas, van como coleccionistas. Tú estás especialmente interesada en espadas. ? ?¡Viaje por carretera encubiertos!? Y ahora ejecutó una danza rápida y feliz. ?Jesús, Peabody, mantén una cierta dignidad.? ?Tengo que ir a casa y cambiarme. Me parezco demasiado a un policía. ?Eve miró los frescos pantalones de verano, las alegres zapatillas a rayas. ?¿En serio?? ?Tengo la cosa. Las cosas, ? corrigió Peabody. ?Necesito más brillo, más, más color.? ?Muy bien, ve a buscarlo, agarra a McNab, y tomen el primer trasbordador.? ?Trasbordador. ¿Cómo uno de los de Roarke? ? ?No, como el trasbordador que la gente normal, incluidos los policías encubiertos que viajan por carretera, toma?. La enorme sonrisa de Peabody cayó en un puchero ?Oh.? ?Quiero un zumbido de U-Play, los datos subterráneos que podrían haber escapado de este juego, información sobre la espada, o su tipo. Y quiero que no se metan en problemas. ? ?Todo sonaba divertido hace un minuto.? ?¿Quieres divertirte? Ve al circo. Por ahora, consigue a McNab, ve allí. Recoge tu pase de Información en la Central. Están bajo tu nombre. Y yo no quiero ver juguetes o juegos en tu vale de gastos. ? ?¿Qué pasa si tenemos que comprar algo para mantener nuestra cubierta?? ?No?. ?Cada vez menos divertido. ¿Podemos quedarnos en un hotel si necesitamos seguir una pista? ? Eve le lanzó una mirada estrecha. ?Es mejor que sea una pista muy buena y un hotel barato o sacaré el costo de tu piel.? ?Si hay rumores, insinuaciones, o datos concretos de esta espada, un lugar para encontrarlos. En serio. ? ?Si no creyera eso no te irías.? Ella arrimó a la acera frente al apartamento de Peabody. ?Ve a buscar a tu friki. Llama cuando llegues allí. No metas la pata. ? ?Tu nivel de confianza trae una lágrima de alegría a mis ojos.? ?Tú derramarás lágrimas si te equivocas en esto?, advirtió Eve, y, dejando a Peabody en la acera, volvió al tráfico. *** En Central fue directamente a Homicidios. No había necesidad de visitar EDD ya que Peabody había llamado a McNab segundos después de que ella la dejara en la acera. Ella subiría, consultaría con Feeney después de que tuviera tiempo de chequear en su propia división y leería más a fondo los archivos que había recibido del abogado. Entró, se detuvo en seco cuando vio a su comandante. ?Señor?. El Comandante Whitney asintió con la cabeza, hizo un gesto hacia su oficina. ?Un momento de su tiempo, teniente. Era un hombre grande que se movía bien, que se las arreglaba para moverse como un policía a pesar de sus años detrás de un escritorio. El trabajo se notaba en su rostro oscuro, amplio y, pensó, había añadido algo de gris a su cabello corto. Dio un paso detrás de él, cerró la puerta. ?¿Puede invitarme un poco de ese café?? ?Sí, señor.? Ella lo programó para él. ?Tengo una reunión con la doctora Mira dentro de poco para consultarla sobre la investigación de Minnock?. ?Así lo leí en el informe. Usted ha visto al abogado de la víctima.? ?Sí, señor. Otra amiga de la universidad. Ella ha sido muy cooperativa. Tengo los términos de su patrimonio, la voluntad de asociación. Parece muy sencillo. ? Él asintió de nuevo, se sentó en la silla de su visitante. Eve se quedó parada. ?Las circunstancias son extrañas... es la palabra que me viene a la mente?, comenzó, y tomó un sorbo de café como un hombre bebiendo un vino muy fino. ?Y estas circunstancias se están filtrando a los medios de comunicación. Demasiada gente sabe demasiado, y estas circunstancias, son muy jugosas?. Echó un vistazo a su enlace y a la rápida luz intermitente que indicaba numerosos mensajes. ?No creo que debamos emitir otra cosa que la comunicación estándar a los medios en este momento. Más allá de lo extraño hay una serie de líneas y ángulos que tratar. No podemos negar la decapitación, pero creo que es necesario mantener gran parte del resto, en lo posible, en secreto, por ahora. ? ?De acuerdo. Si el público tiene la idea de que esto ocurrió como resultado de un juego, tendríamos pánico. Cada hijo o hija en la ciudad tiene un sistema de juego de algún tipo. ? ?Me estoy concentrando en la identificación del arma, o más bien puse a Peabody y McNab en eso. Los estoy enviando a una convención de juegos en el Este de Washington. ? ?Usted ha hecho dos arrestos. Usaremos eso por ahora para mantener las cosas tranquilas. He hablado con el capitán Feeney. Tendrá tanto del EDD como usted necesite, incluyendo al consultor civil.? Hizo una pausa, tomó un sorbo de nuevo. ?Roarke reveló que conocía a la víctima, y que su propia empresa tiene un juego similar en fase de desarrollo.? ?Sí, señor. Llevé a cabo un nivel tres de los empleados conectados a R&D. No he encontrado nada. ? ?Manténgalo documentado, Dallas, y asegúrese de Roarke tiene una documentación clara de cuándo y cómo su juego fue desarrollado.? ?Sí, señor.? Terminó su café, lo dejó a un lado. ?No estoy aquí para decirle cómo hacer su trabajo?, dijo y se levantó. ?Sino para que proceda con cautela, y claramente, donde hay coincidencias personales?. ?Entendido, comandante. Puedo hacer que Roarke entregue la documentación, así estará en nuestros archivos. ? ?Ya está hecho, a través de Feeney.? Ahora Whitney inclinó la cabeza. ?¿Está consultando principalmente con EDD, verdad, teniente?? ?Sí, señor. Sí, ese es procedimiento adecuado?. ?Voy a dejar que vuelva a trabajar?. Sola, rabió por un momento. Podría haber sido el procedimiento adecuado que Roarke le diera a Feeney la documentación, pero él podría haberle dicho que lo había hecho. Por supuesto, él lo hubiera dicho si ella se lo hubiera preguntado. O probablemente suponía que ella habría sabido que lo haría, o... a la mierda. Ella no podía estar aquí tratando de descifrar cómo funcionaba el cerebro Roarke cuando en este punto no podía descifrar el suyo. Ella se dio por vencida y salió a mantener su cita con Mira. CAPITULO NUEVE Había un cierto ritual implicado en la consulta de Eve con Mira. Mira le ofrecía —y Eve se sentía obligada a aceptar— una taza elegante de té de flores. Ambas sabían que Eve prefería el café, al igual que las dos sabían que el té representaba una influencia tranquilizadora para Mira, un descanso de la presión. Al menos para unos momentos iniciales. Cuando Eve se sentó en una de las sillas azules de Mira notó, como de costumbre, que la oficina era eficiente y femenina, como la mujer que la gobernaba. Aparentemente a Mira no le molestaba en lo más mínimo hablar de la mente criminal, y los horrores infligidos a las víctimas, mientras que las fotos de su familia la observaban. Tal vez ella eligió los colores calmantes de decoración y su vestuario para contrarrestar los horrores y las esparció en torno a sí misma para mantener su propia realidad. Se le ocurrió que ella no tenía fotografías en su oficina —ni en la Central, ni en casa. Tal vez, las consideraba una distracción de su trabajo, o tal vez encontrara desconcertante ser “vista” mientras ella trabajaba. O... No importaba, no era aplicable. Estos análisis y suposiciones eran territorio de Mira. Eve necesitaba la mente del asesino, necesitaba vivir dentro de ella un tiempo, y su propio estilo ordenado y austero le convenía. A su juicio, su equipo de trabajo, que ella había elegido, simplemente agarrando lo que parecía más fácil, chaqueta de verano, blusa sin mangas, pantalones ligeros, botas. De trabajo y relacionados con el clima, y punto. Pero Mira tenía un traje aireado, de un color menta, blanco con manchas pequeñas de color rosa caramelo. Las manchas coincidían con los zapatos brillantes con tacones finos que destacaban las bonitas piernas de Mira. Llevaba el cabello castaño brillante en ondas favorecedoras alrededor de su rostro suave y bonito, y añadió un poco de brillo con los pendientes, el collar y la elegante y femenina unidad de muñeca. Nada exagerado, pensó Eve —al menos nada que su sentido del estilo pudiera distinguir. Todo se veía adecuado, tan simplemente correcto. Y, sí, admitió, relajante. ?Estás tranquila?, comentó Mira cuando le entregó a Eve la elegante taza del ritual del té de flores. ?Lo siento. Estaba pensando en un ropero. ? Los azules y suaves ojos de Mira, tan bonitos como el resto de ella, se agrandaron tanto por el humor como por la sorpresa.?¿En serio?? ?En cómo se aplica a la profesión, actividad o personalidad. No lo sé. ?Pensar en las opciones personales, estilo personal, distraía. ?Peabody y McNab se dirigen a DC —a un trabajo encubierto relacionado con la convención de juegos?, continuó. ?Ella habló sobre la necesidad de volver a casa, sacarse lo que ella piensa que le hace parecerse a un policía y ponerse lo que ella piensa que la va a hacer ver como una aficionada al juego. Me imagino que ella seguirá siendo más o menos parecida a Peabody porque todo lo que se pone sale de su armario, justamente, y ella lo tiene ahí porque ella lo puso en ese lugar. ? ?Es cierto. Pero hay aspectos diferentes para todos nosotros, y con frecuencia la elección de un traje para una ocasión especial o una obligación refleja ese aspecto. Tú no usarías lo que estás usando ahora para acompañar Roarke a una función de caridad formal, por ejemplo, ni lo habrías llevado aquí en el trabajo. ? ?Lo haría si llegara tarde para la función de caridad, o si me llaman a una escena mientras estoy en la función.? Eve se encogió de hombros. ?Pero yo lo entiendo. Sería más fácil si pudiéramos usar lo que queremos donde queremos.? ?Y esto de una mujer que respeta mucho las reglas. La sociedad y la moda las tienen. Sumado a que lo que usamos nos puede poner de ánimo para lo que tenemos que hacer. ? Pensó en el traje que había programado el juego para ella. Ella tuvo que admitir que la había puesto en el estado de ánimo para luchar, y sintió la espada familiar y correcta en la mano. ?El armario de la víctima no tenía mucha variedad. Había algunas cosas formales y ropa de negocios tradicionales mezcladas, pero sobre todo más ropa casual. Jeans, cargas, pantalones, camisetas y suéteres. Y mucho de eso. Las camisetas tenían logotipos impresos con juegos y cosas vid. Vivía en su trabajo. ? ?Tú entiendes eso.? ?En no sólo lo que hacía, sino quién era, sí. Todo lo que tengo dice que al maldito le encantaba. Había juguetes y souvies en todo su lugar. Juegos y sistemas de juego en todas partes. ? ?Él debe haber sido un hombre feliz, por ser capaz de hacer lo que amaba, y en lo que sobresalía todos los días. Por ganarse la vida haciendo lo que le hacía más feliz. Y con los amigos de hace mucho tiempo. ? ?Feliz, normal, agradable, —, esas son las palabras que encuentro en las declaraciones de las personas que lo conocieron.? ?Sí, se adapta. Tenía una buena vida, y por lo que me parece, muy normal y saludable. Tenía una relación, que le importaba, mantenía contacto con su familia, mantuvo su amistad, tenía la suficiente ambición para trabajar para ver su compañía tener éxito y crecer, pero no tanto como para excluir a esas relaciones y amistades.? Bebió un poco de té, y Eve entendió que Mira tomaba esos momentos para alinear sus pensamientos. ?Su informe dice que disfrutaba de la compañía de los niños en su edificio, y era amigo de sus padres. A pesar de que él vivía para su trabajo, parecía estar bien equilibrado. ? ?¿Cómo un tipo sano y equilibrado, un tipo feliz termina con la cabeza cortada en su propia holo habitación segura? Esa no es realmente una pregunta para usted?, agregó Eve. ?Eso es algo que EDD y yo tenemos que averiguar. ¿Pero por qué? Es la pregunta. El método es importante, y requirió un montón de problemas, mucho trabajo. ? ?Para distraer la atención.? -Sí, lo que podría ser parte de la punta. Estamos dándole vueltas a cómo infiernos lo hizo, por qué diablos lo hizo, y como demonios se deslizó. ¿Qué tipo de persona utiliza este método, estas circunstancias? ? ?La decapitación es ciertamente una forma de mutilación, que indica la necesidad o el deseo de dominar — o conquistar absolutamente.? Las gotas de color bailaron un poco en los oídos de Mira, cuando sacudió la cabeza. ?Pero la extensión de las otras lesiones no cuadran con esa, ni el cuidado en acceder a la víctima y abandonar la escena. Estos son detalles organizados, estudiados y complejos. Separar la cabeza del cuerpo puede ser simbólico como el arma utilizada, y el método. Un juego. La víctima vivía y respiraba juegos, y usaba su cabeza, si se quiere, para construir su negocio con ellos?. ?Esto apunta a un competidor, o incluso a algún excéntrico que no le gustaba su puntuación en los juegos. Algún excéntrico que jugaba ciertamente, porque hay maneras más fáciles y menos complicadas de generar publicidad, sacando a un rival. O, más loco, alguien que tiene algún tipo de objeciones violentas a los propios juegos. Sin embargo él jugó, por lo que tiene que tener algún tipo de habilidades superiores de e-juego para entrar y salir sin ser detectado. A menos que viva o trabaje en el edificio. No estamos recibiendo un golpe allí, hasta ahora. ? ?La compañía de la víctima contrata a aquellos con competencias electrónicas superiores.? ?Sí. Sumado a que quien hizo esto tenía que conocer a la víctima, el lugar, tenía que saber que estaría en casa y listo para jugar el juego. El disco del juego en sí mismo hubiera valido una cantidad considerable para un competidor, un rival. Si ese fuera el caso, ¿por qué no matar a Bart antes de que hubiera colocado el disco? Si tú haces eso, lo tienes todo —al chico muerto y al disco desarrollado para tu próximo gran paso. Pero lo deja tras de sí, que me dice que o no lo necesita, no lo quiere, o no era parte del motivo. Y me gusta la segunda opción. Creo que él no lo necesitaba. ? ?Tú estás mirando a sus asociados y empleados.? ?Los mejores de la lista?, confirmó Eve. ?Estoy segura que no hubiera jugado el juego con alguien que no estuvo involucrado en ello, que no supiera nada de él, y que no pudiera confiar en que lo mantendría en secreto. Usó a los niños para los estudios de prueba en los juegos, y mi impresión es que disfrutaba jugando con ellos. Pero él no estaba listo para llevárselo a ellos todavía. ? ?Porque, en este momento, no era sólo un juego. Era un proyecto. Uno importante. ? ?Sí. Les dijo que tenía algo para sacar, les dio algunos detalles vagos, porque, creo, era demasiado jugoso para no hacerlo. Pero habitualmente jugaba y probaba los juegos en todas las etapas de desarrollo en las oficinas de U-Play.? ?Donde los detalles no eran tan vagos, incluso para los que estaban fuera del círculo interno?. ?De acuerdo con el registro de la víctima jugó éste a menudo —solo y con múltiples jugadores. EDD está trabajando en la búsqueda a través de eso para ver cuáles de los escenarios de fantasía, en su caso, él podría haber jugado en varias ocasiones. Y contra quién. Voy a presionar por una copia del disco. Los socios están muy cooperativos, pero están arrastrando sus talones en esto.? Mira asintió con la cabeza, aparentemente disfrutando de su té. ?Tienes un e-asesino organizado, orientado a los detalles, cualificado, en quien yo creo, como tú lo haces, la víctima conocía y confiaba. Sin embargo, el método de la muerte es violento, —brutal, rápido, eficiente— y con el arma de un guerrero. En una fantasía quizás, pero un método antiguo. La decapitación es también algo guerrero —la derrota total del enemigo, la separación de la cabeza de su cuerpo. Un método de ejecución, y uno que requiere habilidad y fuerza. ? ?No es el típico del e-friki?. ?No, en absoluto, la patología se aparta bruscamente. Puedes tener dos. ? ?Sí, he pensado en eso. Uno para planificar, uno para ejecutar el plan. Incluso he considerado un droide. Alguien que lo puede reprogramar, evitando alertar a CompuGuard, y que podría convencer a Bart de probar el juego contra un droide. Pero ¿cómo llevó al droide allí, y cuándo? ¿Cómo llegó el arma, y cuando? ? ?¿Un androide? Eso es interesante. ?Mira, se sentó, cruzó sus piernas finas mientras lo consideraba. ?Ciertamente, tendría rapidez y eficiencia, la fuerza necesaria. Y si lo han programado como un guerrero, con habilidades con la espada, sería muy eficaz. Se adaptaría a la patología —hablando del factor humano— del asesino. Usaría de modo inteligente sus e-aptitudes. En cierto modo, a su manera, se estaría enfrentando contra la víctima, con lo que ganaría el juego a través de su apoderado, y eliminaría a su oponente con un método que pondría de relieve esas habilidades. Los droides se han utilizado en combate y en los asesinatos antes, por eso las leyes y las garantías son tan estrictas. Sería un desafío subvertir las leyes y las garantías. El asesino goza con el desafío. ? ?Tal vez tenemos que echar otro vistazo al droide de casa de la víctima. Ha estado más de una vez en EDD, y no encontraron ningún signo de alteración o reprogramación. Pero ya estaba dentro, era de confianza, y hubo tiempo más que suficiente entre el asesinato y el descubrimiento para reprogramarlo, disponer del arma. Dejarlo justo donde se supone que debía estar. O... tal vez fue reemplazado antes con un duplicado. ? La idea añadía otro ángulo, más complicaciones, y pensando en ellos Eve bebió el té sin darse cuenta. ?Orientado a los detalles, organizado, seguro. Pero eso es una especie de alarde. Además, es un riesgo infantil. Todo esto. Si Bart no hacía precisamente lo que hizo, se desmoronaría. El no va a casa temprano, no lleva a la casa los discos, no se decide a tomarse un tiempo para jugar el juego enseguida, y esto no funciona. ? ?Riesgos calculados. La mayoría de los jugadores lo toman, al igual que los asesinos?. ?Sobre todo si el jugador conoce los hábitos de su oponente y el estilo.? Simplemente siguió dando vueltas a eso. Lo conoce y tiene su confianza. ?Hay mucho ego involucrado en el juego, sobre todo si se lo toma en serio. Un montón de ego. A nadie le gusta perder. Algunas personas practican obsesivamente, hacen trampa, algunos quedan afuera y se ponen de mal humor después de perder —y esto se puede convertir en una obsesión de extrema urgencia. ? ?Cuanto más en serio se toma el juego,? comentó Mira, ?cuanto más real es el juego para el jugador, más frustrante es la pérdida.? Eve asintió con la cabeza. ?Rompen las máquinas recreativas con regularidad. Esto no fue así, no hay la pasión y enojo en el momento. Pero podría haber tenido sus raíces allí, y lo que surgió a partir del entretenimiento y la fantasía se transformó en algo real. ? ?Algunos tienen dificultades para separar la violencia en un juego de los comportamientos violentos reales. La mayoría lo utilizan como una liberación, como una manera de jugar al héroe o al villano, sin cruzar las líneas. Pero para algunos, el juego despierta tendencias violentas ya existentes, que estaban frenadas y controlas. ? ?Si no son los juegos sería otra cosa. Pero sí, yo diría que hay una línea borrosa entre la fantasía y la realidad. El asesino la cruzó. Tal vez con lo que hizo, consiguió lo que quería. Ganó. Pero me parece que cuando la línea es borrosa, y se la cruza, es fácil cruzarla otra vez. ? ?Ganar puede ser adictivo,? acordó Mira. ?Así que puede volver a asesinar?. Pasar de lo de Mira a EDD era algo así como salir de una casa elegante, donde las personas participaban en una discusión tranquila e intelectual y ser arrojado a un parque de atracciones a cargo de adolescentes con un subidon de azúcar. Eve no sufrió el choque cultural, porque estaba demasiada acostumbrado a ello. Sin embargo, tanto las orejas como los ojos comenzaron a palpitarle cuando todavía estaba diez pies afuera de la división. Los que estaban y trabajaban allí preferían colores y rayas que asombraban al sistema y hablaban en códigos incomprensibles que se mezclaban en la mente como fichas jeroglíficas. Nadie se quedaba quieto en EDD. Los técnicos, oficiales, detectives, hacían cabriolas, caminaban, o se movían al ritmo de una música interna que siempre parecía estar a la máxima velocidad. Incluso los que estaban sentados en las mesas o cubos se movían y retorcían, tocaban y trinaban. Feeney manejaba lo que Eve veía como una casa de locos con una mano firme, aún emocionados por estar en los controles. Con sus pantalones anchos y su camisa arrugada, le parecía una isla fuerte, sin pretensiones en un mar desenfrenado. En su oficina, estaba parado delante de una pantalla, con el ceño fruncido, despeinado, —lo normal— mientras movía bloques de números y letras —los jeroglíficos de nuevo—, de un lugar a otro. ?¿Tienes un minuto?? Le preguntó. ?Sí, sí. Te llevaste a mi chico. ? Como todos eran sus chicos, —sin importar el género—, le tomó a Eve un minuto. ?¿McNab? Te pregunté primero. ? ?Yo no había tomado mi café. Tú tienes esas ideas en medio de la maldita noche y me pones en desventaja. ? ?Eran más de las seis de la mañana.? ?En medio de la noche cuando no yo no me fui a dormir hasta las dos. Ahora estoy haciendo su trabajo?. Ella metió sus manos en los bolsillos. ?Te pregunté primero?, murmuró. ?¿Qué es eso?? ?Son pedazos y piezas que bajamos de lo que quedaba del juego en el disco —que es el infierno de un lote. Tenemos que correrlo a través del ordenador, pero yo pensé en probar de la manera antigua. ? ?¿Ha habido suerte?? Él le envió una mirada cansada. ?¿Me veo con suerte?? ?Toma un descanso de un minuto.? Sus dedos tomaron algo de su bolsillo. Ella lo sacó. ?Mira. Tengo un caramelo para chupar. Es tuyo?. Él lo miró. Luego se encogió de hombros y se lo llevó. ?¿Por cuánto tiempo ha estado ahí?? ?No puede haber sido mucho. Summerset siempre está quejándose de las cosas que dejo en los bolsillos. Son mis bolsillos. Además, está envuelto, ¿no? ? Lo abrió, se lo metió en la boca. ?Tengo un par de ángulos nuevos que quiero probar,-comenzó-. ?Quiero que den otro vistazo al droide de la casa de la víctima.? ?Ella está limpia.? ?Sí, sí, lo sé, pero dos posibilidades. Una, el asesino la programó y utilizó para matarlo, a continuación, estableció su vuelta a la normalidad. Dos, él la cerró y trajo un duplicado para el asesinato. ? ?¿Estás pensando que un droide cortó la cabeza de este tipo?? ?Estoy viendo la posibilidad. Tenemos dos estilos divergentes —y Mira está de acuerdo. ? Mientras chupaba el caramelo, ella le contó lo más importante de la consulta. ?¿Cómo cambió los droides?? ?Un paso a la vez, Feeney. Además no sabemos si fueron cambiados. Es una posibilidad. Si puedes ejecutar un segundo y más profundo diagnóstico sobre el mismo, con las dos posibilidades en mente, podríamos ser capaces de confirmar o descartar. ? ?Alguien que va a joder con la programación de un droide, eludir el control de seguridad, necesita tiempo y privacidad. Y equipo. ? ?Ellos tienen equipos en U-Play. Muchos de ellos trabajan hasta tarde, se quedan después de hora. Ese es el tiempo y la intimidad. ? Se rascó la mejilla. ?Tal vez?. ?La segunda cosa es ver los registros del juego, buscar un patrón de juego de la víctima. ¿Qué versión era su favorita, con quien jugaba?. Quiero ver a quien derrotó de manera rutinaria, y en qué juego lo hizo. ? ?¿Ahora piensas que alguien le cortó la cabeza porque lo venció en el juego?? ?Es un factor. Estaba jugando. ¿Por qué matarlo durante un partido ameno si el juego no le importara? Es una demostración, ¿no? Todo esto es una especie de alarde. Mira lo bueno que soy. Lo hice real. Gané. ? ?No se puede ver a nadie sin embargo. Para eso necesita sacarle algo de brillo. Con uno que juegue lo suficientemente bien?, decidió Feeney. ?¿Un jugador serio? Él quiere su nombre en la pizarra. Él quiere los vítores y aplausos. Quiere la gloria. ? ?Vale, vale, se eso.? Ella se paseaba por la oficina. ?Así que tal vez consigue el aplauso, la gloria de otra manera. Así como... la gente que roba arte o ponen lo robado en una bóveda donde nadie puede verlo. Es todo suyo. Es una especie de gloria, también. El gran secreto, la propiedad. Eso requiere control, fuerza de voluntad y un infierno de ego. Se necesitó todo eso para realizar esta muerte. Requirió precisión, brutalidad y violencia fría para ejecutar el asesinato. Por lo tanto, eso me lleva de vuelta a que a lo mejor tenemos a dos involucrados. Tal vez dos personas, tal vez una y un droide. O tal vez un tipo de personalidad múltiple, pero está muy bajo en la lista por ahora. ? Él chupó el caramelo, se rascó la mejilla otra vez. ?El modelo debe estar registrado debido a que es una réplica de un personaje de vid y hay derechos de comercialización y todo eso. Entonces tienes que registrar un droide. Hay algunos que van alrededor de todo eso y lo compran en el mercado negro o gris, pero este es el problema. Ella tiene sus fichas de inscripción y el número de modelo adecuado. Tenemos el registro de la víctima y su certificado de autenticación. Si se metió con ella, pasó el diagnóstico estándar. Podemos correr más profundo. En cuanto a las copias, es un modelo popular. Es un clásico por una razón. Puedes ejecutar una búsqueda de propiedad en eso, y tal vez obtendrás una ventana emergente. ?A menos que sea en el mercado negro o gris.? ?Si vas a ejecutar una probabilidad, yo apostaría que va a ser alta a que incluso el de la víctima es una imitación. Incluso el de víctima tuvo que ser obtenido legalmente, si me preguntas. No quiere decir que no hayan reales fuera de la red, pero ¿Cuál es el punto de ir de esa manera cuando no es delito comprar lo real a través de fuentes adecuadas? Menos riesgo de esa manera. Vamos a ir a echarle un vistazo. ? La llevó hacia Evidencias. El marcó el código, presionó el pulgar a la placa. Capitán Ryan Feeney, despejado. Abrió la puerta a una organizada cueva de piratas electrónicos. Computadoras, enlaces, pantallas, cámaras y dispositivos de vigilancia, todos estaban etiquetados, ordenados y colocados en estantes elevados. Los droides estaban bien representados —de la casa, de aspecto mecánico y droides de patio, mini-robots baratos, y una serie de réplicas humanas alineados como sospechosos. Eve estudió la elección de la víctima del droide de la casa. ?Esa ropa no fue diseñada para la lucha.? ?Versión esclava, episodio seis. Pero ella se defiende. La chica es una rebelde y tiene lo suyo. Ayudó a patear el culo al Imperio. ? ?Jesús, Feeney. Es un robot, —una réplica de un personaje de ficción de una ópera espacial?. ?Sólo estoy diciendo?, murmuró. ?Este modelo es lo mejor de la línea. Está diseñado para reproducir con exactitud el carácter físico, y tiene mejores capacidades de programación de vuelo. ? . ?¿Se juega con él?? ?Ahora es mi turno. Jesús, Dallas. ? ?No de esa manera. Juegos de Azar. ¿Se lo utiliza en los juegos? ? ?Ella está programada para participar. Se conecta con el programa de juegos, carga el escenario, las reglas. Ella sería un rival difícil?. No parece tan difícil con ese conjunto, pensó Eve, pero aceptaría la palabra de Feeney. ?¿Podría manejar una espada?? Preguntó Eve. ?Muy bien, maldita sea.? Pero Eve sacudió la cabeza. ?La víctima era considerablemente más alto. El golpe provino de un ángulo ascendente, cortó hacia abajo. Podría haber estado de pie sobre algo, o haber adoptado una postura más alta. ? ?Si ella o uno como ella estaba programado para hacer esto, va a terminar en el desguace. Lástima. Ella es una verdadera belleza. ? Empezó a señalar, una vez más, que se trataba de una máquina, pero recordó con quien estaba hablando. ?Córrelo, yo voy a hacer la búsqueda del modelo.? ?Le voy a correr yo. Voy a poner a Callendar en el análisis de la repetición de los escenarios y los jugadores. ? ?Te lo agradezco. Voy a estar en el campo, en U-Play. ? ?Es un infierno de lugar?, comentó Feeney. ?Es una lástima por el muchacho. Tenía una buena cosa allí. ? No le sorprendió a Eve encontrar las oficinas de U-Play más apagadas. El nivel de ruido se mantenía alto, pero la mirada brillante, o un poco desorbitada de los que los operaban los sistemas, los cubos, las oficinas, laboratorios había sido sustituida por una más solemne. Un gran número llevaba un brazalete negro, junto con su atuendo colorido, y observó que una gran cantidad que se habían apresurado a acercarse el día antes no estaban presentes hoy. ?Teniente?. Var bajó las escaleras de uno de los niveles superiores. La sombra en sus ojos y su color no saludable mostraban signos de una noche dura, inquieta. ? ¿Tiene alguna noticia?? ?Estamos trabajando en algunos ángulos. Usted parece estar mal hoy. ? ?Después que... hice el anuncio, les di a todos la opción de quedarse en casa hoy. Hablamos sobre cerrar, por respeto, un par de días. Pero... decidimos que todos lo vamos a manejar mejor si estamos trabajando. Eso nos ayuda mucho.? Se frotó las manos sobre el rostro. ?Tal vez es peor, no sé. Todo aquí se refiere a Bart. Es como si yo estuviera trabajando en algo, o pensando en algo que quiero preguntarle o decirle. Luego recuerdo que no puedo. Hablamos con sus padres. Dios. Dios. Eso fue difícil. Eso fue horrible. Vamos a tener un memorial aquí mañana por la tarde, porque... Aquí es donde a él le gustaba más estar. ¿Cree que está bien? Quiero decir, no es una iglesia o un centro de duelo, pero… ?Creo que es correcto?. ?Está bien. Bueno, pensamos que así, así que... Está bien. ? ?¿Cill y Benny están hoy?? ?Sí. ¿Necesita hablar con ellos? Puedo… ?Voy a llegar a eso. Ya que está aquí, ¿por qué no hablamos primero? ¿Qué hay de su oficina? ? ?Yo... seguro.? Parecía nervioso ante la idea de estar solo, pero la llevó al piso de arriba a una de las habitaciones con paredes de cristal. ?¿Nunca quiere un poco de privacidad?? Le preguntó. ?Um.? Él miró alrededor, como sorprendido. ?No importa?. Recorrió su oficina. Su escritorio de trabajo desordenado, las múltiples computadoras y sistemas, el montón de juguetes, un taburete en forma de un extraterrestre con tentáculos. ?No tengo muy en claro quién hace qué por aquí. Los cuatro eran socios, pero cada uno debe tener funciones específicas, deberes, responsabilidades?. ?Bueno, todos trabajamos en el desarrollo. Dependiendo de a quién se le ocurrió el concepto, cada uno de nosotros toma diferentes etapas. ? Tomó asiento, apagó su auricular. ?Benny principalmente hace investigación, Cill es la organizadora y supongo que diría la mamá cuando se trata del personal. Yo oriento la comercialización. Pero todo se superpone. Es suelto. Nos gusta mezclar?. ?¿Y Bart?? ?El desarrollo, por supuesto. Siempre podía tomar un concepto y hacerlo mejor. Creo que se puede decir que tenía la mejor cabeza para el negocio. Cuentas, clientes y detalles de dinero. Los márgenes de beneficio, los costos de desarrollo, ese tipo de cosas. Todos sabemos de eso, pero no podemos mantener mucho de eso aquí. ?Se tocó la frente. ?Y él era una especie de cara pública de U-Play.? ?Él tenía la mayor parte de la atención de los medios.? ?Le gustaba salir, socializar y hablar.? Dejó escapar un suspiro, se pasó una mano por el pelo corto. ?Benny, se pone nervioso con ese tipo de atención. Cill es tímida y se siente incómoda. ? ?¿Y tú?? ?Me gusta la tranquilidad.-Sonrió-. ?Ya sabe, las cosas detrás de la escena, calcular las cosas en casa. La mayoría de las personas que hacen lo que nosotros no son buenos con el exterior. Bart era mejor en eso. ¿Quiere algo, un refresco o algo así? ? ?No, estoy bien. ¿Quién será el rostro público ahora? ? ?Yo... yo no lo sé. No hemos hablado de ello. Supongo que en realidad no hemos pensado en ello. ?Bajó la cabeza, miró a sus rodillas. ?Tenemos que pasar el día de hoy, mañana, y el siguiente.? ?Tal vez pueden traer a otro socio.? ?No? Lo dijo con rapidez, con firmeza mientras su cabeza se irguió de nuevo. ?No, esto es nuestro. Nosotros vamos a manejarlo?. ?¿Y sus planes para lanzar Fantástico?? ?Vamos a ajustarnos al calendario. Era el hijo de Bart. ? ?Necesito la copia del disco, Var.? ?Vamos a entregarlo en mano al capitán Feeney de EDD. Está casi listo. Um. Tenemos documentos que deben ser firmados. Confidencialidad y todo eso. ?Está bien. Bart trabajó en el programa un poco, entonces. Probándolo, jugando varios escenarios y niveles. ? ?Claro. Todos lo hicimos. Es parte de ello.? Su rostro agradable se volvió serio. ?Si nosotros no nos divertimos con él, ¿por qué alguien más lo haría? Usted realmente no puede comercializar lo que no cree que funcione o no puede hacerlo realmente bien. ? ?Buen punto. Entonces, ¿tenía un juego de fantasía favorito, un escenario que le gustaba repetir? ? ?A él le gustaba de mezclar. Esa es la belleza del juego, o una de ella. Puedes hacer lo que quieras, dependiendo de tu estado de ánimo. ? ?¿Qué escenario preferían jugar ustedes dos?? ?Por Dios, hemos estado en esto desde hace meses. Jugamos una gran cantidad de veces. El viejo Oeste, la Antigua Roma, el universo alternativo, Misiones, Rescates, Gánster, guerras. Nómbrelo y probablemente lo jugamos en algún momento. ? ?¿Quién ganaba?? Se echó a reír. ?Era difícil vencer a Bart, pero tengo mi parte de puntos.? Se apagó la risa. ?Va a ser raro, no tenerlo en el holo. No tenerlo cuando lancemos Fantástico. ? ?Estoy seguro de que así será. ¿Alguna vez jugaste con droides? ? ?¿Droides?? Var parpadeó. ?Claro. Los utilizamos para las pruebas, en diferentes etapas de desarrollo. Nadie mantiene un secreto como un droide. Pero en la etapa final, tiene que hacerse la competencia con humanos. No vendemos droides. ? ?Lo siento?. Cill estaba en la puerta. La vi aquí, teniente. ¿Hay algo..., hay noticias? ? ?No, lo siento. Sólo un seguimiento de rutina. Me ayuda a tener una idea más clara. Agradezco su tiempo, ? le dijo a Var, luego se volvió hacia Cill. ? ¿Por qué no vamos a tu oficina? Voy a tratar de no tomar demasiado de tu tiempo. ? ?Está bien. Usted puede tomar tanto como necesite. Var, cuando la teniente termine conmigo, creo que me voy a casa. Soy inútil aquí hoy. He jodido todo lo que he trabajado, y tengo que retirarme. Sólo estoy haciendo un lío de cosas?. ?¿Quieres uno de nosotros vaya contigo?? ?No. No. Creo que sólo necesito estar sola. Sólo necesito más tiempo. Puedes avisarle a Benny si lo ves antes que yo. Voy a venir después. Voy a estar mejor mañana. ? ?Te voy a llamar más tarde para asegurarme que estás bien.? Se acercó a ella, le dio un abrazo que pareció sincero e incómodo para Eve. ?Trata de descansar un poco, ¿de acuerdo?? ?Sí. Tú también. ?Sus ojos brillantes y atrevidos se inundaron antes de que ella se apartara. ?Mi oficina está por este camino, teniente?. En el camino, Eve miró hacia atrás para ver a Var detrás del cristal, mirándolas irse, pareciendo miserable. ?¿Quiere algo??, Preguntó Cill. ?Tengo bebidas energéticas, bebidas gaseosas, pastillas efervescentes, dietética y regular?. ?No, pero adelante. ? ?No deseo nada?. Cill metió las manos en los bolsillos, las sacó de nuevo, retorció las manos. ?Usted hace esto todo el tiempo. Quiero decir, hablar con personas que han perdido a alguien. Me pregunto si usted sabe cuánto tiempo toma olvidar que se perdió a alguien, dejar de esperar verlo. ? ?Es difícil?, fue todo lo que Eve dijo. ?No sé si es peor olvidar, o dejar de esperar. Si es peor recordarlo todo el tiempo. Es como... Miró hacia su mano, uno realmente no piensa que está allí. Simplemente está. Y si la pierde, ¿no sigues esperando verla? ? ?Supongo que sí. Los servicios de asesoramiento emocional te pueden ayudar. Te puedo dar un par de nombres de personas con las que podrías hablar, que podrían ser capaces de ayudar. ? ?Tal vez. ?Ella empujó su mata de pelo oscuro detrás de los hombros. ?Nunca he hecho la terapia o asesoramiento ni nada de eso. Pero tal vez. ? ?Tú conocías a Bart hace mucho tiempo. Ustedes deben haber trabajado en una gran cantidad de programas, jugado un montón de juegos juntos. ? ?Toneladas. Tenemos una lluvia de ideas. Nos sentábamos ahí, conseguíamos una pizza o lo que sea y sólo inventábamos cosas. Entonces nos poníamos manos a la obra. ¿Cómo se traduce eso en un programa? Benny era el hombre clave en la investigación. Usted gana en el juego a alguien, pierde tiempo y dinero y recursos?. ?Así que tú lanzabas las ideas?. ?Creo que se puede decir. Nos ayudábamos el uno a otro, cuando nos juntábamos?. ?¿A quién se le ocurrió Fantástico?? ?Ah... Dios mío.? Se sentó, con el ceño fruncido. ?Yo no estoy muy segura. Muchos conceptos evolucionan a través del intercambio de ideas. Creo que... Var tuvo esta idea para un juego de fantasía que ofrecía control de escenarios al usuario. Entonces creo que... sí, creo que dijo algo sobre la existencia de que hay muchos de ellos ya. ¿Entonces, cuál es el siguiente nivel? ¿Qué tal si lo hacemos holo, lo refinamos en serio perfeccionamos las imágenes, el tiempo de espera?. Ella apartó la mirada de Eve, miró a través de la pared de vidrio de la oficina, donde la gente trabajaba.?Entonces, si estaba en lo cierto, Benny había investigado los holo-juegos y programas que ya existían, y como la empresa de Roarke tenía las más jugosas imágenes por ahí. ¿Cuál era el siguiente nivel, al lado? ? ¿Bart no tenía nada que decir? ? ?Oh sí, a veces se queda atrás porque está trabajando en su cabeza.? Se levantó, sacó una de las bebidas energéticas. Se movía bien, notó Eve, pensando en las clases de yoga. Fuerte y fluido. ?¿Seguro que no quieres?? ?Sí, gracias de todos modos.? Abriendo el tubo, Cill se sentó, a continuación, después de un sorbo, dejó la bebida a un lado. ?Creo que realmente no la quería tampoco. He olvidado dónde estaba. Oh, sí, así que seguimos lanzando cosas a un lado, adelante y atrás, y Bart dice que no solo las imágenes son más jugosas. La carga sensorial es completa y la tecnología inteligente. Los militares utilizan la tecnología inteligente para entrenar. La aplicamos para el juego, agregamos lo sensorial pleno, lo ponemos todo sobre las imágenes. ? Cogió la bebida, sólo la sostuvo. ?Es una gran inversión, de tiempo, energía y dinero, pero realmente nos lo vendió. Nos gustó. No sólo ofrecer un menú de opciones para mezclar y combinar. Lo abrimos. No sólo controlado por el usuario, sino que el usuario puede, literalmente, programar su fantasía, todos los elementos, o combinación de sus elementos con elementos predeterminados. Seguimos trabajando hasta que tuvimos el esquema básico. Luego tuvimos que hacer el roll-up, y ver cómo diablos íbamos a hacer todo.? Estuvo a punto de esbozar una sonrisa. ?Y lo hicimos. Va a ser el ult de lo ULTS.? ?Tú lo estuviste probando, jugando.? ?¡Oh, demonios sí! Nosotros cuatro, o cualquiera que trabajó en él sobre todo después de las horas. Por lo menos al principio. Hubo desacuerdos en este caso, ya que iba a ser grande. Es por eso que Felicity va a elaborar unos papeles antes de que lo entreguemos a ustedes. ? ?Entendido. ¿Qué le gustaba más jugar a Bart? ? ?Oh, él lo mezclaba. Pero en todo lo que jugaba, le gustaba ser el héroe. ¿A quién no? Le gustaban los escenarios en los que estaba luchando por una causa, o una chica, o por su propia alma. La mayoría de las veces lo combinaba. ? ?El programa te pone en la escena, te hace trabajar por ella, ¿verdad?? ?No sería divertido de otra manera.? ?¿Así que era bueno en la lucha?? ?Mejor que el resto de nosotros la mayor parte del tiempo. A Bart le gusta ver videos de tiroteos, peleas de espadas, peleas de cuchillo. Estudiaba los discos de instrucción, hablaba con los soldados y policías y todo eso. Es importante cuando se está programando conocer los movimientos, las estrategias, para poder ofrecerlo al jugador. ? Ella, como ausente, tomó otro sorbo de la bebida, miró por el cristal de nuevo. ?Creo que la mayoría de los programadores no son de lo físico, pero Bart trabaja en ello. Le gusta jugar… y le gusta ganar. Es un demonio de jugador. Era, dijo, con una voz que comenzó a temblar. ?Él era. Era mi mejor amigo en el mundo. No sé lo que voy a hacer ahora. No sé lo que cualquiera de nosotros va a hacer. ? Eve sacó una tarjeta, anotó un par de nombres y contactos. ?Prueba uno de estos nombres. Puede ayudarte hablar, y tener a alguien que te escuche. ? ?Sí, está bien. Sí, creo que lo haré. ¿Es un problema si me voy a casa ahora? ?No. Cill, ¿Conoces a la familia Sing?? ?Oh, por supuesto, seguro. Los niños son muy dulces. ? ?Var mencionó que va a haber un servicio de Bart aquí mañana. A ellos les gustaría venir. Si les puedes avisar?. ?Sí, lo haré. Están en mi lista ya, pero yo me encargaré de ello de inmediato. Lo voy a hacer desde casa. Sólo pienso estar en casa. ? ?Está bien. ¿Dónde puedo encontrar Benny? ? ?Él estaba en su oficina cuando pasé hace un rato. La mayor parte del tiempo estamos sentados por ahí tratando pasar el momento. Es probable que todavía esté. ? CAPITULO DIEZ Ella no encontró a Benny en su oficina, lo que le ofreció la oportunidad perfecta para estudiarla. Puertas abiertas, pensó, paredes de vidrio, permiso implícito. Como los demás, tenía una oficina Friggie, un AutoChef, una serie de computadoras, una colección de juguetes y juegos. Más archivos, más desorden que Var, pero menos que Cill, notó, con cubos de notas activos apilados en su lugar de trabajo, un montón de discos junto a ellos. Más discos archivados por número en un estante —y, como en la oficina de Mira, varias fotos. Estudió a Benny con Cill y Bart cuando eran niños, los rostros frescos y las sonrisas Goofy. Benny, alto y flaco, incluso entonces, con una explosión de pelo rojo improbable. El se destacaba sobre sus compañeros mientras los penetrantes ojos verdes de Cill enviaban un destello de maldad feliz, y el condenado Bart estaba en el centro. En otra eran adolescentes en lo que parecía ser la costa de Jersey, sombrillas, camisetas friki, el pelo al viento, mirando la cámara. Otro los tenía vestidos con trajes, con Cill con una peluca de fantasía con grandes rulos sobre ambos oídos, y un vestido suelto blanco —con una especie de blaster en la mano. Benny llevaba una especie de traje de soldado espacial, una sonrisa socarrona, y otro blaster, mientras que Bart llevaba una túnica blanca y una espada tubular brillante. No, se corrigió, un sable de luz. Claro, claro, como el Jedi, de la guerra de las galaxias — al igual que su droide. Ella echó un vistazo más de cerca al sable de luz, sacudió la cabeza. Simplemente no era el arma homicida. Otras fotos incluían a Var —más grandes ahora, de la época universitaria—, el pelo hirsuto, la ropa descuidada, los ojos somnolientos. A continuación, ellos cuatro parados frente a la bodega, con parches de nieve en el suelo. Cada uno llevaba una camiseta con el logo de U-Play y una sonrisa de una milla de ancho mientras brindaban ante la cámara con copas probamente de champán. Ella lo registró todo antes de salir. Recorrió el área —las oficinas de cristal, la escalera abierta, los cubos despejados, y las estaciones de trabajo. No había tanto bullicio, pero aún bastante movimiento. Ella frunció el ceño mientras observaba la forma en que el sol brillaba — radiante sobre el cristal y arrojaba sombras suaves en algunas zonas. Eso era interesante, pensó. Con paredes de cristal o no, el sol en determinados momentos del día caía sobre las secciones que parecían invisibles por la inclinación de la luz solar. Detuvo a un tipo con un medio millón de pequeñas trenzas antes de que pudiera desaparecer en el Airskate.?Estoy buscando a Benny.? ?Um. ¿En su oficina? ? ?No? ?Um. Tal vez fue a su casa. Es un día de mierda. ¿Jessie? y Benny? ? ?Um. Creo que él iba a Laboratorio tres. Tal vez. ? ?Laboratorio tres?, dijo el del Airskate amablemente. ?Tal vez?. ¿Y dónde está eso? ? ?Um. Tercer nivel.? Señaló hacia el este. ?Por ese camino?. ?Gracias.? Ella se preguntó cuántos ?ums? eran lanzadas al aire en un día cualquiera. Ella tomó el camino más largo. Nadie la detuvo, le preguntó quién era, lo que estaba haciendo. La gente se ocupaba de sus cosas, o se reunía en pequeños grupos con la banda de brazalete negro como una herida sobre sus colores brillantes. De vez en cuando alguien se daba cuenta de que alguien realmente utilizaba una tarjeta magnética, pero la mayoría de las puertas permanecían abiertas. Vio a Benny a través del cristal de un laboratorio, su pared exterior alineada con computadoras y pantallas. Parecía estar ejecutando algún tipo de artes marciales, la boca apretada, los ojos protegidos por gafas de realidad virtual. Se movía bien, decidió. Suave y controlado, a pesar de su delgada constitución. Esto lo hacía sentado en un el cubo y simulando. Enganchó los pulgares en los bolsillos traseros, mirando hasta que puso punto final al ritual. Saltó cuando ella golpeó los nudillos en el cristal. Cuando se quitó las gafas, sus ojos parecían aturdidos y vidriosos y le hizo preguntarse cuánto tiempo había estado atrapado en el VR. Marcó a tientas el código de bloqueo, a continuación, salió por la puerta abierta. ?Teniente Dallas. Lo siento, yo no sabía que estaba aquí. ? ?No hay problema. Buena forma. ¿En qué nivel estás? ? ?Oh, en ninguno? Hubo una torpeza de su encogimiento de hombros que no había estado en los movimientos de la rutina. ?En realidad no. En la práctica y en holo. Me sacudo, pero en realidad no compito, practico o nada?. ?Debería hacerlo?. Él dijo: ?Bueno...? Y se encogió de hombros nerviosamente de nuevo. ?¿Hay algo nuevo acerca de Bart? ¿Sabe usted quién lo mató? ? ?Estamos trabajando en ello. ¿Estás probando un nuevo juego? ? ?¡Oh, no. En realidad no. Siempre estamos agregando Nuevas funciones y niveles a nuestros programas de instrucción VR. Pero sobre todo yo estaba... desapareciendo un rato. Deberíamos haber cerrado hoy. ?Miró por encima del hombro, lejos. ?Creo que probablemente deberíamos haber cerrado. Pero Var pensó que todos estaríamos mejor aquí, haciendo algo, estando juntos. Tiene razón, supongo. No sé lo que haría en casa. ?Él se encogió de hombros. ?Lo mismo que estoy haciendo aquí, probablemente. Lo siento. ¿Quiere entrar? ¿O ir a la sala de descanso? Algo?. ?Aquí está bien.? Ella dio un paso más allá de él. ? ¿Usted hace algunas de sus pruebas aquí, algo de desarrollo?? ?Claro. Mayormente pantalla VR e interactivo en este laboratorio. Tenemos otros para computadoras, juegos de bolsillo, e instructivos, holo. Yo lo uso para la investigación, para comparar las cosas del mercado con las que estamos trabajando. ? ?Debe ser divertido.? ?Sí, mayormente lo es. Bart... Él aplicó esta política desde el principio. Todo el mundo juega. Eso es parte de la descripción del puesto. Todo el mundo que trabaja aquí tiene que registrar un cierto número de horas de juego real. No se puede crear juegos si no se juega, —esa era su filosofía. ? ?Entonces, ¿todos los que trabajan aquí consiguen un tiro en algo que todavía está en la etapa de desarrollo?? ?No. Eso dependerá de su nivel y participación específica. Pero tenemos todos nuestros juegos en el mercado disponibles para los empleados, y un montón de nuestra competencia. ¿Quiere probar algo? Le puedo preparar. ? ?¿Qué tal el holo-trabajo? Voy a probar Fantástico. ? Él hizo una mueca. ?Realmente no puedo. Lo siento. Nosotros no lo probamos con el personal de aquí. Todavía no. Nosotros lo hacemos los fines de semana y después de la hora. En pocas semanas más, estaremos listos. Bart ya está hablando sobre el lanzamiento, y cómo... quiero decir, —Dios. Maldita sea. ? Benny se apoyó contra una encimera como si sus piernas largas no pudieran apoyarlo por más tiempo. ?No puedo entenderlo. Simplemente no puedo traerlo y mantenerlo allí. Se ha ido. El realmente se fue. ? ?Bart tenía grandes planes para el nuevo juego.? ?Mega. Tenía una manera de ver el panorama completo, de ver el futuro. Tener el Plan B y C en su lugar por si acaso. ? ?Hicieron un largo camino juntos. Me detuve en su oficina, buscándolo. Vi las fotos. ? ?Sí. Apenas puedo recordar un momento en el Cill y Bart no estuvieron allí. Luego Var. ?El golpeó el aire con sus dedos. ?Nosotros golpeamos en las esquinas y en esta caja cuadrada de cuatro pulgadas. Oh Jesús. ? ?Es una pérdida dura. Un amigo, un socio. Con quien compartieron mucho. La foto con disfraces. Star Wars, ¿no?? ?Sí, Una Nueva Esperanza. Episodio cuatro. ?Después de un agitado aliento, apretó las palmas de sus manos a los ojos, luego los bajó. ?Leia, Luke y Han. El verano antes de la universidad, en Worldcon.? ?Bart debe haber sido un gran fan. El traje, su droide de casa. ? ?Podría decirse que, Star Wars abrió las cosas, y el CGI desarrollado por Lucas... ?Le dirigió el fantasma de una sonrisa. ?Usted no quiere que le cuente como empezó.? ?Es probable que se jugara mucho, los juegos de fantasía. Tal vez prefería versiones de la misma en el nuevo juego. ? ?No tanto. Quiero decir en el nuevo juego. Tenemos cubos de Star Wars y los juegos de Jedi. Muy intenso. ? ?Pero sabía cómo usar un sable de luz.? ?De forma increíble. Podía en holo o VR pilotear un buque o un transporte, también. Cuando Bart jugaba, estaba en él. Trabaja en él. ? ?¿Que aportaron al nuevo juego?? ?Caramba, lo mezclamos un montón. Tú lo haces cuando está en desarrollo.? Pero la cuestión es que él consiguió que encajara. ?Le gustaban las batallas. Salvar a la chica o a la gente o al planeta. Misiones y magia, hacer frente al Caballero Negro, matar al dragón. Lo que pasa con el nuevo juego es que puedes hacer todo eso y más. Usted puede construir el mundo, la mitología. ? Mientras hablaba, el entusiasmo se despertó en su voz, en su rostro. ?Bart es el campeón indiscutible en la construcción de mundo. Él escribió las líneas generales y consultó los guiones para las versiones de vid de Charrah y Tercera estrella. Bart es un escritor realmente bueno, y cuando lo combina con la programación, consigue algo realmente bueno. ? Benny terminó, suspiró, pareció desinflarse de nuevo. ?No puedo entender en mi cabeza que se ha ido. Realmente se ha ido. Es como que me va a golpear en el cerebro de un momento a otro. No sé lo que vamos a hacer. ¿Cuándo descubra quién lo hizo, cuando lo ponga preso, esto mejorará? ¿Lo hará? ? ?No lo sé. Ustedes sabrán quién y por qué, y Bart tendrá justicia?. ?Eso es lo que importa.? Él asintió con la cabeza. ?La justicia le importaba a Bart. Es por eso que a él le gustaba jugar al héroe, supongo. Pero la cosa es, teniente Dallas, que la justicia no va a traerlo de vuelta. ? ?No, no lo hará.? Ella lo dejó, se dirigió a la escalera, comenzó a bajar. Cuando volvió a mirar lo vio, con gafas de realidad virtual colocadas de nuevo, con las manos como puños cuando dio el saludo de apertura. Va a desaparecer por un tiempo más, pensó. Mientras que el calor pegajoso y sofocante parecía rebotar en las calles del este de Washington hacia la cara de cualquier persona con negocios fuera de las puertas, el frío de un pasillo del hotel se sentía como la felicidad. Incluso mejor, Peabody se sentía completamente feliz, con un pantalón color ciruela morada con múltiples cremalleras —el corte y la colocación de las cremalleras ayudaba, ella creía, — a hacer que su culo pareciera más pequeño. Ella se colocó botas brillantes hasta la rodilla y una blusa floja — una novedad— que daba a sus pechos una elevación agradable. Se había añadido un tatuaje temporal en una de esas tetas bien levantadas, de un dragón alado dentro de un corazón, utilizado mejoras de cara, se rizó el cabello salvajemente, y lo envolvió en un montón de chispas. No había manera posible de que se pareciera a un policía. Ella sabía que el equipo funcionaba porque McNab le había dado una mirada, hecho el halagador mmmmm suyo, y agarrado el culo. Ser agente encubierto significaba disfrazarse, y ella llegó a la conclusión de que había pasado esa prueba, con su ciruela morada y rosa caramelo, McNab en su verde hierba y camiseta Zark. De la mano se deslizaron por el vestíbulo con su tacones brillantes y sus zapatillas hasta el tobillo para registrase. En el interior de sus muchos bolsillos y cremalleras llevaban armas, — lo que había requerido una parada y una revisión de ID particular por parte del escáner de seguridad — de las placas así como de las esposas, enlaces, y comunicadores. No esperaban problemas tampoco, pero ambos estaban preparados para ello. Recogieron sus pases, formularios de registro, y regalos promocionales, que incluían go-tazas con los personajes de un juego nuevo, algunas descargas gratuitas, vales con descuentos, y discos de mapa. ?Esto es el no va más?, decidió McNab mientras avanzaban hacia el área de exhibición en primer lugar. ?Esto es total. ¿Has visto que hay demostración de VR todo el día —y mira, hombre, ese es el nuevo sistema de 3-Z. Tiene capacidad para un holo portátil. Los costos del terreno y un par de satélites, y es la primera generación, pero se puede jugar holo, sin tener una holo habitación. ? Peabody se detuvo el tiempo suficiente para ver la demostración. ?Los personajes parecen fantasmas. Fantasmas nerviosos. ? ?Sí, bueno, es de primera generación. Dale un par de años. Reglas de la tecnología, cariño?. Caminaron, junto a extraterrestres, guerreros, villanos, héroes y frikis, mientras el aire se comprimía, zumbaba y se estrellaba alrededor de ellos. Las líneas serpenteaban por las demostraciones, reuniones con juegos de vid o personajes de los vid de juego. Las pantallas explotaban con las batallas, guerras espaciales, persecuciones, persecuciones en el aire, y búsquedas mágicas. ?Ahí está el stand de U-Play.? Señaló Peabody. ?Debemos ir a ver por ahí, obtener alguna placa.? ?Sí. Sí?. McNab estiró la cabeza para mirar la pantalla mientras lo arrastraba. ?Yo podría batir esa puntuación. Tengo que superar esa puntuación. Debo firmar para jugar. Es obligatorio. ? ?Más tarde. Si Dallas me llama mientras estás jodiendo, va a patear nuestros traseros. Hacemos contacto, conseguimos la sensación, obtenemos todo el jugo sobre las armas, vemos lo que vemos. Entonces puedes patear el culo en el Agujero del Gusano?. ?Cuerpazo.? Él le dio un pequeño abrazo. ?Eres tan eficiente. Tienen juegos sólo para adultos un nivel más abajo. ? Ella le dio una mirada sesgada debajo de sus pestañas color ciruela. ? ¿Ah, sí?? ?Miré el mapa?. -Bueno... Sería obligatorio. Todo sea por la causa. ? ?Abso. Si no jugamos algunos juegos mientras estamos aquí, alguien podría sospechar. ? ?Vamos a caminar hacia abajo.? Ella se inclinó, le mordió la oreja de múltiples aros. ?Entonces yo voy a tomarte?. ?Lucharas por tus palabras.? Él dio a su culo un agradable apretón. Las personas se aglomeraron en los alrededores de la cabina de U-Play, una multitud de colores contra el corriente crespón negro. Un cartel de Bart Minnock colocado en el centro del escenario, mientras que en la pantalla se llevaba a cabo un seminario sobre el juego. Algunos de los asistentes lloraban abiertamente, mientras que otros adquirían recuerdos, sistemas, juegos y figuras de acción. Todo el diez por ciento reducido, en conmemoración. Se abrieron camino hacia allí, y Peabody abrió mucho los ojos ante una mujer manejando una sección de la cabina. ¿Está realmente muerto? He oído que era sólo un truco publicitario para lanzar un nuevo juego. ? ?Se ha ido.? Sus ojos ya enrojecidos se humedecieron de nuevo. ?Todos estamos aplastados.? ?¿Usted lo conocía??, Preguntó McNab. ?Digo, personalmente.? ?En realidad no. Yo trabajo fuera del este de Washington, sobre todo manejando la comercialización para esta región. Lo vi unas veces, sin embargo. Era un gran tipo. ? ?Pero vamos?. Peabody empujó un poco. ?Lo que están diciendo no puede ser verdad. Que le cortaron la cabeza, en un holograma en la habitación. Suena como un juego para mí. ? Los ojos llenos de lágrimas de la mujer se enfriaron. ?Él fue asesinado, y eso no es un juego.? ?Bueno, ¡Dios, lo siento!. Simplemente no suena real. Quiero decir, ¿quién haría algo así? ? ?Espero que lo encuentren pronto, y le hagan pagar. Los juegos han perdido una luz muy brillante. Y aquellos de nosotros que estamos en U-Play, sentimos que hemos perdido el corazón. ? ?Es realmente triste?, dijo Peabody, y añadió una palmadita el brazo de la mujer. ?Mi hombre aquí es un gran fan. Dejamos el trabajo y todo para venir, porque oímos al respecto?. ?Te dije que era real.? McNab intentó regañarla y parecer triste al mismo tiempo. ?Sólo quiero decir que realmente relacionado con Bart. Sabe, era la cara de mi generación de jugadores. Compré el primer sistema U-Play de PS, y nunca miré hacia atrás. Tengo el PS-5, con la subestación de Navidad del año pasado. En realidad, canta. ? ?Nosotros estamos muy orgullosos de él. ¿Ha hecho la demo excursión? ? ?No, todavía no.? ?Déjenme darles una copia de demostración gratuita, en memoria de Bart?. ?Mag. Quiero decir, gracias. Quiero decir… ?Acá lo tengo.? Le ofreció el disco. ?Esto te dará diez juegos antes de que se limpie. Espero que les guste. ? ?No hay duda. ¿Usted conoce algunos de mis favoritos? McNab fácilmente recitó una lista de juegos, basados en la guerra y las armas. ?Tenemos un torneo de la Muerte de Caballero cada dos meses en nuestro lugar.? ?De hecho iba a enviar un e-mail a U-Play e invitar a Bart?, agregó Peabody, inspirada. ?Oh, usted debería haberlo hecho! Él podría haber ido. ? ?Estoy pensando en tener uno grande el próximo mes, —utilería completa, trajes. Como una especie de tributo. ? ?Si es así, hágamelo saber.? Ella sacó una tarjeta. ?Podría conseguirle un poco de atención, y hacer algunos regalos.? ?Oye, eso sería total. He oído mucho sobre la colección de Bart. Me relaciono allí, también. ? ?Le voy a decir. A mi chico le gustan las armas, especialmente las fálicas?, agregó Peabody con un guiño. ?Tenemos nuestra sala de juegos cargada con ellas. Siempre estamos en busca de algo realmente apretado. Me gusta encontrarlo y darle una sorpresa. ? ?Ellos tienen una excelente exhibición de armas de nivel.? ?Sí, nos dirigimos hacia allí.? ?Pregunte por Razor, les daré mi tarjeta. No sé mucho acerca de las armas, pero él lo sabe todo. Si existe, en cualquier forma, él la puede encontrar, la consigue, la vende. ? ?Correcto. Razor?. McNab miró el cartel de nuevo. ?Por supuesto, espero que atrapen al que lo hizo.? ?Todos lo hacemos.? Al salir de la cabina, Peabody sacó de un bolsillo el enlace que pitaba. Después de echar un vistazo a la pantalla, la cambió a modo de privacidad. ?¡Hola, mamá!? ?Que tierno?, dijo Eve. ?Soy yo— ¿qué diablos tienes en la cara? Y el cabello todo alborotado?. ?Agentes encubiertos, ¿recuerdas?? Murmuró Peabody. ?Estoy de incógnito.? ?¿Dónde? ¿En el Desfile de Mofetas frikis? ? Peabody entrecerró los ojos. ?¿Qué sabes acerca de los Mofetas frikis? ¿Y quién está aquí porque no sabes? ? ?Buen punto, así que no importa. Estoy en mi camino de regreso a la Central. Informa, detective mofeta?. ?Ja, ja, ja.? Peabody hizo un gesto. ?No hemos estado aquí mucho tiempo, así que todavía estamos comenzando en nuestro camino. Pero acabamos de tener una agradable conversación con uno de los representantes en el stand de U-Play. Tienen bandas negras, un cuadro grande de Bart y —están haciendo descuentos en la mercancía para la venta debido a la muerte. Un negocio rápido. ? ?¿Venta de muerte? Interesante. Me pregunto de quien fue esa idea original.? ?Nos dirigimos a las armas ahora. El representante nos dio un contacto?. ?Bien. Déjame saber si consiguen algo bueno. ¿Cuántas veces han parado a jugar?? ?Ni una sola vez. Lo juro. ? ? Bueno, jugar a algo, por amor a Cristo. Se supone que son jugadores. No se pueden mezclar solo como mofetas. ? ?Sabes, yo estoy empezando a tomar el mofeta como un cumplido. Solo juego en la pizarra. ? ?Y regresa aquí lo antes posible. Feeney estaba quejándose sobre la pérdida de su hijo. ? ?Nosotros re… ? Peabody resopló cuando Eve cortó la transmisión. ?¿Me veo como una mofeta friki o como una mofeta friki cutre?? ?Si esas son mis dos opciones, me abstengo. Creo que te pareces a mi sola y única cuerpazo, suprema. ? ?Esa es una respuesta muy buena.? Ella tomó su mano, y continuaron hasta el tercer nivel. ?De todos modos, se supone que debemos conseguir un golpe, jugar, y volver lo antes posible.? Pero McNab no respondió. Se puso de pie, deslumbrado, girando lentamente. Blasters, hachas de guerra, espadas pacificadoras, sables, discos de rayo, y cada vez más. Algunos brillaban, —algunas centellaban en los bordes—y otras lo hacían detrás de un vidrio de seguridad y bajo llave. Peabody chasqueó los dedos bajo su nariz. Él parpadeó, sonrió. ?Sólo imaginando el personaje.? ?Tú eres un buen personaje. ¿Qué pasa con las cosas que mutilan, cortan y matan? ? ?Me gustan más las cosas que hacen explosión.? Él hizo un ruido de explosión y sonrió de nuevo. ?Pero hoy, todo es acerca de la espada. Vamos a encontrar a Razor?. Le tomó casi una hora, pero Peabody no tenía el corazón para apresurarlo. Además, él, sin duda, parecía un friki hipnotizado por las armas, lo que era parte de la cuestión. Habló de ello con un buen número de asistentes, coleccionistas, representantes —y tuvo puntos por recordar que se suponía que era un tipo espada en lugar de un tipo de Blaster. Ella le dejó el tiempo suficiente para ir a la expendedora por un par de refrescos. Cuando volvió, estaba sosteniendo un arma de tres puntas con luces rojas que sonaban cuando giraba. ?Oye, nena, ¡pruébala! La tri espada Maestra de Edge of Doom. Es uno de los originales utilizados en el vid. ? ?Pensé que ya la tenías? ?No, no, tú estás pensando en el tridente de Poseidón ?Rage s?. ?Está bien.? Ella le entregó el refresco. ?Esta es mi Dee-Light?, dijo con un guiño al hombre bajo y fornido con una cabeza brillante adornada con tatuajes. ?Yo soy Razor?. ?De acuerdo. La representante de la planta baja dijo que usted era el hombre. ? ?Nombra un armas, y la controlo.? Él hizo un gesto hacia el tri-espada de una manera que hizo que la serpiente tatuada pareciera deslizarse desde los nudillos hasta el codo. ?Sólo existen cuatro, y sólo dos siguen en el mercado. Un montón de réplicas, seguro, pero esta es la verdadera. Usted recibe un certificado de autenticidad de la misma. ? ?Esta es la forma correcta.? McNab se movió en una posición guerrera. ?Funciona?, dijo de nuevo. ?La voy a mantener en reserva. Lo que realmente estoy buscando es de una sola hoja. Una espada electrificada. Una verdadera.? Bajó la tri-espada. ?Yo tengo una autorización. Estoy construyendo una colección de láminas, de diferentes niveles, ¿entiendes? Juguetes, accesorios, reales. Yo estoy a cero con las reales hoy en día. ? ?Lo entiendo, pero sigues hablando de una espada electrificada de juguete. Puedo conseguir el modelo de Doom, el Gezzo, Señor Lobo —con el vid de apoyo— que ya se jugó. O puedo llegar a un acuerdo sobre una reproducción. Pero no hay ninguna real. ? ?Los clandestinos dicen otra cosa?. ?¿Los clandestinos?? Razor resopló una risa burlona que hizo su anillo de plata de la nariz brillara. ?Tienes que vadear a través de diez pies de mierda para ver a los clandestinos?. ?Lo que escuché es que hay un arma en un nuevo juego, y la hicieron real para poder crear el programa.? Él se inclinó un poco más cerca. ?Tengo a un amigo de un amigo, que trabajaba en R&D de U-Play. Me dijo que algo caliente viene, y las características de esta arma.? Los ojos de Razor fueron a derecha e izquierda. ?Algo caliente que viene, ? él estuvo de acuerdo. ?Tengo amigos de amigos, también, y puede ser que haya una nueva línea de armas por venir, también. Pero si hubiera un arma electrificada, una verdadera, yo sería el primero en saberlo. Usted puede preguntar a cualquiera en U-Play quien sabe lo que hay que saber. Le dirán que es Razor?. McNab frunció los labios, metió una mano en uno de sus muchos bolsillos. ?No sé por qué me dieron cuerda con esto. Lo último se supone que va ser, es, ya sabes, Fantástico?. Razor levantó una mano, lo bajó. ?Lo mantienen muy, muy callado. Sí, oí eso. Pero las armas son lo mío, y no hay nada sobre lo que estás hablando. Un montón de accesorios, juguetes, modelos de ese tipo de cosas, pero no reales. Es una fantasía hombre. ? McNab puso su rostro entre dudoso y decepcionado. ?¿Qué tan cerca están los modelos y apoyos de los reales?? ?Te voy a mostrar una que está tan cerca que te juro que podría cortar a tu oponente en dos, y dejar en dos piezas.? Pasaron otros veinte minutos de prueba y discusión de espadas diferentes. Si bien todas ellos parecían letales, ninguna de ellos podría haber causado más que un rasguño de menor importancia, si es que llegaba a eso. McNab terminó comprando una réplica de juguete de la espada de tres puntas. ?Para mi sobrino?, afirmó. ?Él va a tener un regalo. Oiga, si usted oye algo de lo que estábamos hablando antes?, garabateó un contacto de correo electrónico. ?me lo hace saber.? ?Lo haré, pero usted está persiguiendo una leyenda urbana amigo. ? ?O es buscar una aguja en un pajar,? dijo McNab a Peabody, cuando se fusionaron de nuevo en la multitud. ?Mi instinto dice que si alguien sabe acerca de esta arma, es Razor.? ?Mi instinto está con el tuyo. Pensó que tenías la necesidad y los medios. Si él podría haber negociado la venta, lo hubiera hecho. Y si lo sabía, creo que lo hubiera demostrado. Es el representante de la línea. Si está por ahí, no lo saben los del vid o los clandestinos. ? ?Tal vez es un secreto militar, superior.? ?Piensa en esto. ¿Por qué las espadas son una necesidad militar? ¿De cualquier tipo? ? ?Es un punto. Encontrar la razón de eso sería una misión imposible, Peabody. ?Sí, pero hicimos el trabajo. Yo digo que sigamos con los personajes y bajemos dos niveles. ?Ella movió las cejas.?Es hora de jugar como adultos.? ?Cuerpazo, eres mi chica.? ?Estás a punto de probarlo.? *** En Nueva York, Eve escribió un informe actualizado antes de ejecutar una nueva serie de probabilidades. Especulación, pensó, sentimientos, impresiones. Eran, en su opinión, una parte del trabajo policial tanto como la evidencia. Estudió los resultados, dejó escapar un eh, entonces puso sus botas sobre el escritorio, cerró los ojos, y pensó en ellos. ?Buen trabajo si puedes conseguirlo.? Ella no se molestó en abrir los ojos. Había oído ya el clic de los tacones, el ritmo de ellos, y sabía que Nadine Furst, el as del Canal 75 en el aire, y el anfitrión del salvajemente popular Ahora, estaba en su puerta. ?No huelo ningún donut?. ?Es tarde. Conseguí cookies. ?Ella sacudió la cajita en la mano. ?Te guardé tres —y no fue fácil.? ?¿Qué clase de cookies?? ?Con mega trozos de chocolate. Te conozco, ¿no? ? ?Y yo te conozco. Y no te voy a dar nada de la investigación. ? ?No estoy aquí por eso, aunque nunca lo dejaré.? Ella bajó la caja sobre el escritorio. ?Tuve a Bart Minnock en mi programa un par de veces. Era un muchacho dulce. Espero que ases las bolas de su asesino. ? Eve abrió los ojos, miró a la cara siempre lista para la cámara de Nadine. Aquellos ojos verdes inteligentes estaban serios.?Trabajando en ello.? Nadine hizo un gesto al tablero de asesinato. ?Ya lo veo.? ?Mierda?. Eve golpeó las botas en el suelo. ?Fuera del registro?. ?¿Cuánto tiempo hemos sido amigas?? ?En realidad, no tanto tiempo, ? dijo ella e hizo reír a Nadine. ?Dios, eres un culo duro, lo que probablemente es la razón por la que eres mi amiga. Estoy aquí para personalmente recordarte que tu presencia es deseada en la fiesta de presentación del libro mañana por la noche.? Ella alzó las cejas cuando Eve frunció el ceño. ?Y no, no espero que lo recuerdes, pero sí Roarke. Sale pasado mañana. El libro. Así que... ?Ella se pasó los dedos a través del pelo rubio perfectamente peinado e hizo una clara señal de socorro. ?Dios, estoy tan nerviosa. No, aterrorizada?. ?¿Por qué?? ?¿Por qué? ¿Por qué? ¿Y si es una bomba? ? ?¿Por qué va a ser una bomba?? ?Bueno, Jesús, porque es una mierda.? ?No es una mierda. Me lo hiciste leer. Quiero decir, me pediste que lo leyera,? se corrigió Eve, ante la posibilidad de que hubiera ahí una norma sobre la amistad?, me lo pediste. Para una mayor precisión ya que el caso Icove era mío. Lo hice. No es una mierda y es preciso?. ?Muy bien, no es una mierda?. Nadine levantó las manos. ?Fabuloso. Me pregunto si puedo conseguir que te pongan como RP, para citarte. ?La teniente Eve Dallas dice que este libro no es una mierda?. ?¿Necesitas un permiso por escrito?? Nadia se dejó caer en una silla. ?Oh, vete a joder a casa. ¿No ves que estoy trabajando en un asesinato aquí? ? ?¿No ves que estoy sufriendo un colapso?- Replicó Nadine, y dio que pensar a Eve. ?Está bien.? Debido a que era raro ver a Nadine tan nerviosa, Eve se levantó y fue al AutoChef. ?Puedes tomar un café, controlarte, luego te vas de aquí.? ?Oh, un montón de gracias.? ?Oye, te dije que era bueno cuando me hiciste?—mierda—?me pediste que lo leyera.? Eve empujó el café hacia Nadine. ?Las críticas dicen que es bueno.? Nadine parpadeó. ?¿Tú has leído las críticas?? ?Tal vez vi una o dos, en algún lugar. El punto es, que hiciste un buen trabajo. Más, si importa lo que yo piense. Lo hiciste humano e importante, y no sentimentalizaste —si esa es la palabra. Lo hiciste preciso y, lo más importante, lo hiciste real. Y eso es probablemente igual de importante. Así que deja de ser un bebé grande al respecto?. ?Yo sabía que me sentiría mejor si venía por aquí. Eres una puta. ?Ella agarró la mano de Eve. ?Realmente me gustaría que estuvieras allí mañana por la noche, incluso si no puedes quedarte mucho tiempo. Puede ser que necesite que me patees el culo de nuevo. ? ?¿Para qué están los amigos? Mira, voy a intentarlo. Voy a planearlo, pero si algo ocurre en este caso… ?Recuerda con quien estás hablando. Conozco las prioridades del trabajo. De todas formas, si estás asando las bolas de quien hizo esto en lugar de patearme el culo y bebiendo champán, voy a estar bien con ello. ?Ella se sentó un minuto más, terminando el café. ?Está bien. Correcto. Eso debería sostenerme un par de horas. ? ?Ve a molestar a alguien más si necesitas una vacuna de refuerzo?. ?Tengo otros amigos, ya sabes.? Echó un vistazo al tablero de nuevo. ?Ve por él, Dallas.? Eve se sentó de nuevo. Después de un momento, abrió la caja y sacó una galleta. Ella la estudió un momento y luego le dio un mordisco, suspiró ante la subida de azúcar. Y pensó en las amistades. CAPITULO ONCE Siempre pensando en las amistades, salió de su oficina y entró en el bullpen. Había policías sentados en los escritorios y cubos, manejando los enlaces y computadoras, investigando pistas, picoteando el papeleo interminable. Los sonidos familiares, pitidos, traqueteos, voces, silbatos fuera de tono de Reineke, atravesaban en el aire. Había amistades aquí, lo sabía, nacidas de la insignia y alimentadas en algunos casos por intereses compartidos o personalidades. Competencia, también, pero ella lo consideraba una buena cosa, un elemento saludable y productivo de cualquier grupo. Lo último que quería era un montón de policías tolerantes, complacientes. La fricción, un subproducto inevitable, frotaba las personalidades que trabajaban largas horas, y vivían con el estrés del trabajo. Sólo los droides funcionaban sin fricciones, y ella prefería hombres y mujeres que sudaban y sangraban y en ocasiones se molestaban unos a otros. Su división funcionaba sin problemas, no sólo porque ella lo exigía, sino porque —sentía— confiaba en su gente y no los acosaba sobre cada caso o cada paso de una investigación. Vivían con el asesinato. Ella no tenía la necesidad de recordarles lo que el departamento o la víctima esperaban de ellos. Algunos eran compañeros, lo que incluso era más profundo que la amistad, y podía ser una relación más intensa y más íntima que la de los amantes. Un compañero te cuidaba la espalda, compartía los riesgos, el trabajo, hablaba la misma lengua, conocía tus pensamientos, guardaba tus secretos. Si eras un policía, un compañero te confiaba su vida, y tú hacías lo mismo con la tuya. Cada día, cada minuto. La confianza, pensó, era el fundamento y la red de seguridad de cualquier sociedad. Empezó a caminar —un segundo viaje a EDD en un día podría reventar su sistema nervioso, pero debía hacerlo. Antes de llegar a la puerta, el silbido de Reineke la saludó. ?Acá Teniente.? Él se levantó y acercó. ?Estamos con el asesinato de la pizzería.? ?Atraco en Greene.? El hecho de que ella no recordara significaba que algunos casos de sus detectives estaban fuera de su radar. ?Sí. El tipo va a recoger una pizza de verduras y le golpean con una llave de tubo. El atracador le sacó la billetera, y la pizza. ? ?No hay motivo para perder la pizza.? ?Tienes razón. La esposa está en su casa, esperando lo que va a traer. Se preocupa después de que estuvo fuera, más o menos, una hora. Trata de llamar a su vínculo, pero no puede responder porque está muerto y todo eso. Llama a la pizzería, pero está cerrada en ese momento. Trata de llamarlo un par de veces más, y finalmente nos llama. Los que respondieron lo encontraron a tres cuadras, arrojado por unas escaleras? ?Está bien. ¿Qué tienes? ? ?No hay huellas en la llave de tubo, no hay testigos. Recibió justo un golpe en la cara, luego un segundo de suerte que le abrió la cabeza. Tomó la cartera, lo pateó por la escalera por si acaso, y se marchó. Pero ¿cómo es que te llevas una pizza de veinte dólares y dejas una llave de tubo de setenta y cinco dólares? ¿Y por qué el marido muerto salió a recoger una pizza a esa hora de la noche cuando hacen entregas? Huele?. No lo podría discutir cuando ella misma lo olía. ?Estás pensando en la mujer.? ?Sí. Los vecinos dicen que nunca peleaban. Nunca?. Sacudió la cabeza, con los ojos cínicos de policía. ?Usted sabe que no es normal. Y casualmente, hay una llamada del enlace de la casa, unos cinco minutos antes de que ella tratara de llamar al marido muerto. Número incorrecto, dice el tipo, es una lástima. Y sucedió desde un enlace clonado, así que no se puede rastrear?. ?Sí, huele muy mal. ¿Seguro? ? ?Él marido ascendió hace seis meses. No es que fuera mucho el aumento, pero era agradable. Y por un par de meses antes de eso, ella ha estado saliendo dos noches a la semana. Clases de cerámica?. ?Con esa cosa.? Hizo a Eve un vago del contorno de una rueda con sus manos. ?Y esa porquería?. ?Sí. Se pone la sustancia viscosa en la cosa y se da forma de algo y se pone ese algo en el horno. No sé por qué diablos, porque si quieres un vaso o alguna mierda, vas derecho a la tienda.? ?La esposa de Feeney tomó clases de cerámica. Tal vez todavía lo hace. Ella hace cosas y luego las regala. Es extraño. ? ?Sí, hay clases de esas malditas cosas. Lo averiguamos, y la esposa, está registrada. Nunca se pierde una clase. Pero la cosa es, que es una clase de una hora, y un par de vecinos pusieron atención y dijeron que por las noches se va antes de que el marido llegue a casa y no vuelve hasta las diez, a veces más tarde. La clase va de siete a ocho, pero ella sale de casa antes de las seis. Entonces te preguntas, ¿qué hace ella con las tres horas adicionales cuando la clase es a cinco minutos a pie? El instructor vive en el estudio, y eso es bastante útil. ? ?Suena como que están haciendo algo más que jarrones. ¿Pistas? ? ?Ambos limpios hasta ahora.? ?¿Cuál es tu juego?? ?Estamos tratando de localizar la llave, y le podríamos traer, hacerlos sudar, pero en este momento con lo que tengo me parece que saldrán limpios, y seguirán haciendo vasos un par de veces a la semana, así que tal vez se pongan un poco ansiosos por una lección. Parece que ella quiere, ya sabes, poner sus manos en la porquería de nuevo. No hay clases esta noche —lo comprobamos. Parece un buen momento para alguna clase particular, si usted me entiende.? ?He descifrado el código complejo, Reineke. Continúa y siéntense cerca de ella una noche, a ver si está obligada a dar una vuelta en la rueda de la cerámica. De cualquier manera, tráelos mañana y trabájalos.? ?Lo haré.? Ella comenzó a salir, se detuvo de nuevo. ?Si él no tiene antecedentes, y mató por ella, va a ser más duro de roer. Ella está en casa, totalmente cubierta mientras él hace el trabajo sucio. Va a comenzar tratando de protegerla. Ella es el tiro. Ella es el primer lanzamiento. ? El matrimonio, pensó mientras se abría paso hasta el deslizador, era un campo de minas. Tras la corazonada y esperando olvidar el caos del bullpen de EDD, llamó al laboratorio. Se preguntaba que obligaba a los e-tipos a trabajar en cajas de vidrio. ¿No eran naturalmente claustrofóbicos? ¿Un armario de exhibicionistas? ¿Era la necesidad de mirar afuera, o una necesidad de ser visto? Fuera cual fuera la razón, Feeney y su equipo operaban las computadoras y las estaciones en el interior del vidrio, los movimientos y las voces silenciadas por la barrera transparente. Era un poco como ver a una extraña especie en su hábitat natural. Feeney, con el pelo parado en mechones locos, tenía una de sus almendras confitadas favoritas en la boca. Callendar, con las caderas balanceándose, los dedos chasqueando, estaba frente a una pantalla donde se desplazaban códigos incomprensibles. Alguien a quien no reconoció — ¿cómo podía distinguirlos?— montado un taburete con ruedas iba arriba y abajo de un escritorio, sus pantalones anchos y remera a lunares rojos y naranjas, los dedos llenos de anillos volaban sobre las teclas y controles. Y Roarke. Se había quitado la chaqueta y doblado las mangas de su camisa de color negro hasta los codos. La cinta de cuero que ataba el pelo en la nuca indicaba que estaba en modo de trabajo. También él estaba sentado en un taburete, pero a diferencia de sus compañeros parecía casi sobrenatural por los movimientos rápidos de los dedos en los controles. Ella sabía que él se centraba, por completo, en cualquier tarea que estuviera trabajando. Si se le presentaban problemas pensaba en irlandés, y murmuraba maldiciones en el mismo idioma. El habría archivado cualquier negocio que había hecho ese día, de lo que se ocuparía esa noche, o al día siguiente. Lo cuál sería considerable, pensó. No lo hacía no sólo por el hombre —el chico como pensaba de él— que había apreciado, ni por el placer que obtenía del trabajo o el rompecabezas del mismo. Lo hacía por ella. Ya sea que estuvieran o no de acuerdo en las formas y los medios de trabajo, este solo hecho brillaba a través del gris entre ellos. En su vida nadie la había puesto tan completamente, tan absolutamente primero. Y como ella lo conocía, supo el momento en que la sintió. Sus dedos se detuvieron, volvió la cabeza. Esos ojos brillantes fijos en ella, como habían estado la primera vez en un funeral de otro muerto que habían compartido. Su corazón se abrió y se levantó, sin peso. El matrimonio era un campo de minas, pensó de nuevo, pero ella arriesgaría cada sudoroso y jadeante paso por momentos como este. Se levantó, evadiendo el naranja y rojo borroso, bordeó a Callendar, y se acercó a ella. Ella no protestó cuando le levantó la barbilla y rozó sus labios con los suyos. ?Tenías una mirada en tus ojos, un ghrá?. ?Yo estaba pensando en la gente. Amigos, amantes, compañeros. Tú tienes el control de lo importante de todo lo anterior. ? Le tomó la mano, un enlace ligero de los dedos. ?¿Conclusiones?? ?A veces tienes suerte con lo que te da la vida. A veces no. Me siento con suerte hoy en día. ? Sus labios se curvaron lentamente a medida que rozaron los suyos de nuevo. Feeney abrió la puerta. ?Si eso es todo en lo que ustedes dos pueden pensar en hacer, vayan a la cama y acaben de una vez. Algunos de nosotros estamos trabajando. ? Si hubiera tenido rubor, este se habría convertido en escarlata. En cambio mortificada se encogió de hombros, incluso cuando Roarke se echó a reír. ?Me gustaría tener un descanso.? ?Tú podrías descansar hasta la eternidad si quieres?, murmuró. ?No tienes necesidad de trabajar.? ?Tú empezaste.? Ella no podía decir nada así que entró en la caja de cristal. ?¿Algún progreso??, dijo con la voz de policía. ?Estamos pelando las capas de la víctima en el holo-sistema?, dijo Feeney en el mismo tono. ?En busca de cualquier sombra, eco, y signo de manipulación. Hasta ahora, llegamos al cien por ciento en todos los niveles. Lo mismo con su droide. No hay señales de manipulación, ni saltos en el tiempo o en la programación. ? ?La seguridad de la holo-sala está limpia, también,? le dijo Roarke. ?La estamos estudiando, bit a bit, pero no hay nada, ninguna indicación de que alguien haya entrado o salido de la habitación después de Bart y antes de que el droide abriera la cerradura la mañana siguiente.? ?Si no lo hubiera visto, diría que la cabeza del chico fue cortada por arte de magia?. Feeney hinchó los carrillos. ?Envié un equipo allí esta mañana. Les hice escanear y buscar manualmente cada centímetro de esa habitación, en busca de otro acceso. No hay nada?. ?Tengo algo semi-bueno?, le dijo Callendar. ?He hecho un análisis de los registros de la holo-habitación y de la oficina de la víctima. Era un jugador serio. Fácilmente podría poner diez-doce horas en una serie de juegos en un día, y sacaba unas cuantas noches enteras. Jugaba mucho solo, pero también se registró con una variedad de amigos, en la casa y la oficina.? Tomó un trago de un tubo de naranja dulce que le hizo doler a Eve los dientes. ?Pasó una gran cantidad de tiempo con el nuevo juego en los últimos meses, de nuevo solo en la oficina. Y esta no es la primera vez que llevó a casa los discos de demostración para darle una oportunidad.? ?¿Es así? ¿Siempre lo registraba antes? ? ?Siempre. Como una media docena de veces antes de la última. Lo crucé con su unidad de origen y siempre jugaba solo. Lo que pasa es que hay diferentes etapas y versiones del juego. ? ?Mejoras?, concluyó Eve. ?El lo lleva a casa para probarlo con los ajustes, o quizás para añadir un poco allí.? ?Así es como se lee. Los primeros días, se llama Proyecto Súper X? ?Estás bromeando?. ?No, en serio. Proyecto Súper X, o PSX. Después de horas de juego cinco o seis sesiones de lunes a viernes, y algunas largas multi sesiones de varios jugadores los fines de semana. Cualquier persona que trabajaba en cualquier parte del mismo tenía que registrarse para entrar. Por lo tanto debía conocer el código de acceso, a continuación, tener un código de usuario. Los cuatro códigos de usuario que tenía pista de acceso son de los cuatro socios, pero si alguno de los que trabajaron secciones los confió a cualquiera de los otros que trabajaron en las secciones, lo tendrían la mayor parte de ellos. ? ?Entonces podría ser duplicado.? ?Cerca?. Callendar tomó otro trago del tubo de color naranja brillante. ?Se necesitaría una gran cantidad de tiempo, problemas, habilidad y cooperación, pero puede estar cerca.? ?¿Qué pasa con el escenario que estaba jugando cuando murió?? ?Eso es más complicado. Te lo paso a ti ?, le dijo a Roarke. ?Una de las medidas de seguridad, lo que yo llamaría una clase de precaución sobre la marcha, fue cambiar los nombres de usuario y los códigos de todas las carreras, ?. ?Así que si alguien trataba de hackear desde el exterior, o en el interior, habría chocado contra un muro nuevo.? ?En teoría, ?estuvo de acuerdo Roarke. ?Sin embargo, incluso con los cortafuegos y las cajas fuertes, sólo tendría que tener suerte una vez, para acceder desde ese punto. He encontrado algunos intentos de hackear, algunos intentos de infectar desde fuentes externas, cosas típicas, y nada de esto con éxito. Y hay varios intentos de hackear desde el interior, pero que coinciden con los controles de seguridad básicos. Para ejecutar el juego en su forma holo, el jugador tiene que introducir su nombre actual, el código, y la identificación con el pulgar y huella de voz. Todos estos son posibles de eludir, por supuesto. ? Eve dirigió una mirada fría. ?Por supuesto.? ?Pero tenían una seguridad adicional, que habría enviado las alarmas en un intento de hackeo. Suponiendo que el hacker no los hubiera sobrepasado ya. Los propios discos, por lo menos el de la unidad de la casa de Bart y la copia que tenemos aquí, están hechos para atascarse si alguno de estos pasos se omiten en el proceso de identificación. Un intento de extraer el disco, como vimos, resulta en la auto-destrucción. ? ?Sé todo esto.? ?Sentaron las bases, teniente. Ellos fueron cuidadosos, inteligentes y vigilantes. Pero ciertamente nada es absolutamente a prueba de hackers. En cualquier caso, las precauciones hacen que sea difícil determinar quien jugó qué y cuándo. Así que tenemos que extrapolar. ? ?Lo que significa suponer?. ?Una suposición fundamentada y basada en la probabilidad. Bart usa una variedad de nombres de usuario y códigos entre su casa y oficina, pero como la mayoría de la gente, tiene un patrón, y se repite. Para simplificar, saqué de su equipo y etiqueté como Usuario 1 en ambos lugares. ? Ordenó mostrar los datos en la pantalla. ?Aquí puedes ver las fechas y horas en que se conectó de su PSX, por ubicación, y si era solo o con multijugador. Lo cruzamos con los otros jugadores, poniendo el nombre alfa al último, tienes a Cill Allen como usuario 2, Var Hoyt como usuario 3, Benny Leman como usuario 4. Tenemos datos independientes de todos los empleados que trabajaron en el juego, cuándo, cuánto tiempo, en calidad de qué. Querrás ejecutar un análisis de ellos, supongo. ? ?¿Qué amigo en particular duerme con quién, ¿cuánto tiempo han trabajado allí?. Sé como investigar. ? Roarke le sonrió. ?Ha llevado mucho tiempo llegar hasta aquí, simplemente porque el registro de los complementos, solo para este juego es una legión, y entre los cuatro utilizaron varias docenas de nombres de usuario y códigos. Siguiente problema. ? ?¿Cual sería?? ?La infinita variedad de escenarios. Todos ellos tienen un montón de juegos en los valores por defecto, pero la mayor parte de los inicios de sesión están fuera de ese menú. Algunos se guardaron ya sea para jugar de nuevo con exactamente los mismos elementos, o para descartarlos, o guardarlos y reproducirlos con elementos alternativos. O dos escenarios podrían fusionarse.? ?Eso no es mantener un registro ¿Cuál es la diversión de jugar si no puedes llevar la cuenta?? ?Lo hace, y el disco duro de la holo-unidad lo realiza. El problema es que los datos en la holo de Bart no coinciden con ninguno de los nombres de escenario o los códigos usados anteriormente. ? ?¿Un nuevo escenario?? ?Es posible. Está catalogado como K2BK—BM?. ?Bart Minnock?, concluyó Eve. ?¿Su juego en particular? ¿O es que habitualmente los etiqueta con las iniciales? ? ?No, no lo hace. No hay ninguna lista que coincida con la copia del messengered de U-Play en la actualidad. El escenario no está en el disco bajo ese nombre o código. No hay nada en su holo-unidad que muestre lo que creó el día que fue asesinado, o cualquier otro día. Puso la copia que estamos tratando de reconstruir, y pidió ese juego, con una solicitud para comenzar en el nivel cuatro. ? ?Tú no comienzas en el nivel cuatro, si nunca has jugado antes. Empiezas por el principio. ? ?Sí, lo haría. O sin duda la probabilidad es alta?. ?Así que lo jugó antes, pero en la copia que utilizó se dio un nombre o código no utilizado anteriormente.? Ella caminaba y pensaba. ?Él tenía una cita, por lo que tenía tiempo limitado. No quería perderlo en las primeras etapas. Él lo empujó hacia adelante. Una sección que quería trabajar, o una que le gustaba en particular, o uno con el que tuvo problemas jugando antes. Pero lo había jugado antes. ¿No hay duda de que estaba jugando solo? ?Ninguna?, le dijo Callendar. ?El asesino podría haber comenzado el juego, registrarse de esa manera para cubrirse.? ?Entonces él debería haber estado registrado como observador o audiencia. La habitación sólo registra a un jugador, un ocupante. Si alguien más estaba allí, encontró una manera de evitarlo. ? ?El asesinato toma por lo menos dos jugadores?, murmuró Eve. ?Él juega. Se pone peor en algunos momentos, le golpean el hombro. ¿Cómo?? Ella pensó en Benny, suave e inteligente con sus katas. ?Él sabe cómo luchar, cómo defenderse. Él lleva el juego en serio, así que lo ha estudiado, practicado, pero no hay señal de batalla. No hay rastro, ni sangre, fibra, ni nada del asesino en esa habitación. Y cada reconstrucción me dice que se quedó allí, mientras que la espada caía sobre él. ?Otra persona en el escenario?, consideró ella.? El asesino crea el disco, añadiendo defectos o elementos o aberturas, y lo recodifica. Algo que podría anular el sistema, el tiempo suficiente para sacar esto adelante. Eso es lo que hacen estos individuos, ¿no? Buscar nuevas formas. Nuevas formas de jugar el juego. ¿Qué quería jugar más que nada? ? ?Hay cuatro escenarios favoritos?, le dijo Roarke. ?El mezclaba y alteraba los elementos aquí y allá, pero por lo general se enganchaba con la misma historia básica y los mismos personajes. Nombró al juego-1, Usurpador, Cruzado, y el enfrentamiento?. ?¿Están en la copia?? ?Están?. ?¿Estadísticas?? ?Estamos tirando y cotejándolas por ahora.? ?Bien. Y cuando hayas corrido el juego, prioriza cualquier cosa con espadas. Es la pizza y la llave de tubo. ? ?¿Qué diablos significa eso?? dijo Feeney. ?Estás perdiéndote, chico.? ?No tiene sentido perder un buen pastel. No tiene sentido poner una espada en una batalla con Blaster. Tú quieres usar lo que tienes, y tomar lo que te es útil. Tomó la espada, pero dejó el disco. El disco sería inútil para nosotros después de su auto-destrucción, e incriminatorio para él si lo encuentran en su poder.? Metió la mano en el bolsillo. ?Una mujer le dice al marido al que quiere matar, Hey, cariño, quiero comer una pizza. Se bueno y ve a traer una grande de vegetales. Ahora él probablemente va a decir, Vamos pidamos que la entreguen, pero ella está lista para eso. ¡Oh, toman demasiado tiempo y estoy muriendo de hambre por una pizza. ¿Por favor, cariño? Voy a abrir un poco de vino, y tal vez me voy a poner algo que te gusta. Vamos a tener una fiesta con una pizza. ? ?¿Qué demonios tiene eso que ver con esto?? Le echó un vistazo a Feeney. Cínico y rudo como era, estaba colorado. ?Es un ejercicio. El tipo va a buscar la pizza, va a tener suerte, —así que hey, vale, merece la pena el paseo. La mujer que lo quiere matar tiene a su amante esperándolo con la llave de tubo. Smack, bang. No hay necesidad de un divorcio, que es molesto, no tiene sentido perder un buen pedazo del seguro de vida, ni tampoco una pizza fresca agradable. Es decir, es malo, solo un poco malo, pero eficaz y práctico, también, tomar el pastel, dejar la llave.? ?Deja la pistola, tomar el cannoli ?, dijo Roarke, y sonrió a Feeney. ?Está bien, lo tengo?. ?Es malo,? dijo Roarke siguiendo a Eve, ?sólo un poco malo, pero eficaz y práctico, también, asesinar a Bart en un juego que le gusta, y hacerlo por medio de uno de sus juegos de fantasía. O sea, eficiente y práctico hacerlo en su propia casa —y en otro juego añadido a eso. ¿Cómo los policías van a averiguarlo? El ha jugado en ese escenario, su asesino, probó los elementos hasta estar seguro de ganar.? ?Apuesto a que lo hizo?, Eve estuvo de acuerdo. ?Pero un buen juego siempre lanza a un desconocido, un reto más grande. Que serías tú. ? ?La cama todavía está allí?, murmuró Feeney y obtuvo una mirada amarga de Eve. ?Haz una copia de la copia. Yo voy a querer trabajar en casa. No nos van a dar una orden de registro para las residencias privadas, con lo que tenemos. Todo el mundo tiene coartada, sin motivo claro, no hay evidencia física. Apenas algo circunstancial en este momento. Necesitamos más?. ?¿La residencia de quién?? le preguntó Callendar. ?El matrimonio como asociación. Es un campo de minas enloquecido. Y uno de los socios de Bart decidió llevarse la llave de tubo y la pizza. ? *** De vuelta en su oficina, consideró que era el momento de cavar más profundo, mucho más profundo sobre los tres socios restantes de U-Play. Ella necesitaba algo, solo un poco de algo que a su vez, pudiera girar, o pellizcar para convencer a la AP para ir detrás de una orden de registro. Las computadoras del asesino en casa sin duda habían sido manipuladas a estas alturas. Ella no estaba tratando con un idiota. Pero EDD tenía sus recursos, al igual que su consultor experto civil. Mientras que su propio equipo excavaba, reorganizó su tablero de asesinato. Lo estudió, reorganizó de nuevo. Ella pensó que entendía, al menos parcialmente, el por qué. Era pequeño y era poco profundo, pero el asesinato se había hecho por mucho, mucho menos. Sin la nariz de Reineke, la muerte de un hombre podría muy bien haber sido atribuida a los contenidos de su cartera y a una pizza vegetariana. Habría algo más grande en lo pequeño, y más profundo bajo las aguas poco profundas, pero era suficiente por ahora. Suficiente para ayudarla a crear su propio escenario. ?¡Estoy de vuelta! ¿Me extrañaste?? Peabody rebotó al entrar, a continuación, se dejó caer en la silla del visitante. ?Por Dios, ¿sabes lo que es el trasbordador a esta hora del día? Es un zoológico feroz —de animales y olores. Además, la unidad de aire se apagó a veinte minutos de la estación. Eso añadió un calor de jungla a eso. Quiero una ducha de dos horas. ? ?Has tenido relaciones sexuales.? ?¿Qué? ¿Qué? ¿Por qué dices eso? No puedes tener sexo en la nave! Puedes morir de agotamiento por calor, y a continuación, ser detenido. ? ?Ha tenido relaciones sexuales antes de subir al trasbordador. Es mejor que no haya chip de gastos para alguna pensión barata —por hora— en mi mesa mañana.? ?No utilizamos ninguna pensión barata por horas. Nosotros... ?Peabody se aclaró la garganta mientras Eve simplemente mantuvo la mirada larga y firme. ?Jugamos jugamos. Como estaba dispuesto. ? ?No quiero saber qué tipo de juegos.? ?Muy, muy buenos juegos. Los que requieren excelentes reflejos y resistencia física superior.? Ella sonrió, sin arrepentimiento. ?Vamos a ahorrar y comprar un nuevo sistema de juego jugoso para cada uno para la Navidad.? ?¿Es éste tu informe?? ?No, este es el balbuceo de mi cerebro pasado por agua —debido al transporte. ¡Menos mal! ? ?¿Qué tienes en la teta? ¿Qué diablos es eso? ? ?Oh.? Peabody agachó la barbilla para mirar hacia abajo. ?Es mi dragón del amor. Se trata de uno temporal. ? ?¿Un dragón del amor? ¿Estás usando un dragón del amor en la teta, la mayor parte de la cual se está extendiendo por todo lo que no está cubierto?.? ?Es un tatuaje —y funciona. Trueheart casi se ahoga con su lengua cuando caminaba por el bullpen.? Peabody suspiró. ?Es muy satisfactorio?. ?Puedes ser confundido con un policía encubierto. De cualquier manera, yo no quiero ver mañana el dragón del amor. Ahora bien, si has descansado y te has recuperado de tu ardua tarea, me gustaría el informe?. ?Claro. El contacto, Razor, el rey de todas las Armas, no ha oído hablar de una espada como la que estamos buscando, —no una real. Accesorios, juguetes de la misma naturaleza y no letales, pero nada que pudiera decapitar o provocar quemaduras. ? ?Podría haber sido hecha a medida.? ?Pensamos eso después de... después de un pequeño juego que nos inspiró. Volvimos, lo discutimos. Después de un poco de persuasión nos dio los nombres de un par de fuentes que podrían hacer algo por el estilo, por un precio. Un precio muy, muy friolera de culo. De ellos, hubo uno que tal vez podría hacerlo fuera de la red, no registrado. Pero eso sube el precio al doble sobre la friolera de culo. Sé que miramos los datos financieros, y nadie en nuestro radar tuvo un gasto que se acerca. ? ?Yo estoy haciendo más carreras en este momento. A lo mejor alguna hace pop. Algunas personas juegan por dinero?, consideró Eve. ?Algunos juegan por dinero fuera de la red. Entonces podríamos tener a alguien que tiene un montón enorme de doble-culo de dinero en efectivo no declarado?. ?Bueno, mientras tanto, hemos estado hurgando en los sitios de juego subterráneo en el camino de regreso. Razor ya tanteó el terreno. Lo dejamos como si estuviéramos dispuestos a pagar y que habíamos oído que una de estas espadas anda por ahí. Ahora la está buscando, y nosotros vigilándolo, mientras que él está buscando. McNab va a vigilarlo. Si Razor tiene un éxito, vamos a conseguirlo, también. ? ?Eso es un buen pensamiento. Vete a casa y toma una ducha. Puedo olerte desde aquí. ? ?No es mi culpa. Además, con la transpiración creo que podría haber perdido una o dos libras sentada ahí tratando de no respirar. ?Se levantó. ?Ah, casi lo olvido. Te trajimos un regalo. ? ?¿Por qué?? ?Porque?. Ella abrió uno de sus bolsillos y sacó una pistola muy pequeña. ?¿Qué es?? ?Es una pistola de juguete. Una derringer (pistola de cañón corto), —como la que los tahúres y las chicas de salón llevaban en los videos occidentales. Es como un arma de repuesto. ? ?Hmmm?. ?Y lo verificamos.? Peabody se ladeó, y una voz femenina sensual ronroneó por el cañón: Ponga las manos donde pueda verlas, vaquero. ?Tiene todo tipo corrientes de audio —hombre y mujer. Pensé que te gustaría el de la mujer. Además—? apuntó a Eve, apretó el gatillo hasta que Eve le dijo: ?Hey? La pequeña arma dejó escapar una pequeña explosión. A continuación una más baja y: no se arrime a una mujer con un palo como el suyo por el resto de su vida miserable. ?¿No es lindo? Tú podrías jugar a la chica de salón y Roarke podría ser un jugador de apuestas altas, entonces... y nada de eso me importa.? Peabody le ofreció una gran sonrisa. ?Sí, es lindo, y no, no es un asunto que te importe.? Eve tomó la pistola de cañón corto, apuntó. Es mejor que huyas antes de que te haga otro agujero deportivo en la cola. ?Podría utilizar otro diálogo mejor, pero este es lo suficientemente apto. Huye. ? ?Sí, señor.? ?¿Peabody? Gracias. ?Eve estudió la pistola, sacudió la cabeza. Incapaz de resistirse, le disparó su computadora, a su Auto Chef, divertida por los insultos que le siguieron. Eso era otra cosa sobre los compañeros, decidió. Ellos sabían lo que te hacía reír, a menudo, antes que tú. CAPITULO DOCE Había habido un momento, pensó Roarke, no hace tanto tiempo en un esquema más amplio, cuando un par de horas en una estación de policía habría sido algo a ser cuidadosamente y sin piedad evitado. Ahora, como pasaba tanto tiempo en una, él sabía qué áreas de expendedoras evitar, para no ser arrastrado por la multitud, y qué tan sucio podría ser el café de la policía al final de una ronda. Su vida había tomado un giro brusco y extraño en el primer instante que había puesto los ojos en una policía, su policía, en un lamentable y realmente feo traje gris. Él tocó el botón de ese traje, uno que guardó para la suerte y el sentimiento en su bolsillo. Ella había estado por primera vez con él en un momento en el que había llegado a creer que había hecho casi todo lo que valía la pena hacer al menos una vez. ¿Estaba aburrido? se preguntó mientras se dirigía hacia abajo en un deslizador. No, no aburrido, pero quizás un poco inestable, inquieto, sin duda descontento de una manera que no había sido capaz de decir en ese momento. Entonces, ella había llegado y todo cambió, todo se agudizó. No podía decir que cayó en su lugar. Nada con Eve era fácil, pero las piezas empezaron a encajar. Algunos de ellas, en ambos lados, habían exigido un poco de remodelación, y probablemente todavía más y de más surgido de su imagen. Mientras bajaba, un par de uniformados subían. El hombre delgado de cola de rata entre ellos protestaba en voz alta y continuamente. ?Algún musta me plantó esa cartera. Tengo enemigos. Sólo estaba corriendo porque quería atrapar un autobús. ¿Me veo como un carterista? ¿No es así? ¿Verdad? ? Es un hecho, pensó Roarke, que si no puedes levantar una cartera sin poder evitar que te pillen, te mereces tu tramo de noventa días. Eve no pensaría exactamente de esa manera, pensó. No era el ser atrapado, sino el acto mismo lo que le ganó el tramo. La mayoría de las veces estaba de acuerdo con ella, y de hecho había cada vez más filo en su lado de la línea con el paso del tiempo. ¿Pero un poco de los dedos rápidos? Bueno, todos tenían que ganarse la vida, ¿no? Incluso un ladrón de la calle. Él debía saberlo. Cruzó hacia Homicidios, donde los sonidos, las imágenes, los olores habían llegado a ser tan familiares para él como los de su propio cuartel general. El detective Baxter estaba junto a su escritorio, enderezándose la corbata. Se detuvo, golpeó un dedo a su sien en señal de saludo. ?La Teniente. Está en su oficina. Tratando de obtener una pista. ? Roarke reconoció el humor negro con una ceja curvada. ?¿Tú has tenido todo el día, y eso es lo mejor que tenemos?? ?Ya hemos agotado todo lo bueno. De todas formas, he estado fuera de turno por, oye, mira eso, una hora. Así que mi cerebro está un poco... alejado.? ?Mejor, marginalmente. ¿Dónde está tu chico? ? ?Lo envié a casa, y se quedó hasta el final para estirar las piernas y otras estupideces. Él tiene una cita?. ?¿Realmente?? ?Sí, nuestro Trueheart por fin se ha decidido a invitar a salir a la pequeña chica pelirroja de Registros. Él estaba viendo a alguien más, pero eso fracasó. Los civiles pueden tener más dificultades para salir con policías. La presente compañía es una excepción. ? ?Entendido?. ?De todas formas, él está tratando de probar con una cena y una rutina de video, después de lo cual, probablemente va a cambiar un amistoso apretón de manos. El chico se mueve como un glaciar cuando se trata de la persuasión femenina. De lo contrario, hará un estudio rápido. ? ?Cada uno se adapta al otro.? ?Sí, ¿Quién lo hubiera pensado? En todo caso, yo me voy. Tengo una cita también, y espero estar sacudiendo más que su mano al final de la noche. ? ?Buena suerte con eso.? ?Amigo, no se trata de suerte.? Él dio Roarke otro saludo y salió. Divertido, y teniendo en cuenta el concepto de citas, Roarke entró en el despacho de Eve. Estaba parada delante de su tablero de asesinato, con las manos en las caderas. ?Ordenador?, dijo, ?guardar y copiar todos los datos a mi unidad personal.? ?Este es un buen momento.? ?Necesito algo de tiempo para meditar.? ?Acá está tu copia. Sellada y registrada. ? Ella la tomó. ? ¿Está todo oficial?? ?Espero que sí. Puedes tomarte un tiempo reflexionando camino a casa. ? ?Tengo un par de cosas más—? ?Eso puede esperar?, le interrumpió. ?Quiero comer?. Ella sacó el derringer de su bolsillo. Amablemente, él levantó sus manos en señal de rendición. ?No dispares. Estoy desarmado?. ?Apuesto a que no lo estás.? Él se limitó a sonreír. ?Me puedes revisar más tarde. Qué cosa tan inteligente. ¿De dónde sacaste eso? ? ?Un recuerdo de Peabody y McNab.? Ella se inclinó. Es pequeño, pero es malo. Al igual que yo. Él se rió y dio un paso adelante para mirarla mejor. ?Había un programa en la televisión —en la pantalla,? corrigió ?, hace casi un siglo. ¿Cómo se llamaba? En cualquier caso, era en el oeste americano, y el héroe era un mercenario, — un pistolero de alquiler. Llevaba uno de estos. ? ?Supongo que sería más grande.? ?Tenía una de tamaño normal, sí, pero esta era su… ?Arma de repuesto.? ?Ya está. Vamos a tener que ver algunos de ellos la próxima vez que estemos libres. Ahora, teniente, como diría Baxter nos vamos. ? ?Está bien, está bien.? Ella reunió sus archivos. ?Tú conduces. Yo voy a reflexionar.? ?Tú estás pensando en sus tres amigos, los socios?, le dijo Roarke, cuando se abrieron camino hasta el nivel del garaje. ?Tenían fácil acceso a su espacio más personal, más que ganar, y estaban más íntimamente familiarizados con los hábitos de la víctima, sus rutinas, la propia empresa, y el juego en el centro de todo.? ?Tú te inclinas hacia uno.? Con arrepentimiento y aceptación sombría pensó que compartían el ascensor atascado con un infiltrado. ?En uno más de en los otros?, continuó, compitiendo por espacio en un lugar que olía a cebolla cocida y sudor rancio. ?¿Qué?? ?Todavía estoy estructurando la teoría. Además de como el juego se jugó.? Ella comenzó a salir. ?¿A cuál elegirías?? ?Es difícil para mí pensar que alguno de ellos es capaz de hacer esto. Yo no los conozco especialmente bien, pero lo que yo sé sólo rechaza la idea. ? ?¿Por qué, en particular?? ?Supongo que, en parte, por la forma en que llegaron juntos. Compañeros de toda la vida. ? ?Y tú tenías el tuyo?, comentó Eve. ?En Dublín.? ?Lo tuve y aunque que ninguno de nosotros estaba por encima había un poco de trampa, ya que era una especie de juego, pero nunca nos habríamos hecho daño, o causado daño.? ?Sí, es una de las cosas que he estado pensando hoy. Las amistades a largo y a corto plazo, lo que hace clics y por qué. Las amistades pueden mejorar, correctamente, de una manera completa. Pero también pueden erosionar y raspar, y cocinar a fuego lento bajo la superficie. Añade el dinero o el sexo o el ego a la mezcla, y puede hervir enseguida. ? ?Yo difícilmente veo las cosas a través de lentes color de rosa, o dudo de tus instintos.? Sus pasos resonaban mientras cruzaban hacia el garaje. ?Sin embargo, a los cuatro juntos, los escuché, y escuché a Bart hablar de ellos.? ?Sabes, apuesto a que cuando la señora de la pizza hablaba del marido al que quería muerto, tenía cosas realmente buenas que decir acerca de él, también.? Tuvo que sacudir la cabeza, medio divertido, medio resignado.?¿Dejemos eso, quieres?? ?Estoy diciendo que las relaciones cambian, la gente cambia, o, a veces un evento, una acción, o una serie de ellos sólo molesta a alguien.? Ella se deslizó en el asiento del pasajero al llegar a su vehículo, esperó a que él tomara el volante. ?Juguemos un juego. Digamos que es deducción. Si tuvieras que elegir quién asesinó o arregló para que asesinaran a su amigo y socio, ¿A quién elegirías? ¿Y por qué? ? ?Está bien. ?Si no había nada más, pensó, que pudiera ayudarle a alcanzar un cierto nivel de objetividad. ?En primer lugar, si uno de ellos cometió el asesinato, Cill no tiene la fuerza para ello.? ?Bueno, tú podrías estar equivocado allí. Ella, al igual que los otros, practica artes marciales, lucha de combate, defensa de calle, armas y regularmente. De hecho, ella tiene un cinturón negro en karate, y está trabajando para uno en tae kwon do. ? ?Ah, bueno. Es un error subestimar los pequeños envases. ? ?Debe ser más ágil, rápida, y fuerte de lo que parece. Y la propia arma puede haberle dado más peso. Ser una mujer con una pequeña constitución no la descarta. ? ?El golpe vino de arriba, pero supongo que es posible que ella estuviera encima de algo, o saltara para tener altura y fuerza.? ?Ahora estás pensando.? Él le lanzó una mirada suave. ?No puedo verlo, pero estoy de acuerdo que por el momento no se la puede descartar. Var. Se aplican las mismas estipulaciones en el aspecto físico. Él sería capaz de hacerlo físicamente tanto como los demás, —supongo. ? ?Correcto?. ?Por lo contrario, desde mi punto de vista de observador externo, Var y Bart eran como dos partes de un todo.? ?Algunas personas se cansan de ser una parte, y no el todo.? ?El policía,? murmuró. ?Ambos gozaban investigando el lado empresarial de las cosas, hurgando en los entresijos de las ventas, distribución, comercialización tanto como el lado creativo. Disfrutaban de tenerse como peso y contrapeso, ajustando entre ambos los conceptos a la hora de la promoción, expansión, ese tipo de cosas. Bart me dijo una vez cuando encontraron a Var, fue como la última pieza que hizo clic. Yo sé lo que es eso. ? Eve estiró las piernas, a gusto con la forma en que manejaba a través del tráfico irritable. ?¿Y si no estaban de acuerdo?? ?No puedo decirte cómo funcionaban las cosas en las que no estaba involucrado. Pero nunca oí a Bart expresar cualquier tipo de frustración en ese aspecto. ? ?Estamos de acuerdo en que la víctima era leal y satisfecho con el statu quo. Eso no significa que Var, o alguno de las otros lo estuvieran también.? ?Hay maneras mucho menos sucias de disolver una asociación o cambiar el status quo.? Su sonrisa tenía un filo. ?Hay maneras más fáciles de deshacerse de un marido que abrirle la cabeza con una llave de tubo.? ?Creo que voy a ver que cualquiera de las herramientas que pudiéramos tener en la casa estén bajo llave. Benny. Él sería, en mi opinión, el más intelectual de los cuatro. Le gusta pasar sus horas investigando, revisando los detalles, las teorías sobre el significado subyacente de un juego, y las razones por las que estamos jugando. Él investiga mitos, crímenes reales, personajes históricos, guerras, batallas y estrategias para agregar otras capas a un juego. ? ?Es bueno con los detalles, la estrategia y el arte del combate.? ?Tú no crees seriamente—? ?Simplemente señalo los hechos.? Ella sacó su PPC, agregó algo a sus notas. ?Cuando llegamos a esto, todos tenían los medios y el motivo, y todos fácilmente podría haber arreglado la oportunidad. De hecho, todos, o dos de ellos, podrían haberlo planeado juntos. ? ?¿Con qué fin, realmente??, Preguntó Roarke. ?U-Play es probable que obtenga un rápido impulso en las ventas debido a la curiosidad y la sed del público por el escándalo. Pero sin Bart, van a sufrir un revés en sus talones, al menos por un tiempo. Era y esto es desde un punto de vista empresarial, fundamentalmente el pegamento que mantenía las cuatro partes en un todo productivo. ? Asintiendo con la cabeza, ella anotó algo más, dando a Roarke una mirada ausente. ?Estoy de acuerdo con eso. Pero eso no cuenta para el ego, y otra vez, para la furia profunda y apasionada que sólo las personas que son íntimas, de alguna manera sienten uno por el otro. Estos cuatro eran íntimos. ? ?Una familia?. -Sí. Y nadie mata más a menudo que la familia. ? ?De hecho creo que voy a sacar las herramientas de casa por completo.? Se volvió mientras él tomaba un lugar para estacionar, y lo miró frunciendo el ceño. ?¿Qué es esto? Pensé que íbamos a casa. ? ?Veo que por una vez te viste lo suficientemente atrapada en un juego para no prestar atención a tu entorno. Yo no he dicho a casa?, le recordó. ?Yo dije cena?. ?No he actualizado mis informes, o terminado con el análisis de las pistas. Tengo que ejecutar una serie completa de… Al salir y cerrar la puerta del coche, eso fue todo lo que oyó. Él dio la vuelta, abrió la puerta. ?Vamos, teniente, déjalo a un lado por una hora. Es una noche hermosa. Es momento para una pequeña caminata y una comida. ? ?¿Ves?? Ella le metió un dedo en el pecho cuando salió. ?Esto es por lo qué la gente con relaciones íntimas se golpean entre sí en la cabeza.? Le tomó la mano, la besó. ?Una hora no va a matar a ninguno de los dos.? ?Tengo que pasar por los escenarios del juego en el disco.? ?He eliminado la mitad de ellos. Tú estás buscando uno que utiliza una espada. Hay sólo dos. Búsqueda-1 y Usurpador. Los otros involucran armamento más moderno. ? ?Sin embargo...? Ella se calló, y él vio cuando su molestia desapareció lo suficiente para reconocer el barrio. Al igual que la vio florecer en una sonrisa de sorpresa, y placer, cuando se detuvo frente al hueco en la pared de la pizzería. ?Polumbi. Ha pasado un tiempo desde que estuve aquí. Realmente no ha cambiado en absoluto. ? ?¿No es agradable, cuando algunas cosas permanecen constantes? Tú me dijiste que viniste aquí la primera vez que llegaste a la ciudad. Comiste tu primera rebanada de pizza de Nueva York, miraste a la gente que pasaba por ahí. Y eras feliz. Eras libre. ? ?Sentí que mi vida finalmente podía empezar cuando me sentaba en el mostrador junto a la ventana. Nadie me conocía ni le importaba. No tenía amigos, ni amantes. Nadie más que yo. Y era increíble. ? Ella lo miró, los ojos dorados cálidos, así que por un momento pareció que nadie caminaba por las aceras, nadie respiraba el aire. Sólo ellos dos. ?Las cosas son diferentes ahora. Es bueno que hayan cambiado. Es bueno que esto siga igual.? Esta vez, ella le tomó la mano, unió los dedos con firmeza. ?Vamos a comer una pizza.? No tomaron el mostrador, sino un estrecho lugar para dos arriba y se sentaron en unas bajas y escasamente acolchadas sillas. Podría haber elegido cualquier lugar, pensó Eve. Chasquear los dedos y les conseguirían una mesa para dos en el restaurante más exclusivo de la ciudad. En algún lugar con camareros muy arrogantes, una bodega de vino superior, y un chef temperamental que creara platos complejos con la habilidad de un artista. Pero había ido a un concurrido y ruidoso lugar repleto de mesas, tan juntas que los codos de las personas se chocaban, donde los aromas de especias, cebollas y vino barato en garrafas cortaban el aire. Más, le había dado un recuerdo. Cuando hubieron pedido, ella apoyó la barbilla en la mano. Sí, las cosas son diferentes ahora, pensó. Ella casi estaba avergonzada de estar pegajosa sobre él. ?¿Compraste este lugar?? ?No. Algunas cosas deben permanecer constantes. Sin embargo, estamos manteniendo un ojo sobre él, en el caso de los dueños decidan retirarse o vender. ? Por lo tanto, podría permanecer como estaba, por ella, pensó, aun cuando los años pasaran antes de que ella regresara. ?Parece ser el día en que la gente me da regalos. Yo tengo uno para ti. ? ?¿En serio? ¿Qué es? ? ?Hay una cookie en mi bolso del archivo —una galleta muy buena con tu nombre en ella. En el sentido figurado?. ?¿Qué clase de galleta?? Ella le sonrió. ?Con mega trozos de chocolate. Nadine vino. Es su culpa que haya acostumbrado al bullpen a ser sobornado con productos de panadería, pero ella vino a través. ? ?¿Quería información sobre la investigación?? ?En realidad no.? Llegó la cerveza en botellas, que apostaba era mucho más segura que el vino. Eve cogió la suya cuando la camarera la puso en la mesa. ?Ella dijo que había tenido a Bart en el programa un par de veces, y creo que podría haber empujado allí si no hubiera estado tan golpeada.? ?Su libro sale esta semana.? ?Exactamente. ¿Y cuando me ibas a recordar acerca de la fiesta de mañana a la noche? ? ?Mañana.? Él sonrió, tomó un sorbo de cerveza. ?Iba a darte menos tiempo para quejarte y preocuparte por tener que ir a una fiesta cuando estás metida profundamente en un caso.? ?No me quejo y preocupo.? ?No, puteas y reniegas, pero es una noche tan agradable para seguir las normas?. Ella lo miró mientras bebía un trago de cerveza. No tenía sentido negar lo que era la verdad. ?Supongo que ya has decidido lo que llevaré. ? ?Hay una ropa adecuada para este fin específico, aunque, naturalmente, puedes decidir si prefieres otra cosa.? Acarició su mano ligeramente por encima. ?Siempre puedes ir esta noche a mirar tu armario y pensar un poco.? ?Sí, eso va a suceder. Tengo que ir. Quiero decir, si el caso cae puedo trabajar alrededor de él y hacer acto de presencia. ? ?Si se rompe el caso, suponiendo que tengas razón acerca de que sea uno de los tres, tú difícilmente estarás enfrentando a un criminal de carrera o luchando por tu vida. En el fondo, siguen siendo unos frikis?. ?Uno o más de ellos mató a un hombre friki en una forma muy creativa y fea?, le recordó. ?Pero sí, creo que lo puedo manejarlo, a ella, o ellos?. ?Así que dime por qué tienes que ir, lo cual que no es tu estado por predeterminado cuando se trata de eventos como este.? Ella dejó escapar un aliento cuando la pizza aterrizó delante de ellos. ?Porque a eso me refería cuando dije que Nadine estaba hecha polvo. Ella consiguió terminar, envolver y atar todo sobre el libro. Y está preocupada por ello. Que tal vez es una mierda y todo eso. La falta de confianza no es lo que tú llamas su configuración por defecto tampoco. ? ?Puso mucho en él, y es, para ella, un área nueva?. ?Yo entiendo.? Eve se encogió de hombros con otro sorbo de cerveza. ?Así que tengo por lo menos que mostrar mi cara, ofrecerle apoyo moral. Que es una de las molestias de la amistad. ? ?Esa es mi chica.? Ella se echó a reír, cogió un trozo y luego le dio un mordisco. Cerró los ojos. Podía verse a sí misma, con absoluta claridad, tomar el primer bocado hace mucho tiempo, mirar por la ventana mientras Nueva York y todas sus posibilidades corrían, empujaban, y puteaban a lo largo del otro lado del cristal. Los abrió, sonrió a los ojos de su amigo, su amante, su pareja. ?Sigue siendo una maldita buena pizza.? Había estado en lo cierto, pensó, cuando salió a la calle de nuevo. La hora le despejó la cabeza, estableció su estado de ánimo y orientó en los próximos pasos y etapas. ?Quiero ir por U-Play antes de que subamos a la parte alta de la ciudad.? ?Estará cerrado en este momento?, dijo, mientras sus dedos se unían con los suyos. ?Ciertamente puedes entrar si lo que buscas es un poco de B & E.? ?Ningún allanamiento de morada. No quiero entrar de todos modos. ? ?¿Entonces?? ?Me imagino que está cerrado, seguro, pero me pregunto si está vacío.? Él le sonrió, abriéndose camino a través del tráfico y alejándose del centro. La luz del verano alargaba el día volviéndolo dorada. El calor del día daba paso, sólo un poco, lo suficiente, a una pequeña brisa intermitente. Tanto los turistas como los que vivían en la ciudad aprovechaban, llenando la calle y la acera con una multitud de piernas desnudas, brazos desnudos. Vio a una mujer, de pelo rubio suelto, caminando, con las piernas largas y bronceadas bastante equilibrada sobre unos los tacones de aguja altísimos. ? ¿Cómo lo hacen?? Dijo, y señaló a la rubia mientras la miraba caminar. ? ¿Cómo las mujeres, o los transexuales ocasionales o travestis con talento- pueden caminar por las calles con este tipo en los tacones, mucho menos correr como una gacela por todo ... lo que sea que las gacelas atraviesan.? ?Me imagino que es el resultado de una práctica considerable, quizás incluso para una gacela.? ?¿Y si no fuera así? ¿Si las mujeres, transexuales y travestis en todas partes se rebelan y dicen, a la mierda, no vamos a usar estos pilotes —que rompen los tobillos— una hora más, esto no hará que los sádicos hijos de puta que los diseñan tiren la toalla? ? ?Lamento decirte que las mujeres, los transexuales y travestis no se rebelarán. A muchos de ellos realmente parecen gustarle el estilo y la altura. ? ?A ustedes también les gusta porque les hace sacudir el culo.? ?Absolutamente inocente?. ?Los hombres todavía dominan el mundo. Yo no lo entiendo. ? ?Sin comentarios ya que cualquier sería mal interpretado. Bueno, tenías razón sobre esto.? Él se acercó al borde del enorme almacén. ?Cerrado, sin duda, pero no está vacío?. Estudió el débil resplandor de la luz contra el cristal, imaginó la forma en que el sol alumbraba a través de las ventanas a esa hora del día. Las sombras que la luz echaba atrás en ciertos ángulos. Sí, querría la luz artificial. Para mayor comodidad, y pensó, un sentido práctico. Así como ella se imaginaba que querrían estar juntos, los tres, en ese lugar. Para mayor comodidad, y tal vez sentido práctico. ?¿Realmente imaginas que están allí discutiendo como lograron el asesinato y los pasos a tomar?? ?Tal vez. ?Ella inclinó la cabeza, lo estudió. ?No te gusta porque ellos te gustan, y porque ves algo de ti mismo en ellos cuatro. Sólo una pequeña parte aquí y allá. Debido a eso, porque nunca matarías a un amigo, nunca matarías a un inocente o matarías simplemente porque es conveniente matar, no te gusta la idea de que ellos lo hicieran. ? ?Eso puede ser cierto, todo eso puede ser cierto. Pero tú y yo hemos matado, Eve, y una vez que lo haces sabes que tomar una vida no es un juego. Sólo los locos piensan lo contrario. ¿Crees que uno de ellos está loco? ? ?No. Creo que están todos muy sanos. No estoy en busca de un científico loco o un psicópata friki ido. Esto es otra cosa. ?Vio como una sombra pasaba por detrás de una de las ventanas. ?Quienquiera que lo hizo puede lamentarlo ahora, puede sentir que todo es un error terrible, una pesadilla que no se va. Puedo romper al asesino como un huevo con la culpa y el horror cuando lleguemos a él. ? Miró las ventanas, las luces y sombras, por un momento en silencio. ?O, y ambos lo sabemos, también, a veces tomar una vida te endurece, te calcifica... la conciencia. Se lo merecía, yo sólo hice lo que tenía que hacer. O peor aún, te excita. Abre una puerta en ti que era tan secreta, tan pequeña, tan estrechamente apretada que nadie, ni siquiera tú, sabías que estaba allí. Y hay una especie de gozo en eso. ¡Mira lo que hice! Mira el poder que tengo. Podría hacerle enfermar, en el fondo de su vientre, si lo permitía. ?Ese es el tipo que nunca puede volver atrás?, dijo en voz baja, pero sus ojos eran duros, casi feroces. ?Quién tiene que hacerlo de nuevo porque tarde o temprano, el poder lo exige. Algunos psiquiatras afirman que es una especie de locura, una compulsión por sentir esa energía y entusiasmo de nuevo. Pero no lo es. Es codicia, eso es todo. ? Se volvió hacia él. ?Conozco esto. Sentí el poder, incluso la emoción, cuando maté a mi padre. ? ?No puedes comparar la defensa propia con el asesinato. No puedes equiparar con el asesinato a un niño luchando por su vida contra un monstruo. ? ?No fue un asesinato, pero maté. Terminé una vida. Había sangre en mis manos. ? Tomó la mano que le tendió, sacudió la cabeza, apretó los labios a la palma. ?Roarke, conozco ese poder, la emoción enferma. Conozco la horrible, desgarradora culpa, el llanto, e incluso el endurecimiento del corazón, del alma, porque yo sentí todo eso con el tiempo. Todo eso. Conozco, a pesar de que lo que hice no fue un asesinato, lo que el asesino siente. Me ayuda a encontrarlos. Es una herramienta. ? Le tocó la mejilla, entendiendo que los recuerdos, la idea de lo que había pasado esa noche cuando tenía solo ocho años, le dolía tanto como hacerle daño. Tal vez más ahora, se dio cuenta. Tal vez más. ?Yo tenía veintitrés años la siguiente vez que tomé una vida?, continuó. ?Quince años entre ellos. Feeney y yo fuimos tras un sospechoso. Había golpeado a dos personas hasta matarlos, delante de testigos, dejando ADN y rastros en toda la escena. Cerrado de golpe, sólo teníamos que encontrarlo. Seguimos la pista hasta el lugar donde se había escondido. Un club de sexo donde trabajaba su novia. Nos dimos cuenta que teníamos que sacudirla un poco, para ver si sabía dónde estaba. Bueno, adonde había ido en el club de sexo. La novia idiota le grita para que corra, y corre con él. Él se movía empujando a las personas a derecha e izquierda, y los que no se apartaban eran tumbados. Lo perseguí todo el camino hasta el techo, y ahora tiene una hoja de diez pulgadas, frente a la garganta de la novia idiota, que ahora está cantando otra canción. ?Es verano.? Todavía podía sentirlo, olerlo, verlo. ?Caliente como una mierda en el infierno. El sudor corría por su rostro. El de ella, también. Está gritándonos de cómo va a abrirla si nos acercamos más. Y ahora hay sangre goteando junto con su sudor, donde él le da un golpe para mostrar que lo dice en serio. Él la usa como un escudo, y Feeney no tiene un ángulo para una corriente de aturdimiento. ? ?Pero tu si, ? murmuró Roarke. ?Sí, lo tengo. Apenas, pero la tengo. Y estamos tratando de hablar para que se entregue y él dice que eso no va a suceder. Él le da un segundo golpe. Feeney sigue hablando, hablando, llamando la atención del hombre hacia él, y me da la señal de ir. ? Y Roarke podía verlo, también. Podía verlo en sus ojos mientras hablaba. ?Lo aturdo —una corriente limpia él, agradable, y su cuerpo se sacude como con un golpe. Ella cae hacia adelante para soltarse, liberarse, lo golpea hacia atrás, y él se sacude. El hijo de puta estaba sobre el borde. El impulso, la gravedad, la mala suerte, lo que sea, pero él se acercó y cayó en la acera ocho pisos abajo. ?No me sentí emocionada cuando lo miré. No me sentí culpable tampoco. Un poco inestable, seguro. Jesús, era un efecto directo del aturdimiento, y ninguno de nosotros esperaba que terminara de esa manera. Ni siquiera tuvimos que pasar por pruebas. Nosotros habíamos encendido nuestras grabadoras, cuando comenzó la persecución, y todo estaba allí, mostraba el empujón de la novia y el tropiezo que causó la caída. O básicamente. Mala suerte para él, eso es todo. ? Dejó escapar un suspiro. ?Pero yo soy la que apuntó y disparó. Quince años entre ellos. Me tomó tanto tiempo estar segura, absolutamente segura, que no sentiría esa emoción, o sentimiento de culpa, o endurecimiento cuando tuviera que tomar otra vida. ? Miró hacia el edificio. ?Uno de esos tres, por lo menos uno de ellos, puede preguntarse que sentirá de nuevo. Uno de ellos lo puede desear. ? ?No puedo decirte lo mucho que espero que estés equivocada.? Sus ojos, planos y fríos, se encontraron con los de él. ?No lo estoy.? ?No. Dudo mucho que estés equivocada. ? CAPITULO TRECE Pasó mucho tiempo recogiendo datos sobre la vida de tres personas, analizándolos, raspando los pequeños detalles de los antecedentes familiares, la educación, las finanzas y la comunicación. Ella jugó cada uno de ellos con el perfil que Mira, y el equipo emparejó a cada uno de ellos con una probabilidad razonablemente alta en líneas generales. Organizados, detallistas, competitivos y con amplias competencias electrónicas, conocidos y de confianza de la víctima. Pero la violencia —cara a cara—, la sangre en las manos —la crueldad en el fondo— era nueva. Sin embargo, en ninguna parte pudo encontrar ninguna pista, y mucho menos prueba alguna, de que cualquiera hubiera organizado el golpe. El dinero no era la única moneda, pensó. Un favor, sexo, información —todo eso podría sustituir los dólares y centavos y no aparecer en ningún balance. Pero eso no explicaba el hecho de que Bart había conocido a su asesino. Simplemente no había razón para creer que había permitido a un extraño entrar a su apartamento, a su holo-habitación, a su juego. Una vez más, se dijo, y se levantó para estudiar su tablero. La victima llega a su casa contento, silbando una melodía. Y viene solo de acuerdo con el portero y las dos cámaras de seguridad. EDD verifica por lo más sagrado que no hubo manipulación de las cerraduras, y no hay ninguna entrada antes que la de la víctima en cualquier acceso a la vivienda. Sin embargo, consideró, tenemos tres muy hábiles, muy inteligentes e-frikis. Si hubiera una manera de entrar sin que se viera, la encontrarían. O, más realista, uno de ellos, u otra persona se encontró afuera con la víctima y entró con él. Sólo el droide dice lo contrario —y una vez más EDD se mantiene firme en que nadie manipuló o reprogramó el droide Leia. Eve cerró los ojos. ?Tal vez no cerró la puerta inmediatamente. Él está emocionado, feliz. El droide le trae una gaseosa, le dice que vaya delante, que va a cerrar. El asesino pudo haber entrado en ese momento, después que el droide cerró, antes de que la puerta estuviera asegurada. Es posible?. Una cara amable se presenta, piensa Eve, le dice a la víctima, que no pudo resistirse. Quiere jugar el juego, o desea observar. Uno de los socios, pensó de nuevo. Tú juegas, yo lo voy a documentar y observar. También es posible, concluyó. ¿Por qué esperar hasta después de hora? Está casi listo. Vamos a ejecutarlo. El asesino podría haber traído el disco, lo que explica por qué la víctima no cerró la sesión, como era su rutina. O bien, el asesino le dijo a la víctima que él o ella lo registrarían por él. El arma podría haber estado ya en el lugar o haberla traído el asesino. Y el juego comienza. El sistema lee uno solo. Bart juega, el asesino observa —es lógico, es más eficiente. Pero en algún momento, el asesino deja de observar. Los moretones, el pellizco en el hombro indican una pelea. Y eso, pensó Eve, era lo que no se ajustaba para ella. El arma está ahí, en el lugar planeado, entonces, ¿por qué la pelea? Bart está en buena forma —muy buena para un e-friki— y él estudió movimientos de combate. ¿Por qué se arriesga a una lucha?, ¿por qué se arriesga en conseguir algunos golpes? ¿Una discusión? ¿La pasión del momento? No, no, maldita sea, no fue por impulso. Demasiada seguridad en su lugar. ¿Ego? Estudió las tres caras en el tablero. Sí, ego. Yo soy mejor que tú. Es hora de que te enteres de cuánto mejor. ¿Cansado de jugar al compañero, amigo y socio leal? Ten una idea de esto. Estudió las fotos de la autopsia, los datos, se meció hacia atrás y hacia delante sobre sus talones. Considerándolo, abrió el tablero hacia el ascensor y ordenó la sala de armas de Roarke. Ella utilizó la placa de palma, introdujo su código, y entró en el museo de combate. Detrás de cada exhibidor estaba lo que el hombre había utilizado contra el hombre o las bestias, durante siglos. Para matar, para defenderse, por la tierra, por el dinero, por el amor, por el país, por los dioses. Parecía que la gente siempre podía encontrar alguna nueva forma para poner fin a los demás, y una excusa para derramar sangre. Desde las antiguas puntas afiladas, a las espadas de plata con empuñadura de piedras preciosas, desde los mosquetes duros y torpes que utilizaban pólvora y balas de acero para desgarrar la carne, a la automática elegante, equilibrada, que podría lanzar una tormenta de acero con la contracción de un dedo. Lanzas, mazas que parecían bolas de hierro salpicadas de dientes de dragón, a las pistolas de largo alcance de las guerras urbanas, el delgado y filoso estilete y el hacha de dos cabezas, todos hablaban de la historia violenta de su especie, y muy probablemente su futuro. Ella encontró el estudio, —ver tantas herramientas de matar en un mismo espacio—, fascinante e inquietante. Abrió una vitrina, seleccionó una espada. Buen peso, decidió, un buen agarre. Satisfecha, ella salió y conectó nuevamente la seguridad. ?¿Hay algún problema?? preguntó Summerset, cuando pareció salir de las sombras. Eve se entregó puntos por no sacudirlo, en cambio sonrió mientras se apoyaba en la espada. ?¿Por qué me lo preguntas?? ?Las armas no deben salir de la vitrina.? ?Vaya, tal vez debería llamar a un policía.? La mirada larga y fría que le dio fue tan burlona como un resoplido. ?Lo que tenemos es muy valioso.? ?Es por eso que yo no te estoy pegando con ella. Yo podría golpear el palo de tu culo y romper la punta. No te preocupes. Roarke es el que va a utilizarla.? ?Espero que sea devuelta a la vitrina en el estado exacto en que estaba cuando fue sacada.? ?Sí, sí, bla, bla.? Ella dio un paso atrás hacia el ascensor, y no pudo resistirse a tocar la punta de la hoja a su frente en un saludo rápido, sarcástico ante la puerta cerrada. ?Espero no tener que coser a alguien esta noche?, murmuró Summerset. Eve salió de su oficina, se acercó a Roarke. ?Hola?. Hizo un zumbido, y continuó trabajando en su computadora. ?¿Puedes venir aquí en un minuto?? ?En cinco minutos,? dijo. Mientras esperaba ella se fue a su propia computadora, realizó una recreación del asesinato con una figura que representa a cada uno de los socios en la altura, peso, alcance. ?¿Qué necesitas?? le preguntó Roarke. ?¿Y por qué tienes esa espada?? ?Estoy tratando de entender cómo fue asesinado. Así que... ?Ella fue al el centro de la habitación, e imaginando el horror de Summerset, arrojó la espada a Roarke. ?Ven a mí?. ?¿Quieres que te ataque con una espada?? ?Vamos a empezar con esa versión.? ?No? ?¿Por qué no?? ?Yo no voy a ir a atacarte con una maldita espada ?. ?Bueno, por el amor de Dios, yo no quiero que me golpees con ella. No quiero que sea una espada sangrienta. Es a los fines de la demostración solamente. Tú eres el asesino.? Ella le señaló. ?Yo soy la víctima.? Y se golpeó el pecho. ?Ahora que tienes esa grande, brillante espada afilada, y yo tengo una inútil holo -arma, por lo que tú sólo—? Se interrumpió cuando dio un paso rápido, y tuvo la punta de la hoja a una pulgada de su garganta. ?Sí, así. Y mira, mi reacción instintiva a ese movimiento sería levantar mi inútil arma de esta manera.? Se movía lento, para bloquear, empujar la espada a un lado. ?La cosa es que la herida estaba en el otro brazo, la mano derecha de la victima, por lo que la lógica dice que tendría la inútil holo arma en la mano dominante. El hombro fue pellizcado en ese lado, pero Morris dijo que es el tipo de lesiones que obtendrías de un exceso de rotación. ? ?Tal vez, sorprendida su defensa, él levantó su otro brazo hacia arriba.? ?Sí, pero, mira, si lo hizo, la herida está mal.? Ella lo mostró una vez más. ?La lógica dice otra vez que la herida debe ir a través, no de arriba abajo. Además, si tú tienes una gran espada, larga, y yo no, ¿no me embestirías? Tienes la ventaja a tu alcance. ? ?Yo, sí. Puedo hacerlo. ? ?Pero no se limitó a hacerlo. Tenía contusiones en los brazos y las piernas. Mira, si estamos luchando, —ponla abajo un minuto. ?Cuando lo hizo, le dio un rizo con el dedo. ?Ven a mí?. Ella lo bloqueó, giró. Él bloqueó su patada lateral. ?Mira, estamos bastante parejos, incluso en este caso, y lo que quería decir, es que voy a conseguir algunos moretones donde hago un golpe o bloqueo, o si me bloqueas. Pero no me vas a bloquear con el brazo cuando tienes una gran espada.? Ella levantó una mano en señal de paz. ?Corrí algunas recreaciones. Ellas simplemente no se reproducen de forma lógica. ? ?Nosotros luchamos, lo que involucra tu cuerpo?, sugirió. ?Pierdo la cabeza, tomas mi espada, y tomas la tuya.? ?Si fue de esa manera, ¿por qué estaba la espada allí en el primer lugar?? Ella se alejó, frunció el ceño ante su mesa de asesinato de nuevo. ?Si fue de esa manera, ¿por qué no está el disco de la sesión? ¿Por qué fue el momento en que el asesino llegó después de que el droide cerró? ¿Y por qué el asesino evadió la seguridad de esa forma? ? ?Podría ser una coincidencia.? ?Podría ser una coincidencia.? Con las manos en las caderas, ella se volvió. ?Ponerlos juntos es un patrón.? ?Bueno, me veo obligado a estar de acuerdo contigo. Así que tuvimos nuestra lucha. ¿Qué haces cuando recojo la espada? ? ?Yo digo, ¿qué mierda estás haciendo?? ?O algo por el estilo?, coincidió Roarke. ?¿Y cuándo voy hacia ti?? ?Corro, o al menos trato de conseguir escapar de esa mierda con punta muy afilada.? ?Y, habías corrido, se podría pensar, hacia la puerta.? ?Si el juego todavía funcionaba, él podría haber estado desorientado?. ?Muy cierto.? Como ella, Roarke trató de verlo, de ponerse en el lugar. ?Entonces, ¿haces una de dos cosas: utilizar el juego, las holo-características para cubrirte? ¿Intentas ocultarte?. ¿O pides que el juego termine, y a continuación, intentas llegar a la puerta?. ? ?Sí. Pero el cuerpo estaba bien dentro de la habitación, cerca del centro, y frente a —por así decirlo— la puerta.? Ella sopló un aliento. ?Esto gira alrededor de los bordes de la lógica. Puedo hacer que funcione en mi cabeza. Puedo ver los pasos. Tal vez había dos personas. Mira cree que podría haberlas habido.? Ella inclinó la cabeza ante la reconstrucción que había detenido en la pantalla. Tal vez era necesario añadir otra figura. ?El asesino y el planificador. Si es así, tenía que conocer y confiar en ambos para dejarlos en esa habitación durante el juego. El juego era demasiado importante como para que él dejara que nadie que no conocía, ninguna persona, que no participara de él, le diera un vistazo. ? ?Me deprime tener que decirlo, pero quizás fueron todos ellos. Los tres?. ?Es posible?. Ella dio vueltas alrededor de la misma. ?No puedo entender por qué los tres lo querían muerto, pero posible. Dos para hacer el trabajo, uno para quedarse atrás y uno para cubrir a los otros dos. ? Ella caminó de nuevo. ?No puedo encontrar nada en el negocio que indique que hubiera algún problema, todo lo que me hace pensar que podría haber estado lanzando su peso alrededor o la amenaza de a pie, o cualquier cosa que se refiera específicamente a la asociación que surge motivo. ? ?Por lo tanto, era algo personal.? ?Creo que fue, sí.? Eso, pensó, era el único elemento que se repetía para ella. ?Lo personal podría haber salido de la asociación, del negocio. Prácticamente vivían juntos en ese lugar. Trabajaban juntos, jugaban juntos. El único en una relación fuera semi- seria era Bart. Necesito hablar con ella de nuevo. Con la novia?, agregó Eve. Se volvió hacia Roarke. ?¿Quieres jugar?? ?¿Voy a necesitar mi espada?? ?Ja.? Ella hizo un gesto hacia la espada. ?Trae una, también.? ?Ja?, se hizo eco de él. ?Quiero correr los dos escenarios que jugaba.? Ella recuperó el disco. ?Desde el nivel en que empezó.? Caminaron al ascensor. ?Jugar sola, ? decidió cuando Roarke ordenó la holo-habitación. ?Vamos a jugar de nuevo lo más cerca posible a lo que él podría haber hecho.? ?Pregunta. ¿Por qué quieres jugar a eso? ? ?Porque no puedo verlo.? Y eso, ella tuvo que admitir, la cabreaba. ?No puedo hacer que funcione, no importa de cuántas maneras lo trato de jugar. Las lesiones, el momento, la entrada y salida por el asesino. Cada vez que tengo una parte sólida, otra parte se vuelve viscosa en mis dedos. Algo le falta. Podría traer a los tres?, dijo ella, cuando salió de nuevo. ?Presionarlos un poco, tratar de jugar uno contra el otro. Tal vez romperlos. O tal vez apuntalar a quien lo hizo-porque algo me falta y no tengo nada para usarlo. Quienquiera que lo haya hecho lo sabría. Ahora mismo creen que están seguros, y tal vez, sólo tal vez, el asesino se relaje y cometa un error. Si empujo cuando no lo puedo ver, es más probable que me equivoque. ?Tú juega el primero, solo el personaje de Bart?. ?Muy bien?. ?Podrían hacerlo de nuevo.? Hizo una pausa, la miró. ?¿Por qué? Si se refería específicamente a Bart, ¿por qué hacerlo otra vez? ? ?Porque funcionó. El juego puede ser una especie de adicción. Es lo que hacen —-lo que el asesino hace —todo el día, de una forma u otra. Es lo que les da de comer, lo que los excita, lo que les da sentido y placer. La apuesta es más alta una vez que ha matado. Un nuevo nivel. Algunos jugadores comienzan a saltarse los niveles más bajos —como lo hizo Bart— una vez que los ganan. Es un poco aburrido, ¿verdad? ? -Sí. Sí, tienes razón. ? ?Es difícil volver a las cosas simples, una vez que te has probado. No sólo la muerte, como estuvimos hablando antes. Sino el desafío. Más, si se trata de uno de ellos —si decimos que es uno de ellos— porque son muy cercanos. Día tras día. Un pequeño resbalón, algo dicho o hecho que hace que los otros se pregunten. Una buena excusa para hacerlo de nuevo. No haces más que protegerte. ? ?El asesinato de otro socio aumentaría su enfoque en los dos restantes?, señaló Roarke. ?El motivo de los jugadores de verdad es el riesgo, el desafío. ¿No? Quieren el zumbido. Tal vez necesitan el zumbido. ? ?Crees que el juego del asesino es contra ti ahora.? -Sí, al menos en un nivel. Y el ego diciendo hey, yo soy mejor que ella. ? ?El ego está equivocado?, comentó Roarke. Metió los pulgares en los bolsillos delanteros cuando él insertó la copia del juego en la holo-unidad. ?Porque siento como si estuviera girando sobre mis ruedas, voy a tomar la inyección de confianza.? ?Tú no estás confundida. Hace unos días, yo no habría creído que uno o más de sus amigos planearon su muerte. Pero tú has separado todas las partes y lo has armado de nuevo de modo que simplemente no hay otra respuesta. En mi opinión, eso te pone muy por delante en este juego. ? ?Me gustaría estar equivocada.? ?¿Por mí, o por Bart?? ?Las dos cosas.? ?No lo desees?, le dijo. ?Sólo gana?. Programó Búsqueda-1, nivel cuatro, y pidió la última carrera de Bart en la copia. ?Voy a tomar la espada?, dijo Eve, y la mantuvo a su lado mientras la habitación se transformaba en un claro del bosque donde los rayos plateados de la luz solar se filtraban por los árboles altos llenos de hojas. Roarke vestía una túnica marrón, pantalones toscos, botas hasta la rodilla. Su espada estaba cubierta en su lado, y en la espalda tenía un carcaj de flechas con puntas de plata y un arco dorado. No sabría decir por qué el traje le sentaba bien, pero entendía que él se veía a la vez heroico y peligroso. Saliendo de las sombras y en la corriente de luz dorada apareció una cierva blanca. ?¿Cuál es el juego?? Le preguntó. ?Este mundo está bajo el hechizo de una bruja malvada que ha apresado al rey y a su hermosa y tempestuosa hija.? Mientras hablaba, salió de la protección de los árboles, pero no de la vista de la cierva. ?Soy un aprendiz del mago al que mató para emitir su maleficio. Antes de morir, me dijo que debo completar siete tareas de valor, recoger siete tesoros. Sólo entonces puedo estar listo para enfrentar a la hechicera y liberar al rey y a su hija.? Miró hacia atrás, hacia el círculo de observación. ?La cierva blanca es el simbolismo clásico de la búsqueda, y en este caso como mi maestro, el asistente podrá guiarme.? ?Está bien, entonces.? La cierva saltó, comenzó a correr entre los árboles. Roarke la siguió. Ella miraba, y la luz del sol murió con la oscuridad y la tormenta. La lluvia que caía era roja como el fuego, y chisporroteaba como llamas en el suelo. Y vio que los ojos amarillos que asomaban del torrente se convirtieron en formas negras que merodeaban, y como las formas se convirtieron en una gran manada de lobos que lo rodeó. La espada silbó cuando él la sacó de su vaina, y silbó cuando él giró y golpeó. Luchó contra colmillos y garras, derramando su sangre y la de él. Y para su sorpresa, disparó fuego de sus manos. ?Bastante helado-murmuró-, cuando los lobos estaban echando humo en el suelo. ?En cada nivel puedes ganar premios con un poco más de magia?, explicó. Una flecha silbó sobre su cabeza. Él dijo, ?que te den por el culo?, y se tiró para cubrirse. Al final de cuarenta minutos, había completado el nivel y fue hasta bien entrado el próximo, donde le encargó cruzar el abismo de una cueva, custodiado por un dragón. ?Bueno, es hora.? ?Sólo estoy comenzando.? ?Puedes matar al dragón próxima vez. Estás más allá del tiempo de Bart en el juego. ? Él miró la cueva lamentándose antes de ordenar el final del juego. ?No hay combates con espada?, comentó. ?¿Cómo llamas a esa parte con los lobos?? ?El hombre contra el perro. Las bolas de fuego eran interesantes. El fuego arde. Tenía quemaduras, pero... me quedo con el segundo. Usurpador, ¿no? ¿Cuál es la historia? ? ?Tú eres un rey sabio —la reina en tu caso— que reina en Juno. Cuando eras sólo un niño tu familia fue masacrada por las maquinaciones de tu tío, que deseaba el trono, y por la mano de su hombre de confianza, el Señor de Manx. Sólo tú sobreviviste, y fuiste ocultado lejos por seguidores leales. Tú has estado en la guerra toda la vida, entrenándote en ese arte. Luchas para vengar a tu familia, para recuperar su trono del hombre que ordenó sus muertes y ha violado durante dos décadas la tierra, y oprimido a tu pueblo. En este nivel, tú has regresado al castillo, pero tu tío, siendo un cobarde, escapó por supuesto. El castillo está ahora bajo asedio, y el hombre que amas lo está defendiendo. Para llegar a él, y traer a sus refuerzos, tienes que luchar todo el camino, y por fin enfrentar al Señor de Manx en la batalla. ? ?Apuesto a que estamos en inferioridad numérica.? ?Por supuesto, tú ya has dado tu discurso del Día de San Crispín?. ?¿Mi qué?? ?Hablaremos de Enrique V después. Te gustaría. ¿Listo? ? ?Ya lo creo.? Llevaba armadura ligera y botas resistentes. Y que Dios le ayudara, ella estaba en un caballo. ?¿No debería saber cómo montar esta cosa antes de... viajar en esta cosa?? Roarke le sonrió desde el círculo de observación. ?El conocimiento va a venirte bien.? ?Para ti es fácil decirlo. Jesús, es grande. Bueno, reina guerrera vengadora?. Había colinas, valles, bosques y arroyos. Ella trató de verlo como Bart lo hubiera hecho. Él podría pensar en los caracteres, ella se imaginaba, y tomó nota de los hombres que llevaba a la batalla estaban heridos y cansados. Algunos tenían heridas frescas. Pero ella era el héroe, el líder. Le gustaba jugar al héroe, le gustaba ser el líder. El buen hombre, siempre el bueno, luchando por una causa, buscando respuestas. El camino era áspero y rocoso. Oyó el crujido de la silla debajo de ella, el anillo de los cascos del caballo sobre el duro suelo. Vio las nubes de tormenta en el oeste. Y escuchó los sonidos de la batalla. El castillo tenía sus propias cicatrices, y la gente estaba en sus parapetos lanzando flechas que ardían y flameaban. Otros luchaban ferozmente con la espada y el hacha en el suelo quemado y árido que lo rodeaba. Probablemente pensaría en casa, y en su amante, decidió Eve. Sobre la venganza. Ella pensó: Mierda, mierda, espero que no caiga de esto. Y cargó. Sacó la espada, instintivamente apretando las rodillas y los muslos para mantenerse en el asiento. El viento soplaba a través de su pelo, su cara, y la velocidad, el poder absoluto del movimiento encendió un fuego de entusiasmo en ella. Luego dejó de pensar, y luchó. Sangrienta y amarga, la batalla se prolongó. Ella sintió la espada cortar a través de la carne, golpear el hueso. Olía a sangre y humo, sintió la sacudida leve de un golpe indirecto cuando el caballo bailó y giró con ella. Ella lo vio, su armadura negra manchada de sangre, sentado en un caballo negro enorme con el castillo —su castillo— a sus espaldas. Los sonidos de la batalla se desvanecieron cuando se adelantó para enfrentarle. ?Así que nos encontramos por última vez. Es una pena para usted, que nuestro encuentro será corto?. ?Sí, sí-respondió ella-. ?Empecemos.? ?Este día mi espada tendrá su sangre, y la sangre de su amante.? ?Bostezo?. ?¿Se precipita a la muerte? Entonces venga a conocerla. ? Los programadores, notó de prisa, habían hecho al Señor de Manx, muy grande y muy fuerte. El bloqueo de sus golpes enviaba dolores impactantes a su brazo, su hombro. Entumecían su hombro. El sudor corría por su espalda, por su cara, le picaban los ojos. Ella nunca lo derrotaría en esos términos, se dio cuenta. Ella no tenía ni la habilidad ni la fuerza. Y cuando él se deslizó más allá de su guardia, sintió la sacudida cuando su espada sacó sangre. Hirió su brazo. Levantó su espada, la luz oscura de la muerte en sus ojos, ella se agachó y hundió su espada en su caballo. Este chilló. Ella tuvo un momento para pensar que el sonido era inquietantemente humano antes de que tropezara. Al caer, se volvió, capturado a su oponente en el costado. No era un golpe mortal, decidió. Era hora de acabar con él. ?Pausa en el juego. Guardar, y detenerse. ? Respirando con dificultad, se volvió, miró a Roarke a través de la vacía holo habitación. ?No llegué a matar al malo de la película.? ?Has superado el tiempo de Bart, por un minuto o menos. Interesante estrategia, matar al caballo. ? ?Funcionó. Ellos construyeron a ese bastardo fuerte. Iba por el... ?Ella se pasó el dedo por la garganta. ?Sin duda lo hizo. Y si hubiera asestado el golpe, también el juego. Tendrías que repetir el nivel hasta que lo derrotaras para pasar al siguiente. ? ?Este es el juego que estaba jugando cuando murió. Todo encaja. Los moretones de la lucha, el hombro, la herida del brazo, y la muerte por la decapitación. K2BK. Rey a Caballero Negro.? ?Sí, lo supe cuando entré en el juego.? ?Obviamente, no había caballos reales, ni un montón de tipos muertos tumbados en el suelo, pero el asesino reconstruyó el juego, utilizando un arma real. Si él entró, se programó como el Caballero Negro, y utilizó un arma real. Los pasos adecuados, el ángulo correcto.? ?Estoy de acuerdo, pero eso no explica cómo llegó, y cómo se las arregló para eliminar la competencia de dos hombres de la unidad sin dejar una sola sombra o un eco en cualquier parte del sistema.? A la mierda con la lógica, pensó. A veces los hechos no eran lógicos. ?Él lo descubrió porque el Caballero Negro mató al rey. Bart jugó ese escenario exacto antes, es por eso que en está en el disco. Pero no mató al caballo, y perdió. Habría estado más preparado esta vez, podría haber evitado la muerte, o la misma manera, pero… ?Cuando la espada real de su oponente lo cortó —el dolor, la conmoción, la sangre—, todo real, estaba demasiado aturdido para reaccionar.? ?Y el juego de verdad terminó de la misma manera que terminó el juego anterior. Esto funciona. Tengo que hablar rápido para conseguir órdenes de allanamiento. Por sus propias declaraciones sólo los tres socios conocían todos los detalles del juego, sólo los tres socios participaron alguna vez en el juego. Los tres conocían este programa, este nivel, y los resultados del juego anterior, por lo que son los únicos que podrían haberlo utilizado para matarlo.? ?Si bien odio saber que tienes razón, no veo cómo podría ser de otra forma o cualquier otra persona. Y por mi parte, estoy bastante cabreado por haber cometido un error de juicio. Yo nunca habría creído a ninguno de ellos capaz de esto. ? ?Ni él lo hizo, y él los conocía a todos un infierno mucho mejor que tú. La gente puede ocultar, acaparar y atesorar todo tipo de cosas desagradables que nadie más ve. Tú has guardado el juego, ¿verdad? ? ?Lo hice.? Sonrió ahora. ?Estuviste magnífica. Vamos a tener que ir a montar en la vida real en algún momento.? ?No lo creo.? Pero ella recordaba esa sensación de velocidad, de poder. ?Tal vez. De todos modos, quiero verlo, y luego hacer un análisis. Él habría guardado el juego, también, para poder estudiarlo, ver sus errores.? ?Absolutamente?. ?El que usó el día de su muerte está frito.? ?Estamos recibiendo algo de él. Un poco en este momento. ? Ella asintió con la cabeza mientras llamaba al ascensor. ?Y tal vez ese era su disco, donde había guardado su obra, sus niveles. O tal vez, ya que no cerró la sesión, el asesino se la dio. Usted sabe, Hey, Bart, he hecho algunos ajustes —o cuales sean las palabras que utilicen los frikis. Tienes que probarlo.? ?Si es así, habría otra copia, la copia de Bart. La cual, si el asesino tiene algún sentido, ha destruido. ? ?Tal vez. Pero la gente sigue guardando cosas. ? Esa noche soñó con la sangre y la batalla, castillos y reyes. Estaba, como observador ahora, con los pies plantados, mientras que el viento azotaba el hedor de la muerte a su alrededor. Los hombres, heridos de muerte, se quejaban y suplicaban dispersos por el suelo. Los que volvieron sus rostros hacia ella lo sabían. Víctimas, muchas víctimas, tantos muertos que vivían dentro de su cabeza, cuyos finales había estudiado, evaluado, reconstruido para encontrar al que los había acabado. Algunos con los que luchó, que cortó con la espada y el hacha, los conocía también. Ella había ayudado a cerrar las puertas de la jaula detrás de ellos. Pero aquí, en los sueños, habían encontrado la libertad. En los sueños, en los juegos que la mente jugaba, podían y matarían de nuevo. Sólo en sueños, se recordó. Y ella se estremeció al ver a su padre, sus ojos se encontraron con ese maníaco con frialdad. Sólo en los sueños. Ella miraba con lástima y resignación como Bart se enfrentaba en una guerra que nunca ganaría. Espadas y brujería, juegos y sueños. La vida y la muerte. Ella vio su fin. Lo estudió y evaluó aun cuando la cabeza, con los ojos todavía abiertos en estado de shock, rodó a sus pies. Y el Caballero Negro volvió a su caballo y le sonrió, con fiereza. Cuando cargó, buscó su arma, pero lo único que tenía era un cuchillo pequeño, que ya estaba teñido con la sangre de su padre. Sólo en sueños, se dijo, pero sintió un miedo terrible cuando vino por ella. CAPITULO CATORCE Ella se despertó, empujando para liberarse del sueño. Por un instante, sólo por un latido del corazón, ella juró que sintió el corte del borde afilado en la garganta. Sacudida, se levantó esperando sentir la calidez y humedad de su propia sangre. ?Shh, ahora. Todo está bien. ? Sus brazos estaban allí, abrazándola, cerrándose a su alrededor como un escudo. Mientras su corazón seguía atado, se apoyó en ellos, dentro de ellos. ?Sólo fue un sueño. Estás en casa. Yo estoy aquí?. ?Yo estoy bien.? No había sangre. No había muerte. ?No fue una pesadilla. O no exactamente. Sabía que era un sueño, pero era tan real.? Tomó una respiración, y luego otra. Lento, se ordenó. Lento y constante. ?Como los juegos. Se pierde la pista de lo que es y lo que no.? Él alzó la frente, y en el resplandor de la luna y las estrellas por la ventana en el cielo la miró a los ojos. ?Somos muy reales.? La besó, como para demostrarlo. ?¿Qué soñaste?? ?El campo de batalla, el último juego.? El último juego de Bart, pensó, pero no de ella. ?Yo no estaba jugando. Yo estaba viendo. Observando los detalles. ?Suspiró una vez, se frotó las manos sobre la cara. ?Si no tienes cuidado, si no ves, no lo sabes. Pero es muy raro como los sueños vienen a mí. ? ?¿Cómo?? ?Los muertos, los moribundos, sus rostros. Todas aquellas personas que no conozco hasta que están muertos. ? En esos ojos, tan azules a la luz de las estrellas, llegó el entendimiento. ?Sus víctimas?. ?Sí?. Sintió una punzada en su corazón, de piedad, cargada de resignación. ?Yo no puedo ayudarlos, no puede salvarlos. Y sus asesinos están ahí fuera, libres, matando a otros. Es una masacre.? Y por debajo de ese fuego lento había una ira que hervía en su voz. ?Los alejamos, pero no los detenemos. Lo sabemos. Todos sabemos eso. Siempre hay más. Él estaba allí. Tenías que imaginar que iba a estar allí. ? ?Tu padre.? ?Pero él es sólo uno de los muchos.? Sin embargo, se estremeció, sólo un poco, por lo que se frotó los brazos para entrar en calor. ?Yo no estoy trabajando. No estoy jugando. Yo no soy uno de ellos. Ninguno de los muertos o moribundos, ni uno de los asesinos. Sólo un observador. ? ?Es la forma de detenerlos?, dijo en voz baja. ?Es la forma de salvar a los que pueda.? Y algo del peso disminuyó. ?Supongo que lo es. Vi la lucha de Bart. Yo sé lo que va a pasar, pero tengo que tener cuidado porque podría haberme pasado por alto un detalle. Podría ver algo nuevo. Pero sucede tal y como veo que sucede. Entonces el Caballero Negro, su asesino, se vuelve hacia mí. Me mira. Es sólo un sueño, pero busco mi arma porque él viene hacia mí. Puedo sentir la tierra temblar y sentir el viento. Pero todo lo que tengo contra esa espada de mierda es el pequeño cuchillo que utilicé hace tantos años, en ese cuarto horrible en Dallas.? Ella miró la mano, vacía. ?Eso es todo lo que tengo, y no será suficiente, no esta vez. La espada se cae, y creo que él también. Sólo un segundo antes de despertar. ? Dejó escapar un suspiro. ?A veces es una eternidad.? ?Sí. Ya lo sé. ? ?Asesinos y víctimas. Entran en la cabeza, y nunca la dejan realmente. ?Ella le tomó la cara ahora. ?Van a entrar en la tuya, solo porque puedes hacerte a un lado, mirarme hacer el trabajo. Tú no puedes observar más de lo que se puede. Estoy en el juego, siempre uno de los jugadores. Ahora, tú también lo eres. ? ?¿Crees que me arrepiento de eso?? ?Un día puede ser. Yo no te culparía. ? ?Yo sabía que eras un policía en el momento en que puse los ojos sobre ti. Y yo sabía sin comprender cómo ni por qué, que iba a cambiar las cosas. Nunca me arrepentiré de ese momento, o aquellos que lo siguieron.? Dio a sus hombros una pequeña sacudida —tan reconfortante como un beso. ?Tienes que entender que no estás sola en el campo de batalla. Y desde ese momento, ese primer momento, yo tampoco. ? ?Yo solía pensar que estaba mejor sola, que tenía que ser así. Y tal vez lo hice. Pero ya no. ? Lo besó en una mejilla, luego la otra. ?Y nunca más?. Luego puso su boca cálida y suave sobre la suya. Lo que llevó a otro beso y a dejar todo el resto fuera. Un toque, un sabor, una promesa renovada. La abrazó, la atrajo junto a él. Él sabía, pensó, simplemente sabía que necesitaba ser abrazada, tener sus brazos alrededor de ella. Sus manos calentando su piel suave, tan suave después de la sangre y la brutalidad del sueño. Sus labios, esos tiernos lentos, besos le ofrecieron paz, consuelo y amor. La pasión vendría, lo sabía. Era un fuego lento siempre encendido entre ellos. Pero por el momento le dio lo que ella buscaba, lo que siempre podía alcanzar con él. Él le dio consuelo. ¿Sabía, podía ella saber lo que significó para él cuando se giró, cuando se abrió a él de esa manera? Con absoluta confianza. Su fuerza, su valor seguía siendo una maravilla constante para él, al igual que su determinación inquebrantable de defender a los que ya no podían defenderse. Estos momentos, cuando ella permitió que sus vulnerabilidades, sus dudas, sus temores asomaran a la superficie, obligándolo a cuidarla. En estos momentos le podía demostrar que no era solo la guerrera que amaba, que atesoraba, sino a la mujer, a toda ella. La oscuridad y la luz. Suavemente, suavemente, como si estuviera herida, le acarició la piel, aflojó los músculos apretados de la jornada y el sueño. Y cuando ella suspiró, puso sus labios sobre su corazón. Fue fantástico para él. En el lavado azul de luz de la luna, se movió hacia él, se levantó, suspirando, dando más. Dando. Sus dedos se deslizaron por el pelo, se deslizaron por su espalda y de nuevo hacia arriba. Un ritmo fácil, incluso cuando su respiración se aceleró y su suspiro se transformó en gemido. Perdida en él, en ese placer tranquilo, se acercó, más cerca todavía. Cuerpo a cuerpo, boca a boca, encantada con el peso de él, la forma de él. Ella sintió su olor cuando aspiró, y se abrió para tomarlo. Suave, lento y dulce, se movieron juntos. Cuando las sensaciones brillaron ligeramente, ella tomó la cara en la oscuridad. No toda la magia era una fantasía, pensó. Había magia aquí también y ella la sentía brillar en su cuerpo, en su mente y su corazón. ?Te amo. Roarke. Te amo.? Magia, pensó, mirándolo con los ojos del corazón. ?Un ghrá. ?Mi amor. Y con esa palabra, la llevó a su casa. Por la mañana, Eve tomó la primera mitad de la primera taza de café con la concentración de una mujer centrada en la simple supervivencia. Entonces suspiró con casi el mismo placer fácil como lo había hecho la noche anterior bajo las manos expertas de Roarke. Ninguna duda, admitió, y dejó el café a un lado el tiempo suficiente para saltar a la ducha: Había llegado en mal estado. No sabía cómo había conseguido poner su culo en marcha todos los días antes de Roarke —y gracias a Dios— del verdadero café, negro, fuerte y rico. O cómo había vivido con el chorro mezquino de la ducha en su propio apartamento antes de haber descubierto la maravilla absoluta de los multi chorros calientes, que la golpeaban hasta despertarla. Las cosas buenas, las cosas pequeñas, de verdad, sin las que ella había vivido la totalidad de su vida —como el cálido, perfumado remolino de aire en el tubo de secado. Se había acostumbrado a esas cosas buenas, esas pequeñas cosas, se dio cuenta, de modo que rara vez pensaba en ellas. Ella salió del tubo y tomó nota de la bata colgada en la puerta. Corta, suave, de color rojo y probablemente nueva. Ella no podía estar absolutamente segura ya que su marido tenía la costumbre de comprarle cosas —cosas muy buenas, cosas pequeñas— sin mencionarlo. Se la puso, tomó su café, y salió del dormitorio. Una escena típica de la mañana en su casa, ella supuso. Roarke sorbía su café en el cómodo sofá en la sala de estar, acariciando a un Galahad en coma mientras estudiaba los informes de valores por la mañana. Ya vestido, observó, y probablemente había realizado —por lo menos una— conferencia de enlace o una holo-reunión antes de que ella hubiera abierto los ojos. Él le daba mag desayunos, a menos que se le ocurriera la idea y muy probablemente le haría saber si lo que ella sacaba, una chaqueta no iba con los pantalones que se ponía. Cosas buenas, pensó una vez más. Sus cosas. Si bien había llegado a depender de la rutina, a veces, decidió, era necesario agitarla. ?¿Qué quieres comer?? Le preguntó. ?¿Cómo?- La miró, obviamente, cambiando su atención de la pantalla a ella. ?¿Qué quieres para el desayuno?? Él ladeó la cabeza, levantó las cejas. ?¿Has visto a mi esposa? Ella estaba aquí hace un minuto. ? ?Sólo por eso, vas a comer lo que te dé.? ?Eso suena un poco más como la mujer que conocemos y amamos?, le dijo al gato. ?Y sin embargo...? Se levantó, caminó hacia ella. Él le dio un giro y a continuación, un beso que se adaptaba más a una medianoche caliente que a una brillante mañana de verano. ?Bueno, bueno, eres tú después de todo. Conozco esa boca. ? ?Sigue así, as, y eso es todo lo que probarás?. ?Yo podría vivir con eso.? Ella le dio un codazo para empujarlo hacia atrás. ?No tengo tiempo para luchar contigo. Tengo órdenes de cateo que asegurar, sospechosos que asar, asesinos que atrapar. ? Ella programó gofres y bayas mixtas, más café. Se imaginó que Roarke había alimentado ya al gato, pero programó un recipiente poco profundo de leche. Galahad saltó sobre él como un puma. ?Esto va a mantenerlo fuera de nuestro camino,? dijo, mientras estaba sentada. ?¿No es esto agradable, nuestra pequeña familia desayunando juntos?.? Cogió una mora gorda de su propio plato, se la metió en la boca. ?Te ves descansada. ¿No más sueños? ? ?No. Algo los alejó de mí. ?Ella tomó una frambuesa, se la metió en la suya. ?Pero yo estaba pensando en ello. Los sueños son subconsciente whacka-whacka?. ?Un término psicológico poco conocido.? ?Lo que sea. Puedo entender la mayor parte de él, sólo que no el fondo. Tengo un principal sospechoso en mi cabeza, ¿por qué es la figura de fantasía la que mató a Bart en el sueño? Tal vez porque mi subconsciente estaba siguiendo el juego, o tal vez porque me dice que estoy equivocada. ? ?Puedes preguntárselo a Mira?. ?Tal vez. Si hay tiempo. Cuando consiga las órdenes, las búsquedas van a tomar tiempo. Golpear tres lugares: tiempo extra, hombres extra?. ?Mira, te puede respaldar con la necesidad de esas órdenes.? ?Sí, la tengo en reserva. El asesino conocía la rutina de Bart, eso es parte de la cosa. Su interior —su propia rutina—, y que tenía una cierta intimidad. Es así, con nosotros,? explicó moviendo un dedo entre ellos.?La manera en que yo sabía que ibas a estar sentado aquí, cuando salí de la ducha. Bebiendo café, acariciando al gato, controlando las acciones y los medios de comunicación por la mañana. Es lo que haces. Te desvías de vez en cuando, si es necesario, pero las probabilidades son que sea así?. ?Mmm.? Roarke cortó un bocado de galleta. ?Y el asesino jugó con las probabilidades.? ?Eran buenas probabilidades. Al igual que estoy a favor de las probabilidades de que el que lo mató hará un movimiento para tomar el papel de liderazgo en la categoría sub-Play. La muerte de Bart deja un vacío, y parte del beneficio de que la muerte es llenarlo. ? ?Estás lejos de inclinarte más por uno de los que resultan afectados por ahora.? ?Sigue siendo una buena posibilidad, pero matar a un amigo, un socio, es una traición absoluta de confianza?. Él asintió con la cabeza. ?Y todo aquel que es capaz de ese tipo de traición confía fácilmente en alguien más.? Ella golpeó el tenedor en el aire. ?Lo tienes todo en uno. Estas personas viven mediante la creación de escenarios, y calculan todos los pasos. Tomo esta decisión, obtengo este resultado, y eso conduce a la siguiente. Creo que el asesino ha calculado los pros y los contras de tirar a alguien en ella con él.? ?Si el otro se debilita, comete un error, amenaza, es un problema nuevo. Difícil matar a otro compañero ?, comentó Roarke. ?Iluminaría con luz brillante a los dos restantes. Pero... ?Él la conocía, también. Su rutina, sus patrones de pensamiento. ?Estás preocupado por lo que pueda suceder.? ?Depende de lo que se gana o pierde —y cuánto ego y satisfacción fueron avivadas por el primer asesinato. Cuando alguien cree que es más inteligente más talentoso, simplemente más correcto que nadie, y alberga este tipo de necesidad, es muy, muy peligroso. ? Eve lo intentó con Cher Reo primero. La APA era otra amiga, y Eve supuso que en un sentido amplio, otra socia. Voy a derribarlos, pensó mientras se abría paso entre el tráfico de la mañana, apresarlos. Cuando se puso en contacto con la oficina de Reo se enteró de que la APA ya estaba en el Central supervisando el caso de Reineke. Eso no llevó mucho tiempo, pensó, y cortó al oeste, lejos de Broadway y las multitudes que, inevitablemente, hay en vacaciones. La pizza rodaría en la llave de tubo, llegó a la conclusión—o viceversa. Uno podría tomar un acuerdo, y el otro llevaría todo el peso. Y eso tenía que ser suficiente. Dejó un mensaje de voz en el enlace de Reo, solicitando una reunión tan pronto como terminara de sellar el acuerdo, pero le sorprendió encontrar que Reo ya la esperaba —con café, en su silla de visitante. ?Pensé que tomaría más tiempo?, comentó Eve. ?Ellos estaban en ello poco después de las dos de la mañana, que fue cuando los chicos decidieron que la feliz pareja ya había tenido suficiente tiempo de acurrucarse.? Reo se estiró, rodó los hombros. ?Ella se metió en su lugar alrededor de las ocho. Las luces se apagaron a la medianoche. Más o menos. Ellos lo han documentado. ? Bostezó, se peinó con los dedos el cabello rubio suave y esponjoso. ?Ellos fueron descuidados. Ni siquiera se molestaron en tirar de la pantalla de privacidad. Sus chicos tuvieron todo un pequeño espectáculo antes y después de que se fuera la luz. ? ?Voy a apostar a que la mujer rodó por el amante.? ?Como una rueda por un camino empinado. Intentó todas las opciones habituales primero, al parecer. Ella sólo buscaba consuelo después de la pérdida.? Reo abrió mucho los ojos, aleteó sus pestañas. ?Oh, Dios mío, él mató a mi marido! Shock, consternación, lágrimas. De todos modos.? Ella se encogió de hombros. ?Tienen confesiones muy detalladas de ambos, y he ahorrado a los contribuyentes un paquete. Ella va a hacer un sólido, él va a hacer el doble. ? Levantó un dedo antes de que Eve pudiera hablar. ?Sí, probablemente podría haber llevado a los dos a juicio, pero esto les sella. No es una mala manera de empezar la medianoche.? Ella podría haber discutido, por la forma, pero Eve quería congraciarse con Reo. ?Necesito tres órdenes de registro.? ?¿Para qué?? Eve tomó su propio café, se sentó, y se lo explicó. Frunciendo el ceño, Reo golpeó un dedo a un lado de la taza. ?¿No hay evidencia física de alguno de ellos?? ?Es por eso que necesito la orden judicial. Para encontrar alguna.? ?No sabes realmente lo que estás buscando.? ?Pero lo voy a saber cuándo lo encuentre. El peso está ahí, Reo. Motivo, los medios, la oportunidad, las competencias electrónicas —y un profundo conocimiento del domicilio de la víctima, los hábitos, y la seguridad. Sumado a sus propias declaraciones de que sólo los tres tenían pleno conocimiento del juego. ? ?Tienen coartada?. Eve negó con la cabeza, rechazándolo. ?Las coartadas son débiles. Son tan débiles que son blandas. Tú no viste el lugar. Yo sí. Es como una colmena, las abejas zumbando por todas partes. Es un paseo de cinco minutos a la escena. Cualquiera de ellos podría haber escapado una hora sin que nadie se enterase. Y si alguien lo hubiera hecho, el asesino habría tenido otra coartada lista. Es su manera de pensar —en causa y efecto, acción y reacción. El perfil de Mira añade más. Conocía a su asesino. ? Reo infló sus mejillas. ?Puedo trabajar. Tú dices que han cooperado hasta ahora. ? ?Oh, sí.? ?Siempre puedes solicitar una búsqueda, ver cómo reacciona cada uno de ellos.? ?Y eso da a cualquiera de ellos el tiempo para deshacerse de lo que se podría encontrar.? ?Lo puedo trabajar?, dijo ella de nuevo. ?Y por supuesto, espero que encuentres algo.? Ella se levantó. ?¿Sabes lo incómoda que es esta silla?? ?Sí?. Reo se echó a reír, se frotó los cansados ojos azules. ?En cualquier caso, si hubiera estado diez minutos, me habría quedado dormida en ella. Necesito una maldita siesta. ¿Nos vemos esta noche? ¿En la fiesta de Nadine? ?Voy a estar allí.? ?Voy a tener que usar mejoradores para parecer medio humana. Voy a conseguir tus órdenes ?, agregó mientras salía. ?Gracias.? Uno menos, pensó Eve, a continuación, salió para sacar a Peabody de su escritorio. ?Vamos a tener otra charla con CeeCee?. Mientras bajaban por el deslizamiento, vio a Reineke, en una de las máquinas expendedoras. ?Buen trabajo, detective?. -Gracias, teniente. Jenkinson está realizando su procesamiento.? Él sacó una danesa de aspecto triste de la ranura. ?Usted sabe, resulta que al final no eran más que un par de idiotas. Él todavía tenía el teléfono clonado que utilizó para llamarla antes de salir y golpear al marido muerto, y la caja de la pizza no había corrido a través de su reciclaje todavía. ¿Y ella? Compró una línea de ropa interior de lujo un par de horas después que fue notificado que su marido estaba muerto. La estupidez les consiguió diez y veinte años. ? ?Apuesto a que no saldrán más listos. Buen trabajo, ? dijo ella de nuevo. ?Y yo no quiero enterarme de que Jenkinson compartió el documento de vigilancia en todo el bullpen?. ?Es una lástima, ya que pueden ser estúpidos, pero son malditamente flexibles?. Ella esperó hasta que estuvo en el deslizamiento para sonreír. ?¿Estamos buscando a la novia, a CeeCee? ?, Preguntó Peabody. ?No. Es uno de los socios, pero ella puede saber más de lo que piensa. Ella ha tenido un cierto tiempo para asentarse. Quiero meterme en su memoria, y las impresiones. ? Encontraron a CeeCee en casa, en un pequeño apartamento ordenado poco que compartía con un trío de peces de colores en un tazón de vidrio. Eve se preguntó acerca de las personas que tenían peces. ¿Le gustaba verlos girar, girar, mirando con esos ojos extraños? ¿Cuál era su atractivo? ?Me tomé algún tiempo de descanso del trabajo.? CeeCee se sentó en una silla de respaldo alto. Había estirado el pelo hacia atrás en una cola y no se había molestado con mejoras. Se la veía pálida y cansada. ?Simplemente no puedo volver todavía. Siento como si al volver, dijera que Bart no me importaba lo suficiente para quedarme en casa. Y me importaba. ? ?¿Ha llamado a un consejero?? ?No. Supongo... supongo que no estoy lista para sentirme mejor. Eso suena estúpido. ? ?No, no,? le dijo Peabody. ?No sé si nos hubiéramos enganchado. Quiero decir, las cosas eran buenas, y creo que tal vez... Pero no sé, y sigo pensando en eso. ¿Habríamos vivido juntos, o incluso casado? No lo sé. ? ?¿Alguna vez hablaron de ello?? Le preguntó Eve. ?¿De vivir juntos?? CeeCee logró una pequeña sonrisa. ?Tenía una especie de círculo a su alrededor. No creo que ninguno de nosotros estuviera preparado para eso. Creo que si hubiéramos permanecido juntos unos cuantos meses más, habríamos hablado de ello, en serio. No teníamos prisa, ¿sabe? Pensábamos que teníamos tiempo de sobra. ? ?Y cada uno tenía sus propios intereses?, dijo Eve. ?Sus propias rutinas y sus propios amigos?. ?Eso es verdad. Yo tenía un novio, una vez, y me cansé. Era como que si no estuvieramos juntos los 24 / 7, no me importaba lo suficiente. No fue así con Bart. Hacíamos muchas cosas juntos, y le gustaba a mis amigos, me gustaban los de él. Pero no teníamos que estar juntos cada minuto, ?Se llevaba bien con sus compañeros. Sus amigos más cercanos. ? -Claro. Son excelentes. Menos mal?, añadió con una sonrisa que calentó sus ojos cansados. ?No creo que hubiera sido la chica de Bart si no le hubiera gustado a sus amigos, y viceversa.? ?¿Ah, sí?? ?Bueno, son como familia. Algunas personas tienen problemas con la familia. Te podría decir acerca de mi hermana.? Ella rodó los ojos ahora, y Eve comenzó a ver algo del encanto y la energía que debía haber atraído a Bart a través del dolor. ?Pero creo que, no sé, cuando se elige a su familia es diferente. Usted todavía puede estar en desacuerdo o discutir, pero siempre van a defenderse el uno al otro, también. Supongo que es verdad con mi hermana, incluso cuando estoy enojada con ella. ? ?Sería natural que Bart se enojara con sus compañeros a veces.? ?Tal vez, pero en realidad no lo hacía. Era más como que él sacudía la cabeza y todo se iba, Por Dios, ¿Qué está pensando Cill sobre esto?, o ¿Porqué está haciendo eso Benny?, o Var está fuera de órbita de en esto caso. ? ?Hablaba con usted acerca de ellos.? -Claro. Yo sería una especie de cámara de descompresión para él, si hubiera tenido unos días difíciles. Sé que había estado trabajando muy duro en un nuevo proyecto. Las largas horas y un montón de pruebas de material. Tal vez discutían un poco, la forma de hacer más cosas por el estilo, sobre todo cuando se está exagerando. ? ?¿Alguna cosa en concreto? Cada detalle ayuda?, agregó Eve cuando CeeCee se mordió el labio. ?Una cosa puede llevar a otra y nos da una mejor imagen.? ?Oh. Bueno. Yo sé que él estaba ofendido con Cill hace un par de semanas. Nada grande, pero estaba molesto porque que ella se había pasado en el presupuesto para una propuesta de campaña de marketing. Y ella se ofendió porque puso mucho tiempo en ella y pensó que valía la pena el extra. Y él dijo que no. Ella se enojó con él. Ambos lo hicieron. ? Ella suspiró y se sacudió. ?Dijo que se gritaron el uno al otro, pero no es verdad —él no grita— gritar, así que yo diría que ella hizo esa parte. Pero se arreglaron, como siempre. Le compró flores. Le gustaba regalar flores. Y él y Var discutieron acerca de la dirección de este nuevo juego. Era algo técnico, por lo que Bart no me dijo lo que realmente era. Solo que no debían perder de vista su objetivo, y que no todo debe llegar a su máximo potencial. Eso es una cosa extraña para decir, ¿no? ? -Sí. ¿Qué quiso decir? ? ?No lo sé. Él dijo que U-Play se ocupaba de juegos, y eso era todo. Él podría ser un poco terco. No muy a menudo, pero cuando lo era... era algo lindo. ? ?¿Qué hay de Bart y Benny? ¿Alguna tensión? ? ?Ellos vienen de muy lejos juntos. Se burlaban mucho uno del otro, —ese tipo de novatadas que se hacen el uno al otro. Como ocurrió la semana pasada, cuando íbamos a coger un video después del trabajo. Él y Benny estaban probando uno de los juegos, pasándose el uno al uno, y Bart lo sacrificó. Bart le gastó por eso. Lo hacen todo el tiempo, pero creo mucho trabajo se había puesto en ello, porque Benny se molestó. Lo pude ver. Benny dijo que tal vez lo debían probar IRL —en la vida real—y se marchó. Bart se rió. Le dije cuando salimos que había herido los sentimientos de Benny. ? Ella se encogió de hombros. ?Eran sólo cosas de hombres. Estúpidas cosas de hombres. ? ?Es una mujer bonita?, comentó Peabody cuando llegaron de vuelta al coche. ?Sé que es inútil especular, pero creo que hubiera funcionado. Su historia indica que es el tipo que hace funcionar. ? -Sí. Y él se siente un poco más normal ahora. Se irrita con los amigos, tiene algunas discusiones. ? ?Ninguno de ellos parecía asesino.? ?No para él. Nosotros no podemos estar seguros acerca de la amistad. Cill —cuestionaba su autoridad y creatividad. Var —el cierre de una idea para un cambio. Benny —aplastando su ego y habilidades electrónicas. Nos dicen que es normal, que dos de los socios querían algo que él no y que fueron rechazados, y el tercero recibió una patada en el culo delante de los demás. Es poco probable que cualquiera de esos incidentes fueran los primeros de su clase, y muy posible que alguno de esos incidentes fue, para uno de ellos, el remate. ? ?Tú y yo discutimos, y me has hecho callar y me has pateado el culo. No estoy tramando tu asesinato. En este momento. ? ?Apuesto a que has imaginado patearme el culo.? Peabody lanzó una mirada al techo del vehículo. ?La imaginación no es contra la ley o los reglamentos del departamento.? ?Ese es el punto. Se necesita un cierto tipo, o un incidente grave para llevar a alguien a convertir la imaginación en realidad.? Ella tamborileó los dedos en el volante, pensando mientras conducía. ?Todos ellos se ajustan al perfil, en mi opinión. Y volver la imaginación en algo, lo más cercano posible a la realidad es lo que tratan de hacer todos los días. Por lo tanto, un paso más, y es absolutamente real. ? Ella miró hacia el enlace de su tablero, sonrió ante texto en pantalla. ?Reo lo consiguió. Prepara tres equipos ?, le ordenó a Peabody. ?¿Yo?? ?¿Hay alguien más aquí?? -No, pero —? ?Un e-hombre de cada equipo. Vamos a circular. Quiero que todas las armas sean confiscadas, incluso las de juguetes. Quiero que todos los discos sean evaluados, todas las computadoras, todas las comunicaciones sean evaluadas en el lugar.? Corrió la lista rápidamente, mientras que Peabody se apresuró a pasar las claves de las tareas en su PPC. ?Alguna pregunta de cualquiera de ellos, entran, quiero que revisen todos los lavabos, bañeras, duchas y desagües para detectar sangre. Quiero que todas y todos los droides en cualquiera de los lugares también sea evaluado?. ?Está bien.? Peabody tragó, y luego asintió. ?Te sigo.? ?Bien. Haz que suceda. Tú y yo vamos a U-Play para notificar a los socios. Dile al oficial de alto rango en cada equipo que asegure el orden de su área. ?Entendido. Dallas, ¿realmente piensas, que si uno de los socios mató a Bart, dejaría en evidencia su propia casa? ? Pensó en una simple caja de pizza. ?Sucede?. CAPITULO QUINCE Mientras Peabody organizaba los equipos a través del enlace, Eve se puso en contacto con el comandante para una actualización. ?¿Usted está pensando que los tres socios, actuaron de acuerdo?? ?No, señor. No creo que pudieran haberlo conseguido, ni creo que los tres pudieran o se hubieran vuelto contra la víctima y asesinarlo. Es probable, y es posible que dos de ellos conspiraran, ya que el perfil de Mira indica una fuerte probabilidad de dos asesinos. Pero... ¿Cómo lo explica? ?No hay lugar para dos de ellos en una conspiración. Es demasiado fuera de balance. ¿Si la mitad del todo está mal, cómo puede la otra mitad no notarlo? Creo que todos han estado bajo mucha presión para completar el proyecto, y eso causó cierta fricción en el grupo. Sin embargo, para planear un asesinato como éste se requiere tiempo y reflexión, y va más allá de la fricción entre amigos y socios. Puede haber sido la excusa, el catalizador para que uno actúe, pero siempre estuvo debajo. ? ?¿Cuál?? Ella dudó. ?Voy a estar en mejores condiciones de responder a eso después de ver lo que aparece en las búsquedas. Estar buscado en su espacio personal también añade presión. Quiero ver las reacciones.? ?¿Subir la temperatura y ver si uno de ellos hierve de nuevo?? ?Algo así, señor.? Cuando terminó su actualización, Eve miró y vio a Peabody mirándola con descaro, achicó los ojos. ?¿Qué?? ?Tú sabes?. ?Muchas cosas?. ?Tú sabes cuál es.? Eve negó con la cabeza. ?Me inclino hacia uno?. ?¿Cuál?? ?Dímelo tú.? ?Eso no es justo. ?La mirada descarada se transformó en un puchero. ?Somos socias. Se supone que debes decírmelo. ?Eres un detective. Se supone que debes entenderlo. -Muy bien. Bueno. Bueno, tengo la mitad del todo, descompensado, ¿cómo dos de ellos podrían volverse contra su viejo amigo? Pero creo que tuvieron que ser dos. No sólo por el perfil de Mira, que juega para mí, sino porque logísticamente es más sólido. Uno sale y hace el trabajo, el otro se queda y lo tapa. ? ?Tienes razón. Es más sólido?. ?¿Y todavía crees que es sólo uno de ellos?? ?Sí, lo hago. Son un círculo —cuadrado, lo que sea — estrecho. Un muy unido y vinculado grupo. Uno de ellos se desvía de éste. Esa persona pudo disimular el resentimiento, la envidia, el odio, la ambición. Cualquiera de esas cosas fue la fuerza impulsora o excusa. Mal humor, exceso de trabajo, distracción. Ahora que el individuo sea un par significa primero que la punta de lanza en esto tiene que ser el socio, tiene que confiar.? Fuera de balance, pensó de nuevo. Demasiado peso —u odio — en un lado del todo. ?Ahora tienes a dos personas tratando de ocultar intenciones asesinas?, Eve continuó, ?y por lo general las personas no son tan buenas en guardarse sus sentimientos más apasionados. Y después de lo hecho, las personas han proyectado conmoción y dolor, no sólo a nosotros sino al último miembro del grupo. ? ?¿Si los tres conspiraron?? ?Entonces, Bart Minnock tendría que haber estado completamente ajeno a lo que estaba pasando en su círculo de amigos cercanos y socios. Así no es como yo lo leo, no es ciertamente la manera que lo leí después de esta última entrevista con la novia. Tenía una sensibilidad, una lectura de su gente. Y en el fondo, simplemente no hay motivo, no tiene sentido que los tres conspirasen para matarlo. Eran la mayoría. Si todos querían algo de él, de la empresa, querían un cambio o solo estaban hartos de él, votaban para sacarlo o empujaban como una unidad.? El asesinato y el método se parecían más a un negocio, pensó Eve. Más a una mayor parte del pastel. ?En el sentido legal, el acuerdo de asociación, funciona con la mayoría. Y no tenía más autoridad o poder que cualquiera de los otros. Le dieron la autoridad y el poder, una especie de acuerdo tácito. Lo dejaron manejar el negocio, porque era el más adecuado para ello, y estaba funcionando. ? ?Bueno, tú me estás hablando de él?, dijo Peabody. ?Y uno de ellos no quería que siguiera manejando el negocio, pero eso significaba que era de tres contra uno, así que lo saca y ya no es un problema.? ?Eso es parte de ello. Tiene que ser más profundo, pero el método de asesinato me señala un ego furioso y un odio fuerte. El odio puede haberse construido con el tiempo. Bart tiene la mayoría de la atención de los medios, y es el hombre de U-Play. Él dijo que no, o no vamos a ir por este camino, como decir amén. ? ?Ahora hay un vacío. Y lo vacíos deben llenarse. ? ?Eso es correcto, detective?. ?Teniendo en cuenta sus antecedentes, habilidades y personalidades, cualquiera de ellos podría llenarlo.? ?No estoy convencida de la personalidad.? Ella entró en el almacén. ?Por ahora, vamos a entrar y arruinar su día.? El almacén estaba más ocupado que el día anterior. Las máquinas pitaban y pitaban, formas y colores llenaban las pantallas. Las personas se dedicaban a sus negocios con bandas negras alrededor de los brazos desnudos o en las mangas de las camisetas de colores. Eve vio a Cill subiendo un nivel en uno de los ascensores con paredes de cristal. El pelo negro largo había sido domesticado en una sola trenza limpia. Llevaba un traje negro y zapatos de vestir negros con tacones bajos. Respetuoso, reflexionó Eve. Sensible —a no ser que se equivocara de nuevo, supuso. Por curiosidad, Eve golpeó a uno de los técnicos. ?¿Dónde puedo encontrar a Cill?? ?Um. ¿En su oficina? Ella ha estado toda la mañana allí?. ?Uh-huh. Gracias. ? Ella miró a Peabody, luego señaló con la cabeza hacia la escalera. ?La mayoría de estas personas están en su propia burbuja, o en una burbuja con quien están trabajando. No la revientan, a menos que se les diga o necesiten algo. La coartada no se va a sostener?. No encontraron a Cill en su oficina, sino en la sala de descanso donde estaba sentada sola, frotándose la sien izquierda y la mirada fija en una bebida energética. Su cabeza se levantó, y los nudillos blanquean en el tubo. ?Ha vuelto. Eso quiere decir… ?No. Todavía no. ? Su cuerpo se desplomó. ?No sé por qué es tan importante. Al averiguar quién mató a Bart, todavía estará muerto. No sé por qué es importante. ? ?¿No quieres saber quién lo mató?? -Sí. Sí. Pero... ahora, simplemente no parece importar. Lo siento.? Ella agitó una mano. ?Estoy tocado fondo, supongo. ¿Tiene más preguntas? ? ?En realidad, estamos aquí para notificarles que hemos obtenido órdenes de registro de su residencia, y las de Benny y Var. Se van a llevar a cabo esta mañana. ? ?No entiendo. ¿Va a buscar en mi apartamento? ? ?Eso es correcto.? ?¿Pero por qué? ¿Para qué? ? Eve la vio cambiar la cara, el fuego de los ojos verdes acentuarse, sus mejillas ruborizarse de un color furioso. ? ¿Crees que maté a Bart? ¿A Bart? ¿Qué diablos le pasa? Se supone que es un as en lo que hace, y piensa que yo maté a Bart?? ?Nadie la está acusando. Es necesario explorar todas las vías. ? ?Eso es mentira. No está llegando a ninguna parte y empieza a ponernos pegas. Usted pierde el tiempo con nosotros, mientras el que lo mató se sale con la suya.? Las lágrimas brillaron en los ojos por un momento, pero el calor del temperamento las quemó. ?Pensé que no le importaba, la búsqueda del asesino de Bart?. ?No quiero que lo nombre.? Su voz se disparó, los puños se apretaron. ?Yo no quiero que revise mis cosas.? ?Tenemos una orden de búsqueda, y le garantizo que será ejecutada. Es tu derecho estar presente durante el registro, y tener un abogado o solicitar una representación. ? ?Eres una puta de piedra. Yo lo amaba. Él era mi familia. Nosotros — Jesús, Dios — vamos a tener su funeral esta tarde. Sus padres están llegando. He estado ocupándome de todos los detalles, ¿y ahora vienen con esto? ¿Cree que puedo dejarlo e ir a ver si consigue sacudir mi espacio privado? ? ?Su presencia es un derecho, no una obligación.? ?¿Qué está pasando?? Var se precipitó con Benny justo detrás de él. ?Cilly, se podía escuchar en Marte. ¿Qué está pasando? ? ?Pónganse en contacto con Felicity. Tenemos que contactar con ella ahora mismo. Esta excusa de policía cree que matamos a Bart.? ?¿Qué? Vamos. No, no. ? Var llegó a ella primero, le apretó el brazo. Una vez más, Benny lo siguió. Ellos la flanquearon. Los tres puntos del triángulo, pensó Eve. ?¿Qué está pasando, teniente??, Preguntó Var. ?Ella va a buscar en nuestro apartamentos. Esta mañana?. ?¿Para qué?? Benny miró a Eve mientras colocaba su brazo alrededor de los hombros de Cill, que se sacudían. ?¿Eso es legal?? Var miró a Eve a Peabody y viceversa. ?Quiero decir, ¿no tiene que pedir u obtener una orden judicial? ¿Algo? ? ?Tenemos órdenes. Como cortesía, les estoy notificando que estas búsquedas se llevarán a cabo esta mañana. Ninguno de ustedes está siendo acusado. Simplemente estamos tomando todas las vías en la investigación.? ?Usted podría haber preguntado.? Benny atrajo a Cill más cerca, inclinándose largo y delgado hacia ella. ?Vamos a decirle todo lo que quiere saber. Lo que sabemos. No está bien lo que estás haciendo. No es justo que moleste Cill así, principalmente hoy. ? ?Es el funeral de Bart.? Var apretó los labios. ?¿No puede esperar, solo un día? Un día. Sus padres estarán aquí. Si se enteran de esto sólo lo va a hacer más difícil para ellos. Dios, ¿no es suficiente?? Se dio la vuelta, se acercó para apoyarse sobre el mostrador. ?Estamos tratando de hacer lo correcto para Bart. Lo que él querría.? ?Sí,? dijo Eve, ?yo también?. ?Él no querría que moleste a Cill, ? cortó Benny. ?No querría que nos haga sentir como sospechosos?. ?Yo no soy responsable de cómo se sienten?, dijo Eve, deliberadamente severa. ?Soy el responsable de la investigación. Están en su derecho de estar presentes durante el registro, y tener la presencia de una representante legal.? ?Quiero a Felicity?, insistió Cill. ?Yo me ocuparé de ello. Lo haré ?, le dijo Benny. ?No te preocupes. No todos podemos ir, ahora no.? Miró a Var. ?No podemos dejar todo, sobre todo hoy. Tu puedes ir, Cill, si te sientes mejor. ? ?No puedo. Todavía tengo cosas que hacer para el funeral. Yo no terminé todo todavía. ? ?Yo puedo ocuparme de eso?. ?No? Ella inclinó la cabeza brevemente hacia el pecho Benny. ?Tengo que quedarme y terminar.? ?Vete, Benny.? Var se volvió, suspiró. ?Uno de nosotros debe ir. Cill y yo podemos manejar las cosas aquí. Es sólo lo que hacen, la policía, supongo. Solo lo que tienen que hacer. ? ?Entonces, ¿qué, no es personal?? Cill se quebró e inmediatamente después, cerró los ojos. ?Lo siento. Lo siento, Var.? ?Está bien.? El cansancio más que la ira se reflejaba en su rostro agradable. ?Todos estamos molestos. Vamos a acabar de una vez. Benny, a lo mejor puedes comprobar en cada uno de nuestros lugares. ? ?Yo puedo hacer eso. Puedo hacer eso, seguro. Voy a ir a tu casa primero?, le dijo a Cill. ?Voy a estar allí cuando comiencen. No te preocupes por eso. ? ?Mi casa es un desastre.? Él le sonrió. ?¿Qué hay de nuevo?? ?No importa, ¿verdad?? Ella extendió la mano, tomó la mano de Var y una vez más estuvieron unidos. ?Es lo que tienen que hacer?, dijo Var. ?Pero voy a ponerme en contacto con Felicity. Tienes razón, Cill, ella debe saber. ? ?Bueno, ese es el plan?. Cill alzó la barbilla. ?Si eso es todo teniente, nos gustaría que se fuera. Nosotros no los queremos aquí?. ?Su abogado puede ponerse en contacto conmigo directamente si quiere ver una copia de las órdenes.? Empezó a salir, dando un rápido movimiento de cabeza en caso de que Peabody hablara antes de que estuvieran lejos del edificio. ?Impresiones?, preguntó Eve cuando estaban en el vehículo. ?Bueno, Cill tiene un temperamento. Hay una gran cantidad de calor allí. ? ?Apasionada, territorial?. -Sí. Benny protector. Él estaba enojado, también, pero lo dejó atrás, trató de suavizar á Cill?. ?Está enganchado con ella.? ?Oh sí, lo está.? Peabody asintió con la cabeza. ?Lo que lo hace —ya que no hay ninguna señal de que algo estuviera pasando allí— controlado, tal vez reprimido. Var parecía balancearse sobre sus talones al principio, pero se recuperó. Bastante seriamente enojado, también. Tuvo que tomarse un minuto para recuperarse. Humillados. Todos ellos lo estaban. Una gran cantidad de gente reacciona de esa manera a órdenes de allanamiento. Cada uno de ellos tuvo un papel importante. Nadie dio un paso adelante y dijo bien, tu esto, tu aquello, yo me encargo de lo demás. Nadie ha establecido un liderazgo claro. ? ?Es sutil, pero está ahí.? Eve se encogió de hombros. ?Por otra parte, tal vez lo estoy buscando, proyectando?. ?Otra cosa. Humillados y molestos, sí, pero ninguno de ellos parecía especialmente preocupado por lo que pudiéramos encontrar. ? ?Cubrieron las pistas. Orientaron los detalles. Pero la gente no cubre sus huellas, así como ellos piensan. No vamos a entrar y encontrar el arma homicida en el armario, o un e-diario de lo hecho. Pero creo que va a ser interesante, todo lo que vayamos a encontrar. Empezaremos en el sitio de Cill.? Ella se detuvo en el edificio anodino de tres pisos. ?Tú sabes, todos viven a poca distancia del trabajo y de cada uno. Bart, que va para un poco de jazz. Portero, ático con varios niveles. No muy lujoso en el interior, pero la base está. Cill va para el desván. Un poco más bohemio. No como muchas personas que viven en el interior del edificio. ? ?Aunque buena seguridad del edificio?, señaló Peabody. -Sí. Apuesto a que puso una mano en eso. ¿Quiénes están en este caso? ? ?Puse a Jenkinson y Reineke —están bastante libres después de cerrar un caso esta mañana. Tengo a McNab con ellos. Voy a comprobar sus ETA?. ?Haz eso, ? dijo Eve cuando su propio enlace sonó. Levantó las cejas mientras escaneaba la lectura. ?Eso fue rápido?, comentó. ?Es el abogado. Dallas ?, dijo. Ella hizo el baile, a continuación, señaló a Peabody que siguiera adelante cuando el equipo llegó. Antes de que hubiera terminado con el abogado, Benny bajó de la acera en un trote constante. Se cambió los zapatos, notó. Había estado usando zapatos de vestir con su traje para el memorial, al igual que sus compañeros. Ahora él entró corriendo en zapatillas negras y blancas que mostraban un cierto desgaste. Ella deslizó su enlace de vuelta en el bolsillo, cuando él la miró Nunca había reparado en ella, pensó. Demasiado centrado en la misión que tenía. Ella entró, y subió a un ascensor diseñado para parecerse a un tipo de jaula antigua. Pero sus entrañas eran plenamente 2060. Ordenó el tercer piso del loft de Cill, y obedeció la petición del equipo por su nombre, su asunto, y luego el escaneo de su placa. El equipo ya había comenzado su trabajo cuando ella entró a un salón amplio y abierto. Benny estaba, con las manos en los bolsillos. Los puños, se corrigió. En serio estaba enojado. ?Ella es muy reservada con extraños?, le dijo a Eve. ?Esto realmente la sacó. Ya estaba abajo, y ahora esto. ? ?Todos hacemos lo que tenemos que hacer. Una gran cantidad de espacio ?, añadió, mirando a su alrededor, a los colores brillantes y alegres, enmarcando computadoras, las pantallas triples, las sillas cómodas. ?Entonces, ¿qué? No es un crimen tener espacio. ? ?Nunca dije que lo fuera. Usted debe relajarse, Benny. Va a ser un día largo. Vagó a través, echó un vistazo a la cocina, que parecía que en realidad se utilizaba para cocinar. Algunos platos dispersos sobre el mostrador, el lavabo. Eve abrió la nevera, tomó nota de algunas cervezas, algunos refrescos—basaba su alimentación en el agua—, leche que había expirado el día anterior, una especie de lechuga que parecía estar marchitándose. No ha estado de compras por un tiempo, pensó. ?¿Espera encontrar una pista en la maldita nevera?? Exigió Benny. Eve la cerró, se volvió por lo que quedaron cara a cara. Leyó pasión en la suya, tan audaz y brillante como sus rastas rojas. ?Esto va a ser más duro para ti si tratas de pelear conmigo. No me importa una pelea, pero vas a terminar perdiendo, y, potencialmente, ser arrojado a Centroamérica por interferir con un registro legal. ? Ella lo dejó hirviéndose para caminar a través de la buhardilla. Mucho espacio, pensó de nuevo, un montón de comodidades. Sin adornos, pero aún así sutilmente femenino. Un montón de juguetes, sistemas de juego. A primera vista, la oficina parecía pertenecer a un adolescente desorganizado, pero Eve vio el método en el desorden. Ella apostaba un mes de pago a que Cill podía poner las manos exactamente en lo que quería. Al otro lado de la oficina de la estación de trabajo había una pantalla y varios sistemas de juego. Podía trabajar en algo, luego probarlo aquí. Hacer sus pruebas, sus ajustes. No hay habitación de huéspedes, notó. No hay mucho de la empresa. En la habitación individual, las sábanas de la cama deshecha eran una maraña, proyectando noches de insomnio. ?Ella acaba de comprarse el traje y los zapatos que tenía?. Peabody se volvió del armario. ?Las bolsas se encuentran aquí, con el recibo. Ayer mismo. Es un poco triste. Ella no tiene otro traje negro, o mucho negro en todo aquí. Así que supongo que sintió que necesitaba conseguir algo adecuado. ? ?Un armario de buen tamaño para una mujer que no tenía un traje negro hasta ayer.? ?Una gran cantidad de trajes de disfraces —usados— para el trabajo si preguntas. Un par de cosas formales, un par de cosas de tipo cóctel. Pero sobre todo es de trabajo y juego.? Con una inclinación de cabeza, Eve abrió un cajón junto a la cama. Encontró lo que pensaba eran las herramientas femeninas de autoservicio sexuales básicas, una serie de cubos de notas sin uso, y un diario electrónico. ?Ella llevaba un diario.? ?Eso es privado.? Benny estaba en la puerta, la furia vibraba en su piel. ?Si ella escribió algo ahí, es privado.? ?No hay nada privado ahora. No me preocupan sus pensamientos personales, a menos que pertenezcan a la investigación. Y tú me estás haciendo pensar que podría encontrar algo aquí que lo haga.? ?Eso no es cierto. Eso no es cierto. Yo la conozco. Ella nunca ha hecho daño a nadie en su vida. ? ?Entonces no tiene que preocuparse. Detective, regístrelo, y vea que sea transportado con la otra electrónica a la central. ? ?Sí, señor.? Tomó Peabody el diario, salió. ?¿Tú quieres pelear, Benny??, Dijo Eve en voz baja. ?Tú tienes formación, lo que podría ser una pelea interesante. Antes de ser acusado de agredir a un oficial de policía, con obstrucción a la justicia, de interferir con un registro legal. ¿Quieres pasar el memorial de Bart en una jaula? ? ?Nunca voy a olvidar esto. Nunca.? Se dio la vuelta y se alejó. ?Apuesto a que no? murmuró Eve. Salió de la habitación, cruzó la longitud de la buhardilla de Cill al holoroom. Para satisfacerse a sí misma, probó el registro. Se le negó. Fue en busca de McNab. ?Quiero los datos de registro de la holo tan pronto como puedas conseguirlos. Quiero saber cuándo fue la última que la utilizó, y que se utilizó.? ?No hay problema. Este lugar. ?Dejó escapar un silbido. ?Estas personas saben cómo vivir.? ?Sí. Hasta que no lo hacen. ?Conmigo?- le dijo a Peabody. Ella optó por caminar, y a pesar de que el edificio de Benny estaba sólo a una media cuadra de distancia, optó por cubrir las tres cuadras del de Var. ?¿Quién está en este lugar?? ?Puse a Carmichael, Foster y Callendar en este caso. Se supone que esta noche habrá tormenta. ¿Crees que va a haber tormenta? ? ?¿Cómo voy a saberlo? ¿Me veo como un meteorólogo? ? ?Tengo estos zapatos de ult para la fiesta de Nadine, pero si llueve y no podemos conseguir un taxi o tenemos que caminar hasta el metro, van a terminar jodidos.? Peabody miró al cielo buscando respuestas. ?Si hay tormenta puedo llevar esas botas ultra mag, pero no son Nuevas. Además los zapatos son absolutamente selectos.? ?¿Peabody? Tu calzado no es de ningún interés para mí, y en este momento es una fuente de molestia leve. ? ?Puesto que es sólo leve, déjame continuar. Salté por un nuevo equipo, también. Parecía una buena excusa para uno. El libro de Nadine, una fiesta de lujo. Y el caso Icove era nuestro. Estoy en el libro y todo eso. Quiero verme completa. ¿Qué vas a llevar puesto? ? ?No lo sé. No me importa. ? ?Tienes que hacerlo. ?Para señalar su punto, Peabody pinchó el brazo a Eve con su dedo. ?Eres la estrella del libro.? ?Yo no soy la estrella del libro.? La idea era horrible. ?El caso es el protagonista del libro.? ?¿Quién estaba a cargo del caso?? ?Voy a mostrarte mi calzado actual, Peabody, de cerca cuando mi bota se conecte con tu nariz.? ?Por lo general es con mi culo, así que es un buen cambio.? Se detuvo, se echó abajo sus lentes sombreados para estudiar el edificio de Var. ?Post-urbano. Uno de los temporales que se convirtió en permanente. Está en buena forma, sin embargo. Buena seguridad de nuevo. Está en los dos pisos superiores, con acceso al techo. Apuesto a que hay una buena vista desde el techo. ? Entraron, subieron hasta el décimo. ?Apuesto a que ustedes irán en una limusina esta noche, ? dijo Peabody con cierta envidia. ?No lo sé. No me importa. ? ?Es fácil no preocuparse cuando se tiene una limusina con sólo chasquear los dedos.? Eve suspiró. Suponía que lo era. ?Mira, ¿si os doy a ti y a McNab una limusina dejarás de lloriquear, y no dirás nada más acerca de tus malditos zapatos o cualquier otra cosa sobre la maldita fiesta?? Peabody soltó un chillido muy de policía y agarró a Eve en un abrazo antes de que Eve pudiera eludirlo. ?¡Sí!¡Sí! Wow. Gracias, Dallas. Gracias en serio. Puedo usar mi nuevo... puedo dejar de tener alguna inquietud sobre el tiempo. ? Eve la empujó hacia atrás, luchando para recuperar su dignidad, mientras salía. Var no ocupaba todo el piso, pero tenía el lado oeste del mismo. Prefería más los tonos apagados, concluyó. Más masculino, y un estilo que resultaba más tranquilo que el de sus otros dos socios. En muebles, se había inclinado por la vanguardia, formas curvas, ángulos agudos. Orden, pensó, un cierto estilo y limpio hasta el punto de brillar. A diferencia de Cill evitaba el desorden, pero él compartía su predilección por las mega-e en las computadoras, los sistemas, pantallas, juguetes. Una pantalla exhibía una colección de armas, accesorios, notó, juguetes de nuevo. No había reales. Ella estudió el contenido de su nevera —todos líquidos. Vinos, cervezas, bebidas suaves y energéticas. Él se basaba en el Auto Chef para alimentarse y estaba bien surtido. Al igual que Bart, pensó, basado en pizza, hamburguesas, tacos, dulces. Filetes, notó, junto a papa frita. Comida de hombres. ?Su lugar es más limpio que el de ella?, observó Peabody. ?Parece más organizado y más elegante.? ?Ella tiene su estilo de organización propia, pero sí, está más ordenado?. Se trasladó a su oficina, donde Callendar ya estaba trabajando en las computadoras. Ella dijo, ?Hola?. ?Buena configuración?. ?¿Buena? Bebé, es de cohetes. Como un centro de mando total. Desde la computadora principal, se pueden controlar todos los sistemas, las pantallas, incluso en las de otras habitaciones. Se pueden realizar múltiples tareas, no hay problema, pero suma capacidades con la auxiliar. Estación de trabajo equipada con una función de pantalla inteligente. Oh, ¿él tiene hambre? Él puede ordenar al Auto Chef desde aquí o en cualquiera de las habitaciones. Tiene uno de los droides para servirlo arriba. ? ?¿Tiene muchos droides?? ?Él tiene tres, no réplicas humanas, directamente mecánico. No he llegado aún, pero mi conjetura es que están para la limpieza, servicio, seguridad, ese tipo de cosas. ? ?Tráeme todo lo que puedas conseguir.? Callendar movió los hombros. ?Menos mal que me encantaría estar aquí todo el día.? Eve salió. ?Se puede ver por qué eran amigos?. Peabody hizo un gesto hacia el armario del dormitorio. ?Muchos trajes, un montón de ropa de trabajo. Él tiene mejor ropa que la mujer, pero básicamente es del mismo tipo. Y como la suya, y la de la víctima, esta sala como el resto de ellas está preparada para un montón de juegos. No juegos del tipo de habitación, sino juegos. No es el juego de dormitorio, sino… ?Lo entiendo, Peabody?. La cama, una plataforma amplia con una cabecera acolchado, estaba pulcramente hecha, con un buen edredón para todo tiempo y unas cuantas almohadas rellenas. ?No hay juguetes sexuales?, anunció. ?Cubos de memo, sin uso, un par de juegos de mano, ayuda para dormir de venta libre.? ?Un cuarto de baño de gran culo —dijo Peabody. ?Bañera de burbujas, ducha de chorros de vapor, sauna, terraza, pantalla de música, y sistemas de realidad virtual integrados, tubo de secado?. ?Busca medicinas e ilegales?. Realizó una gira por el resto, el segundo dormitorio equipado para juegos, un pequeño gimnasio, una casa bien equipada, y como ella había esperado, una habitación para hologramas. Ella dio Callendar las mismas instrucciones que había dado a McNab, llamó a Peabody, luego se dirigió a ver el último lugar. ?Baxter, Trueheart, y Feeney,? le dijo Peabody antes que preguntara. ?Feeney quería estar? ?Él sólo quiere jugar con los juguetes. ¿Impresiones hasta ahora?? ?Ellos viven y trabajan a su antojo, y viven de su trabajo. Ella está ocupada, le gusta tener varias cosas funcionando al mismo tiempo, por esto tiene desorden, porque no termina una cosa antes de ir a la siguiente. Ella cocina un poco y como no tiene por qué, le tiene que gustar. No tiene droides, lo que es algo extraño teniendo en cuenta lo que hace. Creo que es una cuestión de privacidad. Cuando ella está en su espacio personal, ella quiere estar sola. Es más ágil, y presta más atención al estilo. El segundo dormitorio está preparado para jugar, pero tiene una silla convertible para dormir allí, por si acaso. ? ?Está bien. Allí está nuestra sombra.? Eve apuntó con la barbilla. Cruzando la calle, Benny estaba en las escaleras de su edificio, viéndolas venir. Cuando se acercaron, se metió las manos en los bolsillos, encogió los hombros, a continuación, se dirigió rápidamente en dirección del departamento de Var. ?Está trastornado, pero triste también. Por lo menos eso creo?, agregó Peabody. ?Puede matar y ser ambos a la vez.? Benny se había decidido por un loft, también, con un espacio que ocupaba la parte trasera del edificio, en dos niveles. Peabody exclamó cuando entraron. ?Wow. Es el cuarto del Comandante Negro. ? ?¿Quién diablos es ese?? ?El Comandante Negro. Star Quest Búsqueda de la estrella. Esta es una reproducción de su vivienda a bordo del Intrepid.? Peabody deslizó la mano por el brazo desplazado de un sofá marrón. ?El incluso consiguió las marcas de quemaduras de cuando Negro luchó contra el blaster de Voltar. Y !mira! Ese es el viejo escritorio que fue de su bisabuelo, el primer comandante de la Intrepid?. ?¿Él vive en un conjunto de video? ?Video y juego. Y es un conjunto muy logrado. Tiene todos los detalles. Además de algunos que no lo son.? Ella hizo un gesto a un par de calcetines blancos gastados, una bolsa abierta de los chips de soja, dos botellas de cerveza vacías. ?Sin embargo, es más ordenado que la mujer.? Eve repitió la rutina, fue habitación por habitación, absorbiendo. Sí, pensó, ella podía ver por qué ellos eran amigos. Aunque las preferencias individuales se notaban, en general se centraban en lo mismo. Diversión, juegos y fantasía. Al igual que Bart, tenía una réplica droide. Hombre, notó. ?Nombre Alfred?, le dijo Feeney. ?Mayordomo de Bruce Wayne, confidente del Caballero Oscuro?. Se dio la vuelta. ?¿Qué? The Dark Knight ?. ?Batman, chico. Incluso le he oído hablar de Batman. ? ?Sí, sí, el vigilante con tendencias psicóticas que se viste con un traje de murciélago raro. Playboy rico de día, ¿verdad?? Ella se volvió, frunció el ceño ante el droide. ?Mmm?. ?The Dark Knight es un icono.? Levantando el dedo Feeney igualó su mejor tono de insulto. ?Y él usa esas tendencias que llamas psico para el bien. De todos modos, el viejo Alfred aquí ha estado apagado el último par de días. Su programación básica es la de limpiar el lugar, servir comidas, saludar a los invitados. Voy a peinar su tarjeta de memoria, pero a una rápida mirada-, no veo nada perverso. ? Eve abrió la nevera. ?Falta cerveza.? ?¿Tienes sed?? ?Él ha estado bebiendo. Sentado ahí, en el cuarto de su comandante de fantasía bebiendo su cervezas.? ?No me importaría hacer lo mismo. Estuvo aquí. ? ?Sí, lo vi salir.? ?Trató de deslizar algo.? ?¿Qué?? ?Una fotografía. Estaba en el dormitorio, en el cajón de la cama. Trueheart lo atrapó. El muchacho la tiene. Él está arriba.? Se acercó a donde Trueheart continuaba trabajando en el dormitorio principal. La cama estaba hecha —a medias. Otras dos botellas vacías estaban en la mesita de noche. ?Teniente?. Con su uniforme, el joven, apuesto, Trueheart se veía tímido y fresco como la hierba de primavera en la habitación desordenada, abarrotada. Eve miró hacia un objeto grande envuelto en una colorida funda. ?Es Mongo,? le dijo Trueheart. ?Un loro. El sujeto cubrió la jaula para que no se emocione demasiado. ? Curiosa Eve se acercó, levantó un poco la funda. En el interior, un enorme pájaro con plumas salvajes ladeó la cabeza y la miró. ?¡Hola! ¿Cómo estás? ¿Quieres jugar? Déjame salir de aquí. ¿Quieres jugar? ? ?Jesús?, murmuró Eve. ?Ben-nee!? Llamó Mongo. Eve dejó caer la funda. ?Maldita sea?, dijo Mongo claramente y con lo que sonaba como verdadera amargura. Se dio la vuelta para ver la sonrisa Trueheart. ?Estaba trabajando cuando apareció. Estaba muy frío. Él incluso me preguntó mi nombre. Benny dijo que tenía unos treinta y cinco años de edad, y...? Trueheart hizo una pausa, se aclaró la garganta. ?Estuve de acuerdo en que era lo mejor que cubriera la jaula para no excitar al pájaro o distraer la búsqueda. El sujeto pidió que lo descubramos cuando terminemos, ya que al ave le gusta la luz. Señor. ? ?Así es. ¿Dónde está la foto que trató de llevarse?? ?Aquí, señor.? Trueheart abrió el cajón, la sacó. ?Lo comprobé. Es sólo una de marco digital, estándar. Él estaba más avergonzado que aterrado cuando lo atrapé. ? Cill miraba lejos, medio de perfil, con la cara brillante de la risa. Había fotos en todo el salón, en todo el loft, como en su oficina en U-Play. Pero aquellas capturaban al grupo, o varias partes de él. Estas eran solo de Cill, y obviamente su recuerdo privado, o fantasía. ?¿Quiere que yo lo tome, señor?? ?No? Ella se la devolvió. ?Déjalo?. Terminó su gira, archivó sus impresiones. A diferencia de Cill, Benny no era un solitario. Tenía una réplica droide y una mascota. Una mascota que hablaba. Algo para compañía y conversación. No era tan ordenado como era Var o Bart. Un melancólico, llegó a la conclusión, pensando en las botellas de cerveza vacías. Antes de irse, ella se acercó a la ventana. Desde el ángulo podía ver el edificio de Cill, elegir sus ventanas. ¿Cómo era? se preguntó. Y ¿qué podía hacer a un hombre estar aquí, mirar hacia fuera y ver a la mujer que amaba, noche tras noche? A la vez triste y perturbado, había dicho Peabody, y Eve pensó, sí, tenía razón. CAPITULO DIECISEIS Eve se separó de Peabody, envió a su compañera de vuelta a la casa de Cill a trabajar con el equipo de búsqueda, mientras ella dividía su tiempo entre los otros dos apartamentos. El problema era, como ella lo veía, que lo que buscaban y esperaban encontrar estaría enterrado en la electrónica. Eso la ponía en desventaja. ?Si hay algo de encontrar?, le dijo Feeney, ?vamos a encontrarlo tarde o temprano.? ?Es lo último lo que me parece.? ?No estás mostrando mucha fe en mí y mis niños.? ?Feeney, estoy poniendo toda mi fe en usted y sus niños.? Con las manos en las caderas, ella hizo un círculo alrededor de la oficina en la casa de Benny. ?Estos tres viven y respiran e-aire. Aún cuando se trata de intereses externos todavía tienen el viento detrás de él. Y de acuerdo con Roarke, son excepcionales. ? ?Ellos no hackean?. Ella señaló con el dedo. ?¿Por qué no? Es tentador, ¿no es así, casi irresistible poder hackear cuando eres así de bueno? Es otro tipo de juego. No vas a decirme que nunca has metido el dedo en ese pastel. ? Él sonrió. ?Soy un funcionario debidamente autorizado de la NYPSD. La piratería es un delito. Hipotéticamente, en teoría, y si alguna vez repites esto eres un hijo de puta mentiroso, puede ser que experimentar con un poco de piratería mantenga los engranajes aceitados. ? ?Y un grupo de frikis, con habilidades excepcionales, jugando todo el maldito día y la noche, probablemente experimente. Si ellos, o uno de ellos quiso tomar un poco más —mantener un ojo en las entrañas de los competidores como dicen— un equipo no registrado sería útil, y malditamente esencial. ? ?Añade una buena capa de control y seguridad,? él estuvo de acuerdo. ?Sería costoso, pero se lo podían permitir. Infiernos, el lote probablemente podría construir uno propio con piezas de repuesto. Todo en este lugar, y todo en U-Play HQ está registrado correctamente. ? ?Sí, y he pasado por cada apartamento dos veces. Si alguno de ellos tiene un cuarto oculto está en otra dimensión. Fuera de las instalaciones, tal vez, pero aún en la zona.? Con las manos en las caderas, hizo otro círculo. ?Se mantienen cerca de todo.? ?Si ellos, o uno de ellos, tiene un escondrijo para un no registrado, sería el lugar donde haría la piratería. Sería lo lógico?. ?Y donde iba a trabajar para el esquema, el escenario para el asesinato. Donde se jugaría el juego?. Otro ángulo, pensó, otra línea a tirar. Pero primero tendría que volver a U-Play y al memorial de Bart Minnock. Casa llena, notó, y echó un vistazo a las pantallas donde un montaje de la vida de Bart se exhibía. Ella oyó su voz sobre las voces de los que habían venido a rendir homenaje, y llorarlo. Entrevistas con los medios, los lugares donde había dado seminarios, viajes de vacaciones, fiestas. Momentos, grandes y pequeños de su vida, pensó, ensamblados. Comida y flores, como parte de un monumento al muerto, repartidos en las pantallas de manera cuidadosa y creativa. Comida sencilla, flores simples, notó, junto con un autoservicio de bar con refrescos. Oyó tanto risas como lágrimas mientras se abría camino para ofrecer sus condolencias a los padres de su víctima. ?Sr. y Sra. Minnock, soy la teniente Dallas. Siento mucho su pérdida. ? ?Teniente Dallas.? La mujer que le había pasado los ojos, la forma de su boca a su hijo se apoderó de la mano de Eve. ?Gracias por venir. ¿Usted ... este no es el momento para preguntar si ... ? ?Su hijo tiene toda mi atención, y la determinación de la NYPSD para llevar al asesino ante la justicia.? ?Su vida estaba empezando?, dijo el padre de Bart. ?He llegado a conocerlo en el último par de días. Me parece que era una vida que vivía muy bien. ? ?Gracias por eso. Gracias, teniente. Ella se alejó, moviéndose entre la multitud, explorando las caras, escuchando fragmentos de conversación. Y buscando a los socios. Vio a la familia Sing, los dos niños hermosos con trajes oscuros y pensó que los hacía parecer extrañamente como mini-adultos. Susan Sing tenía un brazo sobre los hombros de CeeCee por lo que ellos cinco formaban su propia pequeña unidad íntima. Conectados, pensó, por la vida de Bart y por su muerte. Eve se dirigió hacia ellos cuando Cill la vio. La indignación en su rostro mostraba tanta pasión como furia. Anticipándose a ella, Eve se apartó, fuera de los grupos principales de personas, obligando a Cill a cambiar de dirección e ir tras ella. ?Usted no es bienvenida aquí. ¿Cree que puede venir aquí ahora, ahora, cuando estamos recordando a Bart? ¿Cree usted que puede tener un poco de pizza, gaseosa y espiarnos ahora? ? ?No quiero causar una escena aquí Cill. No quiero hacer esto aquí?. ?Este es nuestro lugar. Este era el lugar de Bart, y usted… ?Cill.? Roarke colocó una mano en su hombro. ?Tu enojo está fuera de lugar.? ?No me hables de mi enojo.? Ella se quitó la mano. ?Bart está muerto. Está muerto, y ella está tratando de hacer que parezca que lo matamos. ¿Qué clase de persona hace eso? Por lo que sé ha decidido que esta es una oportunidad, y le está pasando datos a usted. ? ?Ten cuidado?, dijo Eve en voz baja. ?Ten mucho cuidado.? Cill levantó la barbilla, y sus ojos brillaron con desafío. ?¿Qué va a hacer? ¿Arrestarme? ? ?Ven, camina conmigo?, le dijo Roarke. ?Sólo tú y yo, y me puedes decir lo que tengas que decir. Pero lejos de aquí. Molestarás a los padres de Bart, si esto sigue así?. ?Muy bien. Tengo mucho que decir. ? Cuando Roarke la sacó, Eve les dio un momento. Fue justo el tiempo suficiente para que Benny se abriera paso entre la multitud. ?¿Qué está pasando? ¿Qué le has dicho a ella? ? ?Muy poco. Ella necesita a soplar un poco de vapor. Será mejor que lo sople afuera de donde no molestará a nadie. ? ?Dios.? Se pasó las manos por el rostro, luego vio, al igual que Eve, como Cill caminaba, señalaba y levantaba las manos. Y Roarke de pie, escuchaba. ?Ella está muy enojada?, dijo Benny. ?Prefiero verla enojada con usted, en todo, que tan condenadamente triste.? ?¿Sabe que está enamorado de ella?? ?Somos amigos?. El endureció sus hombros. ?Es difícil trabajar con alguien todos los días, trabajar tan estrechamente, y con esos sentimientos. Es mucho para mantener callado. ? ?Somos amigos?, repitió. ?Y eso es asunto mío, personal?. ?Teniente Dallas.? Con los labios apretados, Var se acercó. ?Esto no está bien. Usted no puede venir aquí e interrogarnos, a nadie. Esto es para Bart. Sus padres se merecen... ¿Qué está haciendo Cill ahí con Roarke? ? ?Ventilando un poco?, dijo Benny. ?No, vamos.? Él tomó el brazo de Var cuando Var se volvió hacia la puerta. ?Deja que lo solucione. No vamos a hacer esto hoy, ¿de acuerdo? No vamos a hacer esto hoy. ? -Tienes razón. Bueno, tienes razón.? Var cerró los ojos, arrastrado las dos manos a través de su casquete de pelo. ?Mira, ¿no nos puede dejar en paz hoy??, preguntó a Eve. ?Sólo déjennos en paz, mientras pasamos por esto. No es como si nos fuéramos a alguna parte. ? ?No estoy aquí para causales problemas. Vine a presentar mis respetos a los padres de Bart ya que yo fui la que tuve que decirles que estaba muerto.? ?Oh, infiernos.? Benny dejó escapar un largo suspiro. ?Lo siento. Supongo que... lo siento. ? ?Nosotros somos los que tenemos que estar aquí para ellos ahora, y para cada uno de nosotros. Nosotros estamos haciendo lo que tenemos que hacer. Bueno, Benny y yo, ? Se corrigió Var con otra mirada a través del cristal. ?Va a llevar un poco más para Cill. Es personal para ella. Es de rutina para usted, entendemos eso. ? ?El asesinato nunca es de rutina.? Ella miró a la pantalla, a Bart. ?Siempre es personal. Él es mío ahora, exactamente igual que lo es tuyo. Créanme cuando les digo que voy a encontrar a quién lo mató. Cueste lo que cueste.? Se alejó pensando que había plantado las semillas. Ahora iba a ver cuánto tiempo les tomaba brotar. Ella fue a su coche, se apoyó en él y miró a Roarke y Cill. Él estaba hablando ahora. O trataba. Cill negó con la cabeza, se volvió con las manos tirándose de su cabello hasta que la trenza ordenada se soltó. Pero ella estaba por venirse abajo, juzgó Eve, y en unos momentos estuvo llorando sobre el pecho de Roarke. Eve lo esperó afuera, deseando fugazmente un café mientras empezó la búsqueda de la propiedad, con el almacén y los cuatro apartamentos para triangular. Ella levantó la vista cuando Roarke se acercó a ella. ?Entonces, ¿cómo fue tu día hasta ahora?? Le preguntó. ?Arriba y abajo. Todavía eres una perra, por cierto. Pero ella decidió que yo no soy una mierda sin corazón que usa la muerte de Bart para mi propio beneficio. ? ?Menos mal que me enorgullezco de mi maldad. No sé cuántas cosas encienden su fusible, pero una vez que se enciende, es corto. ? ?Sí. Tengo que decir que me sentí obligado a hacerle saber que tenía un proyecto casi listo para su comercialización que es similar al de ellos. ? ?Apuesto a que le encantó escuchar eso?. ?Siempre te consideré la campeona de los juramentos creativos, pero creo que ella te daría una pelea.? Al igual que Eve, estudió el edificio, las formas y movimientos detrás del vidrio. ?Cuando me las arreglé para cortar a través de algunos de ellos, le di algunos detalles. No los entenderías?, añadió.?Es técnico?. ?Y no hablo friki. ¿Por qué? ¿Por qué le has dicho? ? ?Cuando estaba en el, vamos a decir, el hábito de robar, no me importaba ser acusado de ello. Mi gente ha trabajado muy duro en este proyecto, y no merecen que ese trabajo sea disminuido. Ella es una mujer muy brillante, y con los detalles que le di entiende muy bien que estamos por delante de ellos, no sólo sobre el calendario, sino en ciertos elementos. Eso no disminuye su proyecto, o su trabajo. Tengo más recursos, más gente, y ella entiende eso también. Al igual que ella entiende que si hubiera sido mi objetivo, podría haber tragado a U-Play hace mucho tiempo. ? ?Y ella es lo suficientemente inteligente como para recordar las veces que Bart fue en busca de consejo, y que les vendiste ese edificio.? ?La competencia hace que el juego sea más divertido, y más significativo. En pocos años, me van a dar un montón de juego.? Levantó los brazos, deslizó un dedo por la abolladura en la barbilla. ?¿Y cómo fue tu día de búsqueda?? ?Las búsquedas están aún en curso. Es mucho. Voy a volver al centro a tirar de una línea Nueva. Aunque molestos, como todos ellos se referían a la búsqueda, ninguno de ellos intentó activamente detenerla o interferir con la misma. ? ?¿Qué te hace pensar que el que mató a Bart ya ha quitado lo incriminatorio?.? ?O, cree que sí. ?Movimientos detrás de un vidrio, pensó, no siempre eran los mismas que en las sombras.?Pero me pregunto si hay otra área de trabajo, una más privada. Una donde alguien pueda piratear, practicar, tramar y planear sin necesidad de enviar alguna bandera.? ?Un lugar para un no registrado. Pensé en eso también. Por otra parte, algunas personas son intrínsecamente honestas. ? ?Exceptuando la compañía actual.? Él le sonrió. ?El asesinato es lo último en la falta de honradez, ¿no? Así que sí, puede muy bien haber otro lugar. Bien, buena caza.? Él le sacudió la barbilla de nuevo, la besó en la boca. ?Voy a trabajar por mi cuenta. No te olvides de la fiesta de Nadine ?, añadió mientras caminaba a su propio coche. ?Recuerdo más de una cosa a la vez.? Él sin cerrar la puerta, le sonrió en el techo. ?¿A qué hora empieza?? ?Esta noche?. ?A las 20:00. Nos vemos en casa?. ?Espera. Mierda. Le prometí a Peabody una limusina si dejaba de hablar de sus zapatos. ? ?Por supuesto. Yo me ocuparé de eso. ? ?Es tu culpa-dijo ella-. ?Lo haces demasiado fácil.? ?Querida Eve, ya es lo bastante duro el mundo.? No lo podía discutir. Ella miró hacia atrás en el almacén, pensando en las flores, la comida y las lágrimas. Había mucha dureza en el mundo. Buscó profundamente un segundo espacio, jugando con nombres alternativos, anagramas, significados ocultos mientras ejecutaba sus propios escenarios secundarios cuando Peabody la llamó. ?Hemos terminado aquí, y he comprobado con los otros equipos. La electrónica está registrada y en camino para el análisis. ? ?Quiero el diario?. ?McNab está trabajando en ello. Ha decidido que es su misión personal conseguir pasar su seguridad. Vamos a irnos a casa de aquí, si está bien. Ya estamos un poco cortos. ? ?¿Cortos de qué?? ?De tiempo de preparación para la fiesta de Nadine. Ah, y gracias de nuevo por la limusina!?, agregó Peabody mientras Eve pensaba, mierda, mierda, mierda. ?Summerset se puso en contacto conmigo con toda la información. Por lo tanto, nos vemos allá. ? ?Sí, claro.? Eve cortó a Peabody, guardó todos los datos actuales, ordenó copiar a su unidad de la oficina en casa. Y huyó. No era tarde, se dijo cuando golpeó los frenos en la parte delantera de la casa. Había un montón de tiempo ya que no se tomaba horas para acicalarse delante de un maldito espejo. Además, nadie llegaba a una de estas fiestas a tiempo. Lo que no tenía sentido para ella. ¿Por qué poner una hora para luego ignorarla? Las funciones sociales eran difíciles de manejar y extrañas, y tenían su propio conjunto de reglas que eran aún más difíciles de manejar y extrañas. Ella entró en la casa, comenzó a prepararse para responder a Summerset, cuando se detuvo y lo miró. Estaba —gran sorpresa—de negro, pero no su equipo habitual. Estaba de negro formal, esmoquin negro con una camisa blanca que parecía tan rígida como su cuello. ?Usted puede ahorrarse las excusas para otro momento?, comenzó. ?Necesitará todo lo que han dejado para transformarse.? ?¿Por qué lleva ese traje de mono?? ?Es un asunto formal.? ?¿Usted va?? Él inclinó la cabeza. ?Sí, y como voy a llegar a tiempo, voy a explicarle a su amiga por qué usted, como siempre, llega tarde. Están esperando por usted. ?Ya voy. Ya voy. ?Ella corrió hacia la escalera. ?¿Ellos??, Repitió, pero Summerset ya se había desmaterializado. ?No puede ser humano?, murmuró, y corrió hasta el dormitorio. ?Yo no llego tarde porque todo el mundo va tarde, lo que no es más que otra razón por la cual —se interrumpió horrorizada. ?¿Qué estás haciendo aquí?? Trina, con los ojos y el pelo en una explosión de color rojo, levantó lo que seguro como el infierno parecía un vaso de champán. Ella tomó un sorbo, largo y lento. ?Si usted cree que va a ir a esta fiesta llevando ese pelo, debe haber alguien que la sorprendió con su propia arma. Estamos instalados en ese palacio que ustedes llaman cuarto de baño. ? ?No tengo tiempo. Vamos a llegar tarde. ? La sonrisa de Trina provocó un escalofrío en la espina dorsal Eve. ?Todo el mundo va tarde?, dijo, haciéndose eco de excusa inicial de ella. ?Solo me llevará unos veinte minutos, porque soy un puto genio.? dijo, y levantó un dedo con la punta plateada antes de que Eve pudiera hablar. ?Tengo un representante. Tengo un salón de belleza. Hago el cabello de Nadine para Ahora -y lo terminé hace una hora aproximadamente. La mayoría de quienes saben algo saben que tengo tu pelo. ? ?Tengo mi pelo.? Eve se lo tiró. ?Está unido a la cabeza.? ?Usted patinó antes de que yo pudiera cuidar de él en la fiesta de Louise- por el asesinato y todo eso?, añadió. ?Y parece que alguien lo cortó con un picahielos. ¿Vas a ir esta fiesta con ese pedazo de carne superior de hombre, pareciendo que has estado en una pelea con un animal de granja? ?Pensé que era un picahielos.? ?Un animal de granja con un picahielos. ¿Se ve mejor cuando lo he trabajado o no? ? Eve abrió la boca, siguió su mirada a Roarke. Dejaría que se quemara allí. ?No tengo nada que decir, en absoluto.? ?El hombre de carne superior con un cerebro?, dijo Trina con aprobación. ?Se sacó la lotería al cuadrado, Dallas. Ahora mueve el culo flaco a ese cuarto de baño. ? Trina voló, sobre tacones de cinco pulgadas en forma de corazón que Eve no estaba segura que lo tuviera, al cuarto de baño. ?Traidor?. La palabra era baja, vibrando en la oscuridad. ?Completamente fuera de mis manos. Puedes hundir tu cuchillo en Summerset, como estás acostumbrada a hacerlo en cualquier caso. Él te dejó entrar? ?¡Dallas! ¡Tú no quieres que vaya por ti!? Eve encorvó los hombros. ?Voy a ocuparme de ti más tarde?, prometió y marchó de la cara a la música. ?Sólo que sea rápido?, le dijo a Trina. ?Y qué no… ?¿Le digo cómo atrapar a los asesinos?? ?Mierda.? Eve cayó en la silla del salón portátil que Trina no podría haber llevado allí por sí misma. Uno de ellos la había ayudado, pensó Eve. Y lo pagarían. ?Es una gran noche?, comenzó Trina mientras arremolinaba una capa protectora sobre Eve. ?Nadine se ve absolutamente fabulosa gracias a mí. Y usted también. ?Ella tomó un mechón de pelo de Eve entre sus dedos. ?Bonito y limpio. Bueno. ? Ella lo retiró, aseguró hacia atrás, después bajó a la mitad la silla reclinable. ?Espera un minuto?, dijo Eve mientras Trina bombeaba un poco de espuma de una botella en su palma. ?Dijiste el pelo.? ?Su pelo se une a su cabeza, ¿recuerda? su rostro es parte de su cabeza. Usted está recibiendo un facial relámpago. Eso es todo para lo que tenemos tiempo. ? ?¿Qué hay de malo con mi cara?? ?Tienes una buena y vamos a mantenerla así. Renuncia a ello, cierra los ojos y va a ir más rápido. ? Atrapada, Eve cerró los ojos. Nunca sería capaz de explicar, según ella creía, lo extraño y escalofriante que era tener a alguien frotando y acariciando su cara —a menos que fuera Roarke. Y él no ponía pegote sobre ella mientras lo hacía. ?Espera a ver a Mavis. Leonardo diseñó un traje asesino para ella. Yo la preparé esta tarde, y llegué a jugar con Bella. Ella es la niña de todas las niñas recién nacidas. Casi me dan ganas de tener una. Mavis va a ayudar a Peabody a preparase ya que estoy aquí. ? Eve dejó que se deslizaran las palabras dentro y fuera de su cerebro mientras trataba de no pensar en que cosa sucia y pegajosa le estaba pasando en la cara y el cabello. La silla vibraba ligeramente debajo de ella, masajeando los músculos que no se había dado cuenta estaban tan apretados, tan cansados. No se dio cuenta que se había dormido hasta que Trina trajo la silla a la posición vertical de nuevo. El cortar, estirar y peinar comenzó. No parecía mucho tiempo, pero no podía ver debido a que su unidad de pulsera estaba bajo la capa, y ella tenía miedo de moverse mientras la herramienta afilada de Trina hacía clic a su alrededor. Trina dio un paso atrás, tomó el último sorbo de champán. ?Está bien. Totalmente ult, en el menor tiempo posible y del alta categoría.? Ella puso lejos sus herramientas, a continuación, le quitó la capa. ?Arriba, arriba. Tengo que sacudir. ? Puso sus cosas en el asiento de la silla que Eve dejó. ?¡Nos vemos allí!,? dijo, y empujó la silla lejos. Eve cautelosa, se volvió hacia el espejo. Su pelo estaba impecable en su cabeza en vez de despeinada, y lo que Trina le había puesto encima lo había dejado lustroso y sacado tonos más claros, por lo que parecía sólo un poco veteado. Ella se pasó una mano sobre él, aliviada cuando sintió el cabello normal. Sus ojos parecían más grandes, —pero eso era todo por la mierda que Trina le había puesto. Sus pómulos se veían un poco más agudos, con los labios más definidos. ?Todavía soy yo ahí abajo?, murmuró. ?Es una especie de ilusión... O un disfraz. ? ?Confío en que no esté inconsciente a golpes...? Roarke se detuvo en la puerta, luego dio un paso para un estudio más detallado. ?Ella es muy buena en su trabajo. Es una forma diferente de verte, pero hermosa y elegante. Muy adecuado para la ocasión. He aquí, que pensé que había necesidad de esto después de la terrible experiencia. ? Él le entregó una copa de champán. ?Creo que ahora soy digna del hombre de carne superior ?. ?Me siento un hombre objeto?, dijo mientras tomaba el primer sorbo. ?Tú te la comerías con una cuchara.? Tomó otro sorbo, y le dio una larga mirada cuando se echó a reír. ?Pero sí te ves muy superior. Y puesto que ya estás vestido Será mejor que ponga mi culo flaco en movimiento. ? ?Me encanta tu culo flaco.? Él hizo un gesto hacia la cama cuando salían. ?No te preocupes por el vestido, lo encontrarás en la otra habitación.? Ella lo habría llamado amarillo, pero no era exacto. Era más profundo, más rico que el amarillo. No era marrón, no en el fondo, sino algo que se mezclaba. Tenía luz, pensó. No chispa o brillo, sólo luz. Sin alharacas, sin volantes —para su alivio—, sólo una columna tan elegante como su cabello, y al toque de sus dedos, tan fluido como el agua. ?Sería estúpido preocuparse por ello. No soy estúpida. Y también soy lo suficientemente inteligente como para saber que tengo la suerte de que pienses en cosas como esta, así no tengo que hacerlo. ? ?Lo disfruto, tú no. Leonardo hace un trabajo excepcional, y él conoce tu cuerpo, tu estilo y tus preferencias. ? No podía discutir eso, sobre todo después de que se lo había puesto. El material sólo se deslizó hacia abajo, ligero como el aire, dejando al descubierto sus hombros y dando al pecho un poco más de un impulso de lo que pensaba que merecía. Pero los bolsillos ocultos en los laterales de las costuras le agradaban. Fácilmente podría meter su arma de repuesto en uno, su placa en el otro. ¿Qué más necesita una mujer? ?Tu querrás estos.? Roarke le entregó sus pendientes, —unas lágrimas largas amarillo canario— y un brazalete de diamantes amarillos mezclados con blancos. Añadió el collar, con el diamante gigante de lágrima que le había dado el día en que le había dicho que la amaba. ?Eres hermosa?. Brillante, pensó, con brillo, y un poco más elegante. Un traje, pensó de nuevo. Todos ellos lo llevaban. ?Es difícil no quedar bien con todo esto. ¿De qué color es esta cosa?? Se pasó una mano por el vestido. ?No puedo entenderlo?. ?Debe ser fácil para ti, ya que lo ves todos los días.? Él dio un paso detrás de ella, puso sus manos sobre sus hombros. ?Son tus ojos.? Puso su mejilla contra la de ella por un momento mientras ella fruncía el ceño. ?Será mejor que nos vayamos o vamos a estar más de moda por llegar tarde?. ?¿Por qué llegar tarde es de moda?? ?Supongo que porque da la impresión que tienen muchas cosas que hacer que no pudieron llegar a tiempo. ? ?Ja. ¿Quién lo diría? Estoy casi siempre de moda.? Ella le tendió la mano. ?Vamos, hombre-carne. Debemos movernos. ? La música sonaba en la azotea y se extendía hacia los cielos. Las personas brillaban, y resplandecían y se deslizaban, distribuyendo besos en las mejillas, charlando alegremente sobre el burbujeante vino. Las velas, ya encendidas, parpadeaban. El viento se estaba levantando, notó Eve. Era probable que la tormenta llegara antes de que terminara. ?Ellos van a tener que cerrar la cúpula antes de tiempo?, dijo Eve a Roarke. ?Vamos a disfrutar del aire de la noche mientras podemos. Quiero felicitar a Nadine?. ?Ella está rodeada.? Y Trina tenía razón. Nadine se veía absolutamente fabulosa con un vestido sirena rojo, su pelo artísticamente recogido y lleno de alfileres brillantes que captó la última luz del sol. ?Voy a esperar hasta que ella tenga algo de espacio para respirar?. ?¡Estás aquí!? Peabody, de la mano de McNab, se apresuró con los zapatos famosos. Eran plateadas, abiertos en los dedos para mostrar las uñas de color rosa pálido, atadas varias veces en los tobillos, y brillantes como los alfileres de Nadine. ?¿No es esto mag? Total. Todo el mundo está aquí, y Nadine está tan feliz. La música es completamente caliente, y Mavis dijo que está de acuerdo en hacer un número más tarde. Dios mío?, dijo después de que se tomó un momento para respirar. ?Ustedes parecen hermosos. En serio.? ?No podías estar más hermosa.? Roarke tomó la mano de Peabody y la besó. ?Eres un hombre afortunado, Ian?. McNab sonrió. ?Por supuesto, y si las cosas van a mi manera voy a conseguir más suerte más tarde. ? Peabody se rió y le dio un codazo. Eve escuchó el grito y se volvió. Nadie gritaba como Mavis Freestone. Su pelo, rubio verano y rosa algodón de azúcar, rebotaba por la espalda mientras ella se movía sobre dos palillos —atados a sus pies por dos delgadas tiras entrecruzadas— hacia Eve. Su vestido rosa, recogido en la cadera con un alfiler de joya enorme, fluía y caía con un corte que mostraba la pierna derecha casi hasta la cadera. ?¡Yo sabía que ese vestido sería Triple T en ti!? Ella bailó en los brazos de Eve, a continuación, se apartó otra vez. ?Este es el más jugoso de la fiesta, y nos miran! Somos el jugo. Moonpie! Ven a ver lo que tu vestido hace a Dallas. ? Moonpie —o Leonardo— se acercó en su versión de esmoquin. El pelo largo, de plata ahumada era adecuado para su piel cobriza y su considerable tamaño. La misma plata cortaba, aquí y allá a través de los rizos cobrizos que caían alrededor de su cara ancha, fascinante. ?Es Dallas la que hace al vestido. Espero que te guste. ? ?Es fabuloso. Gracias por los bolsillos. ? Él le sonrió, la besó en la mejilla. ?Pensé que te gustaría tenerlos. Déjame traerles un trago. ? ?Te voy a ayudar con eso?, dijo Roarke, y después del codazo de Peabody, McNab fue con ellos. ?Oye, allí está Trina. Vuelvo enseguida ?, dijo Peabody. ?Tengo que hacerle una pregunta sobre el pelo.? ?Tú enviaste a Trina por mí, ¿no?? Mavis agrandó sus ojos azul noche con inocencia. ?¿No tienes que leerme los derechos antes de preguntarme?? ?Otra listilla. Hablando de leerte tus derechos, ¿recuerdas? ?. ?Sí, fue la primera vez que me arrestaron en el timo. Ahora mírame. Soy una mujer casada, una madre, y tengo una carrera. No tuve que robar nada para eso. La vida da muchas vueltas.? ?Por lo menos. He sido amiga tuya más tiempo de lo que he sido amiga de nadie. ? ?Lo mismo para mí.? ?Por lo tanto, somos cercanas, y nos conocemos tan bien como la gente alguna vez lo hace. Se podría decir que nos queremos, de una manera no lesbiana. ? ?Podríamos haberlo hecho, si hubiéramos pasado un tiempo muy largo sin hombres. Si nosotras hubiéramos quedado varadas en una isla desierta durante meses, o… ?Sí, sí, serías la primera sobre la que saltaría?, dijo Eve y Mavis se rió. ?Pero lo que me pregunto es, ¿qué haría falta?, ¿qué tengo que hacer para que me quieras matar? Literalmente matar, no pensar podría matar a Dallas por eso.? ?Oh, fácil. Si tú te enroscas con mi osito de miel, yo metería el primer instrumento agudo que pudiera encontrar en tu corazón, y en sus bolas. Probablemente lo sentiría después, pero sería demasiado tarde.? ?¿Eso es todo? ¿El sexo con Leonardo es la única razón por la que te gustaría verme muerta? Piensa en ello ?, insistió Eve. ?¿Qué pasa si te robo, o insulto, me burlo de ti constantemente?.? ?Está bien.? Mavis inclinó su cabeza como si estuviera pensando. ?Si me robas algo que necesito lo tomaré muy mal. Si me insultas me enojarás y si te burlas lo mismo. Si te burlas de mí habrás herido mis sentimientos y voy a golpearte para que termines.? ?Así que la única razón por la que me clavarías un cuchillo… ?O las uñas muy afiladas. Tal vez un pincho de kebab. Eso sería, ingenioso. Ves, me estabas haciendo enojar, en la cocina, así que agarré lo que había allí. Muerta por un pincho de kebab, debido a la pasión ciega del momento.? La fijación de la rabia en su rostro de Mavis demostrado mediante el bombeo de un puño hacia el corazón de Eve. ?Es una buena idea. De todos modos, ¿la única razón por la que vas a hundir una brocheta de kebab en mí es la ciega pasión del momento?? ?Sí, así que recuerda si alguna vez obtienes ideas acerca de mi muñeco, porque te pincharé el culo.? ?Estoy advertida.? Mavis sonrió con una sonrisa brillante. ?Hablando de bebés. Tienes que ver este mini video de Bellamia.? Mavis abrió una bolsa pequeña de color rosa igual que su cabello y con la forma de un tulipán. Eve puso una mano sobre la suya. ?No lo harías ni siquiera entonces. Es posible que lo desees, incluso lo pienses, y me odies, pero no me matarías.? ?Yo realmente querría, pero no. Pero nunca irías detrás de mi hombre, porque nunca me habrías herido de esa manera, jamás, mucho menos engañar a Roarke. Los verdaderos amigos, los amantes de verdad no se tiran mierda el uno al otro. No los reales. ? ?Exactamente. Tú tienes razón. Muy bien. Vamos a ver el video. ? CAPITULO DIECISIETE Eve no sabía si Bella era la niña de todas las niñas, ya que no tenía mucha experiencia con los bebés de cualquier variedad. Pero la niña era bastante graciosa, especialmente si se pasaba por alto la baba. Sin embargo, ella estaba feliz de estar a salvo viendo a Bella golpear sus manos, tirar besos, y balbucear por segunda vez cuando los hombres volvieron con las bebidas. Ella acorraló a McNab mientras Roarke estaba mirando los GOOS de Bella y las risas y besos salivosos del bebé. ?¿En qué estado está el diario?? ?Es difícil. Logré pasar a través del primer nivel, pero puso otra capa. Paranoide y realmente buena. ? ?Yo podría obtener una orden judicial para que ella lo abriera.? ?¿Y chupar mi diversión? Dame un par de horas más. ? ?Si no lo tienes para las 11:00, voy a ver qué puede hacer Reo. Una mujer que vive sola en un apartamento asegurado y que mantiene un blog con ese tipo de protección tiene algo que ocultar. ? ?Todo en su lugar está doblemente bloqueado, incluso el enlace de su casa. Una vez más, debo decir paranoica. Callendar y Feeney dijeron que los otros dos tenían sobre cubierta ¿pero esto? Es como la seguridad global. ? ?Vamos a esperar hasta las 11:00?, decidió Eve. ?Eso te da a ti y al resto de EDD el tiempo para peinar lo que tenemos mientras Peabody y yo vamos sobre el resto del equipo que trajeron? ?Entonces, será mejor volver a la fiesta ahora, porque vamos a movernos mañana temprano. Hola Baxter. Luces bien. ? ?¿Baxter?? Mirando a su alrededor, vio a Baxter y se enfrentó a varias caras de policías. ?Qué, ¿Nadine invitó al NYPSD entero?? ?Eso parece. Vi a Tibble en el bar. Supongo que tuvo que invitar al comisionado. Parecía que estaba de buen humor. ? ?Vamos a cerrar este caso y mantenerlo de esa manera.? ?¿Charla de policías? Esta es una fiesta.? Los brazos de Nadine se engancharon alrededor de McNab y la cintura de Eve. ?Con todas mis personas favoritas?. ?Por lo que se ve, ? observó Eve, ?tú tienes un montón de favoritos. Y una buena parte de ellos son policías.? ?Si trabajas el ritmo del crimen, te haces amigo de los policías —o no trabajas por mucho tiempo.? ?Es una fiesta total?, le dijo McNab. ?La música mata. Yo voy llevar a Peabody ahí y mostrarle cómo se hace. Cha?. ?Él es un niño.? Nadine sonrió después de McNab se fue. ?Es la primera vez que he visto a un hombre en un esmoquin de color naranja.? ?Es la corbata de lazo la que brilla en la oscuridad.? ?Parece una llamarada. Bueno, ¡mira cómo va!?, agregó Nadine con una sonrisa. ?Él tiene algunos movimientos. Se ven tan felices. ?Suspiró. ?Estoy muy feliz. Todos los nervios se han ido ahora. Supongo que se necesita una fiesta, y unos cuantos cientos de mis amigos más cercanos, para ser feliz.? ?Felicidades.? Roarke se acercó, y le dio un beso a Nadine. ?Es una fiesta maravillosa, y la pieza central es impresionante.? ?Gracias. A ambos. Estoy tan... ? ?Feliz?, terminó la Eve. ?Ella está muy feliz.? ?Peligrosamente cerca del vértigo.? Después de levantar su copa en un brindis, Nadine bebió. ?Y mucho de esto se suma a la misma. Tengo que robar a Dallas durante un minuto.? Ella puso una mano en el brazo de Roarke. ?No voy a retenerla mucho tiempo?. ?No vas a presentarme a un montón de gente con la que tengo que conversar, porque ese es el problema con las fiestas. Tienes que vestirte a continuación, hablar con un montón de gente a la que probablemente nunca volverás a ver y no preocuparte por sus opiniones o historias de vida de todos modos. ? ?Eres una mariposa social, Dallas. No sé cómo haces cualquier trabajo.? Nadine mantuvo una mano en el brazo de Eve, mientras la guiaba. Al igual que un baile, pensó Eve. No como lo que Peabody y McNab estaban haciendo, que más bien parecía una gimnasia sexual, sino una especie de movimiento de ballet. Una pausa aquí para decir una palabra, un gesto para reconocer a alguien, una vuelta, una risa, todo mientras se movían sin ninguna prisa visible. Pasaron junto a una pantalla enorme de la tapa del libro. Sobre un fondo de azul helado, caras entrelazadas las contemplaban. La misma femenina cara una y otra vez —y sorprendentemente — con una pequeña sonrisa, secreta. Brillaban contra el hielo, mientras los ojos parecían fulgurar con un poco de vida interior. ?Es escalofriante y convincente?, decidió Eve. ?Exactamente?. ?No usaste a Avril, o a cualquiera de los otros que identificamos como los clones?. ?No. No me parecía justo. Algunos de ellos eran aún niños. Ellos merecen una oportunidad de algún tipo de vida normal. O por lo menos una privada. Dejaste que Diana, la de la escuela, se fuera. ? ?Ella se escapó durante la confusión.? ?Esa es la forma en que lo escribiste. Pero eso no fue lo que pasó. Espero que en tu caso yo hubiera hecho lo mismo.? Ella deslizó la mano por el brazo de Eve para unir sus dedos en una especie de solidaridad en silencio. ?Al escribir el libro... espero que yo hubiera hecho lo humano cuando se me daba la opción. Hay una habitación para mí aquí dentro?, continuó, pasando por las puertas de cristal. ?Para las entrevistas, y en caso de que quiera recuperar el aliento.? Abrió la puerta de un pequeño salón, lleno de flores. Una botella de champán estaba esperando en un cubo plateado junto a una bandeja de fruta brillante. ?Bueno?, observó Eve. ?Louise y Charles enviaron champaña y flores. Y el editor... Me están tratando como a una estrella. Espero no defraudarlos?. ?Ya basta?. Nadine hizo un gesto con la mano. ?El buen libro. Muy bueno, —estás en lo cierto. Y sé lo que estoy haciendo cuando se trata de la promoción. Pero nunca se puede estar seguro de lo que al público le va a gustar, o no. Por lo tanto, vamos a ver. Lo que sea, he logrado algo que me enorgullece. Así que...? Nadine se acercó a un mostrador y tomó un ejemplar del libro. ?Quiero que tengas esto. Tienes una biblioteca real, por lo que yo quería tener una copia impresa en lugar de la e.? ?Estoy bastante harta de todas las e-cosas en este momento.? ?Me imagino que sí. De todos modos, ya que Roarke tiene un gusto por los libros reales, pensé que podría encontrar mi camino a tu biblioteca. ? ?Garantizado. Gracias. En serio. ? ?Tú no deberás cargarlo toda la noche. Te lo enviaré, pero yo quería dártelo personalmente.? Eve le dio vuelta, estudió la foto de Nadine en uno de sus trajes bien cortados, con el horizonte de Nueva York a sus espaldas. ?Sexy y capaz. Dice: ?Yo cubro a Nueva York, y nada lo evitará.? Nadine se echó a reír ?Esa fue la idea general. Hay otra adición a la versión que leíste. ?Nadine tomó el libro de vuelta, lo abrió en la página de dedicatorias. ?Aquí?. Eve leyó: Para la teniente Eve Dallas, valiente, implacable, perspicaz, que honra su placa todos los días poniéndose de pie para los vivos y los muertos. -Bueno. Wow. ?Nerviosa, tocada, y ligeramente avergonzada, Eve miró a Nadine. ?Yo solo... gracias. Yo solo hago mi trabajo. ? ?Yo también. Somos muy buenas en lo que hacemos, Dallas, tú y yo. Y somos muy buenas no sólo porque tenemos el coraje, sino porque nos importa. Es importante para nosotros, todos los días. Lo que hizo Icove fue obsceno, y la historia necesita ser contada. El libro me importa, y lo que hay en él te importaba. Arriesgaste tu vida por ello. ? ?Lo mismo hicieron los demás. No los dejé solos. ? ?Hay una página de agradecimientos larga. Léelo en tu tiempo libre?, agregó Nadine con una sonrisa. ?Toma el libro, y el sentimiento.? ?Lo haré. Lo hago.? Eve entrecerró los ojos. ?Esto no es como una caja de galletas, ¿no?? Con otra risa, Nadine agitó sus pestañas. ?¿Un soborno? ¿De mí? ¡Qué cosas dices. Aquí.? Ella sirvió dos copas de champán, le pasó una a Eve. ?A dos mujeres capaces y sexys que protegen Nueva York, y son muy buenas en lo que hacen.? ?Yo puedo aceptar eso.? Chocaron las copas, tomaron un sorbo. ?Voy a enviarte el libro.? Nadine retrocedió hasta el mostrador. ?Firmado?. Una nueva sonrisa floreció. ?Sí, firmado. Y ahora lo mejor será volver por ahí. Mi tarea consiste en mezclarme, y la tuya es pasar un buen rato, así que no te arrastraré por ahí para presentarte a un montón de gente. ? ?Ahora eso es mejor que una caja de galletas?. Relámpagos, una lanza de luz centelló en el cielo, mientras regresaban al techo. La tormenta rió a su paso. ?Infiernos, vamos a tener que cerrar la cúpula.? ?Sí?. Eve miró hacia arriba. ?Pero todavía va a ser un infierno de espectáculo.? *** Cuando el primer rayo del relámpago apareció, Cill llegó a su apartamento. Ella casi no había vuelto a casa. Sabiendo que la policía había pasado por sus cosas, revisado y tocado sus posesiones personales, invadido su espacio privado había arrastrando sus pies a cada paso. Su madre y su padrastro habían hecho lo mismo. Siempre en busca de algo que pudiera provocar una conferencia, la vergüenza, la culpa, el castigo. Nada había sido privado, nada había sido suyo, hasta que ella salió de la casa por última vez. Ahora lo privado, lo que era de ella había sido objeto de búsqueda y estudio, una vez más. Pero, ¿dónde más podría ir, sino a casa? Ella no podía quedarse en la oficina tampoco, no con todas esas flores, todos los ecos desvanecidos de la gente que había venido por Bart. Había demasiado allí, pensó, y ahora, se sentía expuesta en su propia casa. Tal vez ella podía mudarse, consideró. O simplemente mandar a la mierda todo. Var y Benny tenían razón. Era de rutina, nada personal. Pero era personal para ella — ese era el problema. Habían tomado algunas de sus cosas, ella pudo verlo inmediatamente. Felicity les había dicho que la orden permitía a la policía confiscar y examinar. Pero ¿por qué sus derechos tenían que ahogar los suyos? ¿No era lo suficientemente miserable, sin añadir esto? Fue a la cocina, finalmente se decidió por una bebida energética. No había sido capaz de comer en el memorial, y no podía encontrar el deseo o la energía para preocuparse por la comida ahora. Ella llevó el tubo con ella a la ventana para ver la danza de los relámpagos. Pero lo dejó de nuevo después del primer sorbo. Hacía demasiado frío. Todo parecía demasiado frío. Quería calor y sol, no frío y lluvia. Ella quería sudar. Una buena pelea, hasta que se agotara lo suficiente para dormir sin pensar en Bart, sin imaginar los extraños que habían caminado a través de su habitación, tocando sus cosas, juzgándolas. Juzgándola a ella. En cualquier caso, había aceptado trabajar en el programa. Ella no sabía si el impulso era porque necesitaba ser sacudido o porque el juego necesitaba más ajustes. De cualquier manera, ella haría lo que prometió y lograría ambas cosas. Sacó el disco donde había cerrado la sesión de U-Play de la copa derecha de su sujetador. Probablemente un tonto y demasiado femenino sitio para guardarlo, pensó ella, pero ella había imaginado que nadie podía robarlo a menos que la matara primero. Se sacó los zapatos nuevos que perjudicaban a sus pies, y luego caminó descalza a su holo-habitación. Le encantaba el holo. Podía ir a cualquier parte. Ella había visto el mundo con el holo —por no hablar los mundos que sólo existían allí y en la imaginación. La investigación de Benny era tan profunda. Había vagado por Piccadilly Circus, se estremeció en un lago en Escocia, exploró la selva amazónica. Ella no tenía necesidad de un transporte lleno de gente, la molestia de las costumbres, las molestias de los hoteles donde muchos otros habían dormido en la cama antes. Ella sólo necesitaba un holo. Incluso cuando deslizó el disco, su estado de ánimo mejoró. Dejó el programa, y luego tomó un largo suspiro, se calmó. El calor la envolvía, el calor pesado y húmedo de la selva tropical. En vez del traje negro que nunca tenía la intención de llevar otra vez, estaba vestida con ropa liviana de algodón de color beige, botas resistentes, un sombrero chulo, con el ala vuelta de un cazador de tesoros. Le encantaba este juego de rompecabezas, la estrategia, los giros y vueltas —y sí, sobre todo ahora— por las próximas batallas, los puños, las armas, e ingenio— con el que se enfrentaría a la oposición en su búsqueda del Huevo del Dragón. Ella optó por empezar por el principio del primer nivel, y su llegada al antiguo pueblo de Mozana. Se necesitarían horas para ejecutar el juego completo, pero eso estaba bien, decidió. Ella no quería saber nada fuera de esto, no quería pensar en otra cosa, tal vez para siempre. Pasó a través de los pasos y etapas, el conocimiento, el trueque, la compra de suministros. En una parte de su mente estaba Cill la cazadora de tesoros—despiadada, valiente y astuta. En la otra se quedó Cill la programadora, observando los pequeños detalles de las imágenes, los movimientos, el audio, en busca de cualquier defecto. Ella subió a través del calor, vio una serpiente enrollada en una extremidad y silbó. Ella se metió a través de ríos, y corrió a la boca de una cueva cuando la tierra tembló con un terremoto. Y allí, a la luz de una antorcha encontró las pinturas rupestres. Con cuidado, como lo había hecho en innumerables ocasiones en el desarrollo, las copió en su cuaderno a mano, y tomó fotografías con su cámara. La simplicidad del primer nivel retiraría a los jugadores, pensó. Ellos quieren moverse hacia arriba, seguir adelante, enfrentarse a más retos. Como lo hacía. Recogió pistas, acumuló puntos, se secó el sudor de su frente, humedeció su garganta con agua de su cantimplora. Sabía dulce y clara, y la sal del sudor le picaba los ojos. Era perfecto, decidió. Hasta ahora. En el nivel tres, una flecha pasó silbando junto a su cabeza. Ella sabía que camino seguir, —que tal vez era un poco engañoso. Pero era muy divertido, y el trabajo también se recordó, mientras subía por el camino empinado, soplando su aliento hacia fuera. Sus botas patinaron en el barro de una tormenta reciente, y cuando bajó, sentía el lodo caliente, tierra húmeda entre los dedos. En marcha de nuevo, moviendo la izquierda y derecha con la memoria muscular como su guía. Vamos, pensó, sí, ¡vamos! mientras sus dedos alcanzaron el arma en su cinturón. El rival al que había llamado Delancy Queeg estaba en el camino, con cuchillo en la mano. ?Los esbirros que contrató necesitan más resistencia?, dijo. ?Ellos te condujeron adonde yo quería. Regresa, y te dejaré vivir. ? ?¿Es eso lo que le dijo a mi padre antes de rajarle la garganta, cabrón?? Sonrió curtido, guapo, mortal. ?Tu padre era un tonto, y también lo es su hija. El Huevo del Dragón es el mío. Siempre ha sido mío.? Él hizo un gesto con la mano, y ella miró hacia atrás lo suficiente para ver a cinco nativos con el torso desnudo y los arcos preparados. ?¿No es lo suficientemente hombre para llevarme solo?? Preguntó ella. ?Váyanse?, les ordenó. ?Ustedes han hecho lo que se les pagó por hacer.? A pesar de que se escaparon, ella sabía que era un mentiroso. Ellos estarían al acecho. Tendría que ser rápida. Ella cambió su control sobre el cuchillo por la postura de combate, y comenzó a dar la vuelta en el camino angosto y fangoso. Golpes, fintas, y el roce de las hojas. Perfecto, pensó de nuevo, sin ajustes necesarios. Olía la sangre donde le había mellado el brazo al hijo de puta de Queeg, justo encima de la muñeca. Él la cortaría luego, pensó, anticipando los próximos pasos en el programa al jugarlo. Después de haberle cortado el hombro el sonreiría, pensando que tenía la ventaja. Entonces ella se sumergiría a un lado, y saltaría desde el acantilado, abajo hacia el río pedregoso mientras las flechas volaban a su alrededor. Consideró esquivar el corte ya que sabía cuando iba a venir, y de dónde, pero era mejor para estudiar los detalles, en busca de defectos si lo jugaba de memoria en lugar de cambiarlo. Su cuchillo cortó rápido, la punta desgarrando a través de algodón y la carne. Pero en lugar de la sacudida se esperaba, sintió el desgarro, el fuego de la misma. Ella se tambaleó hacia atrás, dejando caer su cuchillo mientras se llevaba la mano arriba, sintió la sangre caliente contra los dedos, como había sentido el barro. Con incredulidad, vio cómo goteaba el cuchillo con ella. Real, pensó. No holo. Real. Cuando los labios de Queeg se torcieron en una sonrisa salvaje, cuando el cuchillo comenzó otro arco hacia abajo, se deslizó en el camino de barro y cayó por el acantilado con un grito desprendiéndose de las rocas y el agua que corría hacia abajo. *** A la mañana siguiente, Benny caminó a la oficina de Var. ?Yo voy a intentarlo de nuevo.? ?Lo has intentado hace cinco minutos.? De pie ante la ventana, Var miró en la dirección del edificio de Cill. ?Ella no está respondiendo al vínculo?. Se frotó las manos por el pelo. ?O al e-mail, o texto, o cualquier maldita cosa.? Con la frustración en cada línea de su rostro, se volvió. ?¿Estás seguro de que ella no te dijo nada de no venir hoy?? ?No, ya te lo dije, todo lo contrario. Ella dijo justo lo opuesto. Ella no quería quedarse en su casa por más tiempo de lo que tenía que hacerlo. Le dije que podía dormir en mi casa. Ya sabes cómo es sobre sus cosas, su espacio. ? ?Sí, ella me dijo lo mismo, y que si ella no volvía y pasaba la noche, ella probablemente nunca más volvería. Maldita sea.? Miró la hora. ?Ella probablemente sólo se durmió, eso es todo. Tal vez tomó una pastilla—? ?Tal vez tomó demasiadas pastillas.? ?Jesús. Debemos ir. Vamos a pasar y ver cómo está. Por si acaso... Probablemente, sólo se quedó fuera por un rato, pero debemos comprobar.? ?Vamos a ir ahora. Ninguno de los dos va a conseguir hacer cualquier trabajo hasta que lo hagamos. Ella llevó su copia de la sesión de su copia del Fantástico?, agregó Benny, cuando capturó a un ascensor hacia abajo. ?¿Lo hizo? Bueno, eso es bueno. Eso es bueno. El trabajo es bueno para ella, y es probablemente por lo qué está fuera de sintonía. Claro. Ella quedó atrapada, trabajó hasta tarde, tomó una pastilla. Probablemente no se habría acostado hasta el amanecer o algo así. ? ?Probablemente lo sea. Sí, es probable, pero todo es tan jodido. ? Miró las flores, pensó en Bart. ?Ya lo sé.? Var puso una mano sobre el hombro de Benny. ?Déjenme decirle a Stick que vamos fuera del edificio durante unos minutos.? Al llegar afuera, caminaron rápido. ?Probablemente va a estar súper enojada porque la despertamos?, comentó Var y esbozó una sonrisa. ?Sí, puedo oírla. ¡WTF! ¿No puedo coger unas zetas extra? Vamos conseguir un poco de café encima. ? ?Eso sí que es un plan. Fue un infierno de una tormenta de anoche, ¿eh? ? ?El cielo se iluminó como la batalla de raptores en el Tercer Planeta. La ventana se agitó enserio durante la tormenta. Enfrió un poco las cosas.? ?Sí?. Cuando llegaron al edificio, Var marcó el código de alerta por visitantes de Cill. Esperaron, las manos en los bolsillos. Momentos más tarde, la Computadora anunció que no había ninguna respuesta en la residencia. Cuando Var comenzó a intentarlo de nuevo, Benny negó con la cabeza. ?Vamos a entrar. Vamos a ir.? Él utilizó el golpe que Cill le había dado, la placa de palma, a continuación, los códigos de entrada. ?Sólo está descansando? dijo Var en voz baja mientras se dirigían a su apartamento. ?Eso es todo, ella es sólo está descansando.? Benny usó el lado de su puño, le dio a la puerta un buen par de golpes. ?Jesús, Ben?. ?Yo no voy a esperar.? Una vez más utilizó el golpe, la palma, y los dos conjuntos de códigos. Empujó la puerta abierta hasta la mitad, la llamó por su nombre. ?¡Cill! ¡Hey, Cill! Somos Benny y Var. ? -Sí, no tires el spray de pimienta!? ?¿Cill?? Benny empujó la puerta abriéndola del todo, vaciló un momento mientras miraba alrededor de la sala de estar. Él vio los zapatos, los nuevos, su bolso. Señaló la bolsa. ?Ella está aquí. Ella nunca sale por la puerta sin su bolsa llena de cosas. Voy a revisar el dormitorio.? ?Voy a mirar en la oficina.? Se separaron. ?Ella no está aquí?, Benny se apresuró a salir. ?No puedo decir si durmió en la cama porque siempre se ve así.? ?Ella no está en la oficina, la de repuesto, la cocina. Ella… ?¡La holo-habitación!? Girando sobre sus talones Benny corrió hacia ella. Empezó a introducir el código. ?No está cerrado, hombre.? Var sacudió la cabeza ante la luz verde, abrió la puerta. Benny la empujó por él. ?¡Dios! ¡Oh Dios, Cill!? Él corrió hacia donde yacía encogida y muy, muy, ensangrentada. ¡Llama al 911!?, Gritó. ?Date prisa. Date prisa. ? Var sacó su vínculo, pulsó la tecla de emergencia. ?¿Está viva? Benny, Benny, dime que está viva. ? ?No lo sé.? Él tomó su mano, le acarició la mejilla. Y cuando la voz Var llegó detrás de él, como a través de un túnel largo y oscuro, reunió el coraje para presionar con los dedos el pulso en la garganta. *** En su oficina, Eve se preparaba para la reunión. Ella había pedido la asistencia de Mira. Necesitaba una opinión profesional de sus conclusiones después de haber visto y analizado el apartamento de cada socio. Con un poco de suerte, EDD le daría algo concreto para agregar a eso, y que podría tirar en su principal sospechoso. Ella levantó la vista cuando McNab llegó. ?Ella es buena?, le dijo ofreciendo el diario de Cill a Eve. ?Yo soy mejor. Pensé que lo querrías de inmediato. ? ?Pensaste bien. ¿Lo leíste? ? ?No, yo no estaba autorizado a... tal vez un par de páginas?, admitió bajo la mirada fría de Eve. ?Es solo —lo que leí era sólo eso. Cosas diarias, algo de mierda de trabajo, ese tipo de cosas. Tal vez ella escribió un poco sobre ese hombre con el que salió hace un par de meses. Ella decidió que era un perdedor. Estoy de acuerdo. ? ?Sólo un par de páginas.? ?Tal vez lo que se dice unas pocas. Sólo para asegurarme de que no había problemas técnicos. ? ?Voy a dejar pasar eso porque me salvaste de tener que pulsar para abrirlo. Tienes más de una hora antes de la reunión. Vete y no molestes a mi pareja.? ?No sería una molestia?, comenzó, pero sonó su comunicador y él se deslizó hacia fuera. ?Dallas?. Expedición, Teniente Eve Dallas,. Informe en la calle Spring 431, Piso 3. ?La residencia de Cilla Allen. ¿Está muerta? ? Negativo. Allen, Cilla, es transportada al Hospital San Ignacio a la unidad de emergencia. Estado crítico, lesiones múltiples. Informe a los oficiales en el lugar del siniestro y asegúrelo. ?Entendido. Dallas fuera. ? Salió al bullpen. McNab, que estaba molestando a su compañero, empezó a sonreír. Entonces vio su cara. Él puso una mano brevemente sobre el hombro Peabody. ?Mierda?. ?Cill es transportada a San Ignacio, estado crítico. Vamos.? ?¿Qué pasó?? Preguntó Peabody mientras corría para seguir el paso largo de Eve. ?Eso es lo que vamos a averiguar.? Ella sacudió la cabeza cuando Peabody comenzó a hablar de nuevo. ?Llama a U-Play. Quiero saber si Var y Benny están ahí, y si es así, quiero que lo compruebes hablando con ellos?. Peabody siguió las órdenes a medida que bajaban hacia el garaje. ?No están. Los dos salieron, juntos, hace aproximadamente media hora.? ?Juntos?, murmuró Eve, asintió con la cabeza. ?Sí, ese es un buen juego. Quiero un guardia con ella —en la sala de emergencias, o la unidad de cuidados intensivos, lo que sea y donde sea. Está bajo nuestra vigilancia a partir de ahora, 24 / 7. A ver si podemos obtener todos los detalles sobre sus lesiones, su estado. No quiero escuchar múltiples lesiones, críticas. Quiero un poco de detalles de mierda. ? ?Sí, señor.? Peabody lanzó una mirada sesgada hacia Eve, cuando saltó en el vehículo. Ella se preparó cuando Eve salió. CAPITULO DIECIOCHO Eve ignoró el estilo retro del ascensor y subió los escalones. ?Informe?, le ordenó el oficial en la puerta mientras agarraba el sellador de su kit de campo. ?Señor. El 911 llegó de Levar Hoyt a las 09:56 desde su enlace y desde esta ubicación. Mi pareja y yo fuimos enviados al igual que una medi-unidad. Llegamos al lugar del siniestro a las 10:02, por delante de la medi-unidad por aproximadamente dos minutos. ? Buen tiempo de respuesta, pensó Eve, y le dio la aprobación. ?Nos recibió en la puerta el señor Hoyt, quien de inmediato nos llevó a la holo-habitación, en el lado este de la unidad. La víctima, la Sra. Cilla Allen de esta dirección, estaba en el suelo, inconsciente, y parecía estar gravemente lesionada. Benny Leman se encontraba en la habitación con ella. Dijo que no había movido a la víctima por miedo a aumentar sus heridas, pero había comprobado su pulso, y tratado de determinar el alcance de dichas lesiones. Estaba algo incoherente en el momento. Mi pareja y yo apartamos a los dos hombres y los colocamos en lo que parece ser una sala de proyección donde el Oficial Uttica permanece con ellos. Se pusieron cada vez más agitados y expresaron firmemente el deseo de permanecer con la víctima, a quien identificaron como su socia de negocios. ?Volví a hablar con el MT de las lesiones de la víctima, que las describió como críticas y con una fractura de cráneo, un codo roto, una pierna rota, y al menos dos costillas rotas, así como numerosas laceraciones y contusiones. La llevaron al Hospital San Ignacio, aproximadamente a las 10:15.? ?Ese es un buen informe, Oficial Kobel.? ?Me gusta ser minucioso.? ?Quédese en la puerta?, le ordenó. ?Sí, señor.? Ella se trasladó directamente a la holo-habitación donde la sangre de Cill, supuso, manchaba el piso. ?Vamos a obtener muestras de ella, asegúrense de que toda es suya.? Se acercó al control. ?Hay un disco aquí, y va a ser fantástico.? ?Igual que en lo de Minnock,? observó Peabody, ?pero por la descripción de las heridas suena como que el asesino decidió matarla a golpes.? ?Entonces, ¿por qué no terminó el trabajo? Está caída, rota, perdido el conocimiento. ¿Por qué dejarla respirando después de haber pasado por todos esos problemas?? ?Tal vez se asustó, o pensó que estaba muerta.? No, pensó Eve. Simplemente no cuadraba. ?Él es demasiado inteligente para dejarla respirando. Es un error muy grande?. ?No, si ella no pasa. ? Eve negó con la cabeza. ?Ve adelante y llama a los barrenderos, y a EDD. Vamos a ver si los socios conocen su código de seguridad. Tal vez podamos conseguir este disco sin freírlo. De cualquier manera, yo quiero saber cuándo comenzó el juego, cuánto tiempo lo jugó. ? ?En eso. ¿Quieres tomar a uno de ellos en otra habitación para obtener su declaración? ? ?No. Vamos a tomarlos juntos. Vamos a ver cómo lo juegan. Ven cuando termine aquí. Entonces me interrumpes, me llevas a un lado para darme una noticia. Habla bajo, pero quiero que te oigan decir EDD, avance, datos recuperados. ? ?Si ellos —o uno de ellos es culpable, van a ser malas noticias.? ?Sí. A veces hay que regar las semillas.? ?¿Huh?? ?Nada.? Ella fue hacia la izquierda para entrar en la sala. Ambos hombres saltaron de sus asientos y comenzaron a hablar a la vez. ?¡Alto! Oficial, usted se unirá a su pareja y mantendrá la escena asegurada. Las barredoras y EDD están siendo notificados. Nadie más entra.? Se volvió hacia los dos hombres. ?Siéntense?. ?Ellos no nos dejaron ir con ella. Ni siquiera nos dejaron llamar al hospital. Por favor. Por favor, teniente?. La voz de Benny temblaba mientras las lágrimas nadaban en sus ojos. Ella sacó su enlace. ?Soy la teniente Dallas?, comenzó ella y le dio su número de placa. ?Necesito saber el estado de un paciente, Cilla Allen, que ha sido ingresada?, levantó un dedo antes de que ninguno de los dos pudiera hablar de nuevo, y se dirigió al otro lado de la habitación. Escuchó, murmuró de nuevo, a continuación, deslizó el enlace de vuelta en el bolsillo antes de ir al otro lado de la habitación. ?Están trabajando en ella. Ellos tienen un equipo en ella, y están tratando de estabilizarla para poder pasarla a quirófano.? ?¿Operar? ¿Ella va a necesitar cirugía?? Preguntó Var preguntó mientras Benny simplemente la miraba. ?Sus heridas son muy graves, y están haciendo todo lo posible. Ella está crítica. Ustedes necesitan prepararse.? ?Ella no va a morir. Ella no va a morir. Ella no va a morir.? Mientras lo decía una y otra vez, Benny se meció en la silla hasta que Var puso un brazo sobre sus hombros. ?Vamos, Benny. Vamos, hombre. Ella es dura. Cilly es fuerte. Tenemos que estar allí con ella?, le dijo a Eve. ?Necesito las declaraciones de ambos. Voy a hacerlo lo más rápido que pueda, y voy a hacer que los oficiales que respondieron los transporten al hospital tan pronto como haya terminado. Necesito saber lo que pasó. ? ?No lo sé.? Benny negó con la cabeza. ?¿Cómo podemos saberlo? Ella estaba... ella estaba acostada allí cuando llegamos aquí.? ?¿A qué hora llegaron aquí?? Benny negó con la cabeza otra vez, luego la dejó caer en sus manos. ?Eran como las diez o un poco antes. No sé exactamente ?, le dijo Var. ?Nos preocupamos cuando Cill no vino a trabajar, y no respondió a su enlace o su correo electrónico. Deberíamos haber venido antes. Deberíamos haber venido más temprano, entonces tal vez... ? ?No debí dejarla ir sola en casa la noche anterior.? Benny pasó los dedos por el pelo revuelto. ?Yo debería haberla hecho quedarse en mi casa.? ?¿A qué hora se fue a casa?? Preguntó a Benny. ?No era tarde. Tal vez las nueve o nueve y media. Hablamos de salir y conseguir algo de comer, o simplemente pasar el rato. Pero ninguno de nosotros se sentía con muchas ganas. ? ?¿Ella salió de un juego? ¿Acaso la sesión de Fantástico? ? ?Sí. Sí. Nos enteramos esta mañana que había cerrado la sesión. ¿Por qué sucede esto?? Exigió Benny. ?Alguien trató de matarla. Alguien mató a Bart. ¿Por qué sucede esto? ? ?Estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo para averiguarlo.? Eve miró hacia arriba cuando Peabody entró, le hizo una seña. ?Dame un minuto?. Se cruzaron, se inclinó sobre ella. ?Fue un culo de fiesta mag la de anoche,? susurró Peabody, modulando su voz para levantar lo suficiente en las palabras clave. ?Mis pies EDD me están matando hoy. Pero avance totalmente la pena porque todo el baile, los datos recuperados probablemente tomó una libra sólida de mi culo. ? ?¿Entiendes que estás obsesionada con tu propio culo? Ahora, asiente con la cabeza cuando yo te de una orden, a continuación, saca el comunicador a medida que salgas. Espera unos minutos, entras de nuevo, me das un movimiento de cabeza, y luego te quedas en la entrevista. ? ?Lo tengo.? Ella asintió con la cabeza, agregó un ?¡Sí, señor!? Por si acaso, y sacó el comunicador mientras salía de la habitación. ?¿Es sobre Cill?? Exigió Benny. ?¿Es algo sobre Cill?? ?No. Así que, ¿la última vez que viste Cill fue alrededor de las 09:30 anoche? ? Ella echó un vistazo a Var para su verificación. ?Cerca de eso?. ?¿Y cuál era su estado de ánimo?? ?¿Qué te parece?? La ira se filtró a través de él mientras Benny golpeaba sus manos sobre las rodillas. ?Ella estaba destrozada. Todos lo estábamos. Fue bastante difícil cuando estaba preparando el memorial, la edición del video, pensando en la comida. Pero por lo menos le dio, a todos nosotros, algo sólido que hacer, en que trabajar. Ahora... ? ?Estábamos cansados.? Suspiró Var. ?Todos estábamos muy cansados.? ?¿A dónde fueron después?? ?Nos fuimos a casa.? Ahora Var se encogió de hombros. ?Todos nos fuimos a casa?. ?¿Caminaron juntos?? ?Sí. Bueno, caminamos juntos hasta lo de Cill, entonces me dirigí a mi casa. Benny se dirigió a la suya.? ?¿Se dieron cuenta si había alguien dando vueltas? ¿Alguna persona cerca de su edificio? ? Ella miró por encima cuando Peabody regresó, le dio un guiño. ?Esperé hasta que ella entró?, dijo Benny. ?Incluso hablamos durante un par de minutos más. Yo no la habría dejado sola si hubiera visto a alguien rondando cerca. La vi entrar antes de irme a mi lugar. Su luz estaba encendida cuando miré por la ventana después de que entró. Sé que entró bien. ? ?¿Siempre compruebas eso?? Se movió un poco. ?Si nos despedimos al mismo tiempo, me gusta asegurarme de que llega bien. Ella puede cuidar de sí misma, pero es sólo algo que hago. ? ?¿Hablaste con alguien, viste a alguien, tuviste contactos después de las 09:30?? ?Dios.? Var se frotó los ojos. ?Pedí algo para comer, traté de ver algo de pantalla. No pude lograrlo, así que me puse en línea por unas horas. En un par de salas de juego. Jugué un poco a la dominación del mundo, al estilo torneo. Ya sabes, rondas eliminatorias. Tal vez hasta cerca de las 02:00. Yo no salí. No quería salir. ? ?¿Benny?? ?Yo no hablé con nadie. Habíamos hablado con la gente todo el día. Mandé unos e-mail personales, luego un poco de investigación en un par de proyectos. Supongo que me acosté cerca de la medianoche. Su luz seguía encendida. Pasé para mirar. Casi vine, sólo para ver si quería compañía, o simplemente hablar, pero no lo hice. Pensé que quería estar sola. Yo debería haber venido. ?Su voz tembló de nuevo. ?Yo no debería haberla dejado sola.? ?Basta.? Var colocó una mano en su hombro. ?Detente. No es tu culpa. Tenemos que ir con ella ?, le dijo a Eve. ?Casi hecho. ¿Cómo entraron en el edificio, en su apartamento?? ?Tengo un golpe y sus códigos?, dijo Benny. ?Yo vivo más cerca, y si ella tiene que ir a algún lugar por unos días, yo riego las plantas. Ella tiene un par de plantas ornamentales. Además, sólo para asegurarme de que su lugar está seguro. Es importante para Cill que su lugar sea seguro. ? ?¿Por qué, especialmente? preguntó Eve. ?¿Por qué está tan centrado en la seguridad y la privacidad?? ?Yo...? Benny miró a Var. ?Adelante. A lo mejor ayuda. ? ?Es solo que su madre y su padrastro nunca le dieron ninguna privacidad, ninguna paz. Se ponían a buscar en su cuarto todo el tiempo, a revisar todas sus cosas. Incluso pusieron una cámara una vez allí, para espiarla. Como si fuera un maldito criminal. Ella solo... ella sólo quiere que su espacio privado sea privado. Eso es todo. Es por eso que ella se molestó tanto con las búsquedas. Supongo que...? Él dejó escapar un largo suspiro. ?Supongo que es por eso que yo también lo hice. Sé lo que le hacía sentir por eso me molesté. ? ?Está bien. ¿Estaba puesta la seguridad en su casa cuando llegaron aquí?? -Sí, lo estaba. ?Var dio el hombro de Benny un masaje para reforzar, y luego asintió. ?Pensamos que había tomado tal vez una pastilla y se había dormido. Revisamos el dormitorio y la oficina, entonces... miramos en la holo habitación y la encontramos. Nosotros —yo llamé directamente al 911. ? ?Y comprobaste su pulso.? ?Yo lo hice.? Benny apretó los labios. ?Yo no lo podía encontrar en un primer momento, pero estaba ahí. Apenas estaba. Ella fue cortada y golpeada. Estaba toda rota y ensangrentada. ¿Puede al menos comprobar de nuevo? Por el amor de Dios. ? ?Peabody, consulta con el hospital. Estamos a punto de terminar. ¿Estaba el holo cuarto asegurado? ? Benny frunció el ceño un momento. ?No. No estaba cerrada con llave. Pero hicimos holo aquí un montón de veces. Creo que por lo general la mantiene cerrada. Yo no lo hago en mi lugar la mayor parte del tiempo. Eso era cosa de Bart. Súper Espía Minnock ?, murmuró, y luego apretó los ojos con fuerza. ?Está bien. Hay un disco en el holo-programa como dije. ¿Se puede extraer eso? ? Benny negó con la cabeza. ?No tengo el código o secuencia.? Él miró a Var. ?No, yo tampoco. Podríamos hacer una mejor opción, pero si nos equivocamos, se va a destruir. ? ?Muy bien. Vamos a ocuparnos de eso.? ?Ella está en la cirugía?, anunció Peabody. ?Hay indicios de que va a ser de varias horas.? ?¿Existe una familia que deba ser notificado?? preguntó Eve. ?Sólo su madre.? Var se pasó una mano por la cara cansada. ?No son cercanas, como supongo que podía entender, pero creo que ella debería saber.? ?Somos su familia?, dijo Benny ferozmente. ?Lo somos?. ?Voy a hacer que los oficiales los llevan al hospital. La detective Peabody y yo estaremos allí en breve. ? Ella le dio las instrucciones a los uniformados, aseguró la puerta detrás de ellos. ?Vamos a poner ojos en los dos, de civil?. ?Sus excusas son fáciles de ver. EDD puede confirmar o cuestionar la actividad en línea. Si están juntos en esto, los dos no solo son buenos con las máscaras, sino que refuerzan la teoría de conspiración de Mira?. ?¿Cómo ves que lo hicieron, si están juntos en esto?? ?Ellos caminan a su casa, tal y como dijeron, pero vienen, hablan con ella para distraerla con el holo-juego. Yo no entiendo porque el lugar está muy bien insonorizado, pero la zona del holograma sería la sección más segura y con doble acristalamiento en el espacio. Y, ella se distrae. La atacan o uno la ataca y el otro vigila. La dejan por muerta, van a casa. Dicen ?Estábamos preocupados por ella esta mañana por eso vinimos a buscarla.? ?Está viva. ¿Por qué no acabar con ella entonces? ? ?Tendríamos la hora de la muerte para coincidir con su presencia. Tienen que pensar rápido, deciden llamar, llevarla al hospital. Ella es un desastre, Dallas y sus posibilidades no son buenas. Cualquiera de ellos podía terminarla ahí. O podría hacerlo si no tuviéramos a un hombre en ella.? ?No es una mala teoría. Ejecuta algunas probabilidades de ello. ? ?No te gusta.? ?No está en mi top cinco.? Hizo un gesto al tubo de bebida energética. ?Eso no estaba allí ayer, y ella no regresó a casa hasta anoche.? ?Está bien. ¿Y? ? ?Si ella tiene compañía, ¿por qué hay una bebida abierta —una sola bebida y una que no parece como si se hubiera tocado? Vamos a revisar los suministros, y el reciclaje, pero no creo que vayas a encontrar un par de bebidas de cualquier tipo sacadas anoche. Sola aquí, parada junto a la ventana, decidió que no quería la bebida maldita, después de todo. Ella hizo lo mismo el día que les notificamos que Bart estaba muerto. Tomó la bebida, la abrió, la dejó a un lado. ? ?Estaba muy molesta en el memorial?, estuvo de acuerdo Peabody. ?Sí, eso juega.? Eve hizo un gesto a los zapatos. ?¿Qué quieres hacer cuando llegues a tu casa y tus zapatos nuevos te lastiman los pies?? ?Quitármelos?. ?Pero si tienes compañía probablemente no vas a dejarlos en el centro de la sala, justo en medio del tráfico.? Ella se encogió de hombros. ?Tampoco puede significar alguna cosa, pero hay pequeños detalles que me dan una imagen diferente.? ?Ella no asegura la holo-habitación, por lo que podrían haber entrado cuando estaba en el juego.? ?¿Cómo sabían que estaría en el juego?? ?Porque... uno o ambos de ellos sabía que había desconectado el disco.? Ahora Eve asintió con la cabeza. ?Sí, y voy a subir uno en eso. Uno de ellos le dio el disco para llevarlo a casa. El juego, está en todo esto. Ese es el arma del crimen. Al asesino le gusta el arma.? Caminó hasta la puerta para que los barrenderos entraran. Mientras Eve les mostraba la holo-habitación, les daba la instalación, Peabody masticaba más teorías. ?Ellos le dan tiempo para venir?, dijo Peabody cuando Eve regresó. ?Es hora de establecerse un poco, de iniciar el juego. Ellos entran. Ella está distraída, en el juego. Y el resto sigue mi teoría anterior.? ?También es posible. Debes ejecutar todas las variaciones?. ?Yo me pregunto por qué. ¿Por qué Cill, por qué ahora? Justo después de Bart, cuando nosotros estamos mirando los pasos de sus antiguos socios. Por lo tanto, ¿Qué la hizo convertirse en una amenaza? ¿Buscaba algo? ¿Estaba haciendo las preguntas equivocadas? ? ?Podría ser. Ayer Roarke le dijo que su gente han estado trabajando en un juego similar, una tecnología similar, y desde hace meses?. ?Eso tenía que ser una mierda de noticias para ellos.? ?Sí. Y ella lo habría pasado a los demás. Tendría que haberles dicho. Tal vez alguien se molestó lo suficiente como para matar al mensajero. Y que quede entre tú y yo. No quiero tener a Roarke allí.? ?Entendido?. ?Tengo otras razones que no son mi número uno. Tú juegas un juego, tomas decisiones, y una lleva a la siguiente. Te enfrentas con diferentes obstáculos y enemigos. Es una buena estrategia lanzar un nuevo problema a tu oponente. ? ?Qué seríamos nosotros. ¿Es una estratagema? Una buena oportunidad —teniendo a la muerte como truco — de superar a su media.? ?Y sube la apuesta. Sí, vamos a estar mirando a los dos últimos que siguen. ¿Y no es eso emocionante? Sobre todo cuando piensas que eres tan inteligente, mucho mejor que el resto del campo. ¿Y ahora? Hay una persona menos que lo conoce, dentro y fuera. Íntimamente. O que cree que lo hace. Es un riesgo calculado, una buena jugada. ? ?Si se recupera, ella lo identificará.? ?Sí, ese es el punto de fricción. Estoy trabajando en ello.? Se acercó a la puerta de nuevo, esta vez para Feeney y McNab. ?Holo-habitación. Necesito todo lo que me puedan conseguir. Pero antes de empezar, quiero hablar con usted acerca de una configuración que tengo en mente.? *** Cill todavía estaba en la cirugía cuando Eve llegó al hospital. ?Ve a ver a los socios. Se comprensiva, y trata de conseguir que hablen.? Eve atrapó a una enfermera de planta, le consultó. ?Estoy en la investigación de Cilla Allen. Necesito saber todo lo que sabe o puede saber. ? ?Le puedo decir que trabajaron en ella, abajo, en el ER, tuvo un paro, pero la regresaron. Tiene suerte de que esté la Dra. Pruit el día de hoy. Ella es la neuro. Las heridas en la cabeza son graves y prioritarias, pero las otras lesiones son considerables. Ella va a estar allí un rato. ? ?¿Su mejor probabilidad?? ?No le puedo decir.? ?Conjetura?. ?Tiene suerte de haber sobrevivido. Ella se ve como si hubiera sido arrojada por un precipicio. ? Eve tomó del brazo a la enfermera antes de que pudiera seguir adelante. ?¿Una caída? ¿No es una paliza? ? ?No le puedo decir. Si ella gana las probabilidades, ella misma se lo dirá.? Ella frunció el ceño mientras la enfermera se alejaba. Y el ceño se profundizó cuando vio venir hacia ella a Roarke. ?Lo oí. Pensé que debía venir?. ?¿Están los socios allí?? ?Sí. Peabody está con ellos ahora. ? ?¿Impresiones?? ?Sorprendidos, asustados, —como era de esperar. Apuntalándose el uno al otro se podría decir ? ?¿Alguno de ellos te preguntó acerca de tu juego en desarrollo?? ?No. No creo que esté a su alcance en este momento.? Eve cambió su mirada hacia la sala de espera. ?Es por lo menos uno de ellos.? ?¿Tú crees que uno de ellos golpeó a esa chica —por lo que entiendo— hasta hacerla pedazos?? ?No hay duda al respecto. Ya no. La única pregunta es cómo clavarlo. Comprar un poco de tiempo, cambiar el foco, tirar las fibras del corazón. Era el extremo corto del triángulo, exaltada e impulsiva, el punto débil. Así que es un sacrificio lógica en el juego. Ella… ?Jesucristo, Eve. La niña está rota como el cristal, y va a necesitar un milagro sangriento para ponerla de nuevo bien. ¿Y tú estás aquí de pie hablando de juegos de mierda? ? Ella juntó el fuego con hielo. ?Obviamente tus fibras están tocando una canción.? ?Podría deberse a que las tengo?, le disparó de nuevo. ?Porque yo no estoy tan atrapado tratando de ganar un juego de mierda que considero a una joven un sacrificio lógico. Ella todavía está viva, teniente. Ella no está en su lado del tablero todavía. ? ?¿Por qué no vuelves a la sala de espera?. Todos ustedes pueden darse la mano. Tal vez celebrar una reunión de oración. Sigue adelante y mientras el que la puso en el quirófano se ríe a sus espaldas. Tengo mejores cosas que hacer.? Ella se alejó, acorazando tanto su corazón como su vientre contra el dolor. No era sólo el cuerpo, pensó, lo que se podía romper. Y no eran sólo los puños, los tubos y los palos los que te podrían romper. Ella encontró un baño vacío, se apoyó contra la pared, y se entregó un momento para recuperarse. Revisó con Feeney, actualizó con Whitney, consultó con Mira. Esta es la forma en que trabajaba, se recordó. Cómo trabajaba. Sentada alrededor dando palmadas en las cabezas, acariciando las manos no se hacía el trabajo. No llevaría al asesino de Bart a la justicia o protegería a Cill. Maldito si ella tendría que pedir disculpas por hacer su trabajo de la forma en que tenía que hacerlo. Más tranquila, se encontró con otra enfermera, la interrogó, y organizó una instalación en una sala de observación privada. Se quedó, sola, bebiendo café horrible, y viendo como el equipo médico luchaba para poner juntar el cristal roto de nuevo. Incluso si ella vivía, pensó Eve, las piezas nunca encajarían de la misma manera. ¿No estaba en su lado del tablero todavía? Al diablo con eso, pensó. Cill se había trasladado a su lado del tablero al minuto en que cayó al suelo. Ella miró hacia atrás cuando la puerta se abrió, vio entrar a Roarke, luego volvió su atención a la pantalla. ?No tengo ninguna excusa para eso?, comenzó. ?Absolutamente no tengo excusas por decir esas cosas. Lo siento enormemente, Eve. ? ?Olvídalo?. ?No puedo. No lo haré.? Él caminó hacia ella, estuvo con ella, pero no la tocó. ?Y aún así espero que me perdones?. ?Han sido unos días largos.? ?Eso no es excusa. Ni siquiera es una razón. ? ?Muy bien. Dame una. ? ?Ella lloró en mis brazos la otra noche. Sabía que la considerabas un sospechoso, y una parte de mí se lo preguntó, aún mientras lloraba en mis brazos, si ella había tenido algún papel en lo que pasó con Bart. Más, por lo que he recogido, era muy probable que haya estado en el suelo, sola, rota, y sangrando mientras estábamos bebiendo champán en la azotea. ? ?Estás muy cerca de ella.? ?Lo estoy. Tienes toda la razón en eso, y no puedo explicar por completo, incluso a mí mismo, por qué. Pero puedo dar un paso atrás. Esas podrían ser las razones, Eve, pero no son excusas para golpearte de esa manera, para hacerte eso, salvo que sabía que lo podías tomar, que lo podías soportar. ? ?Me hiciste daño.? ?Oh Dios. Ya lo sé.? la tomó en sus brazos entonces, suavemente. ?Tú me conoces. Tú tienes la satisfacción de estar absolutamente segura de que voy a sufrir por saberlo.? ?No estabas tan equivocado.? ?Lo estaba, por completo y totalmente equivocado.? ?No. A pesar de lo que piense sobre eso. ?Ella asintió con la cabeza hacia la pantalla. ?Sobre cualquiera de ellos, tengo que hacerlo, tengo que protegerla. No es un juego de mierda para mí, pero lo es para él. Tengo que calcular cómo piensa, así lo podré detener. ? ?Sé lo que piensas, y sé lo mucho que te importan. Yo sólo puedo decir de nuevo que lo siento. ? Ella lo miró a los ojos, sintió un poco del sufrimiento en el vientre retroceder. ?Yo he dicho cosas antes pensadas para hacerte daño. Tú me perdonaste?. ?Sí, sí. Volveré a hacerlo, sin duda. ? ?Por lo tanto, vamos a dejarlo de lado. Tú recibes una marca grande y negra en el lado de la columna de idiota. ? Él sonrió, apretó los labios a su frente. ?¿Cuál es el resultado hasta ahora?? ?Estamos a la par en ese área.? ?Será mejor que puntees las estadísticas. Realmente creo que estás por delante. ? ?¿Quieres otra marca grande y negra?? ?No?. Él la atrajo hacia sí, dejando escapar un suspiro cuando se relajó contra él. ?Esto es mejor.? Volvió la cabeza para mirar la pantalla juntos. ?¿Por qué era un objetivo?? le preguntó Roarke. ?Debido a que no considera a nadie indispensable, sino a sí mismo. Él va a ejecutar el programa ahora, y nadie va a caer delante de él, de la forma en que Bart lo hizo. Probablemente se sintió bien absorbiendo toda la simpatía por Bart y emocionado por tener a la policía echándole un vistazo. Es parte del juego, y está acumulando puntos, anticipándose a los movimientos que vienen?. Ella miró a Roarke. ?Esa es la forma en que es para él.? ?Sí. Ya lo sé. Tienes razón. ? ?Es un jugador, por lo que vería lo que estaba en el tablero. Los jugadores, los escenarios, las opciones. ¿Cill? Estaba enojada, deprimida, pasando más difícil, al menos en el exterior, que nadie. Eso la hizo más vulnerable. Ella está más en sintonía, me parece a mí, con el resto del personal. Y siendo una mujer atractiva, puede ser la siguiente cara pública más lógica para la empresa. Él lo quiere para sí mismo. Y quiere eso para él ahora. Son cosas de la naturaleza humana. ? Ella retrocedió un poco. ?Tengo algunas preguntas técnicas, y pueden parecer fuera de órbita, pero— e interrumpió cuando en la pantalla el equipo médico comenzó a moverse rápidamente. ?Algo está mal. Algo ha salido mal.? Roarke ordenó mejorar a la pantalla, realzar. ?Su presión arterial cae. Mira el monitor. Está tocando fondo. La están perdiendo.? ?Maldita sea, maldita sea. ¡Ella tiene que luchar! ¿Ella quiere seguir con vida no? ? Observaron en silencio mientras Cill se debatía entre la vida y la muerte. CAPITULO DIECINUEVE Cuando Eve entró en la sala de espera, ambos hombres se levantaron, y luego parecieron desinflarse de nuevo en sus sillas. ?Estamos esperando al médico, a uno de los equipos médicos.? Var miró al reloj. ?Ha pasado mucho tiempo?. ?Dijeron que nos iban a actualizar. Pero nadie ha estado en más de una hora ya. ? ?He estado observando la operación,? comenzó Eve, y levantó una mano cuando los dos hombres se levantaron de nuevo y empezaron a hablar a la vez. ?Esperen. Están trabajando en ella, duro. Hubo algunos problemas — ¡Alto!? Ordenó otra vez cuando comenzaron las preguntas. ?No traje mi título de médico, pero puedo decir que parece que están haciendo todo lo posible.? ?¿Pudo mirar, verla? ¿Dónde? ?, Exigió Benny. ?Podríamos ir allí a verla. Tiene que ser mejor que estar aquí sentado.? ?Ustedes no están autorizados a observar. Sólo el personal médico, la policía en un asunto penal, o la familia. ? ?Pero nosotros somos… ?Tú no eres de la familia, ? Interrumpió Eve cuando Benny protestó. ?No lo son jurídicamente?, dijo Peabody con más suavidad. ?Entiendo lo que quieres decir acerca de la familia. Tengo amigos que son mi familia. Pero tú no eres legalmente su familia, por lo que podría ser un incordio sobre los aspectos técnicos en este momento. Suena como que va a estar un tiempo más?, continuó. ?Tienen que ir a tomar un poco de aire, algo de comida, dar un paseo. Va a hacer que el tiempo pase más rápido ?, añadió. ?Algo podría ocurrir al mismo tiempo que no estamos aquí.? ?Tengo tu número de enlace?, dijo Peabody a Benny. ?Si pasa algo, algo cambia, yo te lo haré saber inmediatamente.? ?Tal vez podríamos tomar un poco de aire. Y probablemente tienen una capilla o un centro de meditación. Podríamos... ?Var se sonrojó un poco, levantó las manos sin poder hacer nada. ?Usted sabe?. ?Sí. Eso es bueno. Esa es una buena cosa que hacer. Sólo por unos minutos. Si algo pasa… ?Te lo prometo.? Peabody los vio salir juntos, asintió con la cabeza a Eve mientras sacó su comunicador. ?Dile a la sombra que no demasiado cerca?, dijo Eve. ?No quiero que sepan que tenemos a alguien en ellos todavía.? Ella se volvió hacia Roarke. ?Mira, sé que tienes un interés en esto, pero si no vas a trabajar para comprar el hemisferio norte, creo que Feeney realmente te podría usar.? ?¿Para distraerme?? ?Eso es un beneficio secundario. Tanto Peabody como yo vamos a estar aquí, vigilando a Cill, y viendo a los socios. Voy a ver si puedo conseguir una habitación donde pueda instalarse un policía y hacer algo de trabajo mientras esperamos.? ?Voy a ser de enlace aquí. Voy tratar de conseguirte un área de trabajo, luego voy a ver si Feeney me quiere. ? ?Suficientemente bueno?. ?Tú dijiste que tenías cuestiones técnicas, antes de… ?Sí, las tengo.? Lugar equivocado, momento equivocado, pensó Eve. ?Permíteme alinearlas mejor un poco en primer lugar.? ?Muy bien?. Él curvó la punta de sus dedos en los de ella brevemente. ?Mantente en contacto, ¿quieres?? ?Sí.? Se volvió de nuevo a Peabody. ?¿Alguna cosa acerca de los últimos noventa minutos que deba saber?? ?No. Están actuando y reaccionando como era de esperar dadas las circunstancias. Te lo juro, no tengo ninguna vibración de cualquiera de ellos. ?Si me voy antes de que vuelvan, quiero que llegues a un acuerdo con los oficiales que van a sus apartamentos para comprobar su coartada. Sólo tienes que bajar la pizarra para que puedan centrarse en Cill y cómo esto le sucedió a ella. Tú sabes cómo jugar?. ?Puedo hacerlo?. ?Consigue su historia oficialmente. A continuación, ve que EDD envíe a alguien a cada lugar. Quiero a alguien que sepa cómo buscar detalles que no están en una computadora. Sólo observar, anotar, informar. Tenemos el registro de búsqueda de ayer. Vamos a ver qué hay de diferente hoy, en todo caso. ? ?Sí, señor. ¿Qué tan grave está? ¿Fue ella? ¿Cuando estaban observando? ? ?Jesús, Peabody, ella es un lío.? Ella colocó las manos en los bolsillos mientras los recuerdos del sueño se colaron de nuevo en la cabeza. Tú no puedes salvarlos a todos. ?Ellos tienen a un doc de cerebro metiendo sus manos en la cabeza, y otro tipo de trabajo en su brazo. Tiene que ser malo, malo si realmente empezaron por allí en vez de la pierna. La tienen en una jaula estéril —como la llaman. Su cara se parece a alguien que fue golpeado con un bate. Están tratando las lesiones internas en la parte superior de la misma, tratando de atar sangradores o lo que hacen cuando las cosas están sangrando en el interior. Me pareció como si estuviera rota por todos los lugares donde… Ella dio una vuelta por la habitación. ?He visto un montón de golpes. No estoy seguro de que esto lo sea.? ?¿Qué otra cosa podría ser?? Eve negó con la cabeza. ?Tenemos que ver los datos médicos, hablar con los médicos, tener una mejor visión de ella. Hasta entonces, es sólo especulación.? ?Recibí el informe sobre las muestras de sangre. Es toda suya. ? ?Sí, lo sería.? ?¿Teniente Dallas??, La enfermera de piso estaba en la puerta. ?Tenemos una oficina preparada para usted.? ?¿Cuál es el estado de mi víctima?? ?Ha habido algunas complicaciones, pero ella está resistiendo?. ?Vamos a tener cambios?, dijo Eve a Peabody. ?Volveré por ti.? Siguió a la enfermera por el largo corredor, luego a la derecha por otro. ?La estuve mirando en observación?, comentó Eve. ?Parece que ella se cayó de un precipicio.? ?Es sólo una expresión.? ?Tal vez. Ustedes tomaron fotos. De los huesos, del cuerpo y las exploraciones. Me gustaría verlas. ? ?No estoy autorizada?. ?Usted puede obtener una autorización. Le dio una mirada a ella. ? ?Sí, lo hice.? ?La gente está haciendo todo lo posible por salvarla. Estoy haciendo todo lo posible para encontrar al hijo de puta que le hizo esto. Su nombre es Cilla Allen, pero la llaman Cill. Ella tuvo su vigésimo noveno cumpleaños hace seis semanas. Un par de días atrás uno de sus mejores amigos fue asesinado, y ayer se ocupó de la comida y las flores para su funeral. Ella lloró por él. Y ayer por la noche o temprano esta mañana, la misma persona que mató a su amigo trató de matarla. Cuanto más pronto vea lo que le hizo a ella, más pronto podré averiguar cómo lo hizo, y quién lo hizo, y poner al hijo de puta lejos para que nunca haga daño a nadie más. ? La enfermera abrió la puerta. ?Voy a conseguir la autorización. Esta sala está generalmente disponible para los familiares de los pacientes quirúrgicos. Es libre de usar el equipo. ? ?Gracias.? Era una oficina pequeña y todavía casi del doble del tamaño de la de ella en la Central. Contaba con una silla de dormir, un Auto Chef y Friggie que funcionaba con créditos. El mostrador tenía una Computadora, un enlace, y un pequeño jarrón con flores amarillas. Una ventana dejaba entrar la luz de afuera, pero estaba filtrada a fin de no deslumbrar la pantalla de la pared. Ella cargó otra taza de café pésimo, se sentó y se puso a trabajar. Probablemente era una locura, lo que estaba considerando. No, era una locura, se corrigió, pero aún así comenzó una búsqueda amplia en e- terreno y numerosos sitios de juego. El más raro, mejor, decidió. Ella entró en las salas de chat que McNab le había dado, los tableros de mensajes, y notó que Razor todavía estaba tanteando el terreno para el arma —sin resultados. O ninguno visible, pensó. Llamó a Mira, y la fría voz de su administrador le dijo que la doctora estaba en una sesión. Eve pidió una llamada de consulta tan pronto como Mira estuviera libre. Ante la llamada a la puerta, gritó: ?Sí, adelante? Ella esperaba que fuera la enfermera de la planta, esperaba tener el archivo de datos médicos para peinar. En cambio, un camarero entró con una bandeja. ?Aquí tiene su solicitud de almuerzo.? ?Yo no ordené la comida. Tienes la habitación equivocada. Es la sala de emergencia. ? ?Habitación 880, ala quirúrgica este. ¿Usted es Dallas? ? Frunciendo el ceño, le dio a él y a su bandeja de una mirada más cercana. ?Sí?. ?Tiene su solicitud almuerzo. Tengo uno para Peabody, también. En la habitación uno, Ala Quirúrgica del este. ? ?¿Quién colocó las órdenes?? ?Ordenado por Roarke?. ?Por supuesto que sí. Bueno, a ver que hay. ? Puso la bandeja sobre la mesa, le quitó la parte superior. ?Tiene su hamburguesa, —eso es carne de vaca. Tiene papas, tiene su pequeña ensalada. Tiene su café —café real, también. Uno negro doble.? ?Nunca se pierde un truco.? Eve buscó en el bolsillo, se acercó con suficientes créditos sueltos para una propina decente. ?Gracias.? ?Que lo disfrute?. ?Creo que lo haré?, murmuró al salir. Ella probó una papa frita mientras llamaba a Feeney. ?¿Qué tienes?? ?No vamos a intentar sacar el disco. Trabajamos en algunas ideas en primer lugar. Tenemos el marco de tiempo. La victima entró en el holo— ¿eso es una hamburguesa? ? ?No, es un guante de cátcher. ¿Qué aspecto tiene? ? ?Parece una hamburguesa. ¿Es de carne? ? ?Mmmm.? Ella tuvo un buen mordisco, sonrió a su alrededor. ?Eso te deja helado chico.? El dolor genuino nubló los ojos. ?Muy helado.? ?Usted consigue ese disco sin cocinarlo, le voy a comprar cinco kilos de carne de vaca. ¿Línea de tiempo? ? ?La holo comenzó a las veintiuna cuarenta y seis. El programa duró hasta las 23:52.? ?Más de dos horas. Más que Bart?. ?Un solo jugador, como él. La tenemos desde el comienzo. El nivel uno?. ?Él comenzó en el cuatro. Y echó a correr lo que el escenario que escogió desde el principio, ya sea porque era nuevo para ella o le gustaba ese. Empezó en el uno porque no jugaba tanto como trabajaba. Trabajaba para cerrar el duelo. Ella se va a ver el programa, a buscar los defectos o problemas técnicos, o cualquier otro para mejorarlo. ¿Se puede saber dónde se detuvo? ? ?Estuvo a punto de terminar el nivel tres.? ?¿Casi?? ?Dice noventa y uno por ciento. Ella no llegó hasta el final del nivel. ? ?Usted juega. ¿Qué le haría dejar cerca de ascender un nivel? ? ?Meter la pata, ser eliminado.? ?Perder el nivel, está bien. ¿Qué más? ¿Si alguien te interrumpe —? ?Nadie va a dejar de subir a menos que estén sangrando o quemándose. Y tendría que estar derramando sangre o friéndose. Y tendría que gustarme. Una gran cantidad.? Ella miró ante el golpe en la puerta, y luego asintió con la cabeza cuando la enfermera entró, y levantó un dedo. ?¿Puede decirme si cuando ella estaba herida, se cerró?? ?No por el programa, pero hasta entonces, desde el período de tiempo, parece que ella navegó a lo largo correctamente. Tengo algunos de sus mayores registros. Ella llega a diez niveles, doce más coherente.? ?Pero no sabe si alguno de ellos fueron este escenario.? ?No lo puedo decir hasta que tenga este disco y más de diez libras de carne de vaca en la mano.? ?Pero es poco probable, habida cuenta de sus habilidades y experiencia, que hubiera quedado afuera tan rápido. O lo hubiera dejado voluntariamente tan cerca de completar un nivel. Lo tengo. Me pondré en contacto con usted.? Ella apagó. ?Tengo la autorización para poner lo que tenemos en un disco. Usted tiene que firmar por él. ? ?Gracias.? Eve colocó su nombre en el formulario, notó la mirada nostálgica de la mujer a su plato. ?¿Quiere la mitad?? Ella sonrió. ?No, estoy cuidando mi consumo. Sin embargo, gracias. Es una buena oferta. Fui a obtener una actualización de ella. Está pasando, pero... tiene un largo camino por recorrer.? Ella se dirigió a la puerta, se detuvo. ?Vemos un montón de cosas difíciles en nuestra profesión.? ?Sí, lo hacemos. ? ?Espero que ella lo supere.? ?Yo también?, murmuró Eve cuando estuvo sola. Eve insertó el disco, pidió los datos en pantalla. Ella lo estudió, de lado a lado con los registros de los primeros en responder. En el piso de la holo-habitación, Cill estaba encogida, rota como una muñeca de porcelana lanzada contra la pared por un niño enojado. La sangre se había derramado y coagulado debajo de ella, mientras su brazo y la pierna estaban doblados en un ángulo antinatural. El hueso roto se veía a través de la piel de la espinilla. Astillado, pensó Eve, haciendo caso omiso de los movimientos de los policías, las voces que se centraban en la víctima. No había una rotura limpia. Varias heridas, entre ellas una en el hombro que parecía verdadera y no un desgarro. Moretones alrededor de los ojos, notó, raspaduras en las sienes. Apagó, estudió las imágenes. Varias lesiones internas, magulladuras y órganos dañados. Pero las contusiones externas... Se desplazó a través, volvió atrás, se desplazó de nuevo, estudió el cuerpo maltratado, desgarrado mientras comía su almuerzo. Sacó su enlace ante el pitido, dio una mirada a la lectura. ?Doctora Mira.? ?Eve. Me enteré de lo que pasó con Cilla Allen. ¿Cuál es su situación? ? ?Ella todavía está en cirugía. Estoy mirando a través de los registros, las exploraciones. Es malo. La victima utilizó el holo-cuarto otra vez, el mismo proyecto —el juego Fantástico. Ella cerró la sesión, o él lo hizo aparecer de esa manera. Es la misma configuración básica —parece haber estado jugando sola. Pero el método de ataque es muy diferente. ¿Por qué? ? ?Él ya había ganado el juego, en ese escenario. Él querría un desafío diferente con este nuevo jugador. Es posible que sea un juego preferido por su oponente. Suma al desafío. ? ?Sí, es mi opinión. Y es más malo que la primera víctima. Eso fue rápido y limpio. Él puede estar escalando, querer más por su dinero. Excepto... ¿Puedes echarle un vistazo? Te voy a enviar el registro de los primeros en responder?. ?Por supuesto.? ?Espera un minuto.? Eve ordenó la transferencia de datos. ?Los dos socios restantes la descubrieron esta mañana. La declaración, de ambos, es que se preocuparon cuando no llegó, se acercaron a ver cómo estaba. Los del 911 salieron de inmediato. ? ?Sufrió un trauma severo?. El tono de Mira se mantuvo incluso mientras fruncía las cejas unidas en el estudio. ?Pérdida de sangre. La pierna... por lo que parece que sufrió rabia y tiempo considerable. Me sorprende que su rostro no esté más dañado. ? ?¿Se ve como una paliza para ti?? Mira levantó las cejas y la miró. ?¿Qué más?? ?¿Podrían estas lesiones haber sido el resultado de una caída?? ?¿Una caída? ¿Está pensando que la holo-sala fue donde la tiraron en vez del lugar del ataque? ? Eve vaciló. Todavía no, pensó. No estaba lista para compartirlo todavía. ?Estoy pensando en todo tipo de cosas.? ?Esta no es mi área de experiencia, y no me atrevo a hacer una conclusión basada en esto, pero yo diría que sí, que sin duda podría ser el resultado de una caída. ¿Qué dicen los médicos? ? ?No he podido entrevistar a alguno de ellos. Están muy ocupados con ella. ? ?Puedo tratar de acabar un poco más tarde hoy, ir al hospital y estudiar sus datos, hablar con su equipo médico.? ?No, eso está bien. Yo tengo otro punto de vista al respecto. ¿Por qué está viva? Esa es la cuestión. ¿Por qué no la mató? ? ?Él pudo haber pensado que lo estaba pero ese tipo de error no es constante. Es posible que sacándola afuera le sume diversión. Prolongue el juego. ? ?Si ella vive, podría reconocerlo. Él podría perder.? ?Sí. Es posible que se sume a su sentido de la competencia. No se ajusta bien, pero a menudo la mente criminal no sigue un camino lógico. Aún así... ?Mira frunció el ceño, meneó la cabeza lentamente. ?No terminó el juego, y él debe quererlo.? ?Está atrapado en este nivel ahora, y no puede avanzar a menos que lo siga, o ella se muera.? ?Estoy seguro de que la tienen bien protegida?. ?Sí, la tengo cubierta.? ?Me gustaría pensar en esto más, revisar mis notas y estos datos adicionales.? ?Gracias. Me pondré en contacto con usted. ? Ella apagó, y se contactó con alguien cuya área de especialización podría darle algunas respuestas y más preguntas. Mientras esperaba, ella probó su teoría con una ofensiva de probabilidad, y volvió con un porcentaje que considera el equivalente informático de ¿Has perdido la maldita cabeza? ?Sí, eso es lo que yo pensaba que ibas a decir.? Puesto que ella no tenía su tablero de asesinato, trabajó para crear un facsímil de uno en la pantalla. Entonces se sentó, tomó un sorbo de café excelente, y lo estudió. ?Loca teoría?, murmuró. ?El camino… -hacia una teoría fuera de órbita. Pero, ¿no tuvimos una fiesta anoche para celebrar un libro sobre científicos locos que en secreto creaban generaciones de clones humanos? Eso es bastante loco.? Ajustó la pantalla, poniendo a sus dos víctimas a cada lado. Socios, pensó. Amigos. Esas palabras, esos conceptos que significan diferentes cosas para diferentes personas. Historia, intereses compartidos, confianza, emoción, pasión. Todos compartidos. Negocios compartidos, ganancias, trabajo y riesgos. Ambos atacados durante el juego, en sus propios hogares asegurados. Uno muerto, uno colgando de la habilidad y los esfuerzos de la ciencia médica —y tal vez su propio grano de arena. No hay armas, no hay señales de entrada forzada, ningún rastro que no sea de las víctimas. Añade el momento, sí, agrega el tiempo allí, también. La gente siempre busca nuevas formas de crear y destruir, ¿no? Es lo que los humanos hacen. La tecnología era una herramienta, una conveniencia, y un arma. Ella se acercó a responder a la llamada a la puerta. ?Gracias por venir, Morris.? ?Es bueno salir de casa de vez en cuando.? Él vestía de negro, como lo había hecho cada vez que lo había visto desde la muerte de Coltraine, pero Eve tenía la esperanza por el flash rojo brillante de la corbata de que su dolor se hubiera atenuado. ?Necesito que veas unas fotos y los datos médicos, y me des su opinión sobre la causa.? ?Me gustaría hacerlo mejor con el cuerpo.? ?Bueno, ella no ha muerto todavía.? ?Eso es una suerte para ella. Me gustaría señalar que está en un hospital, y hay médicos probablemente vagando por ahí que tienden a servir y evaluar a los que no están muertos todavía. ? ?Sí, los que trabajan en ella están ocupados. Y yo no los conozco.? La confianza, pensó de nuevo, la base sólida de amistad. ?Lo que estoy buscando es tu opinión sobre cómo esta mujer de veintinueve años de edad, recibió estas lesiones?. Se volvió a la pantalla, ordenó la imagen de Cill en el suelo del holo cuarto. ?Ah, bueno. Ouch. ¿Dices que está viva? ? ?Hasta ahora?. Se acercó, inclinando la cabeza. ?Si ella vive, espero que haya un cirujano ortopédico excepcional para esa pierna. Mejóralo para mí. Un poco más ?, dijo él cuando ella cumplió. ?Hmm. Ahora hasta el tobillo, la misma pierna ?, le dijo después de un momento. ?Lo puedes correr. Tómate tu tiempo. ? Como fue sección por sección, lesión por lesión, le robó a la Friggie dos tubos de Pepsi. Él gruñó en agradecimiento, y continuó. ?¿Tienes su análisis?? ?Sí?. Eve ordenó que aparecieran en pantalla, y luego apoyó una cadera en el escritorio mientras él estudiaba, mientras trabajaba. ?Ella tendrá que tener al dios de todos los Neuros?, murmuró. ?Y aun así me temo que podría verla en mi mesa. Las lesiones en la cabeza son las peores, y el resto es muy desagradable. Si ella obtiene su milagro, tendrán que reemplazar el riñón en algún momento, y el bazo, y requerirá un extenso PT (rehabilitación) para la pierna, el brazo, el hombro. Tiene mucho trabajo por delante. El daño cerebral es otro riesgo que enfrenta. Ella puede vivir, pero puede no ser una bendición. Aún así, es un milagro que no se quebrara la columna vertebral en una caída como esta?. ?Una caída.? Eve saltó sobre él. ?No es una paliza.? ?Una caída?, repitió. ?Las contusiones, las roturas, las laceraciones no son compatibles con una paliza, pero sí con una caída. Ella aterrizó sobre todo en la espalda, con el impacto se rompió el codo y torció la pierna con fuerza suficiente para romper el hueso. Una superficie dura, irregular, yo diría por el tipo de lesiones. Hormigón roto, piedras, algo de ese orden. ? Miró hacia Eve. ?Lo siento. ¿Dónde la encontraste esta vez? ? ?Aquí?. Eve trajo la imagen de nuevo en la pantalla, vio fruncir el ceño Morris. ?Una superficie lisa. Ella no provocaría esas lesiones, o una caída en ese piso. ? ?¿Podría haber sido movida, y tirada en el lugar?? Él negó con la cabeza. ?No veo cómo habría vivido a través de eso. Mira el charco de sangre. Ella ciertamente ha sangrado profusamente en el punto de impacto. Moverla significaría una mayor pérdida de sangre. ¿Añadido a esto? No, no veo cómo podría ser. ? Tomó un trago del tubo, frunció el ceño de nuevo. ?Esto es molesto. Siento que te he defraudado. Déjame ver las exploraciones y los datos de nuevo. ? ?No, no me has defraudado. Sus hallazgos coinciden con los míos. ? ?¿Es así?? El se inclinó sobre la pantalla, tomó otro sorbo mientras miraba a Eve. ?¿Me vas a explicar cómo esta mujer de veintinueve años de edad, logró caer sobre una superficie lisa e incurrir en lesiones compatibles con una caída de —vamos a decir— por lo menos veinte metros en un terreno áspero y desigual?? ?Claro. Después de conseguir que alguien me lo explique. ? ?Bueno, me encanta el misterio. Aún así, espero que ella viva para que lo pueda decir por sí misma. Es raro, que alguna vez, tú y yo consultemos sobre alguien con pulso. Quiero saber más sobre ella. ? ?Ella es una de los socios de mi última víctima.? ?Ah. El trabajo de la cabeza. Holo-habitación.? Él hizo un gesto a la pantalla. ?Y esto sería una holo-habitación.? ?Sería. La suya. En su apartamento, que está asegurado. Ella estaba, por la evidencia en la escena, jugando el mismo juego, aunque pudo haber sido otro escenario distinto que el de la primera víctima.? ?La consistencia es a menudo una ventaja. ¿Quemaduras? ¿Tiene quemaduras internas en el sitio de las lesiones? ?No lo sé todavía.? ?Déjame ver los scanner de nuevo, mejorados. Si podemos obtener una imagen lo suficientemente fuerte, podría encontrarlos. Yo no estaba buscando antes. ? ?Sírvete tú mismo. Solías hacer todo lo que tenías que hacer en una computadora con la mano, ¿verdad? los dedos en el teclado solamente. No había comandos de voz, ni pantallas inteligentes?. ?Cuando yo era estudiante de medicina nosotros usábamos el teclado casi para todo, y apenas habíamos comenzado a utilizar los scanner de palma rutinariamente para el diagnóstico. El holo aún no se consideraba fiable o de costo eficaz para la enseñanza o el diagnóstico. Recuerdo que cuando era un niño —ah, mira aquí. ¿Ves esto? ? Ella se acercó a la pantalla. ?¿Qué se supone que voy a ver?? ?A lo largo de la fractura de la pierna —las sombras. Puntos de verdad. Tan pequeños, tan débiles. Pero están ahí. ? ?Quemaduras?. ?Te doy cinco a diez. Mira, sí, mira, allí por toda ella. Cada punto de impacto, cada herida, difícil separar de lo que está tan dañado. Esto, aquí, sí, aquí, en esta herida del hombro, se ve con mayor claridad. ? ?Cuando él la cortó.? ?Estoy de acuerdo que podría muy bien ser una herida de cuchillo. O, al igual que su anterior víctima, una espada. Me gustaría verlo en la carne, por decirlo así, tomar medidas, hacer un análisis, una representación visual de este tipo, una hoja afilada. Y las quemaduras, —las chamuscaduras internas de un minuto. Fascinante?. ?Ella estaba armada, también. Pero ella debía haberlo sabido. ¿Cómo? ¿Cómo no iba a saber?? ?¿Perdón?? Eve se encogió de hombros, con los ojos en la exploración. ?Sólo una teoría en la que estoy trabajando.? La puerta se abrió. ?Dallas. Oh, hey Morris. ¡Ah, estás un poco anticipado?, le dijo Peabody. ?La víctima está saliendo de la cirugía. El médico va a salir en un minuto para darnos la imagen. ? ?Tengo que cerrar aquí, ya estoy en mi camino.? ?Estoy interesado en tu teoría, funcione o no?, dijo Morris, cuando la puerta se cerró. ?Cuando estés lista para compartirla.? ?Tengo que correrla con otro experto. Tú has hecho que parezca menos rara.? ?Siempre dispuesto a ayudar.? Miró a la pantalla antes de que Eve cerrara. ?Espero no tener el placer de conocerla.? ?El cuerpo humano se mantiene más o menos igual, ¿no? La tecnología cambia y la ciencia avanza. ¿Este? Empezó fuerte, por lo que es su ventaja. Ahora le toca a la tecnología y a la ciencia sacarla. ? ?No sólo el cuerpo, sino el espíritu. La tecnología y la ciencia no están en posesión de una vela al espíritu humano. Si ella es lo suficientemente fuerte, no puede permanecer muerta. ? CAPITULO VEINTE Los socios caminaban ahora, haciendo un surco en los lados opuestos de la habitación. Si se hubiera quedado solo con lo visual, había llegado a la conclusión de que ambos estaban completamente agotados, agarrándose por los finos hilos de la esperanza, la fe y la desesperación. ?Ustedes deben sentarse?, dijo. Ella los quería sentados juntos, para poder ver y medir rostros, manos, cuerpos. ?Siéntense? -repitió, poniendo la suficiente autoridad para que fuera una orden. ?Vamos a escuchar los exámenes médicos a tiempo. Mientras tanto, ustedes deben saber que estamos haciendo algunos avances en la investigación. Pequeños pasos?, dijo rápidamente, ?y no puedo ser específica con ustedes. Pero yo quería darle algunas noticias positivas. ? ?No me preocupa la investigación, ahora no.? Dijo Benny sentado, con los ojos fijos en la puerta. ?No puedo pensar en eso. Solo en Cill?. ?Sólo queremos mantener la concentración en ella. Algo así como... Sé que suena débil pero, como empujar la energía hacia ella.? Var se encogió de hombros. ?Se siente como algo que podemos hacer.? ?Creo que tienes razón.? Peabody le ofreció una sonrisa comprensiva. ?Yo creo en ese tipo de cosas.? ?Free-Ager?, dijo Eve con un débil y muy deliberado de tono de despido. Ella se movió ligeramente hacia un lado cuando la mujer con uniforme quirúrgico ingresó. Ella era pequeña, pero de hombros anchos. Tenía el pelo tan corto estilo César y negro como la medianoche. Sus ojos almendrados recorrieron las caras en la sala, y se clavaron en Eve. ?¿Usted es el oficial a cargo?? ?Teniente Dallas.? ?Doctor Pruit.? ?Por favor?. Var levantó una mano, la dejó caer de nuevo. ?¿Está bien? Es Cill ¿de acuerdo? ? Ante el gesto de Eve, el médico se sentó frente a los dos hombres. ?Ella superó la cirugía. ¿Es de la familia? ? ?Sí?, dijo Benny antes que Var pudiera hablar. ?Somos su familia.? ?Sus heridas son muy graves?. ?Pero usted la restableció?, insistió Benny. ?Reunimos un equipo de médicos y realizamos varias cirugías. Ella sufrió un trauma masivo en la cabeza, lo que requiere una reparación mayor. ? Eve escuchó mientras Pruit explicaba el daño, la reparación, el pronóstico, y miró los rostros. Pero ella ya lo había visto —el rápido flash. ?No entiendo lo que está diciendo.? Benny miró a Var. ?¿Y tú? ¿Qué significa?? ?Cilla está en coma?, explicó Pruit. ?Esto no es inesperado, y puede dar a su cuerpo la oportunidad de sanar.? ?O que no se despierte jamás?, dijo Var, con amargura. ?Eso es lo que está diciendo.? ?Sí. Hemos hecho todo lo que podemos hacer por ella en este momento, pero vamos a seguirla muy de cerca. Ella sobrevivió a la cirugía, y ustedes pueden tener esperanzas por eso. Pero deben estar preparados. Ella sigue estando crítica, y si ella sale del coma, hay una posibilidad de daño cerebral. ? ?Dios. Oh Dios. ? ?No pienses en eso.? Var cerró una mano sobre la de Benny. ?Todavía no. ? ?Es posible que deseen hablar con los otros cirujanos que trabajaron en ella. Les puedo dar los fundamentos. Sus lesiones internas también fueron graves. Uno de sus riñones estaba demasiado dañado para salvarlo. Hemos sustituido el bazo, y puede, si se despierta y elige, reemplazar el riñón perdido. Ella necesitará más cirugías en su pierna. No hemos podido completar las reparaciones sin poner en peligro su vida.? Var respiró irregularmente. ?¿Nos está diciendo que no hay esperanza?? ?Siempre hay esperanza. Una vez que esté establecida en la UCI, ustedes podrán verla. Muy brevemente. Usted puede estar seguro de que vamos a seguir haciendo todo lo posible por ella. Ella conseguirá la mejor atención. Rosa Pruit. Si ustedes tienen alguna pregunta más, alguien me buscará. O puede hablar con los otros cirujanos. Alguien va a venir a buscarles cuando ella esté lista. ? Eve siguió a Pruit afuera. ?Deme sus posibilidades. Reales. ? ?Cincuenta-cincuenta es generoso, pero le hubiera dado mucho menos cuando ella entró en el quirófano. Ella tiene una constitución fuerte. Es joven y saludable. Usted tuvo un oficial en el quirófano?. ?Así es, y voy a tener un oficial en su habitación 24 / 7. No sólo en la puerta. En la sala. Usted está haciendo todo lo posible para que ella sobreviva. Yo también? ?¿Estás preocupada por la seguridad, y por otro atentado contra su vida?? ?No, siempre y cuando tenga un oficial en la sala.? ?Muy bien. Si ella lo logra en las siguientes veinticuatro horas, voy a considerar que el cincuenta y cincuenta es más sólido. Por ahora, vamos a ir minuto a minuto?. ?Tengo que ser notificada inmediatamente de cualquier cambio en su estado, de una forma u otra.? ?Voy a ver que la UCI tenga esas instrucciones.? ?Me gustaría darle un vistazo antes de dejar que esos dos entren? ?Muy bien, vaya para arriba. Voy a hacerles saber que para que vayan bajando. ? Eve hizo su camino hacia arriba, mirando los caminos de entrada y salida, las medidas de seguridad básicas, los movimientos del personal, la identificación. Decente, llegó a la conclusión, pero siempre había formas de rodear la seguridad. Ella asintió al enfermero en el escritorio, contenta cuando el hombre no se limitó a mirarla, sino que le dio una buena mirada dura antes de dejarla pasar. Al igual que en U-Play, las paredes eran de vidrio. No hay privacidad para los pacientes, pensó. A Cill no le gustaría, llegó a la conclusión Eve, pero para ella, estaba muy bien. Cada habitación, cada paciente era supervisado por la cámara y la máquina. Ella dudaba de que cualquier miembro del personal prestara mucha atención a las pantallas de la habitación, pero esperaba que la miraran si alguno de los monitores marcaba un cambio en la condición del paciente. Sin embargo, le complació ver al oficial uniformado estar con su silla en ángulo hacia la puerta. Se levantó cuando entró. ?Tomate cinco minutos?, le dijo. ?Sí, señor.? Eve se acercó al pie de la cama. Habían enjaulado la pierna y el brazo, notó, lo que le hizo pensar a Eve en un droide en mitad del desarrollo. Los miembros dentro de las jaulas mostraban el color lívido rojo y púrpura del ultraje y la reparación. Los tubos serpenteaban, conectando a Cill a monitores que zumbaban y pitaban con un ritmo lento y constante. La aparición de moretones alrededor de los ojos se veían negros sobre piel blanca pastosa, y en las vendas. Le habían afeitado la cabeza, tomó nota Eve, y la habían apoyado en un cojín de gel para que pudiera aliviar la presión. Todo el pelo, pensó Eve. Eso sería probablemente la mayor sacudida, así como las paredes de cristal y las cámaras. Si se despertaba. ?He estado en mal estado un par de veces, pero tengo que decir, que tú ganas el premio. Volver a juntar todo de nuevo tiene que ser casi tan difícil como recoger los pedazos. Vamos a ver lo dura que eres.? Ella caminó hacia el lado de la cama, se inclinó hacia abajo. ?Tú no debes renunciar. Yo sé quién te hizo esto. Yo sé quién mató a Bart. Voy tras él, y yo voy a ganar. Luego va a pagar. ¿Te acordarás de eso, y no te darás por vencida? Vamos a golpearlo, tú al volver de esto, yo llevándolo abajo.? Ella se enderezó. ?Nunca fue su amigo. ¿Te acordarás de eso, también?? Se quedó hasta que el guardia regresó. Y cuando los socios fueron a verla, Eve vigilaba, estudiándolos en el monitor. ?¿Crees que lo logrará?? preguntó Peabody cuando Eve se puso al volante. ?Ella no es del tipo que renuncia. Eso es a su favor. Reserva una sala de conferencias y establece una con el equipo de EDD. En treinta minutos. No, dame una hora.? Eve utilizó su enlace en el tablero, mientras Peabody hacía los arreglos. ?Teniente?-dijo Roarke. ?Ella salió de cirugía, sosteniéndose por sí misma?. ?Eso es bueno de escuchar. ¿Has hablado con su cirujano? ? ?Sí. Están haciendo lo que pueden. Ahora vamos a hacer lo que podemos nosotros. ¿Puedes reunirte conmigo en mi oficina en veinte minutos? ? ?Si puedo.? ?Trae una mente abierta.? Él sonrió un poco. ?Yo siempre la llevo conmigo?. ?La necesitaras.? ?Estamos listos?, le dijo Peabody. ?Sala B. Tú tienes algo?. Peabody le apuntó con un dedo. ?Algo nuevo?. ?Lo que tengo es un muerto sin cabeza, una mujer crítica con lesiones compatibles con una caída que fue encontrada en el piso de una holo-habitación. Sin armas, sin dejar rastro, sin violaciones a la seguridad que los ases en el EDD pudieran encontrar. La lógica está fuera. ? ?Las armas fueron retiradas, el asesino sellado. Las víctimas conocían y confiaban en el asesino que tiene superiores e-competencias lo que hasta ahora ha desconcertado a nuestro e-equipo. Van a encontrar las brechas.? ?Suponiendo que estén ahí para ser encontradas. Calculó mal con Cill. No suponía que ella iba a caer. ? ?¿Caer, de dónde?? ?Esa es una pregunta, y nunca podremos tener la respuesta completa a menos que se despierte y nos diga. Mientras tanto, pensamos fuera de la caja. Joder. Quemamos la maldita caja. ? Ella entró en el garaje de la Central. ?Tenemos todo listo, incluyendo el scanner y los datos que tenemos del hospital.? ?Está bien, pero—? ?Menos hablar y más trabajo.? Eve dobló, fue un momento a su oficina y empezó a organizar su información. Ella frunció el ceño a su equipo y deseó tener mejores competencias electrónicas. Ella quería tener al menos el esqueleto antes de que Roarke llegara allí. ?Bueno, hijo de puta, vamos a darle una oportunidad.? Se sentó, y usando los datos médicos comenzó a construir una representación. Marginalmente contenta, ella asintió con la cabeza a la pantalla cuando Roarke entró ?¿Quieres la buena o la mala noticia??-Le preguntó. ?Dame la mala. Me gustaría terminar con una nota hacia arriba. ? ?Hemos explorado, cavado, desmontado, y armado de nuevo el sistema de seguridad de Cill, y utilizamos cada prueba, idea, método conocido por el hombre y la máquina volviendo sobre Bart. No podemos encontrar una única anomalía. Me juego mi reputación, y la tuya para el caso, que nadie entró en los apartamentos después de que la víctima aseguró la puerta. ? ?Bien?. La irritación onduló en su rostro maravilloso. ?Bueno, yo estoy encantado de que estés contenta y hayamos perdido un sinnúmero de células cerebrales en esto.? ?Hecho: Nadie entró en escena después de la víctima. Los hechos son buenos. ¿Cuál es el resto? ? ?Hemos hecho algunos progresos en la reconstrucción del disco de Bart en la holo-habitación. Es un poderoso nano chip, pero hay algunos avances. ? ?Mejor incluso.? ?¿No estás tú muy alegre?? Se acercó al Auto Chef, programó café. ?Yo sé quién lo hizo, y tengo una idea de cómo.? ?Muy bien, vamos a empezar con quién?. ?Var?. ?Bueno, eso es un cincuenta-cincuenta para la mayoría, pero así como están, las probabilidades son más altas.? ?Es bueno ser tan fácil de creer.? Hizo un gesto con la mano. ?No lo dirías así, definitivamente, a menos que estés jodidamente segura del maldito. Por lo tanto, es Var. ¿Por qué? ? ?Él es el tercero en discordia. Los otros tres se remontan a la infancia. Él entra más tarde en el juego, —tiene que ponerse al día. Apuesto a que no le gustaba ponerse al día. Pero él no se conecta con el grupo ya establecido hasta la universidad. Antes de eso, si nos fijamos en sus registros, él era el mejor—hasta la fecha— en electrónica, matemáticas, ciencia, computadores, las clases teóricas. Nadie se le acercaba. ? ?Solía ser la estrella, —el campeón—, se podría decir.? Eve asintió con la cabeza. ?Sí, puede. Luego, en la universidad, se conecta con los otros tres. No sólo son tan buenos como él, Bart es mejor. Y él es popular. En una especie de friki. El Supremo Mago del Club de Juegos de Azar. ¿De dónde vienen los títulos como ese? Asistencia técnica para un par de clases, gerente de dormitorios. Un hombre responsable, un hombre alegre. Brillante, experto, y la gente tiende a él?. Roarke se instaló en la silla del visitante con su café. ?¿Y ese es el motivo?? ?Es la raíz. ¿A quién te acercaste al considerar la contratación de ese grupo?? ?A Bart. Sí. Él era el líder de hecho, incluso entonces. Adelante.? ?Y él te rechazó, quería crear su propia empresa. Su concepto inicial de todos los estados, los datos, las líneas de tiempo. Una sociedad igual, seguro, pero Bart era el jefe, y la imagen pública.? ?Muy cierto, pero se podría decir que tanto Cill como Benny habían estado compitiendo con él por más tiempo. Benny, por ejemplo, siempre el compañero. ? ?Sí, he considerado eso. Tuve un momento en su apartamento durante la búsqueda con los droides. La conexión de El Caballero Oscuro. Roarke bajó el café, obviamente desconcertado. ?¿Qué tiene que ver Batman con eso?? ?¿Cómo sabes eso?? Desconcertada, levantó las manos. ?¿Cómo puedo decir “El Caballero Oscuro” y que de inmediato, hagas clic en Batman? ¿Cómo sabes esto? ? ?La pregunta podría ser ¿cómo no lo sé? Batman ha sido parte del léxico de la cultura popular desde hace más de un siglo. ? ?No importa. Es simplemente extraño. Podría... ?Ella entrecerró los ojos. ?¿Quién asesinó a dieciséis prostitutas hombres entre las edades de dieciocho y veintitrés años durante un período de tres años y alimentó con sus restos a sus cerdos premiados?? ?Cristo Jesús.? A pesar de la imagen, Roarke tuvo que reír. ?Estoy encantado de decir que no tengo ni idea.? ?Flick, J. Hanson, 2012 -. 2015? Ella sonrió. ?Tú no sabes todo.? ?Y tu área de especialización es, en ocasiones, repugnante.? ?Sin embargo, a mano. En cualquier caso, Benny estaba enganchado con Cill, lo que podría haber sido un motivo de Bart, excepto que no hay nada en el departamento. Y Benny es feliz con su lugar en la empresa. Le gusta su investigación. El apartamento de Cill era un desastre, una especie de desorden organizado. Benny vive feliz en el lugar, y tiene a Mongo y a Alfred para hacerle compañía cuando él quiere. Es probablemente sano de alguna manera extraña. ? ?¿Mongo?? ?Un loro. Habla. Mucho, apuesto. Y no preguntaste quien era Alfred. ? ?Tu dijiste Benny, El Caballero Oscuro, por lo que Alfred es el mayordomo.? Ante eso Eve no pudo contener un suspiro. ?Está bien. El lugar de Benny. Había signos de duelo y sencillez... ?, decidió. ?El lugar de Var estaba limpio. Como si él esperara compañía. Sabía que íbamos a necesitar hacer una búsqueda —había anticipado las medidas en el juego, y él estaba preparado para ello. Había un stock de vino bueno, elegante comida, gasta más en ropa y muebles. Abrió la puerta a los policías en la casa de Cill. ? ?Y eso... ah. Benny estaba solo con ella. Pudo haberla terminado fácilmente. Simplemente cerrar sus vías respiratorias. No hubiera tomado mucho, no hubiera tomado mucho tiempo. ? ?Él entró en primer lugar, y se quedó con ella. Var no pudo hacer nada al respecto. Esperaba encontrarla muerta. Tuvo que ser un shock cuando Benny le encontró el pulso, pero él piensa en sus pies -—y tiene la esperanza, cree, que ella nunca pasará a través de la cirugía. Le sorprendió, y le molestó cuando ella lo hizo. Lo mostró, sólo por un segundo. Es bueno, un buen actor. La mayoría de los sociópatas lo son, y todo el juego de roles funcionó para él durante años. ? ¿Y crees que él desempeñó el papel de amigo y socio, todos estos años? ? ?Puede que incluso haya sido cierto, en la medida de lo que va, de vez en cuando. La empresa tiene éxito, él está haciendo una buena vida con potencial para más. El ser más es lo que lo empujó, o le dio la excusa que quería. Y el hecho de que Bart le hizo caso omiso. Él ya asumió un papel de liderazgo en la categoría U-Play. Dejando a Cill afuera simplemente lo cimienta. Benny no quiere correr ese programa. Él quiere seguir haciendo lo que está haciendo, por lo que no es una amenaza, sino una ventaja. Cill lo podría manejar, y Benny estaría del lado de ella. La saca a ella, y aclara el campo. ? ?Muy bien, digamos que estoy convencido de que tienes razón. ¿Cómo? Estaré de acuerdo que fácilmente podría haber arreglado para ir con Bart, es más complicado con Cill ya que Benny afirma que la vio entrar, y a Var seguir caminando. Supongo que podría haber regresado, entrado de otra forma, interceptado antes de que ella entrara en el apartamento, pero…. ?Él nunca estuvo en los dos apartamentos, no en el momento del asesinato o el ataque.? ?Bueno, entonces, ¿cómo lo consiguió? ¿Por control remoto? ?En cierto modo. Bueno, utilizando la mente abierta que llevas contigo, el holograma lo hizo. ? ?Eve, incluso una falla en el sistema —que no hemos encontrado, no podía decapitar a un jugador.? ?No es el sistema. El holograma. Bart luchó contra el Caballero Negro, y ganó el Caballero Negro. Le cortó la cabeza a Bart, y en cualquier escenario que Cill jugó, la empujó, o la hizo caer.? Roarke tomó otro sorbo de café. ?Déjame que te entienda. ¿Estás sugiriendo que una imagen holográfica, que es esencialmente luz y sombra, intentó y cometió un asesinato? ? ?Pero no es sólo luz y sombras. La neuro-y la nanotecnología han avanzado, y las imágenes producidas en el holo-programa accionan y reaccionan, de acuerdo con ese programa. Aparecen en tres dimensiones, parecen tener fondo. Los sentidos de los jugadores están involucrados y comprometidos. ? ?Es una ilusión.? ?Así es. Pero con la claridad. Y, algunos sostienen la teoría de que el frente de onda se podría mejorar aún más, y los rayos aumentan ese poder, y se vuelven a unir en una compleja VR… ?Los resultados han llevado al fracaso y agotamiento del sistema?, concluyó. ?Tú simplemente no puedes crear contenido real en holo. Es solo reproducción de imágenes. ? ?Tú no tienes que hacerlo. Pero si tu encontraste la manera de moverte por la falla del sistema y aumentar los rayos, realzar el frente de onda, para canalizar este aumento, que también podría aumentar el flujo de energía de la luz. Una especie de corriente que, de acuerdo, no es sustancia real, sino una réplica electrónica de dicha sustancia. Un tipo de láser.? ?Es... hmm.? Puso el café a un lado, se levantó para acercarse y apoyó la cadera en su escritorio. ?Interesante?. ?Las sacudidas entran en el juego. Atado a esa ilusión de contacto, digamos, en una lucha a espada con el Caballero Negro. Pero, si has encontrado una manera de hacer esta mejora, de dar un salto en el trampolín tecnológico, la espada podría, posiblemente, cortar, recortar, herir, o el actual podría —en la forma que el holograma está programado replicar. O en caso de Cill, replicar un impacto de las corrientes, o como infiernos tú lo llames, y podría infligir el mismo daño que lo que hubiera sido programado para replicar. ? Como no dijo nada, ella se volvió. ?Escucha, escalpelos láser cortan. Pistolas láser, explotan. ¿Por qué no pueden las imágenes —en esencia luz— ser manipuladas para cortar y golpear? ? ?Se tendría que manejar en caliente, se debe ejecutar lo suficientemente caliente como para apagar el sistema. Para freír, para el caso. Pero... ? ?¿Cómo es que de todas las personas, tu pez gordo de I + D no está en esto?? ?Oh, tenemos algunos jugando con eso. Pero el hecho es que, a nivel práctico no es comercializable. Difícilmente se pueden producir juegos donde los jugadores pueden ir por ahí cortándose a pedazos el uno al otro, o mutilando a otros. Estaría cerrado, y demandado. ? Sus ojos se estrecharon. ?Entonces, ¿por qué no hay nadie jugando?? Y él le dio una sonrisa fácil. ?Nunca sabes lo que puedes encontrar cuando estás buscando otra cosa, ¿verdad? Y bajo ciertas circunstancias, dicha solicitud puede interesar a los militares. En cualquier caso, es de baja prioridad. ¿O era, (corrigió)?. Y esto lo explicaría—? ?Mucho. He eliminado todo lo demás. Esto es lo que queda. Y cuando se ha eliminado todo lo demás, lo que queda debe ser verdad. ? ?Sí?-murmuró Roarke. ?Sin duda debe. No hay nada en esta tecnología en cualquier registro o un borrador en U-Play, o en el equipo de los socios. Tendrá el espacio privado que estás buscando. Debe tenerlo. ? ?Y va a tomar el cebo allí. Tendrá que hacerlo. Vamos a encontrarlo, y cuando lo hagamos, creo que vamos a encontrar mucho más que un juego?. Ella miró su unidad de pulsera. ?Mierda. Pasé más tiempo explicándotelo de lo que debería. Te necesito para programar una representación de ambos eventos, con esta teoría, para que lo pueda utilizar en la sesión informativa.? ?Bueno, entonces, no hay problema en absoluto. Sólo puedo dar ese salto en el trampolín tecnología en los próximos diez minutos, luego tomar mi arco… Notó el sarcasmo. ?Mira, tengo que empezar. Sólo es preciso afinarlo un poco. ? ?No es como girar la parte superior de un maldito tubo de salsa de tomate después de haberlo aflojado?. ?¿Demasiado para ti?? Ella ladeó la cabeza. ?No hay problema. Voy a poner a McNab en él ? ?Eso es malévolo. ¿Está aquí? ? ?Sí, casi lo tengo? ?Vete.? Se sentó y la miró de nuevo a la cara con el ceño fruncido. ?Ahora?. ?Muy bien. Pero no pases el próximo siglo jugueteando con ella. Sólo necesito que sea suficientemente claro como para… ?Cierra la puerta detrás de ti, o si no te golpeará en el culo.? ?No hay necesidad de enfadarse?, murmuró, y cerró la puerta detrás de ella con un fuerte chasquido. Como se había olvidado de tomar un café antes de ser expulsada de su propia maldita oficina, se detuvo y gruñó ante la expendedora. Las máquinas y la tecnología, no eran sus amigos en los mejores momentos, y se encontraban actualmente en su lista corta. Ella tocó los créditos sueltos en los bolsillos y consideró sus opciones. ?Hey, Dallas.? McNab rebotó. ?Las grandes mentes.? Él golpeó su código, ordenó un Tango Fizzy—mandarina y mango, Eve pensó que su estómago se revolvía. ?Aquí, consígueme una Pepsi?. Empujó créditos hacia él. ?No hay problema.? ?¿Alguna actividad en la exploración?? ?Todavía no. Hemos traído un portátil por lo que puedo mantener mis ojos en él mientras informamos. Si alguien tiene que piratearlo, yo lo sabré. Aquí tienes. ? Le tiró el tubo. ?Peabody dice que Cill Allen ha salido por los pelos. Espero que ella lo haga, pero tengo que decir que me gusta que pudiera aparecer y decir: Oye, que era el coronel mostaza en la biblioteca con la vela y lo haga más fácil después de todo el tiempo que pusimos en esto. ? ?¿Quién diablos es el Coronel Mostaza?? ?Usted sabe, el juego. Cluedo. Lo deberías jugar. Usted mataría?. ?He tenido suficiente acerca de juegos que matan.? Ella lo consideró mientras rompía el tubo. Era joven, y conocía el juego como nadie que ella conociera. Además, era policía, la violencia era parte de su vida. ?¿Te gustaría eso? ¿Quieres jugar a juegos donde las apuestas son de verdad? ? ?¿Quieres decir que yo podría ganar un trillón de dólares? Oh, mierda, sí. ? ?No. Bueno, está bien, dicen que hay un gran premio en efectivo.? Porque si esto nunca se hacía público, alguien encontraría una manera de jugar en él. ?Pero para ganar, incluso calificar, tú tienes que enfrentar a rivales con armas reales. Sangre real, dolor real —y potencialmente mortal. ? ?¿Así que corro el riesgo de conseguir que me pateen el culo, ser mutilado o muerto por el dinero y / o la gloria? Lo hago de todos modos. ?Él sonrió, se encogió de hombros. ?¿Por qué querría hacerlo por el juego? Juegas para alejarte de lo real por un tiempo. ? ?Sí. No eres tan estúpido como te ves. ? ?Gracias.? Él levantó su gaseosa mientras se alejaba, a continuación, su mente hizo clic. ?¡Hey!? Ella entró en la sala de conferencias, asintió con la cabeza mientras la eficiente Peabody terminaba la instalación. Hizo un gesto hacia los componentes y pantallas. ?¿Ese es el monitor en los archivos ficticios?? ?Sí. Si alguien intenta hackear, acceder al expediente del caso, leer, analizar copiar, infectar, EDD lo sabrá y rastreará. Yo mantengo mis ojos en él durante un minuto mientras McNab consigue algunos líquidos. Los otros están en camino. ? ?Roarke podría llegar tarde. Está trabajando en algo para mí. ? ?No me importaría que estuviera trabajando en algo para mí.? ?¿Cómo dices?? ?¿Hmm? Oh, sólo hablaba conmigo misma?, cantó Peabody. ?Ya sabes cómo es.? Eve se acercó, golpeó la parte posterior de la cabeza de Peabody con la palma de su mano. ?Ay?. ?Oh, lo siento, sólo un reflejo involuntario. Ya sabes cómo es.? Ella cambió la foto de ID de Var del grupo en el foro de asesinato y colocó en el centro. ?¿Él?? ?Él?. ?Bien. Acabo de ganar una apuesta de cincuenta dólares conmigo misma. ? ?En primer lugar, ¿cómo puedes ganar una apuesta contigo misma?? ?Mira, yo me apuesto cincuenta a que es Var. Yo gano, así que lo puse en mi gatito de inversión. Cuando llego a un trozo decente en el gatito, Roarke lo va a invertir para mí. ? ?¿Y si hubieras perdido?? ?Lo pondría en el gatito de inversión, pero es más satisfactorio ganar?. ?Está bien. Por qué has apostado por la contra—olvídalo. ¿Por qué Var? ? ?Un par de cosas. Su apartamento era perfecto, las dos veces que fue el equipo. Bueno, un montón de gente son monstruos aseados, pero él sería el primer jugador serio que conozco que no tiene unos pocos discos perdidos por ahí, o algunas migajas donde tomó un aperitivo mientras se encontraba jugando. Y dijo que había estado jugando la noche que Cill fue atacada. Tal vez yo no quiero que sea Benny porque realmente la ama, y si me he equivocado en eso, sería deprimente. ¿Quién quiere estar deprimido? ? ?Poetas?, Eve decidió. ?Piensan que deben?. ?Bueno, aparte de los poetas. Además, Benny me parece más un seguidor. Tienes que ser una persona dinámica para sacar esto adelante. Creo. Así que si todo se redujo a ellos dos, yo apuesto en Var.? ?Necesito un pañuelo de papel, mi orgullo me hace llorar?. Ella miró por encima cuando el equipo de EDD entró ?Muy bien. Vamos a empezar. Roarke está trabajando en algo para mí, así que no vamos a esperar por él. Yo ya le he informado. ? Pidió las primeras imágenes en la pantalla mientras el equipo se ubicaba. ?La primera víctima, Bart Minnock, decapitado mientras ejecutaba el juego Fantástico en su holo-habitación asegurada, en su apartamento, también asegurado. Hasta el momento no hemos encontrado nada que indique otra entrada, invitados o forzosa. ? ?No hay nada que encontrar?, dijo Feeney. ?Tenemos que concluir que el asesino entró con él, y hay un mal funcionamiento con el droide. Vamos a llevarla aparte otra vez. ? ?Tal vez no.? Eve lo dejó de lado mientras terminaba de echar los cimientos. ?La víctima estuvo jugando solo un poco más de treinta minutos, a partir del nivel cuatro. Hemos concluido que el juego K2BK, el cual a través de un proceso de eliminación es USURPADOR. Volveremos a los detalles de ese escenario. ?Víctima dos?, continuó, ?Cilla Allen, atacada y herida de gravedad mientras jugaba el mismo juego, en su holo-habitación, sin seguridad, en su apartamento, que si estaba asegurado. No hay indicios de otra entrada, invitados o forzada hasta que sus socios, Leman y Hoyt, entraron esta mañana y la descubrieron en el suelo de la holo habitación. Después del interrogatorio, sus socios declararon que su juego preferido es EL HUEVO DEL DRAGON, una caza del tesoro. Vamos a entrar en esos detalles en breve.? Echó un vistazo a su unidad de pulsera. Si Roarke terminaba alguna vez. ?La víctima dos comenzó en el nivel uno, dedicándose a jugar un poco más de dos horas. Lo dejó apenas unos minutos antes de completar el nivel tres. La opinión de los expertos médicos basadas en sus heridas, las exploraciones, concluye que sufrió lesiones similares a una caída de unos seis metros en una superficie dura, áspera, e irregular. ? ?No puede ser?, no estuvo de acuerdo Feeney. Ausente, tomó un cubo de goma que McNab le ofreció. ?Según la línea de tiempo y la entrada, e infiernos, la evidencia física en el lugar del siniestro. El ataque fue en la holo-habitación. ? ?Estoy de acuerdo.? Eve salió hacia el lado de la pantalla de la pared para darle al equipo una visión clara del registro de la escena del crimen. ?Entonces, ¿cómo una mujer sufre lesiones de una caída como la que he descrito en la superficie lisa y plana de su holo-habitación? ¿Cómo puede un hombre tener la cabeza cortada cuando toda la evidencia concluye que estaba solo? La única explicación lógica es que Bart murió y Cill fue atacada por su oponente en el juego. ? ?Si ellos estaban solos, Dallas, no tenían un maldito rival.? Eve cambió su mirada hacia Feeney. ?Pero lo hicieron. Cada uno tenía que derrotar o ser más listo que el rival para llegar al siguiente nivel. Para Bart, el Caballero Negro. Para Cill, el cazador de tesoros rival. ? ?¿Estás diciendo que un holo saltó de un juego y cortó la cabeza de la víctima?? Feeney negó con la propia. ?Tú has estado trabajando muy duro, muchacho.? ?Estoy diciendo que el asesino utilizó el juego?, corrigió Eve. ?Estoy diciendo que utilizó una nueva tecnología programada en el juego como arma. Frentes de ondas mejoradas, con un mayor poder a las vigas y el sistema óptico, un reenfoque de los ángulos de láser y la luz, formando electrones y fuentes de luz que replican imágenes programadas con sustancia. ? Callendar inclinó la cabeza. ?Malvado. Extrañamente malvado. ? CAPITULO VEINTIUNO ?Eso es mierda de ciencia ficción. ? ?Es ficción, hasta que la ciencia lo pone al día.? Eve se balanceó sobre sus talones. ?Feeney, trabajas con la ciencia todos los días. Vuelve a tus días de novato, y compararlos con ahora. Esta no es mi área, por lo que tal vez sea más fácil para mí tener en cuenta la posibilidad. Nada más se ajusta. ¿Y esto? Calcular las pruebas, los plazos, las circunstancias, la personalidad y las áreas de interés. Se ajusta como un guante de mierda. ? ?Siempre hay algunos ruidos y murmullos en los sitios subterráneos?, comentó McNab. Sus ojos brillaban con las posibilidades, —por lo que Eve lo consideró como un haz friki. ?De camino a las teorías y aplicaciones.? ?Tenemos los avistamientos de Bigfoot y pequeños hombres verdes en los sitios, también?, respondió Feeney, pero tenía el ceño fruncido de una manera que le dijo a Eve que lo estaba considerando. ?Ambas victimas tenían quemaduras de minutos, quemaduras internas, en el sitio de las lesiones. Hemos dado la vuelta persiguiendo alguna espada cargada en marcha. Creo que no estábamos muy lejos. Pero sólo existe dentro del programa. Creo que Levar Hoyt mató a un socio y trató de matar al otro a través de su programación. Vamos a tomarnos un minuto. ? Ella cambió de marcha, de vuelta a lo cómodo, y expuso sus razones y conclusiones sobre el sospechoso. ?Él se ve bien para ello?, acordó Feeney. ?Tienes un montón de buenas circunstanciales. Pero decir que se acerca a esta idea tuya, ¿cómo demonios podemos probarlo? ? ?Él me lo va a decir. Él va a querer decírmelo.? Hizo una pausa cuando Roarke entró? ¿Lo conseguiste? ? ?Fue difícil teniendo en cuenta que estaba presionado por el tiempo —y que tu equipo no es de vanguardia— pero lo tengo, sí.? ?Cárgalo. Visualización en pantalla dos. Lo que vamos a ver son reconstrucciones de los crímenes, utilizando los datos disponibles, las imágenes, los resultados médicos, y la aplicación de la teoría. Abajo a la derecha el tiempo de ejecución. Por tanto, hemos utilizado el patrón de juego de las víctimas de los registros de sus sesiones.? Ella vio como Roarke configuraba el programa, lo ponía en pantalla. ?Bart Minnock entra en su apartamento —continuó— cuando las imágenes computarizadas se movieron sobre la pantalla. ?Interactúa con el droide. Bebe la gaseosa que le sirve, le ordena que se cierre por la noche. Deja el vaso sobre la mesa, se dirige al tercer piso, entra en la holo-habitación y la asegura.? Ella lo vio jugar, manteniendo un ojo en el tiempo transcurrido. Es lo que cabe, pensó de nuevo. La imagen se trasladó a través de los pasos, el patrón previamente establecido. Tal vez él hubiera hecho algo diferente esta vez, pero no importaba. Había terminado, como lo hizo ahora, frente a frente con la figura del Caballero Negro. Las espadas se enfrentaron, los caballos se encabritaron, el humo se elevó. A continuación, la punta de la hoja cortó el brazo de Bart, y el caballero siguió adelante con el golpe de gracia. ?Se habrán dado cuenta por las posiciones, la altura, alcance de la víctima y la imagen holo, el resultado del golpe en la posición exacta de la víctima, la cabeza y el cuerpo, como se ha registrado en el momento del descubrimiento. Para la segunda víctima, vamos a pasar directamente al nivel tres. ? ?Puse un tiempo considerable en el período previo?, se quejó Roarke. ?Lo que se aprecia, y será de interés para la oficina de la AP. Pero por ahora, vamos a ahorrar tiempo. Su personaje, después de este artefacto, y con obstáculos, rompecabezas, y los opositores. Ella tiene que llegar a la cima de este lugar, entrada a una cueva con el fin de completar el nivel. Tengan en cuenta el camino, es fangoso?. Las flechas volaron. La imagen de Cill esquivaba, cruzaba, resbalaba, trepaba. Luego se encontró cara a cara con su oponente. ?La línea de tiempo, teniendo en cuenta su ritmo promedio y los movimientos, indica que encontró la holo-imagen aquí, en el camino de barro, que conduce a la subida a la cueva, con el acantilado y el agua que cae en las rocas y a su derecha. ¡Allí! Pausa en el programa?. Las imágenes se congelaron cuando el cuchillo cortó el brazo de Cill. ?Ella sufrió esta lesión y su estado — según Morris fue el resultado de un ultraje con un objeto suave y fuerte. Cuchillo o una espada. Reanudar el programa. Ella está en shock, herida y fuera de equilibrio en el camino resbaladizo, cae antes de que su oponente pueda seguir. O bien, le da un buen empujón. Ella golpea las rocas, y queda inconsciente. Fin del juego. Como pierde la conciencia, el programa ya no la lee, y los termina. ? Ella se alejó de la pantalla. ?Mientras tanto el hijo de puta que lo arregló está sentado en casa con los pies malditos arriba, entreteniéndose a sí mismo, estableciendo su coartada, probablemente, practicando su conmoción y dolor. Elimina a dos de sus compañeros —dos de sus obstáculos—y nunca tiene sus manos ensangrentadas. ? Feeney se rascó la barbilla. ?Te voy a dar los trabajos de tiempo, y no voy a discutir con Morris si él dice que la niña cayó. Pero si este hijo de puta descubrió la manera de manipular el holo a este nivel, me encantaría dar un vistazo dentro de su cabeza. Una ejecución que caliente, que caliente lo suficiente como para hacer esto debería haber tostado el sistema. ? ?Tal vez no la primera vez,? dijo Roarke ?El haber encontrado una manera de escudo. No creo que un sistema estándar tenga capacidad para juegos múltiples. ? ?Él sólo necesitaba uno?, señaló Eve. ?Eso es lo que es tan chiflado sobre el disco, el que hemos estado trabajando para reconstruir.? McNab miró a Callendar. ?La alta intensidad de la luz enfocada, la concentración de nanos?. ?Protección en tri-Gees para mantener el sistema de ajuste?. ?Yo uso bluetone?. ?Eso pondría suciedad en el interior de seis UPH.? ?No, si lo cubres con un filtro de onda?. Feeney se unió, y Eve se volvió a su tablero mientras el equipo friki discutía y teorizaba. Peabody se acercó a su lado. ?Yo hablo algo de friki básico, pero no entiendo una palabra de lo que estás diciendo. Creo que voy a volver al primer comentario de Callendar. Es extraño, malvado. ? ?Es la ciencia. La gente ha estado usando la ciencia para matar desde que un tipo en una cueva puso fuego sobre el cabello de algún otro bastardo. ? Se volvió otra vez, estudió el cuerpo destrozado de Cill en el piso de la holo-habitación. ?La base es la misma, pero a veces los métodos son más elaborados. Es un hijo de perra frío y egoísta. Él utilizó la amistad, la cooperación, la confianza, las relaciones y el afecto construido durante años para matar a un hombre que nunca le habría hecho a él ningún daño. Puso a otro amigo en el hospital, donde un amigo más tiene que sufrir, tiene que ver su lucha para vivir. Y ha disfrutado cada minuto de eso. Cada minuto de ser el foco de nuestra atención, con absoluta confianza en su habilidad para ganarnos. Y así es como vamos a bajarlo. Lo colgaremos con su propio ego, su necesidad de ganar?. Ella miró por encima cuando el monitor empezó a sonar. ?¡McNab!? El chasquido de su voz cortó a McNab en medio de una discusión apasionada sobre la luz dura contra la luz suave. ?Señor?. Ella señaló con un dedo al equipo. Él se levantó, corrió. ?Tenemos una brecha en la capa externa. Él lo está probando. ? ?Sigue la señal.? ?Trabajando en ello. El tiene escudos, y antenas. ¿Ves eso? ¿Viste eso? ? Eve vio un montón de luces y líneas. ?Dos pueden jugar?, murmuró McNab. ?Tres?. Callendar se puso un auricular, empezó a chasquear los dedos, mover sus caderas. ?Se recuperó.? ?Sí, sí, él es cuidadoso. No, eso es... No, no, eso es un pez?. ?Voy a ejecutar una línea de todos modos. Tal vez se va a mover de nuevo. ? ?Prueba con un lateral Ian? sugirió Roarke. ?Entonces, pasa por debajo. Está sólo rozando ahora.? ?Deja que los peces naden?, le dijo Feeney a Callendar. ?No es... No, mira, allí, envió un fantasma. Va de caza.? Eve se alejó, dio una vuelta, caminó de un lado a otro mientras en los siguientes veinte minutos, el e-equipo siguió los garabatos, las sacudidas, los flashes y las explosiones. ?Él va a cortar a través de la siguiente capa,? señaló Roarke. ?Se está tomando su tiempo en ello.? ?Tal vez lo hicimos demasiado fácil para él?. Feeney hinchó los carrillos. ?Le estamos ahuyentando?. ?No me importa cuántas capas atraviese. Lo que va a encontrar es falso de todos modos. Quiero su ubicación?. McNab miró hacia Eve. ?Es un saltador de Zeus, Dallas. El está rebotando, a continuación, apaga, vuelve atrás. El bastardo es bueno?. ?¿Mejor que tú?? ?Yo no he dicho eso. Conseguimos ecos, conseguimos cruzarlo y cruzar, así que está en Nueva York. Probablemente?. ?Sé que está en Nueva York?. ?Lo estoy verificando?, dijo, irritado ahora. Roarke puso una mano sobre el hombro de McNab. ?Dudo que desees el capítulo y versículo aquí, teniente. Pero imagina que estás en una persecución a pie con un sospechoso que podría, en un momento dado, saltarse más de diez cuadras, o dar un salto a Londres, rebotar en Ucrania, para caer de nuevo una cuadra detrás tuyo. Te puede llevar un cierto tiempo atrapar al maldito bastardo?. ?Está bien, está bien. ¿Cuánto tiempo? ? ?Si sigue a este ritmo, y somos capaces de atrapar los ecos, extrapolar las uniones, no debe tomar más de un par de horas. Tal vez tres. ? Ella no maldijo. Var podría haber estado rebotando por todo el infierno y de regreso en el ciberespacio, pero siempre y cuando lo tuvieran en el monitor, se encontraba en un lugar real. ?¿Puedes ejecutar uno de estos en casa?? Preguntó a Roarke. ?Puedo, sí.? ?¿Tienes algún problema con eso?? Feeney le dio una onda ausente. ?Una instalación secundaria en otra fuente podría ayudar a flanquean al hijo de puta.? ?Está bien, entonces, yo voy a trabajar desde su casa. En la quietud. Tengo que poner todo esto en una forma que Whitney no me lo ponga difícil cuando le informe mañana. Tú me puedes ahorrar un montón de problemas al localizar al capullo asesino?. ?Si se mantiene hackeando, vamos a tenerlo. Sí, sí, él está en Nueva York. Ves allí. Ahora vamos a empezar a raspar los sectores?. ?Yo voy a quedarme aquí, ? dijo Peabody. ?Mantenerlos abastecidos de líquidos.? ?Prepárese para ir esta noche.? Eve miró hacia el equipo. Se redujo a confiar de nuevo. Si decían que lo iban a clavar, lo iban a hacer. ?Tal vez deberías tomarlo en mi oficina?, consideró Eve cuando se dirigían afuera. ?Feeney habló sobre el valor de una fuente secundaria. Puedo hacer más en casa, y tengo un mejor equipo. Sumado a eso, me gustaría poner mis manos en él, y aquí terminaría por pisarle los dedos a Ian?. ?Muy bien. Vamos a casa, y voy a pasar la próxima hora o dos intentando encontrar una manera de escribir un informe que no me haga sonar como una loca. ? ?Parecías muy cuerda cuando me lo explicaste, y luego el resto. Empuja la ciencia. Yo te ayudaré con ella ?, añadió cuando ella no acababa de ahogar el gemido. ?Vamos a deslumbrar al comandante con tu profundos conocimientos holonetics avanzados.? ?Siento llegar un dolor de cabeza.? Él le rozó los labios sobre la parte superior de su cabeza, cuando entró en el garaje. ?No ahora?. ?De un modo u otro, estará en la caja conmigo mañana. Mi terreno, mi área. Y luego ya veremos que... Mierda, mierda, ¿podría ser tan simple? ? ?¿Podría qué?? -Su territorio.? ¡Mierda! pensó de nuevo y se detuvo en seco. ?Tengo que imaginar que tiene su hueco dentro de los parámetros básicos de su lugar, los socios, el almacén. Es eficiente, cuidadoso, meticuloso. ¿Por qué habría de arriesgarse a ser visto —y tal vez llamado por sus amigos— al entrar o salir de otro edificio? ? Roarke sin codificar las puertas, abrió la suya, luego se inclinó sobre ella. ?Su propio edificio. Querría tener su equipo especia cerca, ¿verdad? Más fácil para asegurar, para vigilar esa seguridad, para usarlo cada vez que tiene el capricho. ? ?No es su apartamento. No hay nada allí. Pero hay otros espacios en ese edificio. Por ejemplo la otra mitad de su piso. ? ?Vamos a echar un vistazo.? ?Exactamente lo que pensaba. Voy a correr la dirección mientras conduces, ver quien lo alquila o quien es el dueño. ? Él se puso al volante. ?¿Pides refuerzos?? ?Voy a hacerles saber que estamos tomando el desvío, pero no quiero llamar a las tropas si luego esto resulta ser un fracaso. De todos modos, creo que podemos manejar a un cyberfriki que mata por control remoto. Es un cobarde en el fondo de... Stuben, Harry y Tilda, edades ochenta y seis y ochenta y cinco, respectivamente. Los propietarios, en la residencia durante dieciocho años. Tres hijos, cinco nietos, dos bisnietos. ? ?Podría ser un ciego.? ?Sí?. Ella tamborileó los dedos en el muslo. ?Había una buena seguridad en ese departamento. Dos puertas, ambas con monitores, cámaras, placas de palma. La configuración interior es probablemente un reflejo de Var. Vale la pena un golpe. Voy a correr las otras unidades. Tal vez algo va a estallar, pero ésto se siente bien. ? Cuando aparcó, ella sacó su comunicador. ?Peabody, vamos a echar un vistazo a los vecinos del otro lado de la casa de Var. Siguiendo una corazonada?. ?¿Quieres que te encuentre allí?? ?No. Vamos a darle una mirada. Si no te llamo de vuelta en quince minutos, envía refuerzos. ? ?Entendido. Al otro lado del pasillo de su propio lugar. Eso sería inteligente, ahora que lo pienso. Dallas, ¿por qué no dejas la comunicación abierta? Yo puedo controlar, y si me entero de algún problema, voy a liberar a los perros. ? ?Muy bien. Mientras estas con nosotros de canguro, sigue adelante y ejecuta a los otros ocupantes del edificio. Y pon tu computadora muda. No quiero escuchar que tu voz que sale de mi culo.? Metió el comunicador en su bolsillo trasero cuando Roarke se rió entre dientes. ?Vamos a hacer esto legal. Grabar. Dallas, teniente Eve, y Roarke, consultor experto, civil, entrando en el edificio de Var Hoyt para entrevistar a un vecino sospechoso.? Ella utilizó su maestro para poder entrar. ?Ya sabes, si yo fuera él, tendría una seguridad exterior dispuesta para alertarme si alguien omite el procedimiento normal de entrada.? ?Tal vez. Aún así, tendría que luchar para cerrar las operaciones en un mismo espacio, asegurarlo, ir otro lado del pasillo, abrir, entrar, Volver a colocar. Y cuando empuje por otra orden, los registros de seguridad lo mostrarán exactamente si es así. O podría ser sólo la interrupción de la noche tranquila de una pareja de ancianos. ? ?Tal vez están bailando tango y bebiendo tequila.? Envió a Eve una sonrisa. ?Como lo haremos cuando lleguemos a su edad. Después de que volvamos a casa y tengamos sexo loco. ? ?Por el amor de Dios. Esto estará en el registro. ? ?Sí, lo sé.? Él bajó con ella en el piso Var. ?Quería que los futuros planes fueran oficiales también.? Le dio una mirada ardiente antes de detenerse frente a la entrada del apartamento al otro lado del de Var.? Él está encerrado allí. Rojo. También en este caso?, señaló. Llamó a la puerta, esperó, con una mano apoyada en la culata de su arma. Estaba a punto de golpear de nuevo cuando el comunicador hizo clic. ?¿Hola?? La voz era femenina y un poco cuidadosa. ?¿La Sra. Stuben?? ?Eso es correcto. ¿Quién es usted? ? ?La teniente Dallas, NYPSD.? Ella levantó su placa para que la cámara pudiera verla. ?Nos gustaría hablar con usted.? ?¿Hay algún problema? ¿Hay algo mal? ¡Oh Dios mío! ¿Es uno de los chicos? ? ?No, señora? —comenzó Eve, aún cuando la cerradura se abrió, y la seguridad pasó a verde. ?No, señora? —repitió ella cuando la puerta se abrió. ?Esta es sólo una investigación de rutina relacionada con una investigación en curso.? ?¿Una investigación??, Era una mujer pequeña y delgada vestida con pantalones y una camisa floreada. Su pelo, rubio ceniza arreglad, cubría la cabeza como un casco. ?Harry! Harry! La policía está a la puerta. Supongo que deben entrar? Dio un paso atrás, revelando una gran, cómoda, sala de estar, llena de receptores y fotografías. El aire olía a lavanda. ?Lo siento, no quise ser descortés. Estoy muy nerviosa. ?Ella pasó la mano sobre su corazón. ?Pueden entrar, sentarse. Estaba a punto de hacer un poco de té para Harry y para mi. Un poco de té mientras vemos nuestros shows. ¡Harry!-Gritó de nuevo, luego suspiró. ?Él tiene esa pantalla tan fuerte que no me oye. Voy a ir a buscarlo. Solo siéntense, y voy a ir a buscar a Harry. ? ?Sra. Stuben, ¿conoce a su vecino de enfrente? ¿Hoyt Levar? ? ?¿Var? Claro que sí. Es un joven agradable ?, dijo mientras subía la escalera. ?Muy bueno. No podríamos pedir un mejor vecino. ¡Harry! ? ?Té y flores,? murmuró Eve, ?todo es tan hogareño?. ?Lo cual, por supuesto, automáticamente aumenta tus sospechas. Sin embargo, algunas personas... ?Se detuvo mirando alrededor de la habitación. ?Eve?, dijo, cuando las cerraduras de la puerta se cerraron, y la sala brillaba a lo lejos. ?Es un maldito holograma.? Eve buscó su arma, y sacó una espada. ?Oh, jódeme? ?Vamos a tener que esperar para eso. A tu izquierda. ? Ella apenas tuvo tiempo para girar, para bloquear antes de que la hoja cortara hacia abajo. Ella miró a la cara marcada con tatuajes. Se sonrió, mientras dos soles rojos en el cielo se volvían del color de la sangre. Levantó su codo izquierdo, golpeándole en la garganta. Cuando él se tambaleó hacia atrás se tomó una fracción de segundo para mirar hacia Roarke. Luchaba contra un hombre como una montaña con el torso desnudo, armado con espada y daga. Más allá de él, en el círculo azul del observador, estaba Var. Asustado, pensó mientras recibía el nuevo empuje. Asustado, desesperado, pero emocionado, también. ?Van a venir a buscarnos, Var?-gritó ella-. ?Detén el juego.? ?Tienen que jugar hasta el final?. Ella sintió el suelo pantanoso bajo sus pies, y parte de su mente registró el calor pesado y húmedo, el grito de los pájaros, el verde improbable de los árboles frondosos. Las espadas se estrellaban, hojas mortales, mientras luchaban por cualquier ventaja. Para jugar el juego, pensó, tenían que conocer las reglas. ?¿Sobre qué demonios estamos luchando??, Exigió. Ella dio un salto cuando su rival balanceó la espada en sus rodillas, y luego devolvió el golpe en su brazo con espada. ?No compartiremos nuestra carne vacuna con ustedes.? ?Invaden nuestro mundo, nos esclavizan. Vamos a luchar hasta el último aliento?. ?No quiero su maldito mundo.? Ella contuvo su aliento, giró lejos de su espada, y le dio una patada que lo atrapó en el costado. Cuando ella siguió hasta acabar con él, le hizo una finta, la engañó, y le hizo correr una línea de dolor en la cadera con la punta de su espada. Ella saltó hacia atrás. ?Soy un policía de Nueva York, hijo de puta. Y voy a patearte el culo.? Montando en furia, ella entró duro, su espada voló a su izquierda, cortando a través de su guardia para rasgar su costado. Ella empujó hacia adentro, cerrando el puño en su cara. La sangre brotó de su nariz. ?¡Así es como lo hacemos en Nueva York!? La rabia ardía en sus ojos. Él dejó escapar un grito de guerra, y avanzó. Ella chocó su espada en el vientre, al máximo, aprovechando su caída, y luego se giró hacia Roarke. La sangre manchaba la armadura de cuerpo negro que llevaba y untaba el pecho reluciente de su oponente. Junto a ellos bramaba un río rojo misterioso, oscuro, mientras tres aves de enormes alas volaban. Mientras corría hacia él, sintió los toques del tambor mientras su corazón se aceleraba. ?Yo tengo esto?, le dijo. ?Oh, por amor a Cristo.? Ella balanceó su espada, pero antes de que pudiera aterrizar el golpe, Roarke cortó a su oponente en la garganta. ?Le dije que lo tenía.? ?Grande. Puntos para ti. Ahora—? Se dio la vuelta con toda la intención de correr hacia Var y hundirle la punta de la espada en la garganta. Otro guerrero saltó en su camino, y luego otro, y muchos más. Hombres, mujeres, tatuados, armados. Y cuando el retumbo del tambor llegó a los huesos más de ellos aparecieron entre los árboles. ?No podremos con todos?, murmuró Eve mientras ella y Roarke se movían instintivamente para protegerse las espaldas. ?No? Se dio vuelta, le tomó la mano libre en la suya, la apretó. ?Pero podemos darles una lucha infernal.? ?Podemos mantenerlos a raya?. Se movió en círculos cuando el primer grupo se acercó lentamente. ?Mantenerlos a raya hasta que lleguen los refuerzos. Si puedes llegar a los controles, —si puedes encontrar los malditos controles, ¿podrías ponerle fin? ? ?Es posible. Puedo pasar a través de ese hijo de puta poco más allá. ? ?Hay una sólida línea entre nosotros y él. Una maldita espada no es suficiente... Espera un minuto, espera un minuto maldito. ? No era real, pensó. Mortal, asesino, pero todavía no era real. Pero su arma lo era. Ella no podía verla, no podía sentirla a través del programa, pero estaba allí. La memoria muscular, el hábito, el instinto arraigado. Ella cambió su espada a su mano izquierda, tomó aliento. Ella envió la mano a su costado, y la mano recordó. La forma, el tacto, el peso. Ella despidió, y vio al guerrero caer golpeado por el rayo la viga. Ella disparó otra vez, y otra vez, dispersando el terreno. ?El arma de repuesto. Tobillo derecho. ¿Puedes conseguirla? ? ?No hay tiempo.? Roarke se volvió para golpear al hombre que llegó a su izquierda. ?Pega a los controles. Haz explotar los controles sangrientos. ? ?¿Dónde diablos están?? Sacó a otro antes de que él hundiera su espada en el lado sin vigilancia de Roarke. ?A la derecha de la puerta!?, Gritó, agarrando una segunda espada de un guerrero caído. ?Aproximadamente a cinco metros.? ?¿Dónde está la maldita puerta?? Ella envió corrientes, tiro salvaje y ciegamente. Aquellos árboles de un verde sobrenatural ardían y humeaban, arrancando gritos al aire mientras ella luchaba para orientarse. Ellos simplemente seguirían llegando, se dio cuenta mientras ella disparaba una y otra vez en un intento desesperado por mantener a los guerreros que cargaban fuera de Roarke. Var había amañado el juego, programado para un solo resultado. ?Bueno, ¡carajo eso!? Al otro lado del río, maldita sea, pensó, y al este. Se concentró su fuego. Cinco metros de altura, pensó de nuevo, y lanzó la corriente en una amplia franja de cinco metros. Ella captó el movimiento por el rabillo de sus ojos, comenzó a girar, para levantar el brazo izquierdo con la espada mientras continuaba el fuego con su derecha. Roarke golpeó entre ella y el guerrero que se acercaba, para golpear la espada de ella. Vio en estado de shock y horror como la daga en la mano del otro guerrero se deslizó hacia el costado de Roarke. En el mismo instante lenguas de llamas brotaron con un crujido eléctrico duro. Las imágenes brillantes se alejaron. Agarró a Roarke, teniendo su peso cuando se tambaleó. ?Agárrate. Espera?. ?Hiciste trampa.? Var estaba, con aturdida indignación en su rostro, en una sala llenado de humo. Hizo una carrera a la puerta. Eve no gastó en él ni una palabra, simplemente disparó. Mientras el cuerpo de Var se sacudía y retorcía, apoyó a Roarke en el suelo. ?Déjame ver. Vamos a ver. ? ?No es tan malo.? Él respiró dificultosamente, extendió la mano. ?Tú también tomaste unos golpes.? ?Cállate?. Ella desgarró la camisa ya arruinada, empujó a un lado su chaqueta. ?¿Por qué siempre usas tanta ropa?? Ella no sabía que estaba llorando, pensó, su policía, su guerrera de cabeza fría. Cuando apartó su chaqueta, y arrancó sin piedad la manga, él hizo una mueca. ?Eso fue algo bueno, una vez?. Dobló la manga, apretó la tela doblada a la herida en su costado. ?No está mal.? Bueno, esperaba por Cristo que no lo estuviera, y se concentró en su cara. La cara de Eve, sólo Eve. ?Duele como los fuegos del infierno sangriento, pero no es tan malo. He sido apuñalado antes. ? ?Cállate, cállate.? Ella tiró a su comunicador. ?Oficial necesita asistencia. Oficial caído. Oficial caído. ? ?Soy un oficial ahora, ¿verdad? Eso es insulto a la injuria.? Cuando ella gritó la dirección, volvió la cabeza hacia los golpes violentos en la puerta. ?Ah, bueno, ahí están los refuerzos. Límpiate la cara, bebé. Odiarías que vieran las lágrimas.? ?A la mierda con eso.? Pero ella se pasó el dorso de la mano ensangrentada por las mejillas. Le apretó la mano sobre el vendaje improvisado. ?Controla. ¿Puedes sostener esto? ?Ella arrancó de la segunda manga. ?Tú no me vas a dejar?. ?Querida Eve. Yo no voy a ninguna parte.? Su rostro, pensó de nuevo cuando el dolor quemó su costado. ?Tuve peores que esto, cuando tenía doce años.? Añadió el segundo cojín, puso su mano sobre él. ?Está bien. Vas a estar bien. ?Eso es lo que estoy diciendo?, dijo cuando la puerta se abrió. El equipo llegó entrando a la carga, con Peabody detrás de ellos. ?¡Consigue un médico!? exigió Eve. ?Consigue un maldito médico aquí. Estamos bien. Estamos bien. ? ?Barran el lugar, ? ordenó Peabody. ?Aseguren al idiota.? Ella cayó de rodillas al lado de Eve. ?MT en el camino. ¿Qué tan grave es?? Ella se acercó, acarició el pelo Roarke hacia atrás de su rostro. ?Lo apuñaló en el costado. Ha perdido sangre. Creo que lo hemos ralentizado, pero… ?Vamos a echar un vistazo.? Feeney se agachó. ?Una palmadita en la espalda, Dallas. Vamos, chico dale un una palmadita - Feeney apartó suavemente el apósito. Es un buen hueco lo que tienes ahí.? Él miró a los ojos de Roarke. -Espero que haya sido peor ?Si. Ella tuvo su parte también. ? ?Nosotros nos encargaremos de ello.? ?Está despejado?. McNab guardó su arma, se arrodilló al lado de Peabody. ?¿Cómo estás??, Preguntó a Roarke. ?He estado mejor, pero, diablos, ganamos.? ?Eso es lo que cuenta?. Callendar agarró toallas del cuarto de baño. ?Te vas a arreglar.? ?No hay duda.? Cuando empezó a sentarse, Eve empujó de nuevo. ?No te muevas. Empezarás a sangrar de nuevo. Espera… ?Ahora te callas?, sugirió, y tiró de ella para apretar sus labios en un beso firme. CAPITULO VEINTIDOS Eve estaba en la sala de conferencias con el equipo, su comandante, Mira, y Cher Reo. Vio, con los demás, la grabación que se reproducía en la pantalla, y trató de ignorar el hecho de que mientras él luchaba por su vida llevaba un traje de piel negro y el pectoral de cobre. Si ella no hubiera podido dejar de sentir el recuerdo de la sangre de Roarke en sus manos, y los dolores y quemaduras en su propio cuerpo, eso hubiera sido ridículo. Una vez más, vio a Roarke bloquear ataques, mientras que disparaban contra las holo-imágenes. ¿Por qué no disparó contra los controles antes, pensó? ¿Por qué no los encontraron antes? Segundos antes y no habría recibido la cuchillada. Unos pocos segundos. Vio lo que sucedió de nuevo, el giro y el bloqueo para salvarla, la ferocidad de su rostro. Y el deslizamiento del cuchillo en su lado vulnerable. Entonces la escena cambió, —como se cambia un canal —y se encontraron en una sala arruinada por sus explosiones y corrientes, el humo espeso, los controles ardientes crepitando, y la sangre de Roarke manchando el suelo. ?Es extraño?, murmuró Reo. ?Lo he visto dos veces, escuché su informe, y todavía tengo dificultad para creerlo.? ?Tendremos que mantener la mayoría de los detalles tan lejos como sea posible de los medios de comunicación.? Whitney miró las caras en la sala. ?Tanto como sea posible dentro de esta habitación. ¿Todos sus discos y equipos fueron confiscados? ? ?Todo en el lugar?, confirmó Eve. ?Es posible que haya otro agujero, pero creo que es poco probable. Lo mantenía todo cerca de casa. Lo vamos a tener en breve la entrevista?. Se volvió hacia Mira. ?Ego, competencia, orgullo por lo realizado.? ?Sí, todas esas áreas son puntos vulnerables. Se ha convertido no sólo en un adicto al juego, sino que puede haber vivido dentro de él durante algún tiempo. Es una realidad más emocionante, una en el que controla todo —al margen, —pero donde está distante. No jugó contigo. ? ?Es un cobarde.? ?Sí, pero uno que se cree superior. Sólo ganaste porque hiciste trampa. En su opinión, también?. ?El juego era el arma, y controlaba el juego. ¿Se lo puede acusar de Primer Grado por Minnock? ?Le preguntó Eve a Reo. ?Difícil. Podría argumentar que sólo pretendía que Minnock jugara, y que la víctima podría haber ganado. Y no tenemos ninguna prueba de que Minnock no era plenamente consciente de la tecnología cuando inició el juego. ? ?Eso es mentira.? ?Estoy de acuerdo, pero no lo puedo probar más allá de una duda razonable en el tribunal. Vamos por el hombre —solo escúchame ?, dijo antes de que Eve pudiera objetar. ?Un hombre en Minnock, imprudencia temeraria en Allen, lo mismo en ambos, tú y Roarke, añadiendo agresión a un agente de policía, y una pila de Delitos Cibernéticos, el equipo no registrado, declaraciones falsas, y así sucesivamente. Lo concluimos, Dallas, hacemos el trato, y evitamos un juicio sensacionalista que podría prolongarse durante meses —por la tecnología y los crímenes en los medios de comunicación. Hará unos cincuenta sólidos o más en una jaula. Una jaula, donde debido a los ciber-cargos, será sin acceso a los juguetes que conoce y ama. Es duro, y es apto. ? ?Quiero Intento de Homicidio en Cill y Roarke. Quiero que lo acusen, maldita sea.? Ella se echó hacia atrás, se levantó. ?Voy por asesinato en primer grado en Bart Minnock. Si lo tratas en otro momento, voy a aceptar eso, pero yo quiero que lo acusen, y quiero empezar la operación en la marca alta. ? Reo estudió el rostro de Eve. Lo que vio allí le hizo apoyar la espalda. ?Vamos a ver lo que sucede en la entrevista, e iremos desde allí.? ?Entonces vamos a empezar.? Whitney la llevó a un lado. ?Puede sudar hasta la mañana. Hasta que haya tenido un poco más tiempo de recuperación. ? ?Estoy bien, señor.? Yendo ahora, pensó, iba en caliente. ?Él ya tuvo un par de horas para reagruparse. No quiero darle más. ? ?Su elección. ¿Dallas? No lo haga personal. ? -?No, señor. ? Pero lo era. Lo era, pensó mientras se acercaba a Roarke. Llevaba una camisa prestada del armario de Baxter, y debajo de ella, sabía que su herida estaba todavía fresca, todavía cruda. Su color había regresado, sus ojos estaban claros. No pálidos, tan pálidos, como lo habían estado cuando su sangre se había filtrado a través de sus dedos. ?Sé que quieres ver esto?, comenzó. ?Lo entiendo. Pero voy a arreglar para que puedas ver el registro. Tienes que ir a casa, tomar los malditos medicamentos que rechazaste, y dejar flotar a Summerset sobre ti. ? ?Voy si tú vas.? ?Roarke?. ?Eve. Nos entendemos, ¿verdad? Vamos a terminar esto. ? ?Hay una silla en la observación. Úsala?. Ella se alejó, se encontró con Mira. ?Voy a pedirte un favor. Necesito que mantengas los ojos en Roarke. Si parece que lo necesita, le clavas una maldita jeringa de presión llena de tranquilizantes. Yo tomo el rap. ? ?No te preocupes.? Mira deslizó su brazo alrededor de la cintura de Eve, sólo por un momento. ?Lo superamos en número.? Ella asintió con la cabeza, y luego se ordenó a sí misma quitárselo de encima. Sólo tenía que sacudirse y hacer el trabajo. ?Peabody?. Hizo una pausa, se pasó una mano por el pelo. ?Tú se simpática, aunque sea un poco impresionada. No demasiado suave, nadie lo compraría. Pero tú eres más joven que él, y él te cree ingenua. Si él ha hecho alguna excavación, y él tendría que haberla hecho, sabe que estás cohabitando con un e-hombre. ? ?Lo tengo. ¿Sugerencia? Debes dejar la chaqueta que sacaste de tu armario. Ve con los brazos desnudos para que pueda ver los éxitos que tuvo. Va a darle un poco de apuro. ? ?Eso es bueno.? Ella se la sacó, apretando los dientes cuando sintió la punzada en su brazo. Le tiró la chaqueta a McNab. ?Cuélgala.? Luego asintió con la cabeza a Peabody y abrió la puerta de la entrevista A. Estaba sentado a la mesa, las manos cruzadas, la cabeza hacia abajo. La levantó al entrar, le dio a Eve una mirada triste. ?No sé lo que pasó. Yo—? ?Tranquilo?, le espetó ella. ?Grabando. Teniente Eve Dallas, y la Detective Delia Peabody, entrando Entrevista con Levar Hoyt. Señor Hoyt, ¿le han sido leído sus derechos? ? ?Sí, cuando ellos… ?¿Entiende usted sus derechos y obligaciones?? ?Bueno, sí, pero la cosa es… ?Mira, cabrón, no me hagas perder el tiempo con tus débiles explicaciones y la mierda. Yo estaba allí, ¿recuerdas? Tenía un asiento de primera fila en tu juego enfermo.? ?Eso es lo que estoy tratando de decirte.? Sus grilletes sonaron ruidosamente cuando levantó las manos. ?Todo esto me escapó de las manos. Algún tipo de problema técnico, y yo estaba tratando de arreglarlo cuando— Ella cerró ambas manos sobre la mesa, le hizo saltar. Pero ella vio que su mirada se deslizaba sobre, y hasta la herida en su brazo. ?Tú te quedaste allí, cabrón, observando ese mundo cruel que creaste ir por nosotros. Tú estabas allí. ? ?Yo estaba tratando de hacer que se detuviera, pero—? ?Estabas allí, observando. Demasiado cobarde para jugar. ?Alargó la mano, lo agarró de la pechera. ?¿Demasiado débil para tomarme?? ?Espera, Dallas espera. ? Peabody apretó una mano en el hombro de Eve en advertencia. ?El hombre ha creado algo bastante sorprendente. Él es un científico. Probablemente no combate mucho. ? ?Puedo defenderme.? Eve soltó un bufido de disgusto, se alejó unos pasos. ?Bueno, seguro.? Peabody se sentó ahora. ?Pero yo estoy diciendo que en contra de alguien entrenado como Dallas, o en forma como Roarke, usted estaría en una situación de desventaja. Físicamente. Estás fuera de la escala. ? ?Tal vez a ustedes dos le gustaría un momento a solas?, dijo Eve con frialdad. ?Vamos, Dallas, dale el crédito donde es debido. ¿Cuánto tiempo te llevó desarrollar el programa? La tecnología más allá de la ult. No puedo imaginar realmente eso. ? ?Es un nivel completamente nuevo. Tomó años, pero sólo pude poner algo de tiempo para el mismo. Abrirá un nuevo mundo, no sólo para el juego, sino, bueno, para la formación de ustedes, y militares. Ese tipo de cosas?. Ansioso ahora, él se inclinó hacia delante. ?Quería crear algo, darle algo a la sociedad. Traté con decenas de teorías, aplicaciones, programas, antes de que pudiera refinarlo. El realismo ofrece al jugador un verdadero riesgo y recompensa. Y eso es... ?Se echó hacia atrás, como si se diera cuenta de que se estaba cavando un hoyo. ?Nunca esperé que causara un daño real. Es por eso que he estado trabajando para rediseñarlo, y ofrecer ese mismo realismo, pero sin el potencial de causar daño?. ?Tú sabías que podía hacer daño, incluso podía matar?, dijo Peabody, todavía con los ojos abiertos. ?Así que has estado tratando de arreglarlo.? ?Sí, sí. Yo nunca había quise que nadie fuera lastimado?. ?Entonces, ¿por qué no se lo dijiste a Bart? ¿Por qué no le dijiste que el programa era fatalmente defectuoso? ? ?Yo... no sabía que iba a llevar el disco. No lo registró, él no dijo nada. ? ?Pero, ¿qué estaba haciendo allí, en U-Play, si trabajabas en él fuera de la oficina?? ?Quería correr por él, una lluvia de ideas con él, pero él debió de haber tomado el disco para probarlo por sí mismo.? Var bajó su cabeza en sus manos otra vez. ?No sé por qué hizo eso. ¿Por qué tomó una oportunidad como esa? ? ?¿Estás diciendo que le dijiste a Bart sobre su trabajo, sobre el programa, y los riesgos?? ?Absolutamente?. ?¿Sólo Bart?? ?Eso es correcto. No me di cuenta que había tomado el disco experimental hasta… ?Entonces, ¿por qué Cill está en el hospital?? Insistió Peabody. ?¿Cómo llegó a sus manos una segunda copia del programa si sólo le diste una a Bart?? ?Luego de lo de Bart le hablé de ella.? Él abrió los ojos, toda inocencia triste. ?Tuve que decirle a alguien?. ?¿Y ella solo quiso verlo y repitió los errores de Bart?? Él se echó hacia atrás, apretó la mandíbula. ?Ella debió haberlo hecho. Ella no dijo nada al respecto. Usted puede preguntarle a Benny. ? ?Vamos a preguntarle a ella. Ella va a salir del coma,? mintió Eve y se volvió. ?Los doctores dijeron que ella va a tener una recuperación completa, y será capaz de hablar con nosotros mañana.? Miró su reloj. ?Tal vez hoy más tarde?. ?Gracias a Dios. Gracias a Dios por eso. Pero tiene que entender, ella estará realmente molesta. Ella está realmente destruida y totalmente enojada conmigo por lo de Bart. Ella me echa la culpa.? ?Imagina eso. E imaginar, Var, a quien vamos a creer cuando nos diga que le diste ese disco, le dijiste que trabajara en él. ? ?Nunca he hecho tal cosa. Usted nunca podrá demostrarlo. Es mi palabra contra la de Cill, y ella salió de una cirugía cerebral. Tal vez deba conseguir un abogado. Apuesto a que un abogado le diría lo mismo. ? ?¿Quieres un abogado? Bien. Vamos a terminar la entrevista ahora, mientras haces los arreglos. Y mientras lo haces, el e-equipo estará diseccionando tu programa precioso, tus registros y expedientes, el no registrado, y destruyéndolos?. ?¡Espere! ¡Espere! ?Su grilletes se sacudieron de nuevo cuando llegó hasta la mitad de su silla. ?No puede hacer eso. Ese es mi trabajo. Mi propiedad. No tiene derecho a hacer eso. ? ?Dile eso a tu abogado.? ?Vamos a dejar afuera eso. Vamos a esperar?. ?¿Estás diciendo que no deseas una representación legal en este momento?? ?Sí. Vamos a hablar de esto.? Él se cruzó de manos de nuevo, pero esta vez, notó Eve, los nudillos se habían puesto blancos. ?Ese trabajo es valioso y complejo. Sus e-personal no van a obtenerlo. Me llevó años hacerlo. Es mío?. ?¿Es tuyo? ¿No de U-Play? Tú tienes un contrato, Var. Compartir y compartir por igual. Si alguno de ustedes desarrolla algo, va al pozo.? ?Eso no me parece del todo justo?, agregó Peabody. ?No cuando tú hiciste esto por tu cuenta. Algo tan brillante.? ?Yo lo habría compartido, pero Bart... Mire, hablé de todo esto con Bart y él no quiso saber nada de ello. Por lo que es mío. Exclusivamente.? ?¿Tú le dijiste a Bart sobre el trabajo, el concepto para el programa?? ?Él era el genio del marketing. Podríamos haber revolucionado el mercado. ? ?Pero era miope.? ?Los juegos son juegos, esa era la línea de Bart. No podía ver la expansión más allá de eso, no podía ver las posibilidades. Solo veía los riesgos. Por lo que es mío. Hice todo el trabajo, puse todo el tiempo, mi propio tiempo. ? ?Y lo mezclaste con el concepto y la tecnología de Fantástico?, terminó Eve. ?No es exclusivamente tuyo.? Dijo, y lo señaló con el dedo. ?Hiciste trampa.? ?¡No!? El color subió, caliente y brillantes, a sus mejillas. ?Mire, tenía una elección, y él la hizo. Se trata de opciones, ¿no? Cada jugador decide qué acción tomar, luego lo juega.? ?Y Bart era un jugador mejor que tú.? ?Y una mierda. ? ?Él tenía un mejor enfoque, y miraba la estrategia de largo alcance. Tú eres el hombre de los detalles, y que tiende a perder la visión global. ? ?Él es el que está muerto?, le espetó Var. ?Sí, yo estuve allí. Tú lo preparaste, y lo sacaste. ? ?Hechos?. Var golpeó un dedo sobre la mesa. ?Bart tomó el disco. Bart lo enchufó. Bart conocía las reglas del juego. Yo no estaba allí. Nadie lo obligó a jugar. Tuvo un mal juego, un terrible accidente, pero yo no soy responsable. He creado el programa, trabajado la tecnología, pero eso es como decir que el tipo que construyó el arma que llevas es responsable cuando disparas a alguien. ? ?Tienes un punto.? Peabody asintió con la cabeza. ?No eres más que el cerebro detrás de él.? ?Eso es correcto.? ?Creo que eres el más inteligente de los cuatro, también. A ninguno de ellos se le ocurrió nada parecido a lo que hiciste. ? ?Nunca piensan fuera de su caja.? Él señaló a cuatro líneas de conexión en el aire. ?Cuatro cuadrados.? ?Frustrante para ti, porque puedes ver mucho más de lo que ellos podían.? Peabody suspiró con un poco de simpatía. ?¿Por qué no dar un corte, irte por su cuenta? Tú no los necesitas. ? Se encogió de hombros. ?O tal vez sí?, continuó Peabody. ?Quiero decir, un hombre inteligente sabe que tiene que utilizar a otras personas, recoger sus cerebros, darles que manejen algunos de los trabajos para poder centrarse en lo que es más importante. Los conoces desde hace tiempo, trabajas con ellos, por lo que conoces sus fortalezas y debilidades, y cómo utilizarlos para, ya sabes, ese cuadro grande?. ?Hay que ganarse la vida para poder hacer el trabajo.? ?Así es. Ellos suministran eso. Lo entiendo. Así que cuando le diste a Bart el disco, en realidad era un experimento. Tú necesitas ver qué pasaba. Probarlo con un jugador humano real?. ?Eso es correcto. Él daba un buen juego. Pensé que había pasado más tiempo... Yo no podía saber, ?dijo, dando marcha atrás. ?Yo no estaba allí.? ?No lo podías saber cuándo le diste el disco a Cill o bien,? acordó Peabody.? no podías saber que había caído. Además, sus armas eran tan letales como las de sus oponentes. No era como que los enviaste sin armas.? ?Tenía que ser justo.? Var se inclinó hacia delante, concentrándose en Peabody. ?Mira, Bart jugó ese escenario un millón de veces. Si no descubrió la manera de sacar al Caballero Negro, no es mi culpa.? ?¿Cómo puede serlo? Y si tú le decías que habías conectado en su programa tu nueva tecnología, no habría sido un experimento válido. Un jugador de verdad se supone que cree que es real, ¿verdad? ? ?Exactamente?. Él le dio la mesa una bofetada rápida. ?No tiene sentido lo contrario.? ?Tú no tenías ninguna responsabilidad de comentarles sobre el programa cuando les diste los discos.? ?No, no lo hice. Lo que pasaba después dependía de ellos?. Eve comenzó a hablar, a continuación, enganchó los pulgares en los bolsillos para dejar que Peabody lo jugara. ?Pero aquellos no pueden haber sido tus primeros experimentos. No para un científico tan meticuloso e implicado como tú. Tú debes haber jugado el mismo juego. ? ?Yo utilicé droides, una vez que me di cuenta de la tecnología, y lo que era posible, usé droides contra la holo. Todo está en mis registros. Lo he documentado todo. Yo no hice nada malo. No es mi culpa si alguien se lastimó?. ?Droides y holos.? Con un silbido, Peabody sacudió la cabeza con admiración. ?Hombre, me encantaría ver aquel juego.? ?A los holos les tomaba el ochenta y nueve punto dos por ciento del tiempo. Pero podrían funcionar durante horas. Malvados fríos. ? ?Tú sabías que no morían, murmuró Eve. ?Cuando tú enviaste a tus amigos, tus socios a las holo-habitaciones, sabías que no tenían casi ninguna posibilidad de sobrevivir al juego. ? ?Yo no podía saberlo.? Él se cruzó de brazos, sonrió un poco. ?Tú nos los llevaste allí.? Eve asintió con la cabeza. ?Entraron por su cuenta. Tú no estabas allí. No es como que les obligaste a jugar?. Él le disparó con un dedo. ?Bingo?. ?Querer que Bart se fuera, no es un delito. Y querías que se fuera, ¿no, Var? Se habría apoderado de ellos. Tenías lo que había trabajado, y ahí está Bart, que no es tan inteligente, tan inventivo, tan visionario como tú, negándose a jugar. Todos los recursos de la empresa, todas las herramientas disponibles que te había ayudado a construirlo. Y él dijo: no, de ninguna manera, no vamos allí. ¿Qué le daba el derecho de negarse? ? ?Él no tenía derecho. Yo soy una parte tan importante de U-Play como él. De igual importancia. Pero si Bart decía que no, todo el mundo lo aceptaba. ? ?Eso es un cabrón. Pero si Bart no está, subes un nivel. Tú tiene más control, más poder, más que decir. ? ?Como usted dijo, desear que se fuera, no es un crimen.? ?Y había una forma, en la que no serías responsable, y se habría ido. Es brillante. ? ?Es lo que hago. Puedo construir el escenario, crear la tecnología, y el jugador decide. Ganar algo, perder algo?. ?Él pierde, usted puede ganar.? Eve estudió su rostro con aire satisfecho, satisfecha mientras se balanceaba lentamente hacia adelante y hacia atrás sobre sus talones. ?Y tú te has atado las manos encima. Siempre supe que no podía tenerte por el asesinato, incluso si lo descubría. ? ?Tengo que decir que no creía que lo fuera a averiguar. No por un tiempo, al menos no hasta que tuviera el programa en el mercado. Iré con los militares y la seguridad, por cierto. No es para los niños. Usted puede verlo en mis registros y tomar nota de que nunca tuve la intención usar la tecnología para el mercado abierto. Usted simplemente no puede acusarme de esto. ? ?Les dio los discos, y no les dijo sobre la adición del aumento.? ?Sí, yo les di los discos. Entonces, ¿qué? Bart debería haber resuelto la adición después de cinco minutos si estaba prestando atención. No es que lo obligué a jugar el juego. ? ?Cill no sabía acerca de la nueva tecnología. Ella no sabía nada al respecto?. Se encogió de hombros. ?Bueno, ¿y qué? Ella debería haberlo calculado, también. Ella es tan malditamente inteligente. Benny ya está haciendo ruidos de llevarla a reuniones en lugar de Bart, a las entrevistas?. ?Empujándola delante de ti.? Eve asintió con la cabeza. ?Lástima que cayó, en vez de recibir un cuchillo en el corazón.? ?El programa se cierra, si el jugador está inconsciente. No me di cuenta hasta que sucedió. Ese es el problema con los droides. Ahora, lo sé, así que lo puedo ajustar. Ah, y lo que quería decir, que aguantó bien allí. Usted y Roarke realmente mostraron cierta habilidad. Pero no puede usar armas alternativas —que no sean del juego. Y, como he dicho, yo estaba tratando de apagarlo, pero tuvo algún fallo. Estas cosas pasan. ?Él sonrió de nuevo. ?Vi que Roarke tomó un duro. Espero que esté bien. ? Se inclinó. ?Jodete?. ?No hay necesidad de llegar al vapor.? Sonrió ampliamente. ?Se pasó al entrar, yo estaba en medio de un juego experimental—y eso no es contra la ley tampoco. Oiga, me puedes conseguir el no registrado. Voy a pagar la multa, hacer el servicio a la comunidad, lo que sea. Ni siquiera voy a demandarla por dispararme —en mi propia casa. Ahora sí que debo ir al hospital y ver a Cill. Ni siquiera puedo imaginar cómo de revuelto estará su cerebro después de lo que pasó. Así que, ¿puedo irme ahora? ? ?Sí. Sí, Var, usted puede irse. Al diablo, a través de una jaula. Usted está bajo arresto. ? ?¿Arresto?? Él rodó sus ojos. ?Vamos, vamos, que hemos pasado por esto.? ?Así es, has admitido la creación del programa, haberle dado tanto a Bart como a Cilla los discos sin informarles de la adición o de los riesgos.? ?Yo no les hice jugar. Yo no… ?Tu sigue por ese camino?, recomendó Eve. ?Vas a un callejón sin salida para ti. El PA va a tener un día de campo con los cargos. Diremos Asesinato en Primer Grado por Bart, asalto con intención de un agente de policía y un asesor civil debidamente autorizado, Intento de asesinato con Cilla, varios y diversos delitos cibernéticos. ? ?Yo no maté a nadie!?, Gritó. ?Ellos perdieron el juego.? ?Tu juego?, dijo Eve. ?Tus reglas. Tu juego. Vas a ser un hombre muy, muy viejo, siempre y cuando salgas de la jaula, una jaula Var—donde se te prohibirá el uso de la electrónica. No más juegos para ti, hijo de puta. ? ?Este es golpe.? Miró a Peabody. ?Usted sabe que este es golpe. Usted se lo va a dar. ? ?Sí, lo entiendo. Así que déjame ponerlo de esta manera, sólo para jugar el mismo tema que mi pareja. Fin del juego, hijo de puta. Tú pierdes. ? Con la cara fría, los ojos planos, Peabody se puso de pie. ?Me lo llevaré Dallas. McNab y yo nos encargaremos. ? ?Está bien?. Se sentó ahora, de repente y completamente agotada. ?Está bien. ¿Peabody? Buen trabajo. ? ?Esto no es justo?, protestó Var. ?Es sólo otra trampa. No me pueden detener por eso?, continuó mientras Peabody lo llevaba arriba. ?No hice nada. Yo no estaba allí. Es su propia culpa. ? Eve cerró los ojos cuando su voz se desvaneció, y lloró. Él lo creía, pensó, al menos en una pequeña parte de su mente. Él no había hecho nada más que proporcionarlo, así que no podía ser considerado responsable de los resultados. Y tal vez sus abogados, cuando los tenga, lo jugarían así, pero tenía fe en Reo, y el sistema. Ella tenía que tenerlo. Abrió los ojos cuando Roarke entró y cerró la puerta. Se sentó frente a ella, manteniendo los ojos azules salvajes en la cara de ella. ?Ha pasado mucho tiempo desde que estuve en la caja con un policía.? ?¿Quieres que te lea tus derechos?? ?Voy a renunciar a eso. Dejaste que se encargara Peabody. Ella lo hizo así. ? ?Él cree algo de esa mierda, lo suficiente para convencerse de que es culpa de Bart que esté muerto, es problema de Cill que ella esté en coma.? Su corazón se apretó, duro, antes de terminar el pensamiento. ?Si el cuchillo hubiera ido un par de pulgadas más en ti, sería tu propia culpa.? ?A juzgar por esa lógica, sería mi propia agilidad y habilidad lo que me ha sentado aquí, ahora, mirándote a ti. Estás cansada, teniente, triste, y un poco golpeada también. ? ?Yo quiero estar molesta, y satisfecha. Me pondré a ello. Ellos pensaron que él era su amigo, y que eran suyos. Los utilizaba, chupaba lo que quería de ellos, y devolvía sólo lo que le sobraba, lo que era —a su vez, útil para él. Nunca significó realmente algo para él, en todos esos años que trabajaron juntos, pasaron juntos. ? Ella tomó aliento, lo dejó escapar. ?No, peor aún, no eran más que un medio para un fin, sólo niveles para llegar a la victoria. Me hizo pensar sobre lo que involucraba las amistades y asociaciones. Relaciones. Podría intentar ser una mejor amiga, una mejor socia, pero yo lo voy a olvidar, probablemente. ? ?Desde mi punto vista, lo haces muy bien, pero estaré feliz de recordártelo si lo deseas.? ?Roarke.? Ella llegó a la mesa, tomó sus manos. ?Creí que lo entendí, cuando Coltraine cayó, pensé que entendí lo que tienes que pasar por causa de lo que hago. Lo que soy. Pero estaba equivocada. Y esta noche... fue tan rápido. Volar esa maldita habitación en pedazos tratando de encontrar los controles. Y lo hice. Lo hice, pero unos segundos demasiado tarde. En cuestión de segundos vi el cuchillo entrar en ti, y el mundo solo se detuvo. Se terminó. ? ?Pero no fue así.? Le apretó las manos. ?Y aquí estamos.? ?Estaba bien antes —sin ti. Yo estaba, muy bien. Cristo sabe que tú estabas muy bien sin mí. ? ?No quiero estar bien. ¿Tu? ? Ella negó con la cabeza. ?Quiero decir, estaba bien. Cuando tú no sabes lo que puedes tener, ¿no estás bien con lo que tienes? Pero ahora lo sé, y yo no creo que pueda pasar sin ti. Yo no estaría muy bien, o bien, o en cualquier lugar cerca de ello. No sé cómo la gente puede pasar. Todas las personas que quedan atrás, los tengo que mirar a los ojos y decirle que él o ella se ha ido. No sé cómo siguen respirando?. ?¿No es eso porque, en un sentido muy real, tú haces lo que haces? ¿Eres lo que eres? ? ?Tal vez. No puedes pensar en eso o te vuelves loco. O triste y cansado.? Ella cerró los ojos un momento y luego los abrió para mirarlo directamente. ?Cuando estábamos allí, y parecía que no iba a caminar de nuevo, podía tratar con él. Porque... ya sé que es estúpido. ? ?Nos gustaría morir juntos?, concluyó. Ella soltó una carcajada en medio de la belleza y la singularidad de ser tan bien entendida. ?Lo que era probablemente enfermo y egoísta, y un montón de mierda neurótica, Mira lo podría escoger. Pero, sí. Bajar juntos es una cosa. ¿Seguir respirando sin ti? Eso no es posible. Pero tú tienes que... hacer frente a esa posibilidad todos los días. Roarke, quiero… ?No lo hagas.? Sus dedos se apretaron sobre los de ella, y endureció su tono. ?No te sientes allí y me digas que deseas que pudiera ser diferente. Que podría serlo. No quiero que sea diferente. Me enamoré de un policía, ¿no? Me casé con un policía, aunque me desanimaste. No somos gente fácil, ninguno de nosotros. ? ?En realidad no.? Su ceja se arqueó. ?¿Lo quieres fácil?? ?No. Diablos, no. Te quiero. ? ?Bueno, ¿no somos afortunados porque tenemos exactamente lo que queremos?? ?Sí. Debemos ir a casa.? Ella dejó escapar un largo suspiro. ?Dormir un poco?, añadió mientras se levantaba. Ella vio el cuerpo rígido de Roarke, vio la mueca de dolor cuando se puso de pie. ?Después de que Summerset eche un vistazo a tu costado.? ?Yo no necesito que se ocupe de mí. Te va a atender. ? Puede ser pequeño, puede ser insignificante, pensó, pero era a la vez un alivio y sólo una pequeña satisfacción revertir su rutina habitual. ?El MT dijo que podría utilizar un seguimiento en el hospital,? le recordó. ?Así que es eso o Summerset?. ?Es, literalmente, una herida superficial ya que el cuchillo no consiguió otra cosa que carne.? ?Es tu carne, amigo, que la hace mía. En este caso, voy a ir con Summerset, un calmante, y dormir un poco. Y antes de discutir, piensa en la cantidad de veces que me has arrastrado del culo a un hospital cuando yo no quería ir, o empujaste un tranquilizante por mi garganta. Ser, sólo eres un consultor, yo estoy por encima de ti. Tú te lesionaste en mi turno. ? ?Estás disfrutando de esto.? ?Tal vez un poco. Probablemente más cuando lleguemos a casa y Summerset te haga doler. ¿Pero por ahora?? Lo miró mientras pasaba su brazo alrededor de su cintura. ?Apóyate en mí. Sé que duele. ? ?Lo haces endemoniadamente bien?, admitió, y se inclinó sobre ella, un poco, mientras caminaban juntos. EPÍLOGO Eve miró a través del vidrio, donde Benny estaba sentado al lado de la cama de Cill, su mano sobre la de ella quieta. Ella podía ver que sus labios se movían, y se imaginó que leía algo cuando su mirada iba de su computadora de mano a la cara. Sus ojos permanecían cerrados, como lo habían estado desde el ataque. ?Dicen que está aquí todos los días durante todo el día?, le dijo a Roarke. ?La mayor parte de la noche, —toda si puede hablar con el personal médico al respecto.? ?Todavía no hay cambio?. ?No. Sin cambios.? Ella entró, Benny se detuvo en mitad de la frase. ?Estamos leyendo el último número de torbellino.? Sin embargo, puso la mano a un lado. ?Tenemos compañía, Cill?. ?Podemos sentarnos con ella un rato si quieres tomar un poco de aire?, le dijo Roarke. ?No, pero gracias. ? ?Yo quería hacerte saber,? comenzó Eve, ?que los abogados de Var y la oficina de la AP han llegado a un acuerdo de culpabilidad. Puedo romper todo por ti si quieres, pero la versión corta es que va a hacer cincuenta años, el tiempo duro, fuera del planeta. ? ?No importa. Lo que pase con él no importa. Ella es todo lo que importa. Tres días. Los médicos, dicen que cada día... que cada día es bueno. Que podía despertar en cinco minutos. O cinco años. O nunca. ? ?Tú crees que va a despertar.? Roarke puso una mano en el hombro de Benny. ?Y creo que cuando lo haga, le importará que Var pague. Por lo que le hizo a ella, a Bart, a todos ustedes ?, añadió Eve. ?Pensamos que era uno de nosotros, pero no lo era. Cuatro cuadrados, pero todo era una mentira. Yo no lo entiendo. No puedo. Estuvimos juntos todos estos años, todos los días. Trabajamos juntos, estudiamos, jugamos, comimos, reímos, lloramos. No sé cómo pudo hacer lo que hizo. Nunca voy a entenderlo, por lo que no me importa. No siempre será importante para mí. ? Pero respiró irregular. ?¿Por qué no se fue por mí en lugar de ella? ¿Por qué? ? ?¿Quieres la verdad o quieres que sea fácil?? Miró a Eve. ?La verdad?. ?Tú eres más útil, y más peligroso. En su mente, en su plan. Ella es más un líder, y tú prefieres la soledad, la investigación. Te podría usar, y cuando te hubiera usado lo suficiente, o cuando simplemente no pudiera resistir, te habría asesinado, también.? ?Si yo hubiera ido con ella. Si sólo—? ?Ella habría muerto sin ti?, le dijo Roarke. ?El propósito era matarla, Benny, y si no hubieras estado allí, si no te hubieras quedado con ella cada segundo cuando la encontraron, la habría matado. Tú le salvaste la vida.? Roarke sacó una silla, se sentó junto a Benny. ?¿Qué vas a hacer ahora, con U-Play?? ?No me importa eso.? ?Ella. Ella ayudó a construirlo, como tú, como lo hizo Bart. ? ?Si no lo hubiéramos hecho, Bart estaría vivo. Ella no estaría aquí. ? ?No. Var es el responsable, ? le corrigió Eve. ?No es la empresa, no es el juego, no es la tecnología. Un hombre. Él la puso aquí. ? ?Ya lo sé.? Con tono cansado, Benny se frotó las manos sobre los ojos. ?Ya lo sé, pero... Usted podría comprarla ?, le dijo a Roarke. ?Tenemos gente buena, y? ?Podría, pero no lo haré. Bart no querría eso, y ella tampoco. ? ?Lo podría odiar. Pero ella está tan mal herida. Incluso si... cuando, aun cuando ella salga del coma, ella tendrá mucho por que pasar. ? ?Pero no estará sola? murmuró Roarke. ?No, no está sola.? Con los ojos en la cara de Cill de nuevo, Benny acarició el dorso de la mano con el pulgar. ?Sigo aquí sentado, pensando en todas las veces que tuve la oportunidad de decirle que la amo. La he amado desde que éramos niños, pero nunca tuve las agallas para decirle o demostrarle que la quería. Tenía miedo de arruinar lo que teníamos. Y ahora… ?Vas a dejar de perder el tiempo?, terminó Roarke. ?Usted no entiende.? ?¿No?? Roarke miró a Eve. ?Conozco el amor, y lo que te hace. Sé que puede florecer por amistad, o que de la amistad puede nacer el amor. Ambos son preciosos. Y cuando se tiene tanto, hay poco que no se puede hacer. ? ?Tienes que dejar de sentir lástima por ti mismo?, le dijo Eve. ?Y empezar a hacer lo que se puede hacer.? La ira brilló en el rostro de Benny, y luego murió. ?Tienes razón. No la voy a ayudar pensando en lo que no puedo hacer, lo que no deseo. Sacó a Var. No vamos a dejar que gane. Maldita sea, Cill, no podemos dejar que gane. ¿Cincuenta años? Piensa en todo lo que podemos hacer en cincuenta años. Apenas hemos comenzado. ? Empezó a ponerle la mano en la mejilla, se detuvo. ?Sus dedos se movían.? Su voz tembló cuando le apretó la mano más fuerte. ?Sus dedos se movían.? Él se levantó de su silla para tocar su cara. ?Cill. Cill. Vamos, Cilly, por favor. ? ?Habla con ella?, le ordenó Eve cuando las pestañas de Cill revolotearon. ?Despierta. Por favor, Cilly, despierta y mírame. ¿Puedes mirarme? Necesito que despiertes. Te necesito tanto, Cill.? Besó sus mejillas, suavemente, suavemente le besó los labios. ?Despierta, Cill?. ?Benny.? La palabra era cruda y débil, sus ojos son brillo y fuera de foco pero abiertos. ?Benny?. Roarke se levantó, asintió con la cabeza a Eve. ?Voy a hacer avisar al médico.? ?Hey, Cill.? Las lágrimas goteaban del rostro de Benny. ?Hola?. ?Benny. Tuve un sueño terrible. ¿Puedes quedarte conmigo? ? ?Aquí mismo.? Él empujó hacia abajo el protector de la cama, se sentó a su lado. ?Aquí mismo. No voy a ninguna parte. ? Eve salió de la habitación, se hizo a un lado cuando una de las enfermeras se apresuró a entrar. Ella se acercó a Roarke. ?Vamos a darles un poco de tiempo. Peabody y yo volveremos mañana y obtendremos su declaración.? Ella miró hacia atrás. ?Le queda un tiempo largo y doloroso?. ?Ella lo logrará. Ellos lo harán.? ?Sí, creo que sí.? De la amistad al amor, tal vez funcione para ellos. Luego estaba la otra opción. Del amor a la amistad, pensó, cuando tomó el ascensor. Supuso que ella y Roarke habían tomado ese camino. Parecía estar funcionando muy bien.